Disco de la semana 69.- Ana Belen: Lorquiana, canciones populares.


Ya analizamos en su momento la primera parte de este doble trabajo que la cantante Ana Belen realizo en 1998 sobre Federico Garcia Lorca, coincidiendo con el centenario del nacimiento del poeta, Ana Belen sacó dos discos, el primero poniendo música a poemas del autor Granadino, en el segundo esta dedicado a las canciones tradicionales que rescató Federico Garcia Lorca y con las que él al piano y La Argentinita a la voz recorrieron diversos escenarios a lo largo de España, estas canciones populares están adaptadas por el pianista Chano Domínguez en formato de jazz clásico.



El disco en si es una delicia, actualizar de manera brillante estos clásicos que están en la mente del colectivo, alejarlas de lo que eran, sin tener porque perder su esencia es un trabajo solo ha altura de mentes brillantes. En el disco podemos encontrar los siguientes clásicos




Los cuatro muleros es una de las mas populares canciones tradicionales Andaluzas, una cancion de arriero de las serranías, cuya melodía esta asociada a las canciones de la Guerra Civil Española ya que su melodía eran utilizada por los milicianos en la defensa de Madrid. Es una cancion declarada patrimonio Inmaterial del Andalucia. Del Zorongo gitano, coge su nombre de un baile muy usado en la época de la tonadilla del Siglo XVIII de la que formó parte, derivado quizás de la zarabanda y el zarandillo, y su nombre se debe a que en una de sus letras más populares aparece a modo de estribillo la palabra zorongo, fué uno de los bailes originales de las agrupaciones zámbricas del Sacromonte de Granada. La Tarara es quizás la más famosa canción tradicional de todas, originalmente se trataba de una “canción de corro” que los niños bailaban en círculos, cogidos de la mano y cuya letra podía variar de una región a otra. Algunos especialistas apuntan que su origen estaría en una copla de origen sefardí, aunque las primeras versiones conocidas datan del siglo XIX. Se hizo muy popular durante nuestra guerra civil con una versión diferente de la letra, incluso las tropas “moras” que ayudaron a Franco en su rebelión, aprendieron esta canción en el campo de batalla y siguieron transmitiéndola como algo suyo a sus hijos y nietos, convirtiendo esta canción popular española en otra canción marroquí. Anda jaleo, toma su nombre de los jaleos, a pesar de ser un género que ya no se cultiva como tal en el mundo flamenco, salvo excepciones, fue en sus orígenes un generoso aportador de elementos musicales al universo de las bulerías y de la soleá. Los bailes de jaleos fueron protagonistas, a mediados el siglo XIX, del ambiente musical de los cafés cantantes y de los teatros en donde se ofrecía espectáculos de aroma andaluz. Parece ser originario de Jerez de la Frontera, hecho que corrobora su parentesco con la bulerías. Durante la guerra civil española y cogiendo de base esta canción en el bando republicano se cantaba El tren blindado: también como conocida como El pino verde o Anda, jaleo.



Los pelegrinitos una desenfadada historia de amores ingenuos, con el Papa por medio. No consta ninguna versión escrita ni impresa de los textos de estos cantares, por lo que cada crítico ha incorporado o no los apoyos rítmicos que, en forma de estribillo o repetición de versos. Los mozos de Monléon, basado en un hecho real acaecido a mediados del siglo XIX durante la corrida de toros que tuvo lugar en la fiesta de algún lugar cercano, se ha hablado de Monsergal, ermita próxima al pueblo, y que se difundió, al principio, como un romance o cantar de ciego. El Romance de Don Boyso es uno de los legados orales más representativo de la Edad Media Leonesa que ha pasado por diferentes modificaciones a lo largo de la historia. En este romance han quedado recogidas diferentes versiones, muchas de ellas tomadas en Tradiciones Orales Leonesas II, Romancero General de León II, aquí encontramos la influencia de la música sefardí y las fronteras de moros y cristianos en la tradición oral. Las morillas de Jaén, cuya primera documentación escrita se localiza en el Oriente árabe en el siglo IX, cuando también llegaría a al-Andalus, desde donde pasó a un registro escrito en castellano, con sus muy significativas adaptaciones, a principios del siglo XVI. 
En el Café de Chinitas coge el nombre de un teatrillo o café cantante que existió en la ciudad de Málaga entre 1857 y 1937. Era un local de pequeñas dimensiones con un pequeño escenario famoso por sus espectáculos flamencos. En esta canción Lorca recogen un hecho del famoso torero gaditano Francisco Montes, “Paquiro”, (1805-1851) en pleno Siglo XIX en el Café de Chinitas de Málaga, aunque al propio Federico García Lorca ya le llegaron algo “adulterados” por la tradición oral que acaba modificando las palabras. Parece ser que el “hermano” al que Paquiro decide enfrentarse bien podría ser un “germano” (pequeño delincuente) lo desafía a pelear. El Café de Chinitas estaba muy frecuentado por extranjeros y especialmente alemanes (germano), además Paquiro no tenía hermanos. El torero cita al “germano” en la calle para pelear; pero el rival no se presenta, Paquiro sale airoso como torero de renombre. Otros temas que podemos escuchar son Nana de Sevilla, Las tres hojas o Sevillanas del Siglo XVIII



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