La música en historias: Slaves & Masters - #MesDeepPurple

 

Slaves & Masters, Deep Purple


     En 1987, y tras el exitoso regreso comercial tras la publicacón de Perfect Strangers (1984), la mítica formación Mark II de Deep Purle (Ian Gillan, Jon Lord, Ritchie Blackmore, Ian Paice y Roger Glover) publican The House of Blue Light (1987), el duodécimo álbum de estudio de la banda. Los fantasmas del pasado han vuelto al seno del grupo, pues durante la grabación de este último disco, cada decisión es una batalla entre Gillan y Blackmore. Este hecho golpea y mina la moral de todo el grupo, que se vuelve a resquebrajar a pasos agigantados. A todo esto hay que sumarle los evidentes problemas con el alcohol que Ian Gillan padece, y que se verán acrecentados por esta situación.


Así, el grupo inicia una gira que comienza en Europa en enero de 1987, apenas una semana después de la publicación de The House of Blue Light. Pero todo explota a  comienzos de 1989, cuando tras haber realizado una serie de conciertos desastrosa entre julio y octubre del 88, con suspensiones de conciertos por floja venta de entradas, sumado a las peleas de Blackmore y Gillan, y los problemas de un Gillan que ha tocado fondo por sus problemas con el alcohol, hacen que el vocalista sea despedido de la banda.

La banda se sumerge en la tarea de encontrar un vocalista, y al final se impone Blackmore, quien insiste en fichar a Joe Lynn Turner, vocalista con quien Blackmore había conquistado en los años 80 el mercado americano con sus Rainbow. El grupo puede terminar lo que le queda de gira con turner y  graba entre principios y mediados de 1990 el material que estará incluido en su siguiente álbum de estudio, en diferentes estudios, los Soundtec Studios de Connecticut, Greg Rike Productions de Altamonte Springs, Florida, y The Powerstation de Nueva York. 



El resultado es Slaves & Masters, el decimotercer álbum de estudio de la banda, publicado bajo el sello RCA/BMG el 5 de octubre de 1990. La fórmula de sonido del disco está entre el hard rock y AOR (Adult Oriented Rock), esa variante del rock clásico más comercial que Blackmore ya había utilizado con sus Rainbow. Particularmente, siempre he pensado que es un disco más que decente, pero se le juntaron varias cosas. Una de ellas fue que el disco estuvo muy por debajo de las pretensiones comerciales a modo de ventas del sello discográfico, desde Perfect Strangers, donde tuvieron un repunte espectacular, la banda venía cayendo en ventas con The House of Blue Light, y con Slaves & Masters seguía la caída libre. Otro aspecto que influyó fue el despido de Gillan, el grupo perdió una parte importante de fans defensores de Gillan. Otro más fue que Turner era un muy buen vocalista, pero no era Gillan ni tenía su carisma. El disco no pasó del puesto 45 en las listas del Reino Unido, y del puesto número 87 en las listas Billboard de Estados Unidos.  

Como ya he comentado anteriormente, no es un mal disco, no comparable a sus anteriores trabajos, Perfect Strangers y The House of Blue Light, y mucho menos a sus clásicos de los años 70. El motivo: con la marcha de Gillan, Blackmore ha ganado más fuerza en el seno del grupo, y esto se nota en el resultado del álbum, con un sonido orientado al AOR, y que tan buenos resultados le dió con Rainbow. Si nos olvidamos de nombres y escuchamos el disco, podemos comprobar que el  resultado del mismo es más que decente, con temas como la potente apertura del disco con King of Dreams, y la continuación con la espídica The Cut Runs Deep, buenas baladas como Truth Hurts y la maravillosa Love Conquers All, y otros dos temas llenos de fuerza en la cara B como Fortuneteller y Wicked Ways, que se encarga de cerrar el disco como empezó, con rabia y fuerza. El único problema es que este trabajo podría haber sido firmado por los mismísimos Rainbow de Ritchie Blackmore, y Deep Purple era Deep Purple, no Rainbow.

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