jueves, 24 de julio de 2025

1666.- Water of love - Dire Straits



Incluida en el álbum debut homónimo de Dire Straits (1978), “Water of Love” es una de esas canciones que, sin ser un éxito masivo como “Sultans of Swing”, ha calado hondo por su carga emocional y su atmósfera melancólica. Escrita por Mark Knopfler, es una poderosa metáfora sobre la necesidad de amor y consuelo en medio de una gran sequía emocional, en la que el protagonista se siente abandonado y muerto de sed en un gran desierto.

“Water of Love” es musicalmente una acertada combinación de blues y country, con un ritmo pausado y una guitarra slide que casi podría decirse que llora esa soledad y esa angustia. La interpretación de Knopfler es como siempre sobria pero cargada de sentimiento. La producción es sencilla, sin adornos innecesarios, lo que permite que la letra y la guitarra brillen de manera excelsa. La percusión de Pick Withers y el bajo de John Illsley acompañan con elegancia y discreción, conscientes de su rol de prudente e íntimo acompañamiento.

“Water of Love” fue lanzada como sencillo en Países Bajos y Australia, donde tuvo un éxito moderado. Sin embargo, su verdadero valor está en ser la canción que mejor representa el tono reflexivo y sosegado del primer álbum de Dire Straits, plagado de canciones sobre relaciones rotas e introspectivas, en una obra que profundiza en la visión romántica pero desencantada del mundo. “Water of Love” es mucho más que una triste canción de amor, o de su ausencia, porque su aparente simplicidad esconde una de las mejores y más reflexivas obras de unos Dire Straits en forma y en estado puro.

miércoles, 23 de julio de 2025

1665.- Gloria Gaynor - I will survive

1665 - Gloria Gaynor - I will survive

“I Will Survive” de Gloria Gaynor: el himno eterno de la resiliencia

Cuando Gloria Gaynor lanzó “I Will Survive” en octubre de 1978, probablemente nadie imaginó que esa canción se transformaría en un fenómeno cultural y en un himno atemporal de empoderamiento. Más de cuatro décadas después, sigue sonando con fuerza en pistas de baile, películas, protestas sociales y playlists de todo el mundo. Su vigencia se explica no solo por su irresistible sonido disco, sino también por el mensaje de superación que contiene, capaz de conectar con distintas generaciones y contextos.

La historia detrás de “I Will Survive” es casi tan poderosa como la canción misma. Sus compositores, Dino Fekaris y Freddie Perren, la escribieron tras una etapa difícil en la vida de Fekaris, quien había sido despedido de Motown Records. En lugar de hundirse, canalizó su frustración y esperanza en la letra, que se transformó en un manifiesto de autoafirmación. La voz que narra esta historia comienza rota, preguntándose cómo podrá salir adelante tras una ruptura devastadora, pero poco a poco va cobrando fuerza hasta proclamarse dueña de su destino: “I will survive; as long as I know how to love, I know I’ll stay alive”.

Musicalmente, la canción es un prodigio del sonido disco de finales de los años 70. El bajo sincopado, los arreglos de cuerdas vibrantes y la percusión precisa construyen una atmósfera enérgica que invita al movimiento, pero también permite que la emoción de la letra brille. Lo más destacado es la interpretación vocal de Gaynor: poderosa, modulada, capaz de transmitir vulnerabilidad en los primeros versos y una confianza arrolladora en el estribillo. Su tono mezcla dolor, coraje y finalmente celebración, reflejando ese proceso de sanación emocional que la canción describe.

Aunque “I Will Survive” fue grabada inicialmente como cara B del sencillo “Substitute”, pronto captó la atención de DJs en clubes neoyorquinos. Su popularidad se disparó y en marzo de 1979 alcanzó el número uno en el Billboard Hot 100. Este éxito sorprendió incluso a la propia Gaynor, quien grabó la canción con un corsé ortopédico debido a una reciente cirugía de columna. Esa circunstancia física, lejos de debilitarla, parece haber reforzado la entrega emocional en la grabación, dándole un matiz aún más auténtico de lucha y resistencia.

El impacto cultural de “I Will Survive” es monumental. Se convirtió rápidamente en un himno feminista, interpretado como un canto de independencia para las mujeres que rompían con relaciones tóxicas o situaciones opresivas. Más tarde, la comunidad LGBTQ+ la adoptó como símbolo de resistencia frente a la discriminación y el dolor, especialmente durante la crisis del VIH en los años 80. Su mensaje universal la hizo trascender las pistas de baile para convertirse en una pieza central de celebraciones, protestas y momentos de empoderamiento personal.

A nivel cinematográfico y televisivo, la canción ha sido utilizada en innumerables producciones, desde The Replacements hasta Priscilla, Queen of the Desert, consolidando su lugar en el imaginario colectivo. También ha sido versionada por artistas de distintos géneros, desde Diana Ross hasta Cake, mostrando su versatilidad y su capacidad para adaptarse a nuevos estilos sin perder su esencia.

La letra de “I Will Survive” es sencilla pero contundente. Comienza con un tono sombrío —“At first I was afraid, I was petrified”— que refleja el shock inicial tras una ruptura. Sin embargo, a medida que avanza, la protagonista descubre su fortaleza interna, logrando una metamorfosis emocional que culmina en el estribillo triunfal. Este arco narrativo es parte de la magia de la canción: es casi una historia en sí misma, donde el oyente puede proyectar sus propias experiencias de pérdida y recuperación.

Además, hay que reconocer la importancia del contexto histórico en el que surgió. A finales de los años 70, la música disco vivía su apogeo como un espacio de libertad y expresión para mujeres, personas negras y la comunidad gay, en contraposición a una sociedad que aún mostraba fuertes resistencias a esos movimientos. En ese ambiente, “I Will Survive” no solo era una canción bailable, sino un símbolo de autonomía y desafío a las adversidades.

Hoy, más de 40 años después, la canción sigue siendo relevante. En 2016, fue seleccionada para preservarse en el Registro Nacional de Grabaciones de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos por ser “cultural, histórica o estéticamente significativa”. Y su poder emocional sigue intacto: basta escuchar el estribillo para sentir una oleada de energía positiva y valentía.

“I Will Survive” es mucho más que un éxito disco. Es un testimonio del poder de la música para acompañar, sanar y empoderar. Gloria Gaynor logró, con su voz y su interpretación, convertir una historia de desamor en un canto universal de resistencia que sigue inspirando a millones de personas a levantarse una y otra vez, sin importar las circunstancias.

Daniel 
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martes, 22 de julio de 2025

1664.- Dire Straits - Six blade knife


1664 - Dire Straits - Six blade knife

Six Blade Knife” es una de esas canciones que encapsulan perfectamente la atmósfera minimalista y elegante que Dire Straits cultivó en su álbum debut homónimo de 1978. Es una pieza que, aunque menos popular que “Sultans of Swing”, revela en su aparente sencillez una profundidad emocional y una madurez artística sorprendentes para una banda que apenas se estaba presentando al mundo.

Desde los primeros acordes, la guitarra de Mark Knopfler establece un tono oscuro y contenido. El riff principal, repetitivo y casi hipnótico, actúa como un mantra que acompaña a la narración de la letra. Aquí, Knopfler despliega su característico fingerpicking, evitando los excesos técnicos en favor de un fraseo más expresivo y sobrio. Su guitarra no busca deslumbrar con velocidad, sino envolver al oyente en una atmósfera íntima y ligeramente inquietante.

La letra de “Six Blade Knife” habla de una relación destructiva, de un vínculo emocional tan intenso que roza lo tóxico. La metáfora del cuchillo de seis hojas es poderosa: representa un arma emocional que puede cortar en múltiples direcciones, una fuerza que se mete bajo la piel del narrador y lo tiene completamente sometido. Frases como “Your six blade knife can do anything for you” y “It cuts clean through my nightmares too” sugieren una fascinación mezclada con dolor y resignación. La voz de Knopfler, cálida pero cargada de un tono melancólico, añade peso a ese sentimiento de vulnerabilidad.

La instrumentación es minimalista pero efectiva. John Illsley en el bajo y Pick Withers en la batería mantienen un ritmo pausado y contenido, casi como si fueran cómplices del estado emocional del narrador. La falta de arreglos excesivos es una virtud: cada nota cuenta, cada silencio es significativo, y el espacio entre los instrumentos crea una sensación de tensión latente.

Six Blade Knife” también refleja la influencia del blues en la música de Dire Straits, aunque reinterpretada con un enfoque más refinado y europeo. La canción no se desborda en lamentos ni en pirotecnia sonora; es más bien un blues urbano, sutil, con un aire cinematográfico que evoca noches solitarias y pensamientos obsesivos.

Six Blade Knife” es una joya discreta dentro del repertorio de Dire Straits. Es la prueba de que Mark Knopfler y su banda tenían desde el inicio un estilo inconfundible: elegante, sobrio y profundamente emocional. Aunque no sea un hit de estadios, es una pieza esencial para entender la sensibilidad artística que definiría la carrera del grupo.

Daniel 
Instagram storyboy 



lunes, 21 de julio de 2025

1663.- Down to the Line - Dire Straits

 

Down to the Line, Dire Straits



     Dire Straits se forma en el año 1977 de la mano de los hermanos Mark (guitarra y voz) y David Knopfler (guitarra y coros), oriundos de Newcastle, al noreste de Inglaterra, y los amigos John Illsley (bajo y coros) Pick Withers (batería), de Leicester, al este de Midlands. De los cuatro músicos, Withers tenía una amplia experiencia en el negocio, pues llevaba ya 10 años en el negocio de la música ejerciendo como baterista de sesión, y había formado parte del grupo Spring, grabando un álbum de estudio en 1971. Por aquél entonces, Mark trabaja como profesor de inglés, Illsley cursa estudios, y David ejerce como trabajador social.  Mark y Withers habían coincidido unos años antes, en 1973, tocando en un grupo de que se dedicaba a tocar rock por los pubs, llamado Brewers Drop. 

El 27 de julio de 1977, y tras reunir unas 120 libras esterlinas, el grupo consigue pagarse la grabación de una maqueta. Las canciones grabadas en dicha maqueta son Wild West End, Down to the Waterline, Water of Love, Sacred Loving y su mítico Sultans of Swing. La maqueta acaba en manos del reputado crítico musical Charlie Gillet, conocido de John Illsley, y decide emitirla el 31 de julio de 1977 en el programa Honky Tonk, el cual presenta por aquel entonces en la BBC Radio London. Aquella retransmisión no acaba desapercibida, y el 9 de diciembre de 1977 firman un contrato exclusivo con el sello discográfico Vertigo Records, subsidiario de Phonogram Records

El grupo graba entre el 13 de febrero y el 5 de marzo de 1978 en los Basing Street Studios de Londres el material que formará parte de su primer álbum de estudio, de título homónimo, Dire Straits. Un material escrito y arreglado completamente por Mark Knopfler. El 7 de octubre de 1978 el disco es publicado a nivel internacional por Vertigo Records, en Estados Unidos por Warner Bros. Records y en Canadá por Mercury Records. El grupo no puede tener un estreno mejor, pues el disco alcanza el puesto número 1 en Alemania, Australia y Francia, el número 2 en Estados Unidos y el número 5 en Reino Unido. Tanto en Estados Unidos como en Reino Unido el álbum consigue la certificación de doble platino gracias a sus ventas. 

Incluído en este disco se encontramos Down to the Waterline, uno de los temas incluidos en la maqueta de demostración, donde Mark nos habla de una breve cita. Para escribir la canción, Mark se inspiró en un breve romance que tuvo en su juventud. Mark nos transporta a su juventud en Newcastle, a los viejos muelles que flanquean el río Tyne. Es en ese inusual fondo industrial donde es capaz de crear una atmósfera melancólica y relatarnos ese encuentro romántico, casi susurrado, entre las sombras de las grúas y los cargamentos de los muelles. Siendo capaz de entrelazar la delicadeza de una letra romántica con la cruda esencia del Newcastle industrial, de fusionar versos de amor con la palpable realidad del Newcastle obrero y sus fábricas.

domingo, 20 de julio de 2025

1662.- My Life - Blly Joel

 


Billy Joel, con su característico estilo directo y melódico, nos entrega en “My Life” ("Mi vida") una pulida canción sobre la independencia personal y la búsqueda de la libertad, que fueron las bases y el espíritu de la década de los setenta, en un tono animado y optimista, marcado por una melodía pegadiza y el ritmo de su habitual piano eléctrico. El éxito comercial de la canción fue notable, alcanzando el tercer puesto del Billboard Hot 100 estadounidense.

En “My Life” destacan los arreglos de sintetizadores, las guitarras acústicas y eléctricas y una sección rítmica poderosa, todo ello envuelto en la sofisticada producción a cargo de Phil Ramone. Para los coros de acompañamiento, Billy Joel contó con la colaboración de Peter Cetera y Donnie Dacus de Chicago, voces claves en la intensidad y la armonía del repetido mantra de la canción: “Keep it to yourself, it’s my life” ("Quédatelo para ti, es mi vida").

El protagonista de “My Life” es un personaje que decide reinventarse a sí mismo y dar un giro radical a su vida, reafirmándose contra los que critiquen o menosprecien su decisión: “I don’t care what you say anymore, this is my life, go ahead with your own life, leave me alone” ("Ya no me importa lo que digáis, es mi vida, vosotros seguid con la vuestra y dejadme en paz"). En una época marcada por grandes cambios culturales, Joel se posiciona claramente como una voz firme al respecto, y aunque se ha convertido en todo un clásico, su mensaje no ha perdido un mínimo de vigencia.


sábado, 19 de julio de 2025

1661.- Back on the Streets - Gary Moore



Lanzada en 1978 como parte del álbum del mismo nombre, Back on the Streets marcó el debut oficial de Gary Moore como solista, tras años de colaborar con bandas como Thin Lizzy y Colosseum II. El tema no solo representa un punto de inflexión en su carrera, sino que también contiene la esencia de su estilo: una mezcla explosiva de hard rock, blues y una impresionante técnica de guitarra.

La canción narra el regreso de alguien que ha sido traicionado o rechazado, pero el protagonista no se rinde y está dispuesto a tirar la puerta abajo si no le dejan volver. Aunque la letra es de lo más sencilla, la intensidad de la interpretación vocal de Gary Moore, una auténtica descarga emocional que combina la vulnerabilidad y la furia, y la intensidad de las guitarras convierten a Back on the Streets en una joya reluciente. La batería de Simon Phillips y los teclados de Don Airey aportan una base sólida que permite a Moore brillar en los impresionantes solos.

El álbum Back on the Streets incluye además colaboraciones con Phil Lynott, lo que le da una inevitable conexión con los venerados Thin Lizzy, y esa obra maestra que es “Parisienne Walkways”, pero la canción que le da título tiene su merecido espacio entre las grandes canciones de la discografía del genial guitarrista irlandés. Aunque no alcanzó los primeros puestos en las listas, “Back on the Streets” se ha convertido en una pieza clave para entender la constante evolución musical de Gary Moore, porque en ella están las raíces de todo lo que haría después, desde el metal al blues rock.

viernes, 18 de julio de 2025

Disco de la semana 439: Ice, Death, Planets, Lungs, Mushrooms and Lava - King Gizzard & the Lizard Wizard

 

Ice, Death, Planets, Lungs, Mushrooms and Lava


     King Gizzard & the Lizard Wizard es el nombre de una banda australiana de rock psicodélico que el 7 de octubre de 2022 lanzó su vigésimo primer álbum de estudio, Ice, Death, Planets, Lungs, Mushrooms and Lava. Este disco marcó el inicio de un ambicioso trío de lanzamientos durante ese mes, en una muestra de la versatilidad, creatividad y espíritu experimental que han definido a la banda desde sus inicios. Con una discografía que abarca géneros tan diversos como el garage rock, el jazz, el funk, el heavy metal o el synth-pop, esta formación australiana volvía a demostrar con este álbum su capacidad para reinventarse constantemente, esta vez a través de una exploración profundamente colaborativa basada en sesiones de improvisación.

Ice, Death, Planets, Lungs, Mushrooms and Lava surge como una continuación de la experiencia colectiva que King Gizzard & the Lizard Wizard vivió al grabar el tema de 18 minutos The Dripping Tap para su álbum anterior, Omnium Gatherum (2022). Este proceso inspiró a la banda a profundizar en un enfoque basado en la improvisación. Según el vocalista principal y multiinstrumentista Stu Mackenzie, el grupo entró al estudio con poco más que un tempo, una tonalidad y un título para cada canción, sin riffs ni melodías preconcebidas. Durante una semana, los seis miembros de la banda (Mackenzie, Ambrose Kenny-Smith, Joey Walker, Cook Craig, Lucas Harwood y Michael Cavanagh) se sumergieron en sesiones de improvisación, cada una estructurada en torno a una de las siete escalas griegas (Ionian, Dorian, Phrygian, Lydian, Mixolydian, Aeolian y Locrian). Este enfoque espontáneo fue descrito por Mackenzie como: "simplemente entrar, tomar los instrumentos y decir 'vamos'", permitió a la banda explorar nuevas texturas sonoras y dinámicas grupales. Cada miembro adoptó un "tótem", relacionando esto con los elementos del título del álbum (hielo, muerte, planetas, pulmones, hongos y lava), lo que se refleja tanto en la portada diseñada por Jason Galea, donde los rostros de los músicos están escondidos en las palabras del título, como en la narrativa lírica que aborda la relación entre la humanidad y la naturaleza. El resultado es un álbum que combina elementos de jazz-rock, psicodelia y funk, con la energía de una jam sesion que captura la esencia de la colaboración en tiempo real.

El álbum consta de siete pistas, todas ellas extensas, con duraciones que oscilan entre los 6 y los 13 minutos, lo que permite a la banda desarrollar ideas musicales complejas. Cada canción está construida en torno a una de las siete escalas griegas, lo que le otorga una coherencia estructural única, aunque el disco no se percibe necesariamente como un álbum conceptual como tal. Las letras exploran una narrativa sombría sobre la naturaleza, reclamando su dominio y el inevitable colapso térmico del planeta. Esta temática apocalíptica, combinada con un tono instrumental a menudo optimista, crea un contraste fascinante que define la esencia del álbum. El título del álbum no solo refleja los temas líricos, sino que también sirve como un recordatorio de las escalas musicales utilizadas. Por ejemplo, Mycelium está en modo Ionian, Ice V en Dorian, Magma en Phrygian, y así sucesivamente, logrando la banda transformar esta antigua teoría musical griega en canciones accesibles y dinámicas.



El álbum comienza con
Mycelium, una pista que tiene un aire engañosamente ligero, con su toque playero y ritmos reggae. La canción explora el mundo subterráneo de los hongos, con letras que describen imágenes de muerte y descomposición. A pesar de su encanto inicial, con líneas de guitarra acuáticas y vientos lustrosos, la canción se puede sentir más como una introducción que como una declaración contundente. Ice V, la segunda pista, profundiza en el modo Dorian y aborda la quinta edad de hielo, con una progresión lineal que incluye solos de sintetizador, flauta y guitarra. Aunque la canción es envolvente, aún no alcanza la intensidad que caracteriza al resto del disco, que nos puede llegar a parecer un poco plano. Y es a partir del tercer tema, Magma, donde el álbum realmente despega, desplegando una energía y cohesión que lo elevan a otro nivel. Esta tercera canción, construida en el modo Phrygian, marca un cambio crucial en el tono y la intensidad del álbum. Con un tono siniestro y una interacción voz - guitarra que crece en intensidad, esta pista fue acertadamente descrita por un crítico como uno de los puntos álgidos del álbum, y potencialmente entre las mejores canciones de la discografía del grupo. La combinación de un riff de guitarra cada vez más tenso y un clímax donde las voces y los instrumentos convergen para crear un momento visceral que captura la esencia del enfoque improvisacional de la banda. La experimentación y la espontaneidad se fusionan con una precisión sorprendente.



A continuación,
Lava mantiene el impulso con una introducción psicodélica que evoca una explosión de la naturaleza, seguida de un cántico que reflexiona sobre el ciclo de vida y muerte. Aunque algunos críticos encontraron las letras algo desganadas, la energía instrumental y el flujo libre y espontáneo de la pista la convierten en un momento destacado, especialmente en un contexto de fiesta. Hell's Itch es la pista más larga del álbum con 13 minutos. Explora el modo Mixolydian y lleva la experimentación al extremo con secciones que alternan entre grooves funk y pasajes más abstractos.A pesar su duración, la canción muestra la capacidad de la banda para sostener una narrativa musical a través de cambios dinámicos y solos extendidos. Iron Lung, en el modo Aeolian, es otra joya del álbum. La canción desarrolla un irresistible groove a la vez que combina un ritmo funky con unas letras que exploran temas como la enfermedad y lucha. Cierra el álbum Gliese 710, en el modo Locrian. Esta canción tiene una intensidad frenética y está inspirada en una estrella de la constelación Serpens Cauda. Este tema es todo un manifiesto apocalíptico, envuelto en un torbellino de guitarras distorsionadas y un tono jazzístico que rememora una batalla final contra las fuerzas de la naturaleza.

Ice, Death, Planets, Lungs, Mushrooms and Lava recibió buenas críticas, por parte de la critica especializada, por su creatividad y ejecución, destacando que no hay un momento de aburrimiento o repetición en el álbum. Sin embargo, no todas las críticas fueron completamente positivas. Algunos críticos encontraron las letras algo descuidadas en ciertos momentos, aunque reconocieron que los instrumentales compensaban estas debilidades. También hay quien expresó cierta fatiga ante el ritmo incansable de lanzamientos de la banda, cuestionando si la cantidad podría estar eclipsando la calidad. A pesar de estas críticas, el álbum fue nominado y ganó el premio al Mejor Álbum de Rock en los ARIA Music Awards de 2023, consolidando su estatus en la escena musical australiana.

De cualquier forma, Ice, Death, Planets, Lungs, Mushrooms and Lava es un testimonio del espíritu inquieto y experimental de King Gizzard & the Lizard Wizard. A través de su enfoque basado en la improvisación y las escalas griegas, la banda crea un álbum que equilibra la espontaneidad con una narrativa coherente sobre la naturaleza y el destino de la humanidad. Y aunque las dos primeras pistas establecen el tono, es a partir de Magma donde el disco realmente encuentra su ritmo y despega, desplegando una creatividad desenfrenada que lo convierten en uno de los puntos álgidos de su discografía. Con su mezcla de jazz-rock, psicodelia y funk, este álbum reafirmó la versatilidad de King Gizzard.

1660.- One Way or Another - Blondie



Lanzada como parte del álbum Parallel Lines (1978), “One Way or Another” es uno de los temas más emblemáticos de Blondie, banda liderada por la carismática Debbie Harry. Aunque su melodía pegadiza y su energía vibrante la han convertido en un clásico del new wave, detrás de su ritmo contagioso se esconde una historia personal y oscura que le da una profundidad inesperada. Debbie Harry reveló que la canción fue inspirada por un exnovio que la acosaba tras su ruptura.

En lugar de dejarse consumir por el miedo, canalizó esa experiencia en una canción que mezcla sarcasmo, ironía y empoderamiento. Frases como “I'm gonna get ya, get ya, get ya, get ya” ("Voy a atraparte, atraparte...") esconden una realidad inquietante que la interpretación de Harry entierra y convierte en una frase bailable y juguetona. Harry explicó que buscó conscientemente darle ese tono ligero para no pensar en ello y sobrellevarlo de la mejor manera posible. Y en esa ambigüedad reside la fuerza y el magnetismo de “One Way or Another”.

Musicalmente, la canción fusiona el espíritu rebelde del punk de los años setenta con la sofisticación del new wave. La guitarra de Chris Stein y el bajo de Nigel Harrison crean una base rítmica urgente, mientras la voz de Harry alterna entre la dulzura y la intensidad rockera. El resultado es una canción que suena a intensa persecución tanto emocional como física, que ha trascendido a su época y que sigue siendo una canción que todo el mundo reconoce al instante y ante la que no se puede evitar ponerse en movimiento al ritmo de la música.

jueves, 17 de julio de 2025

1659.- Ever Fallen in Love (With Someone You Shouldn't've) - The Buzzcocks

 


Lanzada en 1978 como parte del álbum Love Bites, “Ever Fallen in Love (With Someone You Shouldn't've)” se convirtió rápidamente en el himno más representativo de The Buzzcocks, banda pionera del punk británico que supo combinar la energía cruda del género con una sensibilidad melódica y emocional poco común en su época, demostrando que en los setenta el punk también se acercó a terrenos melódicos sin perder por ello su afilado mensaje y su urgencia.

La canción nace de una inspiración inesperada: Pete Shelley, líder de la banda, escuchó una frase en el musical Guys and Dolls que lo llevó a reflexionar sobre el amor no correspondido o inapropiado. Esa chispa se convirtió en el estribillo que dio título a “Ever Fallen in Love”, con el que puede identificarse cualquiera que haya sentido el dolor de enamorarse de alguien que no le conviene, pero del que no puede o no quiere escapar. Consciente del daño que la otra persona le está haciendo, la intención del protagonista no es dejarla y empezar de nuevo, sino seguir enganchado en un bucle, como en el que caes al querer escuchar una y otra vez esta gran canción, una de las más destacadas del punk británico de los setenta. 

Aunque alcanzó un meritorio puesto nº 12 en las listas del Reino Unido, su impacto fue mucho mayor con el paso del tiempo. Fue versionada por artistas como Fine Young Cannibals, Kim Wilde y Paolo Nutini, y se convirtió en una piedra angular y una notable influencia para el punk pop de los años 90. Más allá de su éxito comercial, “Ever Fallen in Love” representa una notable evolución dentro del punk en una época en la que, con el permiso de The Ramones o The Stooges, el género apenas acababa de nacer, y quizá no haya otra canción que represente mejor ese futuro camino a emprender por el punk, como esta genial canción de The Buzzcocks.

miércoles, 16 de julio de 2025

1658.- Hurricane - Gary Moore

 

Hurricane, Gary Moore


     Hurricane es un tema instrumental del guitarrista norirlandés Gary Moore, incluida en su álbum Back on the Streets (1978), un trabajo que marcó su consolidación como solista tras su paso por bandas como Skid Row y Thin Lizzy. Esta composición, lanzada como parte del disco por el sello discográfico MCA Records, contiene una fusión de blues rock, hard rock y jazz rock, estilos todos que definen el ecléctico estilo de Moore en esta etapa de su carrera. Para la grabción del disco, Moore cuenta con al ayuda de Phil Lynott (bajo y voz), que en agradecimiento por su ayuda se implica en el proyecto, y Brian Downey (batería), ambos de Thin LizzyJohn Mole (bajo) y Don Airey (teclados) de Colosseum II, y con el baterista Simon Phillips. 

Lanzado en septiembre de 1978, Back on the Streets fue el primer álbum acreditado como solista de Gary Moore, aunque el primero fue realmente Grinding Stone (1973), aunque este fuera acreditado a la Gary Moore Band. La grabación del álbum llegó en un en un momento de transición para Gary, lo que se refleja en este disco, donde exploró su identidad como cantante, compositor y solista mientras mantenía vínculos con Thin Lizzy. Aparece acreditada en el álbum Donna Campbell junto con Gary Moore en cinco temas del disco, aunque al parecer fueron escritos únicamente por GaryDonna está considerada como una de las mujeres del rock de la escena londinense de la década de los 70 y los 80. Donna tiene unos 15 años cuando conoce a Gary Moore tocando en la formación Skid Row, y Poco después Donna se muda a vivir a Londres con 16 años y empieza una relación sentimental con Gary que dura unos cinco años.

Huricane es todo un temazo, un ejercicio instrumental de jazz fusión acreditado a Gary Moore y Donna Campbell. Gary graba el tema con John Mole, Don Airey y Simon Phillips. Este tema se convirtió en uno de los favoritos de Moore aunque no fue lanzada como sencillo ni tuvo gran promoción; no obstante lo mantuvo en su repertorio hasta bien avanzada la década de los 80, cuando se encontraba ya inmerso en el hard rock. Un temazo donde Gary está soberbio a la guitarra y esta magníficamente acompañado por Airey, Mole y Phillips.

martes, 15 de julio de 2025

1657.- Parisienne Walkways - Gary Moore

 

Parisienne Walkways, Gary Moore


     En 1978 Gary Moore publica su segundo álbum de estudio, Back on the StreetsPara grabar este disco, Gary se mete en los Morgan Studios de Londres y se pone en manos de un joven ingeniero de sonido, Chris Tsangarides, al que Gary da la alternativa en la producción, pues ya ha trabajado con el en su etapa en Colosseum IIGary ha dejado la formación Colosseum II y ha fichado por Thin Lizzy para sustituir al problemático Brian Robertson que se había roto una mano en una pelea en un bar. Con la formación irlandesa se encuentra grabando , y como mantiene buenas relaciones con ambos grupos, cuenta con al ayuda de Phil Lynott (bajo y voz), que en agradecimiento por su ayuda se implica en el proyecto de Moore, y Brian Downey (batería), ambos de Thin LizzyJohn Mole (bajo) y Don Airey (teclados) de Colosseum II, y con el magnífico baterista Simon Phillips.

Aparece acreditada en el álbum Donna Campbell junto con Gary Moore en cinco temas del disco, aunque al parecer fueron escritos únicamente por GaryDonna está considerada como una de las mujeres del rock de la escena londinense de la década de los 70 y los 80. Donna tiene unos 15 años cuando conoce a Gary Moore tocando en la formación Skid Row, y Poco después Donna se muda a vivir a Londres con 16 años y empieza una relación sentimental con Gary que dura unos cinco años.

Incluído en este disco se encuentra Parisienne Walkways, un tema que Gary mantuvo en su repertorio durante toda su carrera. Si bien en el disco la composición aparece acreditada a Phil Lynott, es un tema que compusieron juntos, haciendose cargo de la letra Lynott. Grabado por Gary, Lynott y Downey. Para la melodía del tema Gary se basó en el tema de jazz (una de sus pasiones) Blue Bossa del trompetista Kenny Dorham. Si escuchamos la letra, apreciamos que trata de la ciudad de París, pero el tema tiene un doble fondo, demostrando Lynott la maestría que atesoraba en sus composiciones. La partitura original del tema contenía la frase "Recuerdo París en el otoño esta noche", sin embargo en el disco cantaba "Recuerdo París en el 49", y es que Lynott nació en 1949, hijo ilegítimo de un adolescente católico irlandés llamado Cecil Parris. A mediados de los 70 Phil Lynott mantuvo un par de enuentros con su padre, al que conocería al fín, si bien aquellos encuentros acabaron suponiendo una amarga decepción para él.

lunes, 14 de julio de 2025

1656 - Blondie - Hanging on the Telephone


1656 - Blondie - Hanging on the Telephone

Hanging on the Telephone es una de las canciones de la banda estadounidense Blondie, y un ejemplo perfecto de la fusión entre el punk, el new wave y el pop que caracterizó su sonido a finales de los años 70. Lanzada en 1978 como parte de su tercer álbum, Parallel Lines, la canción no solo se convirtió en un éxito comercial, sino que también consolidó a Blondie como una de las bandas más innovadoras de su época.  

Originalmente escrita por Jack Lee y grabada por su banda, The Nerves, la versión de Blondie le dio un toque más pulido y energético, gracias al distintivo estilo vocal de Debbie Harry y la producción de Mike Chapman. Desde el primer segundo, la canción atrapa con su riff de guitarra nervioso y directo, acompañado por una batería contundente que marca un ritmo frenético. La voz de Harry, a la vez seductora y llena de urgencia, transmite la desesperación de una persona que espera una llamada que nunca llega.  

La letra de Hanging on the Telephone refleja la ansiedad y la frustración de una relación amorosa que se desvanece por la falta de comunicación. Frases como "I’m hanging on the telephone / I’ve got your number, I need to make you mine" capturan la obsesión y la impotencia de quien intenta reconectar con alguien que parece estar evadiéndolo. Este tema universal, combinado con la energía punk-pop de la instrumentación, hizo que la canción resonara en una audiencia masiva.  

Musicalmente, el tema destaca por su simplicidad efectiva. La guitarra de Chris Stein es punzante pero melódica, mientras que la base rítmica de Clem Burke (batería) y Nigel Harrison (bajo) mantiene un groove imparable. El solo de guitarra corto pero intenso refuerza la sensación de desesperación que impregna la canción. Además, la producción de Chapman logró equilibrar la crudeza del punk con un brillo pop, lo que permitió que Hanging on the Telephone sonara igual de bien en la radio que en un club underground.  

El éxito de la canción ayudó a catapultar a Blondie a la fama internacional, demostrando su capacidad para llevar el new wave al mainstream. Aunque no fue el sencillo más vendido de Parallel Lines (ese honor lo tiene Heart of Glass), Hanging on the Telephone se convirtió en un clásico instantáneo y en un himno de la era new wave. Su influencia se extiende hasta hoy, siendo versionada por numerosos artistas y apareciendo en películas, series y anuncios.  

Hanging on the Telephone es una obra maestra del pop-rock que encapsula la esencia de Blondie: audaz, pegadiza y llena de actitud. Cuatro décadas después, sigue sonando fresca y relevante, demostrando por qué Debbie Harry y su banda siguen siendo iconos de la música. Una canción que, como su protagonista, no se resigna a ser ignorada.

Daniel 
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domingo, 13 de julio de 2025

1655.- Sunday Girl - Blondie

 

Blondie no es tan famoso como los Ramones por ser una de las bandas que tocaba en CBGB en su apogeo, pero con este album es cuando Blondie comenzó a llamar la atención. La mezcla de pop, punk y sí, disco que conformó su tercer álbum, Parallel Lines , que catapultó a la banda al mainstream ha hecho que la gente tenga la idea equivocada de que fue su primer álbum. Incluso con sus raíces punk neoyorquinas, a todos los efectos prácticos, bien podría considerarse el primero. Después de todo, el álbum es el primero en producir algún tipo de éxito para la banda, por la razón que sea que quieras atribuirlo, la nueva dirección de producción dada por Chapman, la composición de casi todos los miembros de la banda, el intento de atractivo masivo o quizás pura suerte.

El segundo número uno de Blondie los muestra sonando mucho más Blondie. Atrás quedaron los sintetizadores y las baterías disco de "Heart of Glass”, regresan las guitarras compactas y vibrantes y un riff de power pop fluido. “Conozco a una chica de una calle solitaria, fría como un helado, pero igual de dulce...” Diría que este es su número uno olvidado, entre "Heart of Glass" y sus tres éxitos de 1980. Debbie Harry tiene malas noticias para una chica llamada Domingo. Ha visto a su chico con otra chica. ¡Qué drama! Quizá tenga una chica con el nombre de cada día de la semana... No me convence su compasión al cantar « Dry your eyes Sunday girl»... Más allá de eso, la historia no tiene mucho sentido. La letra parece un poco improvisada, quizás porque Chris Stein la juntó durante la gira para animar a Harry después de que su gato, Sunday Man, se escapara. Su voz no es tan impactante como en "Heart of Glass", pero aun así es maravillosa, ligera y desenfadada, divertida y coqueta (me encanta la frase " Baby I would like to go out tonight ..."), y espera a oírla cantarla en francés . "Sunday Girl" funciona a la perfección en francés ; en el vídeo puedes imaginarte a Harry pavoneándose por Montmartre. Bajo la pelusa chicle, cabe destacar que este es su primer éxito de rock 'n' roll con guitarras al frente en mucho tiempo. Definitivamente es new wave: punk destilado en pop, y se podría decir que temas como este son los que establecieron un patrón pop-punk que perdura hasta nuestros días (véase a la actual adolescente de moda, Olivia Rodrigo). Hacia el final, la música se disuelve en palmas y guitarras surf, y todo suena a principios de los sesenta. ¡ Date prisa, date prisa y espera!, gruñe Debbie, sonando como una hermana mayor más enérgica de las Shangri-Las. Este es un gran disco pop, y ha sido un placer escucharlo por primera vez en mucho tiempo. Pero aún hay mejores cosas por venir para Blondie. Arrancarán los 80 con estilo.

Prefiero a Blondie cuando se meten donde no les corresponde, aplicando su toque de frescura devastadora al disco, al rap o al reggae y saliéndose con la suya. "Sunday Girl", aunque deliciosamente recargada, no me deja atónito del mismo modo. En cierto modo, me recuerda extrañamente a los sencillos de Grease , un pastiche de algo que no logro identificar; solo que esto no cobra vida hasta los últimos veinte segundos, más o menos, cuando Debbie Harry de repente gruñe y las palmas y las guitarras empiezan a sonar... y entonces se acabó. Bonita, completamente agradable, bellamente hecha, pero demasiado atrevida para emocionar.

 

 

sábado, 12 de julio de 2025

1654.- Heart of Glass - Blondie

 


Blondie, la banda neoyorquina liderada por Debbie Harry, alcanzó su primer éxito en Estados Unidos con "Heart of Glass", una canción vibrante y llena de brillo sobre un amor que salió mal, un éxito asegurado en las listas de reproducción de radio. Era un sonido nuevo y audaz para los new waveers, cuyo primer álbum combinaba melodías pop de los sesenta con guitarras entrecortadas y una actitud gruñona. Blondie tocaba regularmente en el CBGB, la meca del punk, y frecuentaba a Television, The Ramones y los New York Dolls. Con "Heart of Glass" se habían lanzado al disco, y no todos estaban contentos. Los inicios de la canción habían surgido cinco años antes. Harry y su compañero y compañero de banda Chris Stein habían escrito una nueva canción inspirada en "Rock the Boat" de The Hues Corporation, pero no estaban entusiasmados con el resultado. "Lo intentamos como balada, como reggae, pero nunca funcionó del todo", dijo Harry en 2013. "En ese momento, no tenía título. Simplemente la llamamos 'The Disco Song'". Y así archivaron la maqueta hasta 1977, cuando se la mostraron a Mike Chapman, quien estaba produciendo su tercer álbum,  Parallel Lines . Vio un éxito y sugirió que la reorganizaran con lo que él llamó "una vibra Donna Summer". Esto le sentó bien a Harry, quien era conocido por versionar "I Feel Love" de Summer en conciertos.

La versión final de "Heart of Glass" fue una fusión irresistible entre el sintetizador al estilo de Giorgio Moroder y la voz desapasionada y onírica de Harry. En una fusión simbólica de rock y disco, se superpuso una caja de ritmos Roland CR-78 a las baterías en directo en el estudio, un logro nada desdeñable, considerando que debían sincronizarse manualmente. La canción habla de un amante que era un rollo y parecía auténtico, pero que resulta ser poco confiable. Inusualmente, su traición no se recibe con desamor, sino con resignación. Con este tema la banda apareció en la portada de la revista Rolling Stone, y Andy Warhol les organizó una fiesta en el Studio 54. Poco después del lanzamiento de la canción como sencillo, The New York Times informó que había "horrorizado a los fans de Blondie y a sus colegas músicos de la escena new wave underground", tanto que el bajista Nigel Harrison se vio obligado a disculparse por su "compromiso con la comercialidad". Clem Burke, baterista de Blondie, inicialmente se negó a tocarla en vivo, pero cedió cuando se convirtió en un éxito. Stein, mientras tanto, se mantuvo firme e ignoró las críticas. "No nos hemos vendido a lo comercial, es solo una canción mas". No hay nada definitivamente punk en "Heart Of Glass", y muchos de quienes la escucharon probablemente desconocían el origen de Blondie. Pero "Heart Of Glass" crea una música disco fascinantemente peculiar, sobre todo gracias a la voz de Debbie Harry. Mucha música disco se había construido alrededor de las voces histriónicas y operísticas de una diva del soul. Cantantes como Gloria Gaynor, Thelma Houston o incluso Barry Gibb hacían que el amor perdido sonara como un apocalipsis personal, aullando con una fuerza desgarradora sobre su propio desamor. Así es como operaba ahora Debbie Harry.

Hoy en día, "Heart of Glass" se considera un clásico que rompió barreras musicales y sentó las bases para los éxitos del futuro. Como era de esperar, ahora sigue vigente en diferentes géneros. Tricky tomó prestada la primera estrofa de su cara B de 1998, "Anti Histamine", cantada con su habitual estilo fantasmal por su colaboradora Martina Topley-Bird, mientras que la introducción está sampleada en la pista rítmica del éxito de Missy Elliott de 2002, "Work It". Las versiones han sido abundantes, aunque de calidad variable. Los escoceses de post-punk The Associates acertaron con su versión de 1988, fiel a la original, aunque no se puede decir lo mismo de la supermodelo brasileña Gisele Bündchen, quien hizo una versión cómicamente horrible, con un arreglo de house cutre del productor francés Bob Sinclar, como sencillo benéfico para la marca de ropa H&M en 2014.

Disco de la semana 438 - El Mató un Policía Motorizado (2002): El Grito Anárquico Que Dio Origen a una Leyenda


Disco de la semana 348 - El Mató un Policía Motorizado (2002): El Grito Anárquico Que Dio Origen a una Leyenda

Los Humildes Inicios de un Icono del Rock Argentino

En los albores del nuevo milenio, mientras Argentina se hundía en la crisis del 2001, en las calles de La Plata surgía una banda que revolucionaría el indie rock en español. El Mató un Policía Motorizado nació oficialmente en 2002 de la amistad entre Santiago Motorizado (voz/guitarra) y Panda (batería), quienes tomaron su polémico nombre de un crimen real ocurrido en Brasil.

El quinteto se completó con:
- Luciano Piancatelli (guitarra)
- Nicolás Rodríguez (bajo)
- Gustavo "Chizzo" Chizzi (guitarra, en sus primeros años)

Grabaron su disco debut homónimo en condiciones precarias, financiándolo con toques en bares underground de La Plata. El álbum circuló primero en cassettes y CD-Rs, convirtiéndose en objeto de culto.

Track by Track: El Manifiesto Subterráneo

1. "Sábado" - Punk crudo con letras sobre alienación urbana  
2. "Tormenta Roja" - Himno político con baterías marciales  
3. "Nuestro verano" - La balada distorsionada del disco  
4. "Escupime" - 1:30 min de pura energía hardcore  
5. "Doctora muerte" - Primer atisbo de su futuro shoegaze  
6. "Rock espacial" - Psicodelia garage con ecos de Sonic Youth  
7. "Terrorismo en la Copa del Mundo" - Crítica al espectáculo deportivo  
8. "Diamante" - Canción de amor con riff adictivo  
9. "Guitarra Comunista" - Arte como arma revolucionaria  
10. "Prenderte fuego" - Cierre incendiario sobre obsesión  

Impacto y Legado: De La Plata al Mundo

Aunque inicialmente ignorado por los medios, este disco:
- Definió la escena under platense junto a bandas como Él Mató a un Policía Motorizado (sí, existió otra con nombre casi idéntico)
- Anticipó el sonido de discos posteriores como La Dinastía Scorpio (2012)
- Inspiró a una generación de músicos indie argentinos

Dato clave: Las primeras copias físicas incluían un fanzine con poemas de Santiago y collages políticos, reflejando su estética DIY.

¿Dónde Escucharlo Hoy?
El álbum sigue siendo difícil de encontrar en plataformas digitales, pero circula en:
- [Bandcamp](https://elmatounpoliciamotorizado.bandcamp.com/) (reediciones)
- YouTube (grabaciones caseras)
- Mercados de vinilos under (ediciones pirata)

"Este disco fue nuestro grito de guerra. No sabíamos tocar bien, pero teníamos algo que decir"
— Santiago Motorizado en entrevista con el periódico Página/12 (2010)

¿Por qué sigue relevante? Porque captura el espíritu de una banda que, sin pretenderlo, redefinió el rock en español. Desde estas canciones rudas hasta sus obras maestras posteriores, El Mató nunca dejó de ser fiel a una máxima: autenticidad sobre perfección. 🎸🔥

¿Has escuchado este disco? Para los verdaderos fans, es como encontrar los planos originales de la revolución.

Daniel 
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viernes, 11 de julio de 2025

1653.- One Nation Under a Groove - Funkadelic

 

One Nation Under a Groove, Funkadelic


     Sumergirse en One Nation Under a Groove es como cruzar un portal cromático hacia un universo paralelo donde el funk y la psicodelia convergen en un abrazo cósmico. Lanzada en septiembre de 1978, es una de las canciones más emblemáticas de Funkadelic, el grupo mutante capitaneado por el visionario George Clinton. La canción se convirtió en el sencillo más exitoso de la banda, alcanzando el puesto número uno en las listas de R&B de Billboard de Estados Unidos y entrando también en el Top 40 pop. Además, consolidó el sonido P-Funk que Clinton venía invocando desde los primeros experimentos con Parliament y Funkadelic.

One Nation Under a Groove tiene un hipnótico groove que parece reptar por la columna vertebral hasta liberarnos de cualquier atisbo de inhibición. La letra proclama un manifiesto de emancipación a través del ritmo: “So wide, you can’t get around it / So low, you can’t get under it" (Tan ancho que no puedes rodearlo / Tan bajo que no puedes pasar por debajo). Estas líneas son una especie de comunión sagrada en la pista de baile, un culto sin dogmas donde la única religión es el funk y promulga que hay que moverse sin miedo. Clinton concibió la canción como un llamado universal a la celebración de la individualidad y la liberación espiritual, un recordatorio de que el baile puede ser un acto de rebelión y que el groove puede disolver barreras raciales, sociales y mentales. Funkadelic utilizó la música como nave interestelar para trascender la realidad opresiva de finales de los 70 y proyectar un futuro utópico donde todos somos parte de la misma vibración. Musicalmente, el tema fusiona las guitarras eléctricas abrasivas del rock psicodélico con líneas de bajo voluptuosas y un coro que parece surgir de un aquelarre sideral. La interacción entre el ritmo del bajo de Bootsy Collins, las guitarras de Michael Hampton y la producción de George Clinton, dan como resultado una aleación musical de funk futurista, gospel laico y distorsiones cósmicas.

One Nation Under a Groove  fue adoptado como un himno por comunidades afroamericanas y movimientos sociales que vieron en su mensaje un canto a la resistencia colectiva. El groove se convirtió en metáfora de unidad, una especie de bandera invisible ondeando sobre cualquier frontera. Al mismo tiempo, su popularidad acercó a Funkadelic a un público más amplio, conectando con oyentes de rock, disco y soul, y demostrando que el funk psicodélico podía ser tan contagioso como radical. George Clinton entendía que el funk era más que un género: era un estado de conciencia, y con One Nation Under a Groove su intención era abrirte la mente a un paisaje interior donde todo es posible. Ya sea en un club atestado de luces o en la intimidad de unos auriculares, esta canción conserva su poder pscodélico de convertir la rutina en una ceremonia mística. Porque, como profetizó Clinton, here’s a chance to dance your way out of your constrictions (aquí tienes la oportunidad de bailar para salir de tus restricciones).

jueves, 10 de julio de 2025

1652.- Y.M.C.A. - Village People

Y.M.C.A., Village People



     Finales de la década de los años 70, donde el aire vibraba con la energía de la música disco, los pantalones de campana eran la moda imperante y las bolas de espejos giraban incansablemente en las pistas de baile. En medio de esta efervescencia cultural, surgió un grupo de las profundidades de la escena musical neoyorkina, Village PeopleDe los que ya tenemos cierta edad, quien no recuerda a este heterogéneo sexteto: el policía, el vaquero, el obrero de la construcción, el marinero, el indio y el soldado. Cada uno, un arquetipo de la masculinidad estadounidense, concebido por los cerebros de Jacques Morali y Henri Belolo. Su música aparte de basarse en ritmos pegadizos, se convirtió en una celebración de la diversidad, la libertad y, en muchos sentidos, un guiño a la cultura gay. Village People se convirtió en un símbolo cultural para la comunidad LGBTQ+ en la década de 1970, especialmente debido a la canción YMCA, que fue adoptada como un himno por la comunidad.

Publicada en el otoño de 1978 como parte de su álbum Cruisin', Y.M.C.A. fue un éxito instantáneo. El tema fue ideado por Morali después de una visita a la Y.M.C.A. (organización de servicio comunitario) en Nueva York. Observó el ambiente dinámico, la diversidad de personas que la frecuentaban (muchos de ellos jóvenes y atractivos) y se inspiró para crear una canción que capturara esa energía. La letra, escrita por el cantante principal Victor Willis, es aparentemente sencilla, nos habla de un lugar donde "puedes divertirte mucho", encontrar amistad y compañía. Sin embargo esa simplicidad es aparente, pues esconde más trasfondo. Para muchos, la Y.M.C.A. (Young Men's Christian Association) era un refugio, un lugar de encuentro, especialmente para jóvenes de fuera de casa o aquellos que buscaban un espacio seguro. La canción transmite esa sensación de comunidad y pertenencia. Pero más allá de su significado literal, Y.M.C.A. se convirtió en un himno de empoderamiento, especialmente para la comunidad LGBTQ+. La canción fue adoptada rápidamente por este colectivo, convirtiéndose en un símbolo de orgullo y visibilidad en una época donde aún había mucho camino por recorrer en términos de aceptación.

El éxito de Y.M.C.A. fue arrollador. Alcanzó el número 2 en el Billboard Hot 100 en Estados Unidos, llegando también al número 1 en el Reino Unido, Canadá y Australia, entre muchos otros países. Su atractivo radicaba no solo en el pegadizo ritmo disco que invitaba al baile, sino también en el famoso y contagioso "baile de la YMCA". Las cuatro letras, representadas con los brazos, se convirtieron en un movimiento universalmente reconocido, interpretado en todo tipo de eventos y fiestas de todo el mundo.

miércoles, 9 de julio de 2025

1651 - Pappo's Blues - El hombre suburbano


1651 - Pappo's Blues - El hombre suburbano

El hombre suburbano” abre el lado B del álbum debut Volumen 1 (1971), grabado entre diciembre de 1970 y enero de 1971 en Buenos Aires por Pappo junto a David Lebón (bajo) y Black Amaya (batería) . La canción destaca por su fuerza sonora y su mensaje directo, cualidades que se volverían distintivas del rock argentino de principios de los 70.

Con una composición sencilla y cruda, Pappo ofrece una crítica social ácida: el “hombre suburbano” es un individuo atrapado en la rutina, carente de memoria, historia e identidad, que recurre a la violencia y termina vendiendo su propia esencia . La línea

“Un hombre sin historia, sin tiempo y sin memoria… su personalidad en venta está”
resume el retrato existencial que propone. La canción funciona como una llamada de atención: una alerta sobre la deshumanización de la vida cotidiana y la banalidad cotidiana.

Musicalmente el tema se articula en torno a un drive blues-rock pesado, con el bajo de Lebón marcando un walking bass sólido y enérgico, mientras Pappo imprime riffs afilados y una voz rasposa que transmite urgencia . La grabación espontánea –hecha en una sola toma donde incluso Pappo se tapaba con paneles acústicos por timidez vocal– aporta autenticidad y crudeza . La batería de Amaya, austera pero potente, sostiene con firmeza la estructura rítmica.

Jackadas en tiempos de dictadura de Onganía, la canción suma una carga de rebeldía latente. Forma parte de un disco que introdujo elementos del blues duro en el rock argentino, rompiendo con tradiciones anteriores . La frescura de Pappo, de apenas 20 años, y su mezcla entre una lírica directa y un sonido tomado de Black Sabbath o Hendrix, encarnan ese espíritu de renovación .

La canción fue regrabada en Volumen 7 (1978), con Alejandro Medina y Darío Fernández, en una versión más áspera, con mezcla separada y un groove más crudo . Esta reedición reveló un enfoque experimental distinto, aunque mantuvo la intensidad original.

“El hombre suburbano” es un himno adolescente y rebelde que retrata maravillosamente la alienación del hombre de clase media en la Buenos Aires de los años 70. Su combinación de mensaje social, actitud bluesera y peso rockero consolidó a Pappo como un pionero del hard rock nacional. En poco más de dos minutos, la canción condensa líricamente una crítica a la insensibilidad y musicalmente un cimbronazo sónico, convirtiéndose en un clásico indiscutido del rock argentino.

Daniel
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martes, 8 de julio de 2025

1650.- Wavelenght - Van Morrison

Con este álbum Van Morrison marcaría el inicio de una búsqueda espiritual para las décadas venideras, reflejada en sus canciones y detrás de escena en su vida personal, pero en la Costa Oeste estadounidense en la década de 1970, miles de baby boomers ya habían estado buscando eso a través de la amistad de Werner Erhard (promocionada por el ex-Yippie Jerry Rubin, entre otros), las enseñanzas del ex compañero de LSD de Tim Leary, Richard Alpert (que en ese entonces se hacía llamar Ram Dass) y un popurrí de pensamientos suaves que emanaban del Instituto Esalen en Big Sur. Wavelength fue el álbum más accesible de Van Morrison de la década de 1970. En lugar de su jazz y R&B habituales, optó por un álbum más accesible comercialmente. Incluye sintetizadores, guitarras eléctricas y grandes ritmos de batería. Si bien este álbum es una gran mejora con respecto al anterior A Period Of Transition, sigue sin tener la calidad de Veedon Fleece de 1974 , pero aun así es una excelente escucha. Este álbum estuvo muy influenciado por lo que era popular en ese momento. El uso de sintetizadores y guitarras está siempre presente, aunque este álbum todavía tiene sus metales característicos, coristas y soul. El tema que abre el álbum, Kingdom Hall, suena bastante similar a muchas de las bandas de rock clásico de la época. Las guitarras están subidas de volumen y hay un mayor enfoque en el teclado. Checkin' It Out suena como su anterior material de autor-compositor, pero tiene un solo de sintetizador. Wavelength incluso tiene un solo de guitarra (algo bastante raro para Van Morrison). La cuestión es que este álbum está mucho más orientado al rock que su material anterior, y me encanta. Con los cantautores realmente no piensas en la musicalidad, pero los teclados y las guitarras son excelentes. La guitarra toca muchos riffs blueseros que acompañan bien la música, y los teclados son familiares para aquellos en las bandas de rock progresivo de los 70. Todo el álbum suena mucho más grande y más épico que sus últimos dos lanzamientos. Las canciones a veces se extienden bastante. Tres de las nueve duran más de 6 minutos. Take It Where You Find It es una balada de casi 9 minutos y Santa Fe/Beautiful Obsession son 7 minutos de buen Van.

La cara B arranca con un auténtico clásico de Van Morrison, aunque poco conocido. "Con este álbum Van Morrison marcaría el inicio de una búsqueda espiritual para las décadas venideras, reflejada en sus canciones y detrás de escena en su vida personal, pero en la Costa Oeste estadounidense en la década de 1970, miles de baby boomers ya habían estado buscando eso a través de la amistad de Werner Erhard (promocionada por el ex-Yippie Jerry Rubin, entre otros), las enseñanzas del ex compañero de LSD de Tim Leary, Richard Alpert (que en ese entonces se hacía llamar Ram Dass) y un popurrí de pensamientos suaves que emanaban del Instituto Esalen en Big Sur. Wavelength fue el álbum más accesible de Van Morrison de la década de 1970. En lugar de su jazz y R&B habituales, optó por un álbum más accesible comercialmente. Incluye sintetizadores, guitarras eléctricas y grandes ritmos de batería. Si bien este álbum es una gran mejora con respecto al anterior A Period Of Transition, sigue sin tener la calidad de Veedon Fleece de 1974 , pero aun así es una excelente escucha. Este álbum estuvo muy influenciado por lo que era popular en ese momento. El uso de sintetizadores y guitarras está siempre presente, aunque este álbum todavía tiene sus metales característicos, coristas y soul. El tema que abre el álbum, Kingdom Hall, suena bastante similar a muchas de las bandas de rock clásico de la época. Las guitarras están subidas de volumen y hay un mayor enfoque en el teclado. Checkin' It Out suena como su anterior material de autor-compositor, pero tiene un solo de sintetizador. Wavelength incluso tiene un solo de guitarra (algo bastante raro para Van Morrison). La cuestión es que este álbum está mucho más orientado al rock que su material anterior, y me encanta. Con los cantautores realmente no piensas en la musicalidad, pero los teclados y las guitarras son excelentes. La guitarra toca muchos riffs blueseros que acompañan bien la música, y los teclados son familiares para aquellos en las bandas de rock progresivo de los 70. Todo el álbum suena mucho más grande y más épico que sus últimos dos lanzamientos. Las canciones a veces se extienden bastante. Tres de las nueve duran más de 6 minutos. Take It Where You Find It es una balada de casi 9 minutos y Santa Fe/Beautiful Obsession son 7 minutos de buen Van.

La cara B arranca con un auténtico clásico de Van Morrison, aunque poco conocido. "Wavelength" es de hecho más corta que la mitad de las canciones del álbum, pero es la que se acerca mas a una epopeya. En los 70, la gente siempre hablaba de estar en sintonía. Van combina este estilo de hombrecito groovy al estilo WKRP con recuerdos de la increíble música estadounidense que escuchó de niño a través de la magia de las ondas de radio. El resultado es una canción de amor con energía positiva que alcanza un estado de gracia, algo en lo que Van se especializa, pensándolo bien. Su voz en "Wavelength" también es una auténtica proeza, todos estamos acostumbrados a la voz aullante de Morrison, que pisa a fondo el acelerador. En "Wavelength", empieza con su falsete escalofriante antes de volver a su habitual canto-grito. Luego, cuando llega al puente de la canción y recuerda el efecto mágico de la radio de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Van saca su voz maravillosamente excéntrica de "Quién era ese hombre enmascarado", pero en lugar de aislamiento y desesperación, evoca una dicha alegre. Piensa en crecer en Belfast durante las décadas de 1940, 1950 y 1960. Me imagino que el buen rollo, el espíritu emprendedor y el swing no eran endémicos allí. No digo que no haya una cultura rica allí, pero ¿cómo era exactamente la vida cultural pública en aquel entonces? Todo el mundo necesita algún tipo de salvavidas. Van era diferente a otros roqueros en el sentido de que no se rebeló contra la música de sus padres. En cambio, sus padres parecen haberle proporcionado una cornucopia de riquezas; eran grandes aficionados a la música e incluso regentaban una tienda de discos. Escuchar jazz, R&B, blues, country y pop estadounidenses parece haberle caído en las manos como una cálida ola de amor celestial. Nunca ha dejado de hablar, y cantar, sobre ello." es de hecho más corta que la mitad de las canciones del álbum, pero es la que se acerca mas a una epopeya. En los 70, la gente siempre hablaba de estar en sintonía. Van combina este estilo de hombrecito groovy al estilo WKRP con recuerdos de la increíble música estadounidense que escuchó de niño a través de la magia de las ondas de radio. El resultado es una canción de amor con energía positiva que alcanza un estado de gracia, algo en lo que Van se especializa, pensándolo bien. Su voz en "Wavelength" también es una auténtica proeza, todos estamos acostumbrados a la voz aullante de Morrison, que pisa a fondo el acelerador. En "Wavelength", empieza con su falsete escalofriante antes de volver a su habitual canto-grito. Luego, cuando llega al puente de la canción y recuerda el efecto mágico de la radio de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Van saca su voz maravillosamente excéntrica de "Quién era ese hombre enmascarado", pero en lugar de aislamiento y desesperación, evoca una dicha alegre. Piensa en crecer en Belfast durante las décadas de 1940, 1950 y 1960. Me imagino que el buen rollo, el espíritu emprendedor y el swing no eran endémicos allí. No digo que no haya una cultura rica allí, pero ¿cómo era exactamente la vida cultural pública en aquel entonces? Todo el mundo necesita algún tipo de salvavidas. Van era diferente a otros roqueros en el sentido de que no se rebeló contra la música de sus padres. En cambio, sus padres parecen haberle proporcionado una cornucopia de riquezas; eran grandes aficionados a la música e incluso regentaban una tienda de discos. Escuchar jazz, R&B, blues, country y pop estadounidenses parece haberle caído en las manos como una cálida ola de amor celestial. Nunca ha dejado de hablar, y cantar, sobre ello.