La música en historias: Descanse en paz, Charlie Watts

 

Otro grande que nos deja, y hace ya tiempo que hay mejor cartel en el festival del más allá que entre los vivos. Van dejándonos músicos de todas las épocas, pero es especialmente doloroso ver como van desapareciendo los miembros de una generación gloriosa que ya no volverá. Dicen que los que recuerdan algo de los sesenta es porque no los vivieron, pero los que por edad no lo vivimos sí que disfrutamos del recuerdo de aquella década mágica, en la que los Beatles y los Stones, y muchos otros, cambiaron la música para siempre.

Y junto a Jagger y Richards, y desde un ya lejano 1963, siempre estuvo a sus espaldas un tipo serio e impasible, elegante y aparentemente ajeno a la locura que se generaba a sólo unos metros de él, concentrado en hacer su trabajo como sólo él podía hacerlo, y haciendo que la locomotora desbocada de los Rolling Stones circulara siempre por los raíles rítmicos que él marcaba con su batería. Y lo hizo hasta hoy, o hasta hace bien poco, porque las noticias le dejaban fuera de la nueva gira del grupo por motivos de salud.

Dicen que los 80 son los nuevos 70, pero esa sentencia quizá no es tan clara si has sido miembro de los Rolling Stones y has vivido varias vidas en el mismo tiempo en el que los mortales vivimos solamente una y, en líneas generales, más tranquila existencia. Y lo paradójico de todo esto es que se ha marchado primero el más tranquilo y sosegado de todos ellos, y el único que escogió envejecer de una forma natural, sin poses, tintes ni pantalones de cuero ajustados. Charlie Watts nunca negó su edad ni trató de maquillarla, así como nunca aceptó algunas de las imposiciones de la fama y de sus propios compañeros de banda.

Con Charlie Watts muere un poco más el rock auténtico y genuino, el que va más allá de la música y se convierte en una actitud y una forma de pensar y de vivir. Dicen que los viejos rockeros nunca mueren, pero sí que lo hacen un poco cuando lo que llena su ausencia son medianías baratas en busca de likes en las redes, y camisetas de los Rolling Stones en las tiendas de ropa para adolescentes, de los que siempre me queda la duda de si saben quienes son realmente esos señores que tan bien conjuntan con su cazadora nueva. Uno de ellos fue un batería legendario llamado Charlie Watts, al que podremos revivir eternamente en cada escucha de cualquiera de los grandes temas de los Rolling Stones, a lo largo de más de cincuenta años. Descansa en paz, Charlie.

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