0149: A change is gonna come - Sam Cooke



Un cambio está por llegar. Ese era el sueño de los que en los años sesenta luchaban por los derechos civiles en Estados Unidos, y más aún desde que, a finales de 1963, Sam Cooke puso voz a ese sentimiento, pocos meses antes de su repentina y violenta muerte. Influenciado por otro de los grandes temas reseñados en esta compilación de las mejores canciones de la historia, el Blowin' in the Wind de Bob Dylan, compuso en su autobús de gira la letra de lo que acabaría siendo A Change Is Gonna Come.

El cambio al que hace referencia el título era también personal. Preocupado por el "encasillamiento" en el papel de cantante romántico (You send me) y bailable (Twistin' the Night Away), quiso dar un giro hacia temas más serios, y abordar en sus letras la discriminación y el racismo que se respiraban en el país. Este cambio supuso un gran crecimiento a nivel compositivo para este artista, que volcó en la canción sus propias vivencias personales, incluyendo episodios de racismo sufridos por el propio cantante y su banda, arrestados durante una gira por intentar registrarse en un hotel para blancos. 

Grabada el 21 de diciembre de 1963 en los estudios RCA de Los Ángeles, y publicada en el álbum Ain't That Good News de 1964, se convirtió en la canción emblema del movimiento por los derechos civiles, y con el paso de los años ha sido versionada por toda una legión de músicos posteriores, de la talla de Otis Redding, Tina Turner, The Supremes o el propio Bob Dylan. De todas ellas, y en mi más sincera y subjetiva opinión, la mejor es la de Terence Trent D'Arby, con Booker T. and the MG's como banda de acompañamiento. Una versión que, como la original, me ayudó a levantarme en esos momentos en los que "pensé que no aguantaría demasiado" y me hizo encontrar "las fuerzas necesarias para continuar". Con canciones así, es cuestión de tiempo que, realmente, "un cambio esté por llegar".

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