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viernes, 2 de enero de 2026

1828 - Mother - Pink Floyd

1821 - Mother - Pink Floyd

Mother” no irrumpe: se desliza. En The Wall, esa ópera de ladrillos emocionales y silencios pesados, la canción aparece como una habitación con las luces bajas, donde la voz de Roger Waters suena más a pensamiento que a canto. Es una escena íntima, casi doméstica, pero lo que se cocina ahí es el corazón del conflicto: el amor que protege y, sin quererlo, asfixia.

La guitarra acústica abre el camino con una dulzura engañosa. Parece una canción de cuna para adultos cansados. Waters le habla a su madre como quien consulta un oráculo cercano y confiable: preguntas simples, inquietudes universales. ¿Todo va a estar bien? ¿El mundo es peligroso? ¿Me van a lastimar? La madre responde con una calma férrea, envolvente, prometiendo seguridad absoluta. No habrá dragones, no habrá bombas, no habrá desengaños. Ella se encargará de todo. Y en esa promesa total se insinúa la trampa.

Mother” funciona como un diálogo, pero también como un espejo. La figura materna no es solo una persona: es la voz del miedo heredado, la memoria de un mundo hostil que se transmite como advertencia constante. Cada “mamá se va a asegurar” suma un ladrillo más al muro. El cuidado se vuelve control; la protección, una frontera. Pink Floyd no acusa, observa. La canción entiende que el exceso de amor puede construir cárceles tan sólidas como el abandono.

A mitad de camino, la música cambia de piel. La entrada de David Gilmour aporta tensión eléctrica, un pulso más oscuro, como si la duda finalmente se atreviera a levantar la cabeza. La voz del hijo se vuelve más desesperada, casi infantil, mientras la madre responde con frases cada vez más tajantes. El mundo exterior queda definitivamente clausurado. No hay espacio para el error, ni para el crecimiento. Solo queda obedecer y esconderse.

Lo más inquietante de “Mother” es que no necesita grandilocuencia para incomodar. No hay explosiones sonoras ni coros épicos. Hay, en cambio, una verdad reconocible: todos, en algún punto, buscamos refugio en quien creemos que nos va a salvar. Y a veces ese refugio se convierte en un cuarto sin ventanas. Pink Floyd captura ese momento exacto en el que el miedo deja de ser una advertencia y pasa a ser una forma de vida.

Cuando la canción se apaga, queda una sensación ambigua. No hay villanos claros, solo heridas que se transmiten de generación en generación. “Mother” no juzga a la madre ni absuelve al hijo; simplemente muestra cómo se construye el muro desde adentro, con las mejores intenciones y los peores resultados. Una pieza delicada, perturbadora y profundamente humana, que sigue resonando porque habla de algo tan simple y tan complejo como amar… y dejar ir.

Daniel 
Instagram storyboy 

miércoles, 31 de diciembre de 2025

1826.- Another Brick in the Wall - Pink Floyd

 


Dentro del inmenso muro musical que fue The Wall (1979), el undécimo álbum de estudio de Pink Floyd, encontramos una gran pieza central titulada Another brick in the wall ("Otro ladrillo en el muro"), que dividida en tres partes, le da al disco ese mágico toque recurrente que tienen los grandes álbumes conceptuales, y tiene buena parte de la culpa de que "The Wall" siga siendo considerado uno de los mejores discos de la historia del rock.

La primera de las tres piezas en las que se descompone Another brick in the wall profundiza en los lúgubres sentimientos y recuerdos de Pink, alter ego de Roger Waters y personaje principal del disco, que llora la muerte de su padre ("Papá se fue volando a través del océano, dejando solo un recuerdo... Después de todo, no fue más que un ladrillo en el muro...") en una infancia en la que, supuestamente, vivimos "Los días más felices de nuestras vidas" (The happiest days of our lives, que es el título de la siguiente canción del disco, entrelazada entre la primera y la segunda parte de Another brick in the wall, una brillante transición en crescendo que es imposible no mencionar al hablar de esta impactante obra por partes).

Sin pausa alguna, un grito de angustia marca el comienzo de Another brick in the wall II, uno de los momentos más intensos del disco, centrado en la férrea y asfixiante educación inglesa de los años setenta, personalizada en la figura de un sádico profesor que pasa las clases "derramando su sarcasmo sobre cualquier cosa que hiciéramos, y exponiendo cualquier debilidad de los niños, aunque éstos se esforzaran en ocultarlas", y que se convertiría en el single por antonomasia y en la canción más celebrada y recordada de "The Wall" (con permiso de "Comfortably Numb"). La célebre letra es un manifiesto rebelde de los maltratados niños de un colegio contra una educación opresiva y alienante, y en la voz del coro de la Islington Green School, se convirtió en todo un himno: "¡No necesitamos no-educación, no necesitamos control del pensamiento, no al oscuro sarcasmo en clase, profesores dejad a los chicos en paz! Después de todo, no somos más que otro ladrillo en el muro".

Aún habrá que esperar, a lo largo del disco, la llegada de la tercera y última parte, Another Brick in the wall III, con un Pink ya adulto que lo primero que hace es golpear un televisor encendido hasta destrozarlo, al tiempo que canta"No necesito brazos a mi alrededor, no necesito drogas para calmarme, he visto la pintada en el muro (...) Después de todo, todos vosotros no erais más que ladrillos en el muro", justo antes de que en Goodbye Cruel World, su breve y concisa nota de despedida ("Adiós mundo cruel, hoy te dejo atrás (...) Adiós a todo el mundo, no hay nada que podáis decir para hacerme cambiar de opinión. Adiós.") el último ladrillo que quedaba por oner en el muro le aísle completamente del exterior. No quedará la cosa ahí, y (alerta spoiler) Pink acabará siendo juzgado, y condenado a exponerse ante el mundo, tras la orden de un juez de derribar el muro en mil pedazos, pero para conocer la historia completa, lo mejor es que escuchéis "The Wall" entero, sin saltaros ni uno solo de los ladrillos que lo componen.

martes, 30 de diciembre de 2025

1825.- In the Flesh? - Pink Floyd

 


In the Flesh? es la canción que abre el monumental disco "The Wall" (1979), la última y definitiva obra maestra de la banda británica Pink Floyd. Producido por Bob Ezrin, junto con David Gilmour y, sobre todo, Roger Waters, que volcó en Pink, el personaje protagonista de esta enorme obra, multitud de detalles autobiográficos y del estado anímico por el que atravesaba en aquellos momentos, es un disco dotado de una gran atmósfera opresiva, que va generando en el oyente esa misma angustia en la que vive encerrado el personaje, al tiempo que nos permite disfrutar de una obra musicalmente compleja que combina estructuras de ópera rock y de rock progresivo.

Pink es una estrella del rock, agobiado por diversos traumas acumulados a lo largo de su vida, que incluyen desde la trágica muerte de su padre combatiendo en la Segunda Guerra Mundial, pasando por una infancia marcada por la sobre-protección de una madre viuda y por la opresión de la rígida educación británica, y culminando en una etapa adulta plagada de fracasos sentimentales y de las adicciones habituales de una estrella del rock. Una a una, estas complicadas experiencias van erigiendo un muro alrededor suyo, aislándole del resto del mundo, impidiendo su desarrollo personal y alejándole de su verdadero yo y de la persona que podría haber llegado a ser.

In the Flesh? es el gran comienzo de la historia, antes de que el muro termine por aislarle, y funciona a la perfección como introducción al imaginario y desequilibrado mundo interior de Pink, y es un himno aterrador y apocalíptico que, musicalmente, nos traslada de inmediato a un campo de batalla de la segunda guerra mundial. La letra es un prosaico discurso de un alentador de masas, con un aire dramático que parece anticipar la tragedia personal y la degradación del personaje ("Dime si hay algo que esté eludiéndote, querida. ¿No es esto lo que esperabas ver? ¡Si quieres encontrar lo que hay detrás de estos ojos fríos, no tienes más que escarbar a través de este disfraz!"), y la fuerza de las palabras está acompañada de una impactante y marcial intensidad sonora, que culmina con el sonido de un avión de combate cayendo y estrellándose, en referencia a la muerte del padre de Roger Waters. Y esto es solo comienzo, porque tras este monumental arranque, "The Wall" solo hará que ir creciendo y retorciéndose por oscuros y opresivos caminos hacia la locura y la angustia.

martes, 9 de diciembre de 2025

1804 - Comfortably Numb - Pink Floyd



1804 - Comfortably Numb - Pink Floyd

Hay canciones que trascienden las décadas no sólo por su calidad musical, sino por la capacidad de capturar estados emocionales que parecen universales. Comfortably Numb, incluida en The Wall (1979), es una de esas piezas que se vuelven refugio, espejo y experiencia sensorial. Pink Floyd, ya consagrado como arquitecto del rock progresivo, alcanzó aquí un equilibrio casi perfecto entre narrativa conceptual y emoción pura, creando una obra que sigue resonando en oyentes de distintas generaciones.

La canción nace del choque creativo entre Roger Waters y David Gilmour, una tensión que paradójicamente produjo una armonía inolvidable. Waters aportó la letra, marcada por un tono sombrío y la sensación de desconexión emocional que atraviesa al protagonista del álbum, Pink. Gilmour, por su parte, compuso la música que envuelve esa frialdad con una calidez casi celestial. Esa dualidad —distancia y contención, oscuridad y luz— es la esencia de Comfortably Numb.

La estructura de la canción es casi cinematográfica. Los versos, cantados por Waters, presentan una voz que parece surgir desde un lugar abatido, anestesiado. La letra describe un estado cercano a la disociación, inspirado en experiencias reales del propio Waters, quien en ciertas giras llegó a estar tan medicado que apenas podía sostenerse en el escenario. Esa vulnerabilidad se traslada a las palabras: “I have become comfortably numb” funciona más como una confesión que como un estribillo. Es la aceptación resignada de un adormecimiento emocional que, lejos de alivianar, inquieta.

Cuando aparece la voz de Gilmour en el estribillo, el aire cambia. La melodía se abre, respira, parece elevarse. Es un contraste que no sólo se escucha, sino que se siente. La producción refuerza este efecto: las estrofas tienen un tinte más frío, casi clínico, mientras que los estribillos despliegan armonías expansivas, como si la música buscara romper la pared —literal y metafórica— que rodea al protagonista.

Pero si hay un elemento que convirtió a Comfortably Numb en un clásico absoluto, es el solo de guitarra. O mejor dicho, los solos. Gilmour entrega dos interpretaciones que se cuentan entre las más memorables del rock. El segundo, en particular, se volvió un hito por su capacidad de transmitir una mezcla de desolación, esperanza y sublimación emocional en un mismo discurso melódico. Sin recurrir a virtuosismo innecesario, cada nota parece colocada con un propósito casi narrativo.

Comfortably Numb no sólo es un punto culminante dentro de The Wall, sino en toda la carrera de Pink Floyd. Es una canción que logra capturar la fragilidad humana sin exagerar ni dramatizar: simplemente exponiendo ese instante de ruptura interior donde uno ya no siente dolor, pero tampoco vida. Y es precisamente esa honestidad lo que la hace eterna.

Daniel 
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martes, 4 de febrero de 2025

1496.- Pigs (Three Different Ones) - Pink Floyd

 


"Pigs (Three Different Ones)" es junto a "Dogs" y "Sheep", uno de los temas centrales del disco conceptual "Animals" (1977), la fábula sonora de Roger Waters inspirada en la obra "Rebelión en la granja" de George Orwell, y el álbum que será siempre recordado por la mítica portada en la que "Algie", el globo con forma de cerdo, sobrevuela las icónicas chimeneas de la Central Eléctrica de Battersea, en Londres.

Cada canción de "Animals" representa a un colectivo de una imaginaria sociedad, en la que los "Pigs" ("cerdos") serían los que gobiernan y están en lo más alto de la escala social. Son seres poderosos y ambiciosos, dispuestos a todo por saciar su codicia, y cuentan con un ejército de "Dogs" ("perros") para imponer sus decisiones y reprimir cualquier protesta por parte de las "Sheeps" ("ovejas") que representarían a la sometida y desfavorecida clase trabajadora.

"Pigs (Three Different Ones)" se divide a su vez en tres partes diferenciadas, con una primera parte dedicada al "pig man" ("hombre cerdo") que representaría a un codicioso y desalmado hombre de negocios, y una segunda parte que critica a la clase política conservadora, y en concreto la figura de Margaret Thatcher, futura "dama de hierro" y la cabeza visible de la oposición en la época en la que se grabó el disco. Y para no dejar títere con cabeza, la tercera parte dispara contra Mary Whitehouse, la responsable de comunicación de su campaña, descrita como una "rata casera y orgullosa".

Musicalmente, "Pigs" es una gran oda oscura y plagada de curiosos detalles, como la manera en la que David Gilmour utiliza el "talk box" y procesa su voz a través de la guitarra para imitar el sonido de los cerdos, sobre una atmósfera de música oscura y angustiosa, o por el hecho de que fuera Gilmour y no Waters el que tocó el bajo, siendo este último el que se encargó de interpretar la estructura de guitarra rítmica en la que se basa la opresiva atmósfera de la canción.

lunes, 3 de febrero de 2025

1495- Pink Floyd - Sheep


1497- Pink Floyd - Sheep

Pink Floyd, una de las bandas más influyentes en la historia del rock progresivo, siempre ha sido conocida por su capacidad para combinar letras profundas y críticas sociales con una música innovadora y atmosférica. "Sheep", la tercera pista del icónico álbum Animals (1977), es un ejemplo perfecto de esta fusión. La canción no solo destaca por su complejidad musical, sino también por su mordaz crítica a la sociedad, específicamente a las masas que son manipuladas por aquellos en el poder.

Desde el inicio, "Sheep" sumerge al oyente en un ambiente inquietante y oscuro. La línea de bajo de Roger Waters, repetitiva y pulsante, establece un ritmo hipnótico que evoca una sensación de inevitabilidad, como si el destino de las "ovejas" estuviera sellado. Los teclados de Richard Wright añaden capas de textura, creando un paisaje sonoro que es a la vez futurista y ominoso. La guitarra de David Gilmour, aunque menos protagonista que en otras canciones de Pink Floyd, aparece en momentos clave para enfatizar la tensión y la rebelión latente en la narrativa de la canción.

Líricamente, "Sheep" es una sátira mordaz. Waters utiliza la metáfora de las ovejas para representar a la sociedad conformista, que sigue ciegamente a sus líderes sin cuestionar su autoridad. La letra está llena de ironía y sarcasmo, como cuando las ovejas, en un momento de lucidez, se rebelan contra sus opresores: "Bleating and babbling we fell on his neck with a scream / Wave upon wave of demented avengers march cheerfully out of obscurity into the dream". Este pasaje sugiere que, aunque la rebelión es posible, está condenada al fracaso o a ser absorbida por el mismo sistema que critica.

Uno de los momentos más memorables de la canción es la reinterpretación del Salmo 23 ("El Señor es mi pastor"), que Waters altera para reflejar la manipulación religiosa y política: "The Lord is my shepherd, I shall not want / He makes me down to lie / Through pastures green He leadeth me the silent waters by". Esta distorsión de un texto bíblico tan conocido refuerza la idea de que las instituciones, ya sean religiosas o políticas, son herramientas de control.

En términos de producción, "Sheep" es una obra maestra. La mezcla de sonidos orgánicos y sintéticos, junto con los efectos de sonido que imitan balidos de ovejas, crea una experiencia auditiva inmersiva. La canción también muestra la habilidad de la banda para construir climas emocionales, desde la desesperación hasta la furia contenida.

"Sheep" es una pieza fundamental en el catálogo de Pink Floyd. No solo es una crítica incisiva a la sociedad y sus estructuras de poder, sino también una demostración del genio musical de la banda. Con su combinación de letras provocativas, arreglos complejos y una atmósfera inquietante, "Sheep" sigue siendo relevante hoy en día, invitando a los oyentes a reflexionar sobre su papel en el rebaño.

Daniel 
Instagram storyboy 

domingo, 2 de febrero de 2025

1494.- Dogs - Pink Floyd

Dogs, Pink Floyd

 


     En 1977 el grupo británico Pink Floyd publica su décimo álbum de estudio, Animals. El disco fue grabado entre abril y diciembre de 1976 en los estudios Britannia Row de Londres, bajo la producción del grupo, y publicado el 21 de enero de 1977 por los sellos discográficos Harvest Records y Columbia RecordsEl álbum continuó las composiciones de larga duración que compusieron trabajos anteriores como Meddle (1971) y Wish You Were Here (1975). Animals es un álbum conceptual que se centra en las condiciones sociopolíticas de la Gran Bretaña de mediados de la década de 1970. La tensión dentro de la banda durante la producción culminó con el despido del tecladista, Richard Wright, dos años después del lanzamiento del álbum. La portada, concebida por el bajista y compositor principal, Roger Waters, y diseñada por su colaborador de toda la vida Storm Thorgerson, muestra un cerdo inflable flotando entre dos chimeneas de la central eléctrica de Battersea.

Incluido en este álbum se encuentra Dogs. La música fue escrita en 1974 por David Gilmour y Roger Waters, con letra de Waters, fue originalmente titulada You've Got to Be Crazy y era parte del setlist de Wish You Were Here. Waters modificó la letra en algunas partes, transpuso la tonalidad para que se adaptara tanto a la voz de Gilmour como a la suya, y la retituló Dogs. La versión en Animals dura 17 minutos y es la única canción del álbum en la que Gilmour canta una parte principal o recibe un crédito de co-escritura. También fue la última contribución vocal de Wright antes de dejar la banda en 1979.

Encajando en el concepto orwelliano del álbum de comparar el comportamiento humano con varios animales, Dogs se concentra en el mundo agresivo y despiadadamente competitivo de los negocios, describiendo a un hombre de negocios de alto poder. Los dos primeros versos detallan su naturaleza depredadora, exteriormente encantadora y respetable con su "corbata de club y un firme apretón de manos, una cierta mirada a los ojos y una sonrisa fácil", mientras que detrás de esta fachada se encuentra esperando "para elegir la carne fácil... para golpear cuando sea el momento adecuado", y para apuñalar por la espalda a los que confían en él. Los versos siguientes retratan el vacío de su existencia que lo alcanza a medida que envejece, se retira al sur rico pero no amado: "solo otro viejo triste, solo y muriendo de cáncer", y se ahoga bajo el peso de una piedra metafórica. Por último, el verso final explora una serie de aspectos de la vida empresarial y cómo se compara con los perros, por ejemplo, arriesgarse y ser "entrenados para no escupir en el abanico", perder su individualidad  ("domado por personal capacitado"), obedecer a sus superiores  ("equipado con collar y cadena")ser recompensado por buen comportamiento ("dar una palmadita en la espalda"), trabajar más duro que los demás trabajadores ("separarse de la manada")  y conocer a todos pero pasar menos tiempo con la familia ("sólo un extraño en casa"). Resumiendo, los Perros (Dogs) son hombre de engocios que utilizan su poder para hacerse más ricos y poderosos a costa de los demás, y al final acaban envejeciendo y engordando antes de morir de cáncer. 

domingo, 13 de octubre de 2024

1383.- Wish you were here - Pink Floyd



"Como quisiera que estuvieras aquí", dice el estribillo de "Wish You Were Here" en clara dedicatoria a su antiguo compañero Syd Barrett, que dejó el grupo en 1968 por problemas mentales derivados del excesivo consumo de drogas. y al que el resto de miembros de Pink Floyd dedican el disco conceptual "Wish you were here" (1975), y muy especialmente las canciones "Shine on you crazy diamond" y la propia "Wish you were here" que da título al álbum.

La canción surgió de un riff que David Gilmour compuso en el estudio 3 de Abbey Road con su guitarra acústica de doce cuerdas. Al escucharlo, Roger Waters vio un filón para una posible canción, lo memorizó y se fue al estudio contiguo para intentar desarrollarla. Un rato después, volvió con la letra completa y la melodía principal, para trabajar junto a Gilmour en lo que acabaría siendo "Wish you were here" tal y como la conocemos.

Comienza con el efecto de sonido de una radio, en la que alguien va cambiando de emisoras, hasta detenerse en una en la que suena el riff acústico de la canción. Para lograr el efecto de transición entre la canción de la radio y el sonido limpio de la canción principal, Gilmour tocó la intro acústica en la guitarra de doce cuerdas, procesada para sonar como si saliera de la radio, y la mezcló con un solo de guitarra acústica en sonido real, durante el que se filtró el sonido de una tos y una profunda respiración, que dejaron en la mezcla final para darle mayor realismo y naturalidad al sentido lamento de añoranza y soledad que es "Wish you were here".

sábado, 12 de octubre de 2024

1382.- Shine on you crazy diamond - Pink Floyd



«Shine on You Crazy Diamond» ("Brilla, diamante loco") es un extenso tema compuesto por Roger Waters, que en su versión completa está compuesto de nueve partes más o menos diferenciadas, y que vio la luz dividido en dos grandes cortes para abrir y cerrar el álbum conceptual "Wish you were here" (1975). La intención original era que ocupara toda una cara del disco, pero por su larga duración (con sus 26:11 minutos era la canción más larga grabada por Pink Floyd) no fue posible, y en lugar de recortarla, Roger Waters prefirió que se separara en dos partes, lo que generó suspicacias entre el resto de miembros del grupo, que achacaron la decisión de Waters a una intención de cobrar el doble de derechos de autor, al registrarla como dos canciones separadas cuando se trataba en realidad de una sola obra.

La Parte I (0:00 – 3:56) es una intro basada en un sintetizador, el sonido de dedos mojados recorriendo el filo de copas de vino rellenas de diferentes cantidades de agua (de una toma recuperada del proyecto anterior "Household Objects") y un lastimero solo de guitarra. La Parte II (3:55 – 6:28) empieza con un riff de guitarra, y en ella destaca un segundo solo de la guitarra de David Gilmour. La Parte III (6:29 – 8:43) comienza con un solo de sintetizador, y contiene un tercer solo de guitarra, esta vez con un marcado estilo blusero. En la Parte IV (8:44 – 11:10) Roger Waters asume la voz principal, con el resto de la banda y unas coristas femeninas apoyándole en los coros, antes de que en la Parte V (11:10 – 13:30) Gilmour recobre el protagonismo volviendo al riff principal de la canción con dos guitarras cruzadas, y con varios saxofones elevando la intensidad y la elegancia del tema, y poniendo fin al primer corte del disco.

El segundo corte, situado como coda final del disco, y lo que sería la Parte VI (00 – 5:00) de la canción si la entendemos como un todo, comienza con una línea de bajo que se va abriendo paso sobre el ruido de viento con el que termina la canción anterior ("Wish you were here"), al que se unen los teclados de Rick Wright y la guitarra rítmica de Gilmour. La Parte VII (5:01 - 6:03) es una sección vocal que vuelve a los patrones de la parte IV, hasta que se funde con la Parte VIII (6:04 – 8:59), un tramo muy progresivo en el que vuelven los riffs de guitarra, arropados por teclados, clavinet y guitarra rítmica. Esta parte contrasta con la lúgubre Parte IX (9:00 – 12:22), una especie de lenta marcha fúnebre, en la que durante unos segundos puede escucharse la melodía de "See Emily Play", un tema anterior de Pink Floyd escrito por Syd Barrett, miembro original que había abandonado el grupo cinco años atrás debido a graves problemas mentales, y al que el grupo dedicó la letra de «Shine on You Crazy Diamond».

Y cuentan que fue precisamente durante la grabación de esta canción, cuando apareció por el estudio un hombre de complexión gruesa y la cabeza y cejas completamente afeitadas. Al principio, ninguno de los miembros de la banda le reconoció, porque había ganado mucho peso y estaba bastante desmejorado, pero finalmente uno de ellos reparó en que se trataba de su antiguo compañero. Charlaron durante un rato y entonces Barrett dijo refiriéndose a «Shine on You Crazy Diamond»: "¿Cuándo grabo yo mi guitarra?". La respuesta fue "Lo sentimos, Syd, ya grabamos las guitarras". Tras ese rato, Barrett acabó marchándose, y ese fue el último día que le vieron con vida, en lo que fue el último y fugaz resplandor de un músico que una vez fue un diamante en bruto, y que lamentablemente acabó apagándose y cayendo en las garras de la locura.

viernes, 11 de octubre de 2024

1381.- Welcome to the Machine- Pink Floyd

 

Welcome to the Machine, Pink Floyd


     Wish You Were Here es el noveno álbum de estudio de la banda de rock británica Pink Floyd. Fue lanzado el 12 de septiembre de 1975 a través de la compañía discográfica Harvest Records en el Reino Unido y Columbia Records en los EE. UU. El disco se alimentó principalmente de material que Pink Floyd compuso mientras actuaba en Europa. Wish You Were Here se grabó en numerosas sesiones a lo largo de 1975 en los estudios EMI (ahora Abbey Road Studios) en Londres. Los temas líricos del álbum se refieren a la alienación y la crítica del negocio de la música. Al igual que su lanzamiento anterior, The Dark Side of the Moon (1973), Pink Floyd empleó efectos de estudio y sintetizadores durante la grabación. Los cantantes invitados incluyeron a Roy Harper, quien proporcionó la voz principal en Have a Cigar, y Venetta Fields, quien agregó coros a Shine On You Crazy Diamond. Para promocionar el álbum, la banda lanzó el sencillo doble cara A Have a Cigar / Welcome to the Machine.

Estamos ante el segundo álbum de Pink Floyd con un tema conceptual, principalmente bajo la dirección de Roger Waters. Refleja su sensación de que la camaradería que había rodeado a la banda estaba en gran medida ausente en aquel momento.​ El álbum es también toda una crítica al negocio de la música, y Welcome to the Machine es un fiel reflejo de esa cŕitica. La canción comienza con una puerta que se abre (descrita por Waters como un símbolo de descubrimiento musical y progreso traicionado por una industria musical más interesada en la codicia y el éxito) y termina con un partido, este último personificando "la falta de contacto y de sentimientos reales entre las personas".

Welcome to the Machine  trata de los productores y representantes de discos avaros que controlaban la banda, lo que contribuyó al colapso mental del fundador de Pink Floyd, Syd Barrett, a quien está dedicado todo el álbunm. El mundo que lo rodeaba era como una máquina: los fans, el grupo, la industria discográfica. Le decían qué hacer y cuándo hacerlo para que tuvieran éxito. El álbum Wish You Were Here gira en torno a Syd Barrett y lo que contribuyó a su colapso. Esta canción incluye un video musical muy poco común que solo se reproduce durante los conciertos. Presenta una representación particularmente visceral con cadáveres, ratas, muerte y olas de sangre. El video fue dibujado a mano por un viejo amigo de la banda, llamado Gerald Scarfe.

jueves, 10 de octubre de 2024

1379 - Pink Floyd - Have a cigar

1382 - Pink Floyd - Have a cigar

"Have a Cigar" es una de las canciones más representativas del álbum Wish You Were Here (1975) de Pink Floyd, una crítica aguda y sarcástica a la industria musical y a su relación con los artistas. La banda británica, que ya había alcanzado un estatus icónico tras el éxito de The Dark Side of the Moon, usa este tema para expresar su descontento con el mercantilismo y la superficialidad del negocio musical.

Desde el inicio, la canción envuelve al oyente con una mezcla de rock progresivo y funk, sustentada en un riff de guitarra que es al mismo tiempo potente y envolvente. La producción es impecable, con capas de instrumentos que se entrelazan para crear una atmósfera densa y cautivadora. Uno de los aspectos más notables es que la voz principal no la interpreta ninguno de los miembros de Pink Floyd. Debido a las tensiones internas y al malestar vocal de Roger Waters y David Gilmour, se invitó al cantante británico Roy Harper para interpretar la canción. Harper logra capturar la ironía y el cinismo del tema de manera perfecta, lo que añade una capa adicional de distanciamiento entre la banda y el mundo que están criticando.

Líricamente, "Have a Cigar" es una burla directa a los ejecutivos de las discográficas, quienes muchas veces están más interesados en las ganancias que en la integridad artística. La letra, con frases como "The band is just fantastic, that is really what I think. Oh, by the way, which one's Pink?", resalta la ignorancia y el desdén de estos ejecutivos hacia los músicos. La banda siente que son vistos solo como productos, y la referencia a “Pink” como si fuera un miembro de la banda (cuando en realidad es el nombre del grupo) subraya esta desconexión.

Musicalmente, además del riff pegajoso de guitarra y bajo, el sintetizador juega un papel crucial. Richard Wright, el teclista de la banda, utiliza el Mini-Moog para crear un solo que eleva la canción, añadiendo un toque futurista que resalta el carácter satírico de la canción. Esta interacción entre los instrumentos da lugar a una pieza dinámica, donde cada miembro brilla en su ejecución.

En conjunto, "Have a Cigar" es una obra que no solo destaca por su virtuosismo musical, sino también por su contenido lírico, que expone una realidad incómoda: el choque entre arte y comercio. Pink Floyd utiliza esta canción para desafiar las normas de la industria musical y para recordarnos que, en muchos casos, los artistas son explotados por un sistema que prioriza el beneficio económico sobre la creatividad.

Daniel 
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miércoles, 8 de noviembre de 2023

1042.- Breathe - Pink Floyd

 


Pink Floyd es un nombre que se ha convertido en sinónimo de música rock y composiciones legendarias. La banda ha dejado una huella imborrable en el panorama musical con su trabajo innovador en el género del psico-rock, entre los muchos temas fascinantes de Pink Floyd, 'Breathe' se destaca como una de las piezas musicales más definitorias e inspiradoras jamás producidas. Lanzado como parte del icónico álbum de Pink Floyd 'Dark Side of the Moon', 'Breathe' no sólo cautiva con su hipnótica melodía sino que también contiene un profundo mensaje escondido en su letra. A primera vista, puede parecer que 'Breathe' se trata simplemente de relajarse y respirar profundamente, sin embargo, la letra de la canción tiene un significado mucho más profundo, uno que aborda las complejidades de la vida y la psique humana. La letra insta al oyente a tomarse un momento para reducir la velocidad y apreciar la belleza que lo rodea: la naturaleza, el arte e incluso las pequeñas cosas de la vida., implora al oyente que reconozca lo que realmente importa y se aferre a ello en medio del caos de la vida moderna. La canción reconoce las dificultades de la existencia y nos anima a dejar de lado las cosas que nos pesan y nos causan dolor, es un mensaje que suena muy actual ya que vivimos en un mundo donde estamos constantemente bombardeados por las noticias, las redes sociales y las interminables responsabilidades laborales, tomarse un momento para respirar puede ser el acto más radical de autocuidado.


Por supuesto, no podemos olvidarnos de la brillantez musical de 'Breathe'. Los acordes iniciales de la canción son inmediatamente reconocibles y se han convertido en sinónimo del sonido único de Pink Floyd. El tempo lento y constante de la batería y el bajo nos guían suavemente hacia la inquietante melodía de la canción. Es difícil describir el impacto emocional de 'Breathe', la canción crea una atmósfera de ensueño que resulta a la vez reconfortante y desorientadora, la voz de Gilmour combina perfectamente con la instrumentación de otro mundo, transmitiendo simultáneamente una sensación de anhelo y serenidad. 'Breathe' resume todo lo que representa Pink Floyd: paisajes sonoros innovadores, letras que invitan a la reflexión y un atractivo atemporal. El mensaje de la canción es uno que necesitamos ahora más que nunca: un recordatorio para tomarnos un momento para respirar y apreciar la belleza del mundo que nos rodea, por eso no es de extrañar que 'Breathe' siga siendo uno de los temas más queridos y duraderos de Pink Floyd, el mensaje universal de la canción y su inquietante melodía han solidificado su lugar como una pieza icónica de la historia de la música rock.


martes, 7 de noviembre de 2023

1041.- The Great Gig in the Sky - Pink Floyd



"The great gig in the sky", incluida en el mítico disco "Dark Side of the Moon" (1973) de los británicos Pink Floyd es una suave pieza de piano escrita por Rick Wright, responsable de los teclados de la banda, que rompe con la dinámica acústica o electrónica de otros temas del disco. El piano es simplemente la base de un tema originalmente instrumental, y el acompañamiento de fondo para que la intensa voz de la colaboradora  Clare Torry lleve la canción a unas cotas de emoción inigualables.

La creatividad y la experimentación sonora son las bases de todo el disco de Pink Floyd, considerado por muchos como el mejor disco de la historia, y desde luego el mejor de una banda con bastantes discos memorables. "The great gig in the sky" no es ajena a ese planteamiento, y pese a su aparente sencillez (la canción está totalmente desprovista de letra), consigue que únicamente con la calidez y potencia de la interpretación vocal de Torry, sintamos que nos encontramos ante un disco realmente grande y una pieza de enorme intensidad lírica.

"The great gig in the sky" forma parte del puñado de canciones que le dan a "Dark Side of the Moon" (1973) ese toque triste y apocalíptico que lo hace tan grande, y seguramente no pueda entenderse ni valorarse en toda su magnitud sin escuchar el disco completo, porque forma parte de un clímax que no llegará a su máximo esplendor hasta que, con "Brain Damage" y "Eclipse", se afronta el que probablemente sea el mejor final de un álbum que se haya escuchado jamás.

domingo, 5 de noviembre de 2023

1039.- Pink Floyd - Money

1042 - Pink Floyd - Money

La canción "Money" de Pink Floyd es una obra maestra del rock progresivo que ha resistido la prueba del tiempo y se ha convertido en una de las piezas más emblemáticas del catálogo de la banda. Lanzada en su álbum "The Dark Side of the Moon" en 1973, "Money" se destaca por su inconfundible riff de bajo, el sonido de las monedas tintineando y su distintivo compás de 7/4.

La canción es un comentario mordaz sobre la obsesión de la sociedad por el dinero y cómo esta obsesión puede corromper y consumir a las personas. La letra, escrita por Roger Waters, canta sobre el poder y la influencia del dinero en la vida de las personas, y cómo puede distorsionar valores y relaciones. La famosa frase "Money, it's a crime" (Dinero, es un crimen) encapsula la crítica social de la banda a la codicia y la materialismo.

El virtuoso solo de guitarra de David Gilmour en "Money" es legendario y su estilo de slide guitar le agrega un toque distintivo a la canción. La combinación de la guitarra, el bajo de Roger Waters y la batería de Nick Mason crea un ritmo hipnótico que se mantiene a lo largo de la canción.

La estructura de la canción, con sus cambios de tempo y su uso creativo de efectos de sonido, muestra la destreza musical de Pink Floyd. La inclusión de grabaciones de efectos de sonido, como el sonido de cajas registradoras y monedas, añade una dimensión sonora única a la canción.

"Money" es una pieza emblemática de Pink Floyd que sigue siendo relevante en la actualidad debido a su mensaje atemporal sobre la búsqueda del dinero y su influencia en la sociedad. Es un recordatorio de que, a pesar de las décadas transcurridas desde su lanzamiento, la música de Pink Floyd continúa siendo una crítica aguda de las preocupaciones humanas universales.

Daniel
Instagram Storyboy

viernes, 3 de noviembre de 2023

1037.- Time - Pink Floyd

 

Time,Pink Floyd


     Dark Side of the Moon es, por derecho propio, uno de los álbumes más icónicos y alclamados de la música, obra del grupo de rock británico Pink Floyd. El disco es grabado en dos sesiones entre el 31 de mayo de 1972 y el 9 de febrero de 1973 en los EMI Studios de Londrs, bajo la producción del propio grupo, y publicado el 1 de marzo de 1973 bajo el sello discográfico Harvest Records en Reino Unido y Capitol Records en Estados Unidos. Este fue el octavo álbumde estudio de la banda y fue desarollado durante presentaciones en vivo antes de que la banda comenzara la grabación. Concebido como un álbum conceptual, se centró en las presiones a las que se enfrentó el grupo durante su difícil y complicado estilo de vida. También abardó los problemas de salud mental del ex miembro de la banda Syd Barrett, quien había dejado el grupo en 1968.

El disco está basado en ideas exploradas en grabaciones y actuaciones anteriores del grupo, omitiendo los instrumentales extendidos que caracterizaron el trabajo anterior de la banda. Para ello usaron grabaciones multipista, bucles en cinta y sintetizadores analógicos, incluidos los experimentos con varios sintetizadores. Estamos ante un disco que se centra en la idea de la locura, explorando temas como el conflicto, la codicia, la muerte, las enfermedades mentales o el tiempo. Se encuentra entre los álbumes más aclamdos por la crítica de todos los tiempos y le dio a Pink Floyd la consagración, una gran fama internacional y una gran reputación. Este disco ayudó además a impulsar la venta de discos en toda la industria musical durante la década de los 70. 

Inncluido en este álbum se encuentra Time, la cuarta pista del disco, donde la voz principal es compartida entre el teclista Richard Wright y el guitarrista David Gilmour. Este es uno de los temas que afronta la temática del tiempo. Sorprendente y memorable es la primera vez que escuchamos la canción y oímos por primera vez la multitud de relojes sonando a todo volumen. A Roger Waters se le ocurrió la idea cuando se dio cuenta de que ya no se estaba preprando para nada en la vida, sino que estaba sin haberse dado cuenta en mitad de ella. Los sonidos reales de relojes y alarmas fueron grabados en una tienda de antigüedades realizados a modo de prueba cuadrafónica por el ingeniero Alan Parsons. Este experiemtno fue previo al disco y fue rescatado para la ocasión. Esta es la única pista del álbum que da crédito a los cuatro miembros del grupo, y sería la última en hacerlo en toda la discográfia de la banda.

jueves, 17 de agosto de 2023

0959.- Obscured by Clouds - Pink Floyd



Obscured by Clouds ("Oscurecido por nubes") es la canción que da título al séptimo álbum de estudio de Pink Floyd. Publicado el 3 de junio de 1972, fue la segunda colaboración de la banda para una banda sonora de un film de Barbet Schroeder. Tras el buen sabor de boca de "Music from the film More" (1969), decidieron repetir la experiencia, en esta ocasión para la película francesa "El valle" (1972).

Al tratarse de una banda sonora, el disco y la canción principal no siguen la línea musical de otros discos de la banda en aquellos años, y la libertad y la falta de presión de un proyecto "menor" les permitió afrontarlo con grandes dosis de experimentación sonora en el estudio, que servirían de calentamiento y preámbulo para lo que, un año después, sería el enorme "Dark Side of The Moon" (1973)

Schroeder les proporcionó una copia de la película, indicándoles dónde debía ir la música, y el grupo comenzó a trabajar en un estudio de 16 pistas en Francia, componiendo y grabando Obscured by Clouds y el resto de cortes del disco en solo dos semanas. La canción abrió el disco, y tuvo también un rol predominante en directo, siendo la elegida para comenzar los conciertos de la gira "Eclipse", en la que la banda empezó a promocionar "Dark Side of the Moon" pero, sorprendentemente, fue "Free Four", la primera canción en la que Roger Waters abordaba la muerte de su padre en combate durante la Segunda Guerra Mundial, la elegida para ser lanzada como single del disco.

lunes, 5 de junio de 2023

0886.- A pillow of winds - Pink Floyd



Pink Floyd es uno de los nombres más importantes en el mundo de la música y sus canciones son amadas por millones de fanáticos en todo el mundo. Una de las canciones más populares de la banda es A Pillow of Winds, que fue lanzada en 1971 como parte de su álbum Meddle. La canción es una de las piezas musicales más icónicas y duraderas jamás grabadas. A pillow of winds es una canción de amor acústica suave, que puede ser poco comun en el repertorio del grupo, considerando el material anterior (y futuro) de la banda. El guitarrista David Gilmour compuso la secuencia de acordes, tocada en una serie de arpegios, y Roger Waters escribió la melodía y la letra. Esta canción también presenta el trabajo de guitarra deslizante de Gilmour, así como un bajo sin trastes interpretado por Waters, es una canción de amor, pero mucho más rica que las canciones de amor populares que llenan las listas de éxitos. La letra de A Pillow of Winds es poética y enigmática, lo cual es típico del estilo de Pink Floyd. En esencia, la canción trata de encontrar paz y comodidad en el mundo natural, lejos del caos y el ruido de la sociedad moderna. El verso inicial encuentra a los amantes acurrucados juntos en la cama a la luz de las velas que se desvanecen. Además de la letra poética, A Pillow of Winds tiene un estilo musical distintivo que complementa perfectamente la letra. La canción presenta una melodía lenta y soñadora con un ritmo fluido que crea un tono relajado y calmante. El uso de guitarras acústicas, percusión sutil y armonías vocales en capas dan a la canción una sensación cálida y orgánica que refleja los temas de la naturaleza y la paz.S egún Nick Mason, el título de la canción se origina en una posible mano en el juego de mahjong, del que la banda se había enamorado durante la gira. El título de la canción es una metáfora de la sensación de ser llevado por la vida, como una almohada en el viento. La idea de una almohada sugiere una sensación de comodidad y seguridad, que es algo que muchas personas encuentran en la naturaleza.

domingo, 4 de junio de 2023

0885.- Echoes - Pink Floyd



"Echoes" es la canción principal del disco Meddle (1971) de Pink Floyd y su esfuerzo musical más encomiable para el disco. Hablamos de, probablemente, la composición más elaborada de la historia de la banda, por encima de otras ambiciosas aventuras musicales como Atom Heart Mother o Shine on you crazy diamond, precisamente los únicos dos temas que, por poco (y considerando las dos partes de Shine on you crazy diamond como el tema único que en un principio concibieron) la superarían en duración.

Estratégicamente situada como cierre del disco (ocupando toda la segunda cara en el formato de vinilo), en los más de 23 minutos de Echoes, asistimos a un impresionante despliegue de tramos instrumentales y atmosféricos efectos de sonido, en una composición que corrió a cargo de todos los miembros de Pink Floyd. La creación de un tema tan largo estuvo inevitablemente basada en composiciones e improvisaciones más pequeñas, que se fueron insertando en el conjunto, pero a diferencia de Atom Heart Mother, de la que se diferenciaron y nombraron sus diferentes partes, Echoes se presentó al mundo como un todo cohesionado y cerrado, y solamente se dividió en dos partes para utilizarla como apertura y cierre del filme del concierto Live at Pompeii.

La canción comienza con el solitario sonido de una nota de Richard Wright al piano, extrañamente amplificado y tratado para que suene como el sonar de un submarino. A partir de ese sonido aislado, Wright se lanza a una improvisación de piano, a la que se une David Gilmour con un delicado solo de guitarra. Según el tema va creciendo, se van incorporando el bajo de Roger Waters y la batería de Nick Mason, arropados por la intensidad de un órgano Hammond, y la evocadora letra cantada por Wright y Gilmour. Éste último aporta al tema una impresionante capa de múltiples guitarras en superposición, repartiendo solos distorsionados y efectivos riffs de fondo a diestro y siniestro.