viernes, 11 de marzo de 2022

Disco de la semana 266: Coming up - Suede

 

Después de alcanzar su punto máximo en 1995, Britpop entró en un estado extrañamente tranquilo de limbo comercial a partir de 1996. Suede acababa de perder a su guitarrista principal Bernard Butler y estaba en la cuerda floja por las decepcionantes ventas de (el ahora venerado) Dog Man Star. Sin embargo, a pesar de tener ser los menos estimados de los "Cuatro Grandes" de Britpop, Suede de alguna manera logró entregar el álbum de Britpop más exitoso de 1996 con Coming Up y le valió a la banda su segundo álbum #1 en el Reino Unido. Lo que encontramos en Coming Up es una colección sorprendentemente de melodías que se inclinan fuertemente hacia el extremo radical, lejos del espectro del glam rock. Brett Anderson aludia a que este enfoque tan directo fue una respuesta al fracaso comercial de Dog Man Star, y fue una decisión comercial brillante, pero ha dado lugar a un conjunto de pistas. A pesar de lo buenos que son sus dos primeros álbumes (y de hecho son muy buenos), encuentro el rechazo rutinario del tercer álbum bastante injusto. Coming Up es el álbum que detuvo el patrón de declive que siguieron muchos de los actos de guitarra británicos de los años, un álbum repleto de melodías accesibles que aún resisten el escrutinio hoy en día, pero aparentemente, debido a que Bernard Butler no está involucrado, se considera uno de los trabajos menores de Suede .

 


Arranca el álbum con "Trash", absoluto pelotazo, una canción increíble que contiene letras muy urbanas y que refleja el sentir de la gente que se siente menospreciada, como siempre la temática casi central dentro del género, una gran canción de amor llena del sarcasmo de los 90 que solo se puede encontrarse en una gran canción de amor. La letra es veraz, realistas y poco halagadoras, pero también totalmente sentidas, expresivas y llenas de emoción. Del mismo modo, las guitarras se mueven dentro y alrededor del acompañamiento del bajo y la batería con éxtasis, con velocidad y también con paciencia, creando un tipo único de ritmo que, dependiendo de tu estado de ánimo, puede ser rápido o lento, luego está la armónica a las 2:20 una barbaridad. "Filmstar" es una canción que nos cuenta acerca de la vida de la persona con dicho estado, destaco aquí la percusión que se siente muy profunda y marcada, con un cambio de tiempo espacial increíble en el estribillo y una letra ingeniosa. “Lazy" es una de las canciones más melódicas del disco, nuevamente el énfasis lírico en una vida muy normal y corriente, quizás queda un poco deslucida tras los dos primeros trallazos, mas normalita, y por momentos puede llegar a aburrirte, pero despertaras con el baladon que nos tiene preparados a continuación, “By the sea” es apoteósica desde el comienzo, tiempo de teclados, tiempo de una voz que te hipnotiza con ramalazos de guitarra que te absorben, y un letra devastadora en la que la pareja espera su suicidio, mientras Brett Anderson canta con calidez "Él puede caminar en cualquier momento a través de la arena, hacia el mar, hacia el agua salada”. Tiempo para el glam rockero de medio tiempo "She", es un buen tema con esos coros que te sacan y te despiertan del sueño, cuerdas a mansalva, grandes cambios de ritmo y una guitarra de ataque compiten por su espacio en la canción, el resultado es tan agotador como estimulante, es el equivalente en rock de un excelente éxito de taquilla que casi rezas porque te encante.

 

"Beautiful Ones", escrita por Oakes, que combina guitarras estilo Oasis con una de las melodías vocales glam rock más distintivas de Anderson, lástima que el estribillo relativamente ordinario de la canción no esté a la altura de las alturas gloriosas que definen la carrera de los versos de Anderson, una canción que es imposible no cantarla. Vamos con el tramo más débil del álbum, empieza con “Starcrazy” un corte más Rockero, agresivo, aunque no deja de ser una canción Pop en el fondo. "Picnic by the Motorway" es atrapante, un coro y unos vocales que te quedan totalmente enganchados con la canción. "The Chemistry Between Us" viene a calmar un poco las aguas cerca del final, es una canción larga pero totalmente necesaria, calmada y serena nos conduce a una de las mejores canciones del disco… "Saturday Night" es la mejor balada del álbum, una canción realmente hermosa y uno de los muchos puntos destacados del álbum Coming Up, me encanta el sonido de la guitarra, al principio es suave y conmovedor, mientras que más cerca del final tiene la cantidad perfecta de retroalimentación para darle algo de poder. La melodía es genial, la letra es genial y el video es absolutamente excelente, presenta todas las ventajas y desventajas que puede encontrar en una estación de metro a última hora de la noche del sábado, y hay una gran secuencia de personas que viajan en el vagón y están solos, mientras que antes bailaban borrachos sin preocuparse por nada, el video cuenta con la actriz Keeley Hawes.

Casi dos décadas después de su lanzamiento, todavía escucho Coming Up y todavía me emociono con esos pequeños riffs vibrantes, los coros y las melodías de neón, como mucho de lo que se denomina britpop, está casi completamente enraizado en el período en que fue lanzado, pero en este caso me lleva a una época en mi adolescencia cuando no tenía compromisos, un poco de dinero excedente y una cabellera razonable.

 

jueves, 10 de marzo de 2022

0434.- Goin' back -The byrds

 


"Goin' Back” es otra canción inquietante y excepcional que The Byrds hicieron famosa, pero un tema escrito por Carole King y Gerry Goffin, y si bien The Byrds pueden haber sido expertos en hacer versiones de canciones, y ciertamente los maestros de esa guitarra tintineante, es evidente que simplemente no tenían la preparación o las experiencias de vida para escribir un material interpersonal tan maravilloso como este. Escuchas el tema y tienes una sincera sensación de country flotando a su alrededor, aunque no de forma rotunda, y más cuando te detienes en la letra, que describe la pérdida de la inocencia que viene con la edad, y la lucha de la que todos somos culpables, arrastrándonos en un esfuerzo supremo tratando de frenar las manecillas del tiempo, para si no conseguir otra cosa que recordar con cariño y atesorar con calidez los recuerdos de nuestra juventud. Aun así, aunque no conocíamos la historia de fondo durante los embriagadores días de los años 60, nos sumergimos en la idea de que la canción era un reflejo de todo lo que The Byrds habían perdido con la muerte de tantos miembros. No nos pongamos demasiado trascendentales, y disfrutemos de lo que es una canción enorme que afortunadamente The Byrds llegaron a haber tocado (antes las primeros en grabar este número, la banda de rock exclusivamente femenina Goldie & The Gingerbreads hizo una versión, aunque cambió la letra que no le sentó bien a Carole King, por lo que se eliminó la versión, y la grabo ella misma, antes de pasárselo a Dusty Springfield hasta que llego a The Byrds) ya que su versión está muy por encima de todas las demas, esa postura entre el pop y el country, mezclada con armonías fluidas, una discreta guitarra de pedal de acero y la naturaleza susurrante del Rickenbacker de 12 cuerdas de McGuinn. . “Goin' Back” es nada menos que una delicada alfombra mágica de sonido y visión, una canción que para mí siempre estará de la mano con “In My Room” de los Beach Boys.

El Salmón - Andrés Calamaro (Mes Andrés Calamaro)



Es complicado reseñar un disco de las características de El Salmón y conseguir ser conciso, y al mismo lograr mostrar todo el detalle que un disco de su envergadura merece. Si "Alta Suciedad" fue un disco brillante y pulido en el que nada sobraba, y "Honestidad Brutal" una obra maestra más áspera y urgente, que habría sido aún más grande con algunas canciones menos, El Salmón llevó esa tendencia al exceso y hasta sus últimas consecuencias, convirtiéndose en una obra desmedida e inabarcable, pero que fruto de esa misma incontinencia, escondía en su interior lo que podrían haber sido varios discos a la altura de sus alabados predecesores.

La idea de El Salmón es tan brillante como arriesgada. Ayudado solo por unos pocos amigos y colaboradores cercanos, como el habitual Marcelo Scornik, Niño Bruno, o Candy CarameloAndrés Calamaro se encerró durante meses en su apartamento de Buenos Aires, dedicado en exclusividad a la creación musical, y grabando en su estudio casero todo lo que se le pasara por la cabeza, sin apenas filtro alguno, y con la ayuda del consumo de diversas sustancias. Tras la fase de creación y con más de 300 canciones bajo el brazo, Calamaro se desplazó a Madrid para grabarlas y darles lustre en el estudio Sintonía. En Madrid coincidió con Ariel Rot, que acabó tocando la guitarra y haciendo coros en algunos temas. Las canciones crecieron en el estudio y con la banda de acompañamiento, pero en el disco final hubo también espacio para muchas de las maquetas originales, con solo algunos retoques posteriores. El resultado conjunto fueron las 103 canciones que acabaron formando parte de los cinco discos que conformaron la primera publicación del El Salmón en noviembre de 2000.

El disco incluye un buen puñado de temas destacables del cancionero de Calamaro, arrancando con la divertida y rockera Output-Input, en la que reflexiona sobre las mujeres que han pasado por su vida ("hay tantos nombres de mujer, que no puedo recordar es una lista sin fin, seguro se me cuela una Drag Queen"), y pasando a continuación al brillante tema que da título a toda la obra. El Salmón (canción) es el auténtico manifiesto que abandera este proyecto suicida y contracorriente ("Siempre seguí la misma dirección, la difícil la que usa el salmón"), asumiendo que los demás puedan pensar que esta desmedida obra es fruto de la locura ("revíseme el aceite, el aire y el agua, revíseme a mí el coche no tiene nada"). El concepto de filosofía de vida asociado al salmón aparece también en otras canciones, como en Horarios esclavos ("Vas a tener que esperar si quieres llevar el pescado al agua...") o las rockeras Días Distintos ("No voy a tomar la ruta de los sacrificios, prefiero el vicio, la música y el amor) o No se olvidar ("Porque el amor te espera en la esquina, y el dolor te espera en cualquier lado, ya no quiero mi aliento oxidado solo para mí").

Otras canciones exploran los sentimientos de nostalgia y dolor de Calamaro sobre amores perdidos y relaciones pasadas. A este grupo pertenecen las destacables Tuyo siempre, Ok, perdón o Nos volveremos a ver, que juega con los ritmos de tango que tanto le gustan como buen argentino. El disco tiene también sus momentos "pop", como en la pegadiza Revolución Turra o en la curiosa parodia del particular modo de cantar de Iggy Pop que es All You Need Is Pop, canción sobre la sensación de abandono tras una ruptura, en la que al salmón le dejan las maletas en la puerta. La melancolía y el arrepentimiento le sumen en el abatimiento y le convierten en un Pálido Reflejo de lo que fue, hasta el punto de plantearse que la única salida es Dejar de Vivir, pero ninguno de esos sentimientos consigue que su determinación y su espíritu libre flaqueen, y el salmón acaba siempre reponiéndose, como avisa en Crucifícame ("... y clávame una lanza en la panza... Cuidado nena, que puedo resucitar"), asumiendo que es un Culo sin asiento y que ya nada le puede hacer cambiar (Porque soy así).

Y simplemente porque es así, en una obra tan amplia hay espacio también para repescar y lavarle la cara a antiguos temas (No se puede vivir del amor, No te bancaste), y para incluir guiños a canciones de otros discos (Querrámonos incluye el verso "Debería estar prohibido haber vivido y no haber amado" de Jugar con fuego), y sobre todo para experimentar con diferentes géneros musicales, desde el rock y el tango ya mencionados, al spoken word de aires blues (Qué ritmo triste) y los ritmos sudamericanos (Ojos dos ojos). Pero el auténtico exceso viene de la mano de la larga lista de versiones, a cuál más diferente y unidas todas por el común denominador del descaro y el atrevimiento de un artista que en ese momento había tomado la decisión de grabar lo que le daba la gana, y que unidas habrían podido conformar hasta dos discos bastante variopintos de canciones ajenas.

El primero de los "discos ocultos" de versiones lo conformarían las revisiones de temas en castellano que se encuentran diseminadas a lo largo de los cinco discos de El Salmón: Alfonsina y el mar (Ariel Ramírez, Félix Luna), Cafetín de Buenos Aires (Discépolo, Mores) Laura va (Spinetta), Durazno sangrando (Spinetta), Río manso (C. Aguirre), El día que me quieras (Carlos Gardel, Alfredo Le Pera), Barrio de tango (Manzi, Troilo), Los ejes de mi carreta (Atahualpa Yupanqui, Romildo Risso), Libros sapienciales - parte II (Ricardo Soulé, Willy Quiroga, Juan Carlos Godoy), Malena (Manzi, Demare) y Así (Sandro, Anderle).

Y por si no había ido ya bastante a contracorriente con esas versiones, el segundo "disco escondido" dentro de El Salmón es una recopilación de temas en inglés, con los que Calamaro se atreve a dar el último, y más inesperado, giro a contracorriente. Con su descaro y falta de vergüenza torera característicos, se lanza a lidiar con toros de la talla de The Rolling Stones (Time Is on My Side, Under My Thumb) Bob Marley (No Woman No Cry), J.J. Cale (Cocaine) y hasta cinco temas de The Beatles (The Long and Winding Road, I Will, You Won't See Me, Oh! Darling y Sexy Sadie).

Después de todo esto, y aunque todos sus defectos de incontinencia y falta de filtro hagan imposible que El Salmón compita en calidad con Honestidad Brutal, nadie podrá negarle que el esfuerzo y la dedicación a esta obra fueron desproporcionadamente honestos, y que el efecto de semejante artefacto en el organizado y arquetípico mercado musical fue, simplemente, brutal. Al final del disco, después de toda la locura desatada, el atribulado personaje del salmón reconoce, en el título del tema que cierra esta aventura sin límites, que a lo mejor se ha pasado de la raya, y se plantea si Este es el final de mi carrera. No lo fue, porque eso habría sido lo normal para cualquier otro tipo de pescado sumergido en aguas peligrosas, pero El Salmón siempre termina remontando contracorriente el curso del río, sintiendo llegar el vacío total, y soltándose de nuestra mano. Es su naturaleza, la que le llevó a entregar un disco inabarcable, lleno de exquisito sabor pero también de incómodas espinas, sin importarle demasiado las consecuencias: "Me llegó una carta que me dice The End, no tiene remitente déjame de joder".

miércoles, 9 de marzo de 2022

0433.- Pictures of Matchstick Men - Status Quo



La banda británica Status Quo publicó en 1968 su álbum Picturesque Matchstickable Messages from the Status Quo, y la canción que cerraba aquel disco, Pictures of Matchstick Men ("Imágenes de los hombres cerilla"), fue la elegida como single de lanzamiento, a pesar de que inicialmente se pensó en ella como cara B del single, en favor de "Gentleman Joe's Sidewalk Cafe".

Debieron acertar con el cambio, porque en el mismo día del lanzamiento del que fue su single de debut, llegó al top 10 de las listas en el Reino Unido, donde permaneció durante siete semanas consecutivas y llegó a alcanzar el séptimo puesto. Se convirtió además en su single de mayor éxito en Estados Unidos, dónde llego al puesto 12 del Billboard.

Escrita por el cantante y guitarrista Francis Rossi, e inspirada en la obra del pintor L.S. Lowry, comienza con un riff de guitarra, al que se unen poco a poco el bajo, la guitarra rítmica, el órgano, la batería y la voz, pero existen dos versiones de Pictures of Matchstick Men, en estéreo y en mono, con algunas diferencias relevantes, ya que la versión en mono del single original tenía unos interesantes tramos de guitarra "wah-wah" entre las estrofas, que desaparecieron en la versión en estéreo.

martes, 8 de marzo de 2022

Grandes éxitos y tropiezos: Los Rodríguez

 



Como cada semana, toca darnos una vuelta por la sección de Grandes éxitos y tropiezos de 7dias7notas, y aprovechando que estamos en el #MesCalamaro nos vamos a detener en su obra cuando formo parte de Los Rodríguez, una carrera escasa, pero que tuvo una gran repercusión a nivel nacional, un cuarteto afincado en Madrid, compuesto por Andrés Calamaro (voz, guitarra y teclados), Ariel Rot (guitarra), Julián Infante (guitarra) y Germán Vilella (batería), y que protagonizó una carrera breve pero intensa (desde 1990 a 1996), firmando algunos de los mejores discos de la historia del rock & roll en castellano.

 

Estás tardando en comprarlo:

Sin documentos fue el álbum que les llevo a la fama, y se convirtió rápidamente en un clásico del rock en español donde nos encontramos un puñado de buenas canciones con el rock stoniano como unión de ellas, pero con otros estilos conviviendo en algunas canciones como la rumba, el reggae o la clara influencia de la música latina. Cada una de las canciones de “Sin documentos” podría ser un single en potencia: el repertorio es magistral y muestra sobre todo el torrencial talento de Andrés Calamaro, que poco a poco iría ganando protagonismo como líder de la banda. Destacar alguna canción sería estúpido ya que todas tienen un gran nivel y no hay bajones a lo largo de un disco que se escucha bien y combina a la perfección grandes canciones con buenas letras guitarras de gran calidad una gran voz por parte de Calamaro y además son temas bastantes accesibles para radioformulas y el público en general. Como por ejemplo la inolvidable Sin Documentos, la canción, es un hit de lo mejor de los últimos 30 años y Sin Documentos, el disco, está entre los mejores discos del rock de la historia en cualquier idioma

 

Si te queda pasta, llévate también:

En 1995 Los Rodríguez lanzó su cuarto disco de estudio, “Palabras más, palabras menos”, el último escalón para Los Rodríguez, que pusieron punto y final a su trayectoria con la ropa vieja de éxitos de “Hasta Luego” (DRO, 1996) y consigue lo que parecía imposible, mantener el listón que había inaugurado “Sin Documentos” (DRO, 1993). Fue el disco con el que Los Rodríguez alcanzaron el éxito definitivo, una paradoja puesto que a nivel interno las discrepancias entre sus integrantes eran cada vez más evidentes, y la ruptura parecía -y lo fue- inevitable. Con casi la misma cantidad de canciones, este álbum guarda cierta relación con su predecesor, en cuanto a la notoria influencia de Calamaro en la composición. Por supuesto que Rot e Infante en menor medida han aportado sus letras, como en “Mucho Mejor” y “Extraño”; pero el desarrollo que Andrés estaba teniendo por entonces marcaba una de sus mejores épocas de inspiración. El álbum nos deja otras trece joyas al ya extenso repertorio de Los Rodríguez y confirmaba que estábamos ante un grupo imbatible, una colección de talentos que no se volvería a reunir. Por destacar algún tema lo hacemos con “Milonga del Marinero y el Capitán”, uno de los clásicos de la banda, tiene esa melancolía de las desventuras de los hombres de mar, pero con un toque más alegre, “Aquí no podemos hacerlo” se erige como una de las más recordadas del disco. Aunque “Para No Olvidar”, es un verdadero clásico marca Calamaro que tuvo mucha repercusión en la Argentina, especialmente. El resto del disco mantiene el nivel de los primeros temas, como “La Puerta de al Lado” y “Diez Años Después”. Las ventas acompañaron a este material que además se vio favorecido por la presencia de Joaquín Sabina en una gira que la banda realizó por territorio español a mediados de los noventa.


Vuelve a dejarlo en el expositor:

En 1991 publican su primer álbum “Buena Suerte”, un disco que tuvo un gran recorrido en Argentina, especialmente por el tema “Mi Enfermedad”, es un buen debut este de Los Rodríguez, si ponemos alguna pega es que quizás demasiado largo, se marcaron un disco de 16 canciones, quizás con 3 o 4 canciones hubiera quedado un disco más compacto y sin ningún bajón, pero hay que quedarse con los grandes momentos como "a los ojos", "engánchate conmigo" o "mi enfermedad" que daban esperanzas a posteriores mejores discos como así ocurrió. Como recordatorio al año siguiente Los Rodríguez editaron “Disco Pirata” que tuvo un mayor impulso. Buena Suerte pasó sin pena ni gloria por las tiendas españolas (en Argentina sí alcanzó mayor difusión), el nivel de ventas fue pobre y dejó una sensación de frustración entre los integrantes de la banda. Guille Martín abandonó el grupo, que a partir de entonces contaría únicamente con cuatro integrantes. Sin embargo, el álbum es el preferido de muchos seguidores y deja entrever la fuerza del ciclón que vendría después.

 

Si por el contrario, lo que quieres es empezar a conocer a Metallica a través de sus canciones, te recomendamos que empieces por

Nuestro TOP 5:

1.- Sin documentos

2.- Para no olvidar

3.- Mucho mejor

4.- Engánchate conmigo                                                                                                       

5.- Milonga del marinero y el capitán

0432.- Brown Eyed Handsome Man - Nina Simone

 

High Priestess of Soul, Nina Simone


     Mediada la década de los años 60, Nina Simone sigue con sus actos y su música luchando por los Derechos Civiles y la igualdad del pueblo afroamericano. Entre 1965 y 1966 graba en Nueva York el material que aparece publicado en su álbum High Priestess Of Soulpublicado posteriormente en 1967, y será precisamente así como sera conocida a partir de entonces Nina Simone, como la Suma Sacerdotisa del Soul. Un apodo que por el contrario no le gustaba porque consideraba que la encasillaba como artista. High Soul Priestess Of Soul es uno de los discos donde tienen espacio el jazz, el folk, el gospel,el soul ó el pop, siendo precisamente uno de los discos donde más se acerca al género pop. Este disco también supuso el último trabajo para la discográfica Philips, pues se marcharía posteriormente a RCA. Muy destacable el trabajo de la sección de viento con una magnífica trompeta y los coros de acompañamiento.

Nina cuenta con el acompañamiento de una banda orquestal dirigida por Hal Mooney, quien también se encarga de los arreglos y de la producción del disco. Hal trabajaba por entonces para el sello Mercury Records, el cual pertenecía a Philips RecordsHal Mooney fue un importante compositor y arreglista de la época que trabajó con gente como Bing Crosby, Frank Sinatra, Juddy Garland, Peggy Lee, Sara Vaughan, Dinah Washington ó la propia Nina Simone. Incluido en éste álbum nos encontramos con Brown Eyed Handsome Man, Nina nos regala una gran versión de este rock & roll compuesto y escrito por el gran Chuck Berry el cual lo publicaría por primera vez en 1956. La letra del tema hace referencia a las minoría raciales. Chuck se inspiró para grabarla después de visitar varias zonas afroamericanas e hispanas de california y presenciar allí un episodio donde un policía trataba de arrestar a un hombre hispano, y durante la intervención se acercó una joven pidiendo que no lo hiciera y lo dejara ir, intentando disuadirle del arresto.

lunes, 7 de marzo de 2022

0431.- So long, Marianne - Leonard Cohen



Incluida en su álbum de debut (Songs of Leonard Cohen), So long, Marianne es una de las canciones más especiales del músico y poeta canadiense Leonard Cohen, inspirada en una Marianne real, una chica noruega llamada Marianne Ihlen, que el artista conoció en la isla griega de Hidra. Tan impresionado quedó Cohen con la belleza de esta chica griega, que declaró posteriormente que era la mujer más hermosa que había visto en su vida, y no es extraño entonces que le dedicara una canción.

Marianne Ihlen llegó a Hidra junto a su amigo el escritor Axel Jensen, con quien se casaría después, pero tras dos años y con un hijo pequeño, Jensen la abandonó, y poco después el azar hizo que se encontrara de nuevo con Leonard Cohen en una tienda de comestibles, dónde empezó una relación que duraría la mayor parte de la década de los sesenta, época en la que Cohen realizó el tránsito de la vida de poeta a la de músico, y escribió varias canciones y poemas inspirados en su bella musa y pareja.

De Marianne es la foto que aparece en la portada de su segundo disco (Songs from a room) y a ella está dedicado Flores para Hitler, el tercero de los libros de poemas que Cohen publicó. Pero quizá su mayor declaración de amor fueron los versos de esta delicada canción. Ha pasado tanto tiempo, Marianne, pero gracias a la magia de la pluma de Leonard Cohen te seguiremos recordando.

domingo, 6 de marzo de 2022

0430.- Sisters Of Mercy - Leonard Cohen

0430 Sisters Of Mercy - Leonard Cohen

Sisters Of Mercy es una canción del cantautor canadiense Leonard Cohen, aparecida en su primer álbum Songs of Leonard Cohen que se publicó en 1967. La canción describe a un grupo de dones muy hospitalarios que no se sabe si son monges, prostitutas o las costumbres de Edmonton, con los que el protagonista de la canción tiene una relación de amor auténtica en un hotel. El titulo nos lleva a pensar con esta ambigüedad, ya que en inglés Sisters of Mercy son una congregación de monges.

El título de esta canción inspiró el nombre de un grupo de rock gótico inglés de los años 1980 que se llama Sisters of Mercy. Este grupo hizo una canción titulada Marianne y una recopilación que se llamó Some girls wander by mistake, que es una frase extrema del primer álbum de Cohen.

Daniel 
Instagram storyboy 

sábado, 5 de marzo de 2022

0429.- Suzanne - Leonard Cohen

 


Estamos ante la que probablemente es la canción más conocida de Leonard Cohen, casualmente es la primera que reseñamos ya que cronológicamente es la que aparece en su primer álbum, no tratamos de desesperanzaros con lo que en próximas entregas vendrá de Leonard Cohen, no sé si será mejor, para algunos seguro que sí, lo que si aseguro es que al menos muchas de ellas están a la altura. El punto fuerte de "Suzanne" sea probablemente la simpleza, la escuchas con ese leve sonido de guitara y te preguntas, hombre esto yo ya lo había escuchado en el recorrido de cuatrocientos y pico canciones que hemos hecho, pero no, con esa tranquilidad, con esa dulzura y con esas notas ligeras que acompañan a la voz y que en ningún momento le eclipsan, y más que eso, la refuerzan en los momentos más intensos no he logrado encontrarla, culpa mía seguramente, o culpa de un poeta que se mete a cantante y que quiere que su poesía prevalezca por encima de todo. Y es que la melodía no deja de ser repetitiva, obvia, directa, pero válgame, funciona, conecta, trasmite, importa bien poco que no tengas ni idea de lo que está diciendo si no conoces el idioma de Shakespeare, da igual, te llega, y el mensaje te lo imaginas y sin duda imaginas a tu persona perfecta a tu lado, y todo inundado de amor, y pajaritos que sobrevuelan vuestras cabezas, y campos de flores y bosques de olor estimulante y cascadas que no logran apagar el susurro de la voz de tu pareja, el amigo lo consigue, con esa melodía… y con su voz que te arrulla, has caído en el ensueño de Leonard Cohen. Las cuerdas reverberadas y los coros de fondo (los cuales no suenan psicodélicos ni por un segundo, a pesar de que todos los coros en 1967 tenían que sonar psicodélicos) hacen su trabajo perfecto. Y ya si sabes el idioma de Shakespeare y te has preocupado en buscar la letra traducida el segundo verso de la canción, la metáfora de Jesús el marinero, te noquea y sigue siendo hoy en día una de las mejores estrofas de poesía que se he escuchado en una canción (no pierdan de vista la angelical escalada melódica que ocurre cuando Cohen se adueña de la voz de Jesús mismo al cantar 'All men will be sailors then, until the sea shall free them') y es que Cohen consigue equiparar el contenido romántico del tema con un sentimiento religioso como quizás solo sabe hacer un buen poeta. Y no olvidemos, Cohen en los 60´s era ese gafapasta repelente y engreído que reconocemos ahora en este siglo XXI que abre la boca y tu pensabas para ti, vale chaval, tú mismo, déjame en paz, pero escucha, el tío pone música a su poesía y piensas, ostia, dímelo más despacio que me mola, escuchas "Suzanne" y jamás se te pasaría por la cabeza que Cohen podría llegar a ser un tipo pretencioso.

Pues esta es la canción que presentó a Cohen como artista discográfico, "Suzanne", se publicó inicialmente como un poema y luego se lanzó como un sencillo de Judy Collins en 1966. La propia versión de Cohen aparecería como su primer sencillo y como la seductora pista de apertura de Songs of Leonard Cohen y esta basada en una relación platónica con una bailarina llamada Suzanne Verdal y como dijimos al principio, sigue siendo la obra más perfectamente realizada de uno de los mejores compositores de todos los tiempos.

 

 

 

viernes, 4 de marzo de 2022

Disco de la semana 265: Fin de Siècle, The Divine Comedy



En 1998, en plena cuenta atrás para el final del siglo XX, el siempre inquieto Neil Hannon decidió ofrecer al mundo su particular visión de aquel momento de cambio, combinando a la perfección sentimientos como la angustia y la incertidumbre ante un siempre incierto futuro, con la ilusión y esperanza que también generaba la expectativa de todo lo nuevo que podía traer consigo el nuevo milenio. Y en esa dualidad se movieron de manera brillante las canciones de Fin de Siècle, balanceándose al ritmo de contundentes atmósferas de pop de cámara y de sutiles guiños electrónicos a la modernidad que se atisbaba a la vuelta de la esquina.

Tras el éxito de discos como Casanova o A short album about love, obras a la par románticas y alegres, que consiguieron el reconocimiento de crítica y público, todos esperaban que Hannon entregara un nuevo capítulo del pop ligero y luminoso al que aquellos discos les habían acostumbrado. Y aunque el primer single de Fin de Siecle (The National Express) fuera una canción tan divina y comediante como las anteriores, casi nadie estaba preparado para lo que el resto del disco estaba a punto de mostrar, en canciones mucho más intensas y angustiosas, y acompañadas de un despliegue sonoro sin precedentes, interpretado por un tropel de músicos que superaba con creces la centena, incluyendo la colaboración de una soprano, tres tenores, y de la orquesta Brunel Ensemble y el coro del Crouch End Festival al completo. 

Fin de Siecle fue, en un principio, y a pesar de tamaño esfuerzo y derroche, un disco incomprendido y poco valorado, algo a todas luces injusto porque hablamos de un excelente álbum, en el que los habituales pasajes orquestales de la banda adquieren por momentos una dimensión y grandilocuencia espectaculares, con la genialidad de estar, en ocasiones, engarzadas dentro del armazón de canciones en las que ese derroche instrumental contrasta con temáticas y letras marcadamente ligeras como Generation Sex, el tema con el que arranca el álbum, o la misteriosa Thrillseeker, una de las piezas en las que mejor funciona ese contraste entre la música de cámara y los sutiles y oscuros arreglos electrónicos.

Tras la más que conseguida atmósfera de melancolía y tristeza que impregna Commuter Love, en la que el protagonista describe su pasión secreta por una mujer a la que observa cada día en un trayecto en tren hasta el trabajo, y a la que nunca confesará su amor, llega el que probablemente sea el momento de mayor genialidad del disco con Sweden. En un tono de lo más "naif" y a través de una multitud de simples explicaciones, Hannon relata los motivos por los que piensa retirarse a vivir en Suecia, a ritmo de una, de nuevo, grandilocuente y precipitada orquesta.

Tras este espectacular póker de canciones, y pese a tener tramos en los que las atmósferas de contraste entre lo clásico y lo electrónico son dignas de elogio, los más de ocho minutos de duración de Eric the gardener se hacen algo largos y dejan la sensación de romper de algún modo el ritmo de crucero que el disco ya había tomado. A la vuelta de este largo rodeo, llega el turno de la ya mencionada The National Express, uno de los singles más aclamados de The Divine Comedy. Una luz brillante y fugaz, atrapada entre los que quizá sean los dos temas menos reseñables del disco, porque si a Eric the gardener le sobran minutos, a Life on Earth le falta algo de la chispa de otros temas del álbum, y siendo un buen tema no termina de sorprender durante la escucha.

El momento valle pasa pronto y sin hacer que perdamos la esperanza y la ilusión por la llegada del fin de siglo, porque en The Certainty Of Chance vuelve el genio compositivo y los arreglos orquestales de relumbrón. En este tramo final del disco, Here comes the flood mantiene el listón a un nivel adecuado, preparándonos para el grandioso final de Sunrise, en la que Hannon se abre a contar su difícil infancia en Derry, en mitad del conflicto de Irlanda del Norte, planteándose como pudo "ver esas cosas y aún sonreír". No se como lo consiguió, pero ahora que volvemos a levantarnos cada día con los ecos de los tambores de una nueva e innecesaria guerra, se agradece que haya discos como éste para recordarnos que es mejor tomarse la vida como si fuera una divina comedia.

0428.- My foolish heart - Astrud Gilberto

 




Astrud Gilberto nació con el nombre de Astrud Weinert, hija de madre brasileña y padre alemán, en el estado de Bahía, Brasil. Se crió en Río de Janeiro. Su vinculación con el mundo de la música comenzó cuando se casó en 1959 con uno de los primeros guitarristas de bossa nova, João Gilberto. En 1963 estaba acompañando a su esposo en Nueva York mientras grababa con el pianista y compositor Antonio Carlos Jobim y con el saxofonista estadounidense Stan Getz un disco de fusión entre el jazz y la bossa nova. A instancias de su esposo, Astrud Gilberto cantó unas estrofas y gustó tanto su voz que, a pesar de no tener experiencia previa, grabó el disco Getz/Gilberto, aunque no figuró en los créditos del disco. Su éxito cantando "Garota de Ipanema" la catapultó como una de las intérpretes más conocidas de una época de oro de la música brasileña. A partir de entonces emergió como nombre reconocible en todo el mundo y comenzó una larga carrera artística. Grabó en varios idiomas, inclusive en español y uno de los discos que más éxito tuvo fue Samba Beach, es ese disco descubrimos a una Astrud con una voz es muy pura e inocente, bastante relajante e idealista, además la orquesta hace un trabajo bastante bueno al hacer que todo sea un poco de bossa nova, incluso si no son necesariamente todas las canciones de bossa nova, de hecho, la mayoría son canciones pop en realidad, consiguen para traer esa sensación playera a la música de samba, así que en ese sentido no podría ser mejor.

El álbum contiene la canción “My Foolish Heart” cuyo compositor fue Victor Young y que fue presentada en la banda sonora de la película My Foolish Heart (Mi loco corazón), que se estrenó el 25 de diciembre de 1949 en Los Angeles, con Dana Andrews, Susan Hayward y Kent Smith como principales protagonistas. “My Foolish Heart”, con letra de Ned Washington, se escuchaba durante los títulos de crédito cantada por Martha Mears y estuvo nominada al premio Oscar a la mejor canción. Tuvo un éxito popular inmediato y, en el breve plazo de tres meses, seis versiones entraron en las listas de éxitos.Young empezó a escribir música para películas desde que llegó a Hollywood en 1935. Además, desarrolló otros trabajos, como dirigir y hacer arreglos para su propia orquesta, actuar en la radio o acompañar a un gran número de grandes cantantes en los estudios de grabación. Cuando murió en 1956 a los cincuenta y seis años de edad (según gente cercana a él, a causa de su obsesivo afán de trabajo), el cantante y pianista Nat King Cole le rindió homenaje en su programa de televisión interpretando varias canciones suyas, entre ellas "My Foolish Heart".

jueves, 3 de marzo de 2022

0427.- 2000 Light years From Home - The Rolling Stones

 

2000 Light Years From Home


     El 8 de diciembre de 1967 The Rolling Stones publican su sexto álbum de estudio, Their Satanic Majesties Request. El disco, grabado entre el 9 de febrero y el 23 e octubre de 1967, y contiene sonidos como acid rock, rock experimental y rock psicodélico. El álbum es producido por el mismo grupo y lanzado por la discográfica Decca Records en Reino Unido, London records en Estado Unidos y ABKCO Records. El título del disco alude al texto que aparece en el pasaporte británico: "Her Britannic Majestic request and requires..." / "su majestad británica, solicita y requiere...". Este sería el último trabajo del grupo donde Brian Jones participaría como integrante de la banda. Fue considerado como uno de los álbumes más controvertidos del grupo, provocando reacciones encontradas no sólo en la crítica y el público, también en el seno del mismo grupo. También fue criticado por considerar que era derivado de la obra contemporánea de The Beatles, Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, lanzado a mediados de 1967. Los Stones, tras su lanzamiento, decidieron abandonar el estilo psicodélico y volvieron a sus raíces con el blues. Con el tiempo el disco fue ganando el reconocimiento de los entendidos y de la crítica.

Incluido en este sexto álbum de la banda se encuentra 2000 Light Years From Home, acreditado a Mick Jagger y keith Richards. El tema fue grabado en los Olympic Studios de Londres en julio de 1967 y publicado como sencillo, ocupando la cara B, el 23 de diciembre de 1967. Aunque el disco, tras su publicación, fue un relativo fracaso, esta canción conocida por su atmósfera espacial y por el uso del mellotrón (tocado por Brian Jones), tuvo una buena aceptación. Mick Jagger escribió este tema mientras se encontraba detenido en la cárcel de Brixton, Londres, por un cargo por tenencia de drogas. En este tema, además del grupo, colabora Nicky Hopkins al piano. En esa época el mundo estaba inmerso en plena exploración espacial y muy probablemente esa temática tuvo influencia en esta canción.

miércoles, 2 de marzo de 2022

0426.- She's a rainbow - The Rolling Stones



She's A Rainbow ("Ella es un arcoiris") es la canción más reconocida del disco Their Satanic Majesties Request, sexto álbum de estudio británico y octavo estadounidense de The Rolling Stones, en el que la banda experimentó con un sonido psicodélico, incorporando arreglos de cuerdas, ritmos africanos y el uso de instrumentos menos habituales en grabaciones anteriores.

El disco fue criticado inicialmente por entenderse como un cambio de estilo del grupo, a remolque del sonido con el que los Beatles acababan de deslumbrar con su Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, pero con el tiempo, la crítica ha valorado mucho más las virtudes que esconde Their Satanic Majesties Request. She's a Rainbow es el mejor ejemplo de esa excelencia, y se ha mantenido en el tiempo como la más bella y inusual pieza psicodélica del cancionero de los Rolling Stones, gracias a la brillante capa sonora construida a partir del piano de Nicky Hopkins, el melotrón de Brian Jones y los arreglos de cuerda de John Paul Jones (Led Zeppelin).

El sonido de esta pieza escrita por Jagger y Richards era tan "Beatle", que incluso corrió el rumor de que algunos miembros de The Beatles participaron en la grabación, cuando en realidad tanto el disco como la canción fueron producidos e interpretados casi exclusivamente por Sus Satánicas Majestades, en un registro poco habitual para ellos. Las melódicas voces son obra de Richards, Jagger, Jones y Wyman, plasmando un coro tomado de la canción "She Comes In Colors" de Love. Después de este disco, los Stones volvieron a su tradicional sonido de blues rock, por lo que la "chica arcoiris" es una auténtica rareza que aporta a su discografía toda una paleta de nuevos y vistosos colores.

Alta Suciedad - Andres Calamaro (Mes Andrés Calamaro)

 


Concluido su exilio voluntario en España, dando por cerrada su exitosa etapa junto a Los Rodriguez, Andrés Calamaro se pone un nuevo objetivo, retomar y revitalizar su carrera solista que había abandonado a finales de los ochenta. Para ello graba en Estados Unidos en el año 1997 junto a músicos de sesión de gran experiencia y la producción de Joe Blaney, lo que se convertiría en un clásico tanto en su carrera como para el rock nacional, Alta Suciedad que fue un hito en ventas, superando las 500 000 copias vendidas en todo el mundo (El segundo disco más vendido del rock argentino en aquel momento tras El Amor Después del Amor, de Fito Páez) y posibilitó la resurrección de su carrera en su país llevándolo a realizar gran cantidad de presentaciones en vivo. A menudo considerado erróneamente como su debut en solitario, lo cierto es que Calamaro contaba en los tiempos de “Alta Suciedad” con una trayectoria porteña de casi veinte años, ya fuese integrado en bandas (Raíces, Los Abuelos De La Nada) o rubricando con su nombre un puñado de interesantes discos pop, pero de sonido algo sintético. Instalado en Madrid desde 1989, tras responder a la llamada de Ariel Rot que prendería la mecha de Los Rodríguez, fue el inédito ensamblaje de rock porteño, raíz stoniana e influjo latino. Hacia 1996, cuando el proyecto se rompió tras una exitosa gira junto a Joaquín Sabina, Calamaro era ya el más célebre fichaje internacional del rock español. Y mientras el grupo hacía aguas, él esbozaba ya en maquetas caseras lo que sería su inminente presentación como músico solista en nuestro país.


 

Comienza de una forma que te impacta su sonido pesado, “Alta suciedad” es un ejemplo claro de las buenas letras que relucen a lo largo de todo el disco, sus primeros segundos dan la impresión que estaremos en presencia de un disco de rock clásico "pero era una mentira, para robarte un tal vez". Una guitarra distorsionada, la poderosa batería de Jordan, un riff perfecto, una sección de viento excelsa y para rematarlo un estribillo pegadizo absoluto. Todo un pelotazo. “Todo lo demás” nos baja un poquito el hype, es un buen tema, pero se ha relajado después del trallazo de presentación, una canción con un toque muy argentino, pero lo recupera con una canción con sutilezas pop, “Donde manda marinero” es una de las mejores canciones que Calamaro haya creado una alegoría a insatisfacción, tiene trazas de tango y gana con cada escucha. Damos paso al funk satinado de “Loco” donde destaca la presencia del bajista Chuck Rainey en la grabación, y parece diseñado para capturar el característico lucimiento sin alardes de los viejos músicos de sesion de música soul, Chuck encajó sin problemas la burbujeante línea de bajo que, junto a los efectos wah wah y los vientos, son los grandes protagonistas del tema, disfrutemos de un funk redondo donde los músicos se lucen y que se convirtió en single, y sirve a la vez para relajar un poco la intensidad, es un remanso a la espera de la próxima vuelta de tuerca… la joya… la célebre “Flaca”, que por muchas veces que suene en las radios sigue manteniendo intacta su belleza, una melodía de inicio arrebatadora da paso a una letra majestuosa, que habla del amor con espinas, el que duele y da vida a la vez, del que deja marca, una maravilla que los músicos impregnan de soul y que habla, dice Calamaro, “de los pequeños daños que nos hacemos a veces las personas”, una canción que se para en la frontera del amor y el desamor. Un pedido de derrota digna con las maletas en la puerta, que pide a gritos quedarse con un bonito recuerdo porque solo puedes quedarte con los buenos recuerdos.

  “¿Quién asó la manteca?” Suena un poco extraño dentro de lo que nos había regalado, es un funk al ralentí que brama contra el tedio y la mentira, un denso reggae en la línea calamariana más experimental, que empieza como un extraño relato gauchesco.  Lo voy a decir buen claro, al que escribe esto “Media Veronica” le parece una de las obras cumbres de la carrera de Calamaro, con una arquitectura pop muy beatle, basada en diseños alambicados y que tiene su origen en una mínima idea instrumental: juguetear con las posibilidades de una batería distorsionada envuelta en un sutil trenzado atmosférico (tejido en directo dentro del estudio, con bonitos ribetes de cello) que envuelve a la perfección uno de los textos más sugerentes de Calamaro, un tema que trasmite una melancolía extrema que se clava como un puñal en las tripas. En este tema se deja de experimentos y su piano inunda el aire de un dulce dolor tanguero que le da un desarreglo imprescindible. "Media Verónica" es una adolescente que pasa por los desamores como lo tiene que pasar cualquier adolescente que se aprecie como tal: dejando la vida en ello… ¿o quizás no?... un tema muy ambiguo sin duda alguna… “La vida es una cárcel con las puertas abiertas, Verónica escribió en la pared, con la tripa revuelta”.

“El tercio de los sueños” amago ranchero que se desarrolla entre imágenes taurinas, con Ry Cooder en el horizonte, una canción donde se confunden el blues y la ranchera y que ambienta un amor fatal en la corrida de toros de San Isidro, y que nos recuerda a José Alfredo Jiménez. “Comida China” es una delicadeza de apenas dos minutos que irrumpe a mitad de trayecto para darnos un descanso y de paso regalarnos una de esas fantásticas miniaturas que aguardan en los muchos escondrijos de este disco y que da paso a una de las canciones más redondas, “Elvis está vivo” Bob Dylan reaparece en el álbum, compartiendo foco nada más y nada menos que con Palito Ortega: la leyenda pop argentina se pasó por el estudio para injertar en el tema una imitación de Presley, lo que hace de la canción una delirante fantasía multirreferencial que bromea sobre la posibilidad de que el cantante realmente este vivo. “Me Arde” es el número Jagger / Richards del disco, casi hecho con plantilla, aunque entre medias brote un recitado de resonancias dylanianas ya que Bob es el modelo de ese fraseo tan sucia como sentimental que Calamaro readapta en este disco, y que perfeccionará de forma pletórica en “Honestidad Brutal”. “Crímenes perfectos” trata de aliviar una ruptura y supone otra de las cumbres de la grabación, con versos maravillosos: “Me parece que soy de la quinta que vio el Mundial 78, Me tocó crecer viendo a mi alrededor paranoia y dolor.  La moneda cayó por el lado de la soledad”. “Nada Es Igual” es un denso reggae en la línea calamariana más experimental, que empieza como un extraño relato gauchesco y deriva, a mitad de camino, en un monólogo de Antonio Escohotado, grabado expresamente para la ocasión, sobre las pequeñas miserias del oficio de vivir. La guinda del disco es “El novio del olvido” una preciosidad acústica que, con ironía, habla de la ¿imposibilidad? de mantener los lazos muerta ya una relación, y que Ribot teje con su guitarra. Es un brillante punto y final al álbum.

 

El resultado es un disco soberbio que se nutre del talento de un compositor en estado de gracia y de la calidad de unos músicos que barnizaron la grabación de música negra. Ninguna de las canciones flaquea, nada es prescindible, todo suma. Una delicia para los oídos.

martes, 1 de marzo de 2022

Grandes éxitos y tropiezos: Los Abuelos de la Nada

Grandes éxitos y tropiezos: Los Abuelos de la Nada

Vamos con una banda Argentina que fue fundada por Miguel Abuelo, cuyo nombre real es Miguel Ángel Peralta, y este un icono del rock argentino.

Quién en la década de los sesenta fue el fundador de la banda Los Abuelos de la Nada, pero esta primera etapa del grupo no tendrá existo, pero tendra una segunda oportunidad en los años ochenta, donde editaron sus mejores álbumes. 

La banda debutaria con el álbum Los Abuelos de la Nada que es el álbum debut de la banda argentina de rock Los Abuelos de la nada, y este fue publicado en 1982.

Luego de grabar algunas demos en 1981, se vio interesado Charly García quien decide producir a la banda. Así es como ingresan a los Estudios Panda en junio de 1982 para grabar un álbum que los presentaría en sociedad como una banda alegre, capaz de fusionar rock con pop y reggae.

La presentación del disco se lleva a cabo en de octubre de 1982 en el Teatro Coliseo. El sencillo de difusión Sin Gamulán compuesto por Andrés Calamaro, sería el éxito que impulsaría las primeras ventas de la banda.

Con este primer disco la banda resurge, y con esto un año más tarde deciden editar un nuevo álbum. 

Vasos y Besos es el segundo álbum de estudio de la banda argentina Los Abuelos de la Nada, publicado en 1983.

Ha sido posicionado en el puesto 199 en la lista de los 250 álbumes esenciales del rock iberoamericano de la revista norteamericana al borde y en el puesto 29 de los 100 mejores discos de rock argentino de la revista Rolling Stone.

La canción Mil horas incluida en el álbum logró el puesto 14° de Los 100 hits del rock argentino por Rolling Stone en 2002, el puesto 77° en un ranking similar hecho en 2007 por Rock.com.ar,​ y el puesto 38° en el ranking de las 500 mejores canciones iberoamericanas de rock por la revista estadounidense Al Borde en 2006.

La popularidad en ascenso de la banda logra por tercer año consecutivo edite su tercer álbum. 

Este Himno de mi corazón es el tercer álbum de estudio de la banda de Rock Los Abuelos de la Nada, publicado en septiembre de 1984.

La canción Himno de mi corazón que dio nombre al álbum se convirtió en una de las más emblemáticas de todo el rock en español: logró el puesto 50° en el ranking de las 100 mejores canciones del rock argentino por la Rolling Stone Argentina y MTV en 2002, puesto 13° en un ranking similar hecho en 2007 por Rock.com.ar,1​ y puesto 213° en el ranking de las 500 mejores canciones iberoamericanas de rock por la revista estadounidense Al Borde en 2006.

Podemos decir que Cosas mías es su cuarto álbum de estudio y último álbum perteneciente al grupo de rock argentino Los Abuelos de la Nada editado en el año 1986. Sería el último trabajo discográfico de la banda y también el de su líder Miguel Abuelo.

Pero la decisión de que este sea su último álbum se debe a que su líder Miguel Abuelo, contragiera el virus del HIV.

Miguel Abuelo tenían arreglada una actuación en el Velódromo Municipal de Buenos Aires, la cual fue suspendida repentinamente por una altísima fiebre que había sufrido Miguel Abuelo. Rumores hablaban de que se encontraba infectado con el Virus de Inmunodeficiencia Humano (VIH). Ese mismo día se retiró definitivamente de la música, viviendo lo que eran sus últimos días de vida.

El 26 de marzo de 1988, Miguel Abuelo falleció en la Clínica Independencia de Munro (provincia de Buenos Aires) sólo cinco días después de cumplir cuarenta y dos años de edad. 

Pero como hemos dicho sus primeros singles no fueron del todos un éxito, y tuvieron que pasar muchos años para que logren el éxito. 

Oye niño / ¿Nunca te miró una vaca de frente? (1968)

Diana Divaga / Tema en Flu sobre el Planeta (1968)

La Estación (1969)

Una banda que se podría decir que sus tropiezos fueron al comienzo de su carrera y tuvieron una segunda oportunidad, y un tropiezo del destino por la muerte de su líder. 

Daniel
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0425.- Georgie Fame - The Ballad of Bonnie and Clyde

0425  - Georgie Fame - The Ballad of Bonnie and Clyde

The Ballad of Bonnie and Clyde es una canción, escrita por Mitch Murray y Peter Callander, y grabada por el cantante británico de rhythm and blues Georgie Fame, y fue publicada como single, la canción alcanzó el número uno en la UK Singles Chart durante una semana a partir del 24 de enero de 1968. La canción alcanzó el número siete en la US Billboard Chart ese mismo año.

Georgie Fame grabó la canción después de ver la entonces controvertida película de gángsters Bonnie and Clyde, ahora considerada un clásico, protagonizada por Warren Beatty (como Clyde Barrow) y Faye Dunaway (como Bonnie Parker).

La canción, al estilo de los años 20 y 30, presenta los sonidos de los tiroteos, las persecuciones de coches y las sirenas de la policía, incluyendo el tiroteo culminante que tiene lugar cuando Bonnie y Clyde encuentran su final. La instrumentación de la canción incluye un piano, un banjo, una batería, trompetas, trombones y un bajo. La introducción al piano fue tomada de Blue Monday de Fats Domino en 1956.

La canción es geográficamente inexacta, ya que en la primera estrofa se encuentran en Savannah, Georgia. En realidad, ambos eran del este de Texas y no hay pruebas de que la pareja se aventurara tan al este. Las versiones instrumentales de la canción fueron grabadas por The Ventures (en su álbum de 1968 Flights of Fantasy) y Andre Kostelanetz (en su álbum de 1968 For the Young at Heart). Otras de las versiones de la canción fueron interpretada en la televisión francesa, en febrero de 1968, por Johnny Hallyday y Sylvie Vartan.

Daniel
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lunes, 28 de febrero de 2022

#MesTheBeatles: Let it be - The Beatles

 


Tras la publicación de Abbey Road (1969), el último disco grabado por los Beatles, aun hubo margen para la publicación en 1970 de un álbum más de la banda. Grabado en su mayoría durante sesiones previas a las del anterior disco, y publicado días después de que Paul McCartney anunciara oficialmente que abandonaba el grupo, Let it be se convertiría en su duodécimo y último álbum de estudio, y la publicación final de un proyecto que, desde su concepción, atravesó por multitud de dificultades y contratiempos, y que se desarrolló durante un período de la banda de Liverpool en el que las brechas y las desavenencias entre sus cuatro miembros eran cada vez mayores.

La idea de este álbum surgió, precisamente, como medida de choque contra la situación interna del grupo, desgastada por las complicadas grabaciones del disco The Beatles, más conocido como el "Disco Blanco". McCartney pensó que lo mejor era un regreso a sus raíces como grupo, y propuso al resto grabar un puñado de canciones de rock sin mayores aderezos, para que los cuatro pudieran interpretarlas en un retorno de la banda al directo. Las sesiones de grabación de lo que iba a ser el disco y el concierto de Get Back (Vuelve) se llevaron a cabo en los estudios de Twickenham, en lo que supuso un nuevo cambio al abandonar su habitual base de operaciones de Abbey Road. Sin embargo, las grabaciones no hicieron sino empeorar las heridas abiertas entre los cuatro Beatles, con sesiones de ensayo en las que la tensión era asfixiante y las discusiones estaban a la orden del día, hasta el punto de considerar que el proyecto era un callejón sin salida y de decidir aparcarlo hasta nueva orden.

Paul McCartney intentó mantener el barco a flote durante estas sesiones, y fue el Beatle que más se esforzó en aportar material nuevo al proyecto (los tres sencillos Let it be, The long and winding road, y Get back), mientras un desmotivado John Lennon repescaba viejas ideas y canciones inacabadas (Dig a pony, Across the Universe, Don't let me down), al tiempo que mostraba un abierto desinterés por lo que después calificó como "el pedazo de mierda peor grabado de la historia". George Harrison (con sus dos aportaciones I me mine y For you blue) y, en menor medida, Ringo Starr, también parecían haber perdido el interés y la paciencia para lidiar con las interminables tomas y ensayos a los que un perfeccionista McCartney pretendía someterles, y en esa atmósfera asfixiante el proyecto de Get Back fue poco a poco apagándose.

Fue precisamente tras una discusión con McCartney, cuando Harrison anunció al resto que abandonaba el grupo. Las aguas volvieron temporalmente a su cauce, pero a cambio de renunciar al frío y megalómano escenario de Twickenham para reconducir el proyecto de concierto hacia los estudios de grabación que acababan de construir en la sede de Apple en Savile Row. La vuelta del guitarrista evitó que la sarcástica reacción de Lennon al posible abandono de su compañero, proponiendo sustituirle por Hendrix o Clapton, y seguir como si nada hubiera pasado, fuera nunca tenida en cuenta. En Savile Row, y a recomendación de un crecido Harrison, se incorporó a los ensayos el teclista Billy Preston, para tocar el piano eléctrico y el órgano durante las sesiones de grabación y en el planeado concierto, que tras considerar diversos escenarios (un barco, un hospital de niños enfermos o incluso las pirámides de Egipto) acabaría también reduciéndose en alcance y dimensiones, optando por la comodidad de actuar en su propia sede, enchufando los instrumentos en la azotea del edificio e invitando a un reducido grupo de periodistas y allegados.

Ese fue el último concierto de la carrera de los Beatles, que se vio prematuramente interrumpido cuando las quejas de los vecinos de la zona alertaron a la policía. Varias de las canciones del concierto acabaron incluyéndose en el disco, junto con otras canciones que se añadieron de los ensayos o que se grabaron en los días posteriores, pero el disco quedó aplazado para hacer coincidir el lanzamiento con el del documental, primero, y con la posterior edición de Abbey Road, después. Fue entonces cuando Lennon decidió rescatar aquel "pedazo de mierda peor grabado de la historia" y prescindir por primera vez de George Martin como productor, para darle los mandos a Phil Spector, que no contó nunca con el beneplácito del ya ausente McCartney, que vio como su proyecto de retorno al rock and roll se había convertido en el característico "muro de sonido" de Spector, en el que no faltaban los edulcorados arreglos orquestales marca de la casa, o unos coros femeninos que nunca antes habían aparecido en un disco de The Beatles.

Al final, aquella ácida y excesiva declaración de Lennon sobre las grabaciones de las sesiones de Get back resultó ser completamente injusta, porque incluso en los momentos de mayor tensión y desgana, los Beatles eran capaces de entregar grandes y atemporales canciones. El remozado Get Back pasó a llamarse Let it be (Déjalo estar), tomando su nombre de otra de las grandes canciones que McCartney aportó al proyecto antes de su marcha, y nada tuvo que envidiar a sus predecesores en cuanto a éxito comercial, alcanzando el número 1 en las listas de ventas de Estados Unidos y Reino Unido. La película de las sesiones de grabación se publicó en 1970 y ganó un Óscar a la mejor banda sonora, pero a la entrega de los premios de la academia no fue ninguno de los cuatro Beatles"El sueño había acabado" y todos prefirieron "dejarlo estar".

0424.- Frank Zappa - What's the ugliest part of your body

0424 - Frank Zappa - What's the ugliest part of your body

Todo artista tiene en cierta forma una contracultura a su cultura oficial, y Frank Zappa, en los años 60 escogió como enemigo a The Beatles, la mayor fuerza de la cultura popular en el siglo XX, la máquina más millonaria de la industria de la música.

De alguna manera, The Beatles representaban no sólo la encarnación de todos los pecados posibles de cualquier expresión de arte, también eran los principales llamados a propagar el credo del flower power y el movimiento hippie, a los que siempre consideró subordinados a un discurso falso, vacío, obsoleto y comercial.

Así Frank Zappa en su lucha de contracultura da un ejemplo de esa capacidad de ir contracorriente, y un buen ejemplo es What's the ugliest part of your body?, una canción donde imita el timbre meloso que explotaba John Lennon en sus primeros años para interpretar composiciones como Baby it's you. 

Cuando Frank Zappa tuvo las canciones resueltas, se enfocó sobre la imagen de portada, la referencia natural si el propósito era mofarse del Sargento Pimienta, el álbum que había hecho de la estética un aspecto tan esencial como la música. 

Para ello, invitó al proyecto al fotógrafo e ilustrador estadounidense Cal Schenkel, posteriormente uno de sus colaboradores históricos, quien le sugirió reemplazar el cielo azulado de la tapa Beatle por otro más tétrico, sacudido por rayos y tormentas.

Además, las estilizadas flores de Pepper serían desplazadas por un suelo de tierra donde, en vez de Beatles, se podía leer Mothers.

Ero lo más complejo era sustituir al puñado de personajes que aparecían detrás de The Beatles, una de las marcas registradas del disco. Para eso, Frank Zappa y Cal Schenkel dispusieron de una serie de imágenes de monstruos, figuras deformes y hasta el propio artista vestido de mujer, además de sumar a Jimi Hendrix, el guitarrista que voluntariamente quiso participar en la aventura. Curioso: Hendrix, el primer artista que realizó un homenaje a Sgt. Pepper, cuando tocó un cover del tema que abre el álbum a sólo tres días de su estreno, ahora se convertía en un cómplice entusiasta de su sátira más mordaz.


Daniel
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domingo, 27 de febrero de 2022

423.- You keep me hanging on - Vanilla Fudge

 


Vanilla Fudge nacen en 1966, en Nueva York, con el nombre de Pigeons, en ese grupo estaban el guitarrista Vince Martell, el batería Carmine Appice, el bajista Tim Bogert y el teclista Mark Stein (los dos últimos habían formado parte de The Showmen de Rick Martin). El cuarteto graba 'While the world was eating', y después se cambian el nombre y resurgen en la escena neoyorquina firmando un contrato en 1967 con Atlantic. El estilo de Vanilla Fudge es una curiosa mezcla formada por referencias a famosas piezas de música clásica y por reseñas de temas beat y pop de éxito. De este tratamiento no se libran The Beatles ('Eleanor Rigby' y 'Ticket to ride'), o hits como 'People get ready'. Apoyados en una gran técnica instrumental, han hecho versiones personales de la 'Sonata claro de luna' y de 'Para Elisa', o cuando en 'Some velvet morning' "chapucean" con Stravinsky. A principios de 1967, el mánager de The Pigeons, Phil Basile, convenció al productor, George "Shadow" Morton, para ver a su grupo en directo. Impresionado por la versión psicodélica, psicodélica y de rock pesado de The Pidgeons de "You Keep Me Hangin 'On" de The Supremes, Morton se ofreció a grabar la canción como un sencillo que resultó en un acuerdo con la subsidiaria de Atlantic, que solicitó un cambio de nombre. La banda se decidió por Vanilla Fudge. Vanilla Fudge, el álbum, fue lanzado el 2 de junio de 1967, el día después de que The Beatles lanzaran Sergeant Pepper's Lonely Hearts Club Band. El primer álbum de Vanilla Fudge llego al puesto 4 de las listas sin la ayuda de un sencillo de gran éxito.

 

Se dice que la versión de Vanilla Fudge de "You Keep Me Hanging On" de The Supremes se grabó en una sola toma, sin embargo su versión necesito de dos intentos para encontrar su lugar en las listas de éxitos y en convertirse en un éxito por derecho propio. La primera edición fue un corte de álbum de siete minutos se lanzó originalmente en junio de 1967 y no consiguió pasar del puesto 67. Creyendo en el potencial de la banda, ATCO Records relanzó el sencillo en junio de 1968 y la segunda vez alcanzó el puesto número 6. El primer lanzamiento tituló la canción como "You Keep Me Hanging On", mientras que el segundo lanzamiento interpretó correctamente el título con la "G". Si bien parece inusual que una banda psicodélica como Vanilla Fudge grabara esta canción como su primer sencillo, el baterista Carmine Appice explica la razón: “En 1966, cuando me uní a la banda, había algo en el área de Nueva York y Long Island que consistía básicamente en ralentizar las canciones, convertirlas en números de producción y ponerles emoción. . . Todos buscábamos canciones que fueran éxitos y que pudieran ralentizarse con la emoción puesta en ellas. “You Keep Me Hangin' On” líricamente era una especie de canción hiriente, y cuando The Supremes la hizo, fue como una canción feliz. Tratamos de reducir la velocidad de la canción y poner la emoción que la canción debería tener en ella con el tipo de sentimiento doloroso que la canción debería haber tenido.” En 1968, había transcurrido suficiente tiempo desde el éxito de The Supremes y el sonido pesado de Vanilla Fudge era mucho más aceptable para el público que compraba discos.

sábado, 26 de febrero de 2022

0422.- The Motor City is Burning - John Lee Hooker

 

The Motor City Is Burning, John Lee Hooker


     En 1962, John Lee Hooker obtiene uno de sus mayores éxitos con el lanzamiento de Boom Boom. Ese año a raíz de realizar una gira por Europa en el American folk Blues festival, su reconocimiento empieza a crecer de forma importante, un reconocimiento que culminará con su gran éxito Dimples. Toda la carrera discográfica y el sonido de John Lee Hooker transcurrirá repartida entre los años de Detroit (The Detroit Years), los años de Chicago (The Chicago Years), los años folk (The Folk Years), los años en la discográfica ABC (The ABC Years), y The Rosebud Years (Grabaciones realizadas entre 1975 y 2001).

Durante su etapa en el sello discográfico ABC, John Lee Hooker graba Urban Blues, publicado bajo el sello discográfico ABC -Bluesway bajo la producción de Al Smith. En 1993 el sello discográfico MCA Records relanzaría este álbum añadiendo dos bonus tracks y cambiando el orden de las canciones. En este disco, que se caracteriza por su buen sonido, compato y sólido, Hooker graba además una nueva versión más animada de Boom Boom.

Incluido en este álbum encontramos un temazo como The Motor City is Burning, escrito por el productor del álbum, Al Smith. Hooker dota de su característico toque personal al tema, dándole ese toque sexy y sucio a la guitarra que sólo él es capaz de imprimir. Un tema dedicado a Detroit, la gran ciudad del motor. La ciudad se suma en el caos y las llamas y nadie puede hacer nada por apagarlo.

viernes, 25 de febrero de 2022

0421.- All along the watchtower - Bob Dylan


All Along the Watchtower, escrita por Bob Dylan, e incluida en su disco John Wesley Harding (1967), acabó estando más asociada a la incendiaria versión que Jimi Hendrix y su The Jimi Hendrix Experience realizaron solo seis meses después de que el artista de Minnesota publicara la canción original. Ya fuera por reivindicar su autoría, o para aprovechar el empuje que el genial guitarrista le dio a la canción, Dylan la incluyó en casi todos sus conciertos, hasta convertirla en el tema que más veces ha interpretado en directo a lo largo de toda su carrera.

Además de la icónica interpretación de Hendrix, la canción de Dylan ha sido versionada en muchas otras ocasiones, por artistas tan variados como U2 (que la incluyó en el disco Rattle and Hum), las versiones en directo de Neil Young o la Dave Mathews Band, o la interpretación de Prince durante su mítica actuación en la Superbowl de 2007, mezclada con el "Best of you" de Foo Fighters, en la que está considerada como la mejor actuación de la historia de los populares intermedios de la Superbowl.

La letra es sumamente críptica, plagada de extrañas metáforas, y abierta a todo tipo de interpretaciones, de las que solo el propio Dylan conoce su sentido y significado real. Comienza con un diálogo entre un "joker" y un "ladrón" que deciden alejarse de la amenaza de un mundo confuso y en el que nadie se toma la vida en serio. Se menciona una "atalaya" de príncipes, lo que podría ser una referencia al poder que ejercen las altas capas de al sociedad. La atalaya se ve amenazada por la presencia de un "gato montés" que merodea alrededor, mientras se acercan dos jinetes que parecen ser el "joker" y el "ladrón", lo que lleva a interpretar que en realidad la canción está escrita cronológicamente al revés, en una muestra más de la confusión y la compleja simbología con la que Dylan dotó a un tema histórico.