El disco de la semana 78: American Idiot, Green Day





Hablar de American Idiot (2004) es hablar de la leyenda del ave Fénix, o de cómo de las cenizas de lo que iba a ser otro disco, surgió una ópera punk conceptual que es la obra cumbre de la carrera artística de los angelinos Green Day. La historia de este disco comienza en 2003, durante la grabación de otro muy distinto, que iba a llamarse Cigarettes and Valentines. En pleno proceso de producción, las cintas de aquella veintena de canciones fueron robadas. Ante ese inoportuno revés, los chicos de Green Day reclutaron al productor Rob Cavallo, que les animó a empezar de cero y no volver a grabar el material robado. En lugar de aquellas canciones, comenzó a crecer en su cabeza la idea de una ópera rock, al estilo de discos como "Quadrophenia" o "Tommy" de los Who, y de musicales como West Side Story o Jesuchrist Superstar.

La primera canción compuesta para la nueva remesa fue, precisamente, American Idiot. Por su duración y estructura clásicas del género punk rock, y su innegable fuerza y gancho comercial, este tema con influencias de The Ramones acabaría siendo la canción que dio título al álbum, cuando en realidad y por la estructura de la historia conceptual que narra el disco, ese honor debería haber recaído en Jesus of Suburbia. Al terminar de componer y grabar esta canción-denuncia que criticaba abiertamente a la conservadora sociedad estadounidense, representada en la figura de George W. Bush y su decisión de iniciar la guerra de Irak, se enfrentaron a un bloqueo creativo temporal en el que apenas consiguieron esbozar algunas ideas y ritmos aislados que cada uno de ellos había trabajado en solitario. Hasta que un día, decidieron ir ensamblando aquellas pequeñas partes en lo que acabarían siendo las dos grandes suites del disco: Homecoming y Jesus of Suburbia. Al ver los resultados de aquellas dos piezas, se dieron cuenta de que tenían entre manos un disco conceptual. Había nacido lo que sería American Idiot.


AMERICAN IDIOT

Tras el rotundo pistoletazo de salida que es la canción American Idiot, con sus riffs de power pop urgente y su ácido y político mensaje, llega el turno de la primera gran suite del disco. Jesus of Suburbia está formada por cinco secciones claramente identificables, por los cambios de ritmo que suponen en el conjunto de la obra. El Jesús de los Suburbios es un outsider que critica airadamente a la decadente sociedad estadounidense del momento, los "idiotas americanos" que hacen caso omiso al mensaje de este particular anti-héroe, surgido de la imaginación del cantante y guitarrista Billie Joe Armstrong, que deja su hogar para adentrarse en el oscuro y clandestino mundo de la gran ciudad, dónde cambiará su nombre por el de St. Jimmy y conocerá a una chica llamada Whatsername (¿Cuál es su nombre?), una revolucionaria de la que se enamorará, y con la que compartirá sus deseos de rebelión ante la sociedad opresiva y la manipulación de los medios.


Las referencias contra la guerra de Irak vuelven a aparecer en Holiday, que es junto a American Idiot, la pieza del disco que más encaja con el esquema de una prototípica canción de Green Day. Un tema de punk rock comercial, con reminiscencias de la música de The Clash, pero al mismo tiempo con una producción y un sonido muy cuidados, que tienen su momento álgido en el soberbio cierre del tema, cuando las guitarras distorsionadas se entremezclan con el inicio de Boulevard of broken dreams, uno de los momentos clave del disco, tanto por la calidad del tema como por el mensaje del mismo. El Jesus of Suburbia ha llegado a la ciudad, y transita por "una carretera solitaria, la única que alguna vez he conocido, no sé a dónde va, pero para mí es mi casa y camino solo, camino por esta calle vacía, en el bulevar de los sueños rotos, donde la ciudad duerme, y soy el único y camino solo..."


En Are We The Waiting, canción en la que, tanto la rotunda batería como la letanía de su repetitivo estribillo, nos recuerdan a los cánticos de las masas en una manifestación. Jesus of Suburbia ya no está solo: "Somos nosotros, nosotros somos, los que están esperando. Esta sucia ciudad estaba ardiendo en mis sueños..." La canción funciona como parte introductoria de St. Jimmy, el latigazo punk en el que Jesus of Suburbia adopta su alter ego combativo y disidente, descrito como el violento hijo de una ramera y de Edgar Allan Poe, el "santo patrón de la negación, con cara de ángel y un marcado gusto suicida"




Atravesar el bulevar, y enfrentarse a la dura realidad y a los sueños rotos, no es un camino fácil para St. Jimmy, que al ver rotos sus sueños revolucionarios entra en la espiral de drogas de Give me novocaine, secundado por su compañera de viaje, a la que Green Day dedican los temas She's a Rebel y Extraordinary girl. Los títulos son suficientemente explicativos, a los ojos de St. Jimmy ella es tan extraordinaria como rebelde. En Extraordinary girl encontramos la influencia más "exótica" dentro de lo que sería un disco de punk rock. Las melodías orientales y los coros de voces recuerdan ligeramente a los últimos Beatles, los que guardaron los trajes y las corbatas en el armario, para dejarse crecer la barba y tocar el sitar.

El punk rock regresa al disco con Letterbomb, en un giro musical y temático que nos indica que "se masca la tragedia". Whatsername acaba dejando a St. Jimmy, al ritmo del muro sonoro levantado por la batería y el bajo de Tré Cool y Mike Dirnt. La ruptura es a través de una carta, que al protagonista de esta historia le cae como si fuera una carta bomba, que al mismo tiempo le acaba abriendo los ojos a la cruda realidad: "No eres el Jesús de los suburbios. St. Jimmy es solo un producto, la ira de tu padre y el amor de tu madre hicieron esta América idiota". Jesus of Suburbia decide entonces simular el suicidio de su alter ego St. Jimmy, para poder volver atrás.

El retorno está representado a través de dos nuevas piezas clave del disco. Wake Me Up When September Ends es un sentido tema acústico que, poco a poco, va creciendo hasta que las guitarras y la instrumentación estallan en el estribillo. Septiembre ha sido tan duro que al protagonista le gustaría poder dormir, y despertar cuando el mes ya hubiera pasado. Un tema muy intenso con diferentes lecturas posibles. Por un lado, es un tema dedicado al padre de Billie Joe Amstrong, fallecido años atrás, pero podría ser también una referencia velada al fatídico 11-S. Sea como fuere, encaja además en la historia del rebelde desengañado, que recorre el camino de vuelta con la mochila repleta de desilusiones y sueños rotos. Vuelve a casa, al lugar al que regresar cuando es necesario lamerse las heridas, y ese retorno se cuenta magistralmente en Homecoming, la segunda suite larga y cambiante del disco, en la que regresan a lo grande la épica y los feroces cambios de ritmo que ya disfrutamos en su "hermana gemela" Jesus of Suburbia. Como curiosidad, el segmento conocido como Rock’n’roll Girlfriend es el único tramo del disco en el que la voz solista corrió a cargo del batería Tré Cool.

El disco aún nos regala un tema que refleja un momento muy visual, casi cinematográfico. Él ha vuelto a su casa, pero un día cualquiera cree ver a Whatsername de nuevo:

Creo que me crucé contigo en la calle
Pero resultó ser sólo un sueño
Me propuse quemar todas las fotos
Ella se fue y yo tomé un camino diferente
Recuerdo su rostro, pero no puedo recordar el nombre
Ahora me pregunto cómo estará "Comosellame"
Los arrepentimientos son inútiles en mi mente
Ella está aún en mi cabeza, debo admitirlo
Los arrepentimientos son inútiles en mi mente
Está en mi cabeza desde hace mucho
Y en la más oscura noche
Si mi memoria no me traiciona
Nunca volvería el tiempo atrás

Olvidándote a ti, pero no los momentos...

En ese momento, sabe que ya no hay vuelta atrás, y puede que sea el primer paso de su curación, si es que queremos que la historia tenga un final más o menos feliz para el Jesús de los suburbios. Al fin y al cabo, después de regalarnos un disco tan superlativo, con canciones que deslumbran aún más al escucharlas como una sola obra conjunta, lo único que nos queda para que sea perfecto es que, al levantarse la aguja del tocadiscos, podamos creer que Jesus of Suburbia / St. Jimmy tuvo realmente una oportunidad de empezar de nuevo, lejos de las espinas de la ciudad sombría, y de la mordaza de una sociedad idiota.

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