Mostrando entradas con la etiqueta Camaron de la Isla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Camaron de la Isla. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de mayo de 2026

1965.- Como el agua - Camarón de la Isla

Como el agua, Camarón de la Isla




     El álbum  Como el Agua de Camarón de la Isla, publicado en 1981, pertenece a esa estirpe rara de álbumes que no parecen hechos en un estudio y nos tansportan a través de un viaje emocional. Tras el vendaval que supuso La leyenda del tiempo, Camarón regresó a la grabación con un aire distinto, como si hubiera atravesado un desierto interior y volviera con la voz más templada, más consciente de su propio peso. En los Estudios Kirios de Madrid, entre cables, ceniceros llenos y ese silencio expectante que precede a las grandes tomas, se reunieron tres almas que ya se conocían de memoria: Camarón, Paco de Lucía y Tomatito. Aquello no fueron sesiones trabajo, fueron más bien conversaciones íntimas entre viejos cómplices. Ricardo Pachón, al mando de la producción, entendió que no hacía falta inventar nada, simplemente le bastó con dejar que la música respirara. El resultado fue un breve pero intenso disco de apenas 28 minuos de duración con ocho cortes, pero con la densidad emocional de una vida entera. Cada palo flamenco aflora desnudo, sin maquillar, como si Camarón los hubiera encontrado en un cajón antiguo y los hubiera soplado para quitarles el polvo. Tangos, bulerías, alegrías, fandangos… pero todos unidos por un mismo hilo invisible: una serenidad luminosa y una madurez que no renunciaba a la herida.

Incluido en este disco se encuentra Como el Agua, el tango compuesto por Pepe de Lucía que acabaría convirtiéndose en una de las canciones más queridas del cantaor. Lo primero que se escucha es la guitarra abriendo un claro, como si alguien apartara las ramas de un bosque para dejar pasar la luz, para luego dejar entrar entra la voz de Camarón, suave al principio, casi tímida, como quien no quiere romper el silencio. Pero en cuanto Camarón pronuncia el primer verso, enseguida te das cuenta de que estás asistiendo a algo más que una interpretación: toda una confesión. La letra, sencilla y transparente, utiliza el agua como metáfora del amor que limpia, que calma, que sostiene. No hay metáforas rebuscadas, solo imágenes cotidianas que, en boca de Camarón, se vuelven eternas. “Agua clara que baja del monte”… y uno casi puede verla y oírla; el deseo de ver a la amada “de día y de noche” no suena a una mera posesión, sino a necesidad vital, como quien necesita respirar. Y cuando menciona los ojos verdes “como aceitunitas”, introduce un guiño casi humorístico que humaniza la emoción y la acerca a cualquiera que haya amado alguna vez. Paco de Lucía aporta la arquitectura, la columna vertebral, mientras que Tomatito aporta el brillo juvenil, la chispa que ilumina los rincones; y Camarón, ese temblor que no es fragilidad, sino verdad. El ritmo, contenido, avanza con una preciosa contención, como si todos supieran que la emoción está ahí, a punto de desbordarse, pero prefirieran sostenerla un poco más, y lugo llega el estribillo con la voz del cantaor, se quiebra sin romperse, como el agua misma cuando golpea una roca.

Lo más hermoso de la canción es su humanidad. Camarón no la interpreta desde un pedestal, ni desde la figura mítica en la que luego se convertiría, la canta como un hombre enamorado, vulnerable, que necesita el calor del otro para seguir adelante. Y esa vulnerabilidad, tan poco habitual en el flamenco de la época, es quizá lo que hace que la canción sea eterna.

miércoles, 22 de octubre de 2025

1756.- La Leyenda del tiempo - Camarón de la Isla

 

La Leyenda del Tiempo, Camarón de la Isla


     En 1979, Camarón de la Isla publicó un disco que no solo marcó un antes y un después en su carrera, sino que también sacudió los cimientos del flamenco tradicional. Ese disco fue La leyenda del tiempo, un trabajo que puso de manifiesto la unión entre Camarón, Lorca y la revolución del flamenco. Producido por Ricardo Pachón y grabado en los estudios Fonogram de Madrid, el álbum fue editado por Philips Records y contó con una nómina de músicos hoy considerados leyendas: Tomatito a la guitarra, Raimundo Amador, Jorge Pardo, Rubem Dantas, Kiko Veneno y el grupo de rock andaluz Alameda, entre otros. La producción fue ambiciosa, arriesgada y profundamente innovadora, pues por primera vez Camarón se alejaba del flamenco tradicional para abrazar sonidos eléctricos, sintetizadores, bajo eléctrico y batería, fusionando el flamenco con el rock progresivo, el jazz y la psicodelia.

La grabación se desarrolló en un clima de efervescencia creativa, pero también de incertidumbre. Camarón era consciente de que estaba rompiendo con una tradición centenaria, llegando a decir: “Esto no lo va a entender nadie ahora, pero algún día lo entenderán.” Su intuición fue certera. En su momento, el disco fue recibido con mucha frialdad por los puristas del flamenco, y muchos seguidores se sintieron desconcertados. Sin embargo, con el paso del tiempo, La leyenda del tiempo ha sido reivindicado como una obra maestra, un punto de inflexión que abrió las puertas a nuevas generaciones de artistas y a una concepción más libre y expansiva del flamenco.

La canción que da título al disco, La leyenda del tiempo, es el eje y el corazón del proyecto. Se basa en un poema de Federico García Lorca, extraído de su obra teatral Así que pasen cinco años. La letra rememora la transformación, el misterio y la fugacidad de la existencia, y Camarón la entona con una voz que brota como lava de lo profundo, ascendiendo como un suspiro hacia lo invisible. Su voz nace con la crudeza de un quejío ancestral y se eleva como un eco que atraviesa el alma. La musicalización del poema, a cargo de Ricardo Pachón, convierte los versos lorquianos en un himno flamenco-psicodélico, donde la guitarra eléctrica convive con el cajón, el bajo con el cante jondo, y la poesía con la improvisación sonora.

El encuentro entre Lorca y Camarón, dos genios andaluces separados por décadas pero unidos por una sensibilidad trágica y luminosa, es uno de los grandes logros del disco. Lorca, que ya había explorado el flamenco en su Poema del cante jondo, encuentra en Camarón un intérprete visceral, intuitivo y profundamente moderno. La canción honra la palabra del poeta y la transforma en toda una experiencia, en un rito contemporáneo. Es como si Camarón, al cantar a Lorca, se convirtiera en médium de una Andalucía eterna y renovada. La estructura de la canción rompe con los esquemas tradicionales del flamenco. No hay palos definidos ni compás cerrado. En su lugar, hay atmósferas, texturas, silencios y explosiones. La voz de Camarón se desliza entre lo melódico y lo desgarrado, mientras los instrumentos construyen sonidos que por momentos abrazan el rock para volver al pulso de una bulería descompuesta. Esta libertad formal, incomprendida en su momento, es hoy reconocida como una de las claves de su grandeza.

viernes, 7 de marzo de 2025

1527.- Samara - Camaron de la Isla

Castillo de Arena es un álbum de 1977, el último de una serie de nueve discos de colaboración entre el guitarrista flamenco Paco de Lucía y el cantaor Camarón de la Isla. El hermano de Paco de Lucía, Ramón de Algeciras, colabora con la guitarra y las letras fueron escritas por Antonio Sánchez, a excepción de la bulería "Samara". Tras este álbum, de Lucía se dedicó a experimentar colaborando en instrumentales con los guitarristas de jazz Larry Coryell, Al Di Meola y John McLaughlin, y sólo volvió a grabar con Camarón en el disco Como el agua de 1981. La verdad es que cualquiera de los ocho álbumes anteriores también podría figurar en el podio de sus mejores trabajos, pero es probablemente "Castillo de arena" el más sólido de tan magna colección, una inmejorable culminación de su etapa en compañía con Paco de Lucia ysu padre, Antonio Sánchez, como director artistico y principal autor,  Aunque en las bulerias morunas que lo abren, "Bamara", por primera vez Camarón estampa en los crédito su firma, lo grabó recién casado, cuando todo iba de bien en mejor, y quizá por ello des prende tanta luz y vitalidad. Repite la jugada del anterior, "Rosa Maria" (1976), con unos tangos que incluyen estribillo de irresistible pegada: "Y mira que mira y torra", en los que además Pace tocada también el laúd Además: soleás, fandangos, tientos, tarantos y un cierre por seguiriyas de inesperado giro melódico. Sin duda este disco constituye una suerte de síntesis de las innovaciones que hemos podido escuchar hasta ahora, a la vez que anuncia cambios. Nos volvemos a encontrar unas bulerías sin palmas como en el disco de 1971, pero ahora Paco de Lucía se dobla en falsetas y algunas respuestas. Con Ramón de Algeciras de segunda guitarra suenan esporadicamente tres guitarras. En las bulerías 'Como castillo de arena' sorprenden algunos cierres ejecutados fuera de los doce tiempos habituales. Las guitarras parecen dejar que Camarón termine su cante para cerrar, aunque estén demasiado alargadas. Su forma de marcar y aguantar crea cierta tensión; esperamos mentalmente el remate después de ciclos de doce tiempos, y este remate viene justo detrás de esta espera. También en los tientos sorprende el acompañamiento de guitarra con inclinación al ritmo de tangos, y la voz reposada de Camarón. Aquí también hay cierta tensión entre una guitarra que busca la aceleración y una voz que al contrario se recrea. Al final triunfa el ritmo de tango con coros.

La figura femenina que inspira la canción, Samara, se presenta como un amor imposible, inalcanzable, pero a la vez arrollador en su fuerza. Las emociones descritas en la canción van desde la admiración hasta la desesperación, mostrando los altibajos de una pasión que está marcada por el sufrimiento. La voz de Camarón, conocida por su capacidad para transmitir una intensidad emocional única, se vuelve el vehículo perfecto para esta canción. Su interpretación de "Samara" es profundamente conmovedora, y es capaz de transmitir el dolor, la angustia, y la belleza que residen en las palabras. En cada frase, la voz de Camarón es el reflejo de su alma, logrando que cada oyente se sienta conectado con la historia que está contando.



jueves, 16 de enero de 2025

1477.- Rosa María - Camarón de la Isla

 

Rosa María, Camarón de la Isla 


     Camarón de la Isla con este nuevo proyecto deseaba resarcirse de un nuevo fracaso tras su anterior intento comercial, y lo cierto es que lo consiguió con Rosa María. En este trabajo se apostó por darle un enfoque más comercial, y aun así logró sin problema plasmar el inigualable talento artístico de Camarón de la Isla. La canción no estuvo exenta de cierta polemica y paradoja, pues Camarón y paco de Lucía, quien le acompña en la guitarra, decidieron proponer en aquellos tiempos una nueva aventura en forma e tangos, dando como resultado Rosa María. Es cierto que hoy en día los tangos son muy admirados, pero en la épocasellegó a hablar de un nuevo intento de revolución así como de un lanzamiento excesivamente comercial.

En la década de 1970, el flamenco atravesaba una etapa de transformación y modernización. Camarón de la Isla, junto con su guitarrista habitual y amigo, Paco de Lucía, jugó un papel crucial en esta evolución. La letra de la canción Rosa María fue compuesta por el algecireño Antonio Sánchez Pecino, padre de Paco de Lucía, que era quien acompañaba al genio de la Isla a la guitarra. La grabación en aquel entonces, allá por el año 1976, fue realizada en Madrid y de la la producción se hizo cargo el propio padre de Paco de Lucía.

El resultado fue una poética y emotiva canción que nos habla de amor, pena y deseo, temas recurrentes en el flamenco. La canción cuenta la historia de un hombre enamorado de una mujer llamada Rosa María, a quien canta su amor y su dolor. Camarón interpreta, sin lugar a duda, los versos de la canción con su sentimiento, y se le nota el temor de perder a esa persona que ha dado su vida por él y, al mismo tiempo, la esperanza de la fe. La canción combina ritmos tradicionales del flamenco con innovaciones modernas, creando un sonido que es a la vez auténtico y fresco. La guitarra flamenca de Paco de Lucía realza la voz de Camarón, elevando la canción a otro nivel.

viernes, 31 de mayo de 2019

El disco de la semana 129: Camaron - La leyenda del tiempo





El décimo disco de la discografía de Jose Monje Cruz, más conocido como Camarón de la Isla fue un cambio desde dentro del flamenco, si bien había habido acercamientos a este estilo musical desde el rock, (por ejemplo, Triana, o Pedro Iturralde acercando el Jazz al flamenco) es cierto que es la primera vez que desde el flamenco se trata de acercarse a otros estilos musicales y cambiarlos, nace desde el flamenco un nuevo tipo de flamenco. Y en este momento quizás el máximo exponente del flamenco cambia el estilo de esta música.
Colaboran en este disco un sinfín de artistas, Tomatito, Raimundo Amador, Kiko Veneno,  Jorge Pardo, Pepe Roca, Gualberto Garcia o Antonio Moreno "Tacita” por nombrar a algunos.
El disco fue un fracaso absoluto en su momento, algo que Camarón ya predijo, pues sabía que en un principio no entenderían lo que que acababa de hacer y con el tiempo lo comprenderían. Los más puristas del flamenco denostaron el disco y repudiaron de Camarón que volvió con su siguiente disco a un sonido más clásico, pero pasó el tiempo y esta Leyenda del tiempo se convirtió para muchos en el Sgt. Pepper's del flamenco.




La leyenda del tiempo
Utiliza los versos de Federico Lorca, recuperando hasta entonces para el flamenco al gran poeta granadino y que luego Enrique Morente le realizaría distintos homenajes destacando el disco Omega que realizo junto a Lagartija Nick. Una manera de devolverle el favor ya que Federico Garcia Lorca reivindico en su obra al flamenco (Poemas del cante Jondo) y al pueblo gitano. Veremos como la poeta está presente durante todo el disco. Acompaña en este disco al cantaor un jovencísimo Tomatito, y aquí tenemos un teclado, una guitarra eléctrica, una batería… tela, esta es la presentación.
Fue considerada la cuarta mejor canción de la historia del Pop/Rock español, por los lectores de la revista Rolling Stone en su edición española.


Romance del Amargo
Una vez mas el poeta presente en esta canción, en esta ocasión el cantaor rinde homenaje con otra de sus obras, en esta ocasión una buleria.


Homenaje a Federico.
Empieza como una buleria (el palo predilecto del flamenco) y termina con ese solo de batería de Tacita, uno de los pioneros de la fusión en flamenco, algo impensable hasta ese momento en el género. Compuesta por Ricardo Pachon y Kiko Veneno, en homenaje a Federico Garcia Lorca.

Mi niña se fue a la mar
En esta ocasión nos vamos con una Cantiñas de Pinini, que es un palo del flamenco típicamente gaditano. Es quizá el tema mas clásico del disco.

La Tarara
Adaptación de la canción clásica cantada toda la vida por los niños en los colegios y que en su momento fue recuperado por Garcia Lorca en sus canciones populares, este quinto de los cortes, parte de la tonada popular, pero va transmutándose a medida que se apoderan de ella la guitarra de Julio Roca y la sección rítmica, con José Antonio Galicia a la batería y Rubén Dantas a las cajas, momentos de psicodelia con los teclados hasta tomar un pulso de rock mestizo al que Rafael y Raimundo Amador no podían ser extraños.



 Volando voy
Una de las más conocidas canciones de Camarón, compuesta por Kiko Veneno. Es una de las primeras apariciones del cajón en las canciones de Flamenco, uno de los temas donde se ve más claramente la ruptura con el flamenco incluyendo hasta toques de Samba brasileña al final de la misma. Estamos ante un himno de la música de Camarón y una de sus obras más conocidas







Bahía de Cádiz
Alegrías a las que Camarón quería tanto y de nuevo la sorpresa de la batería que hace la función del zapateado. Y mediante las coplas de Fernando Villalón se nos remite a uno de los espacios que mejor encarnan la biografía de Jose Monge: un gran homenaje a esa tierra de margen y confluencia que son las Islas del Guadalquivir y donde vino al mundo.

Viejo mundo
“Viejo Mundo” es una muy libre adaptación de Kiko Veneno a un poema de Omar Khayam, el cual escribió una serie de poemas en lengua persa cuyo tópico era el “Carpe Diem”, ésta en concreto se trata de una canción de desengaño y amargura existencial. Si la escuchamos con detenimiento podemos llegar a la conclusión de que esta canción nos cuenta el drama de la vida humana, donde Camarón, en este caso, se hace las grandes preguntas que nos solemos hacer los humanos sobre nuestra existencia.


Tangos de la Sultana
Tema firmado enteramente por letra de F. Díaz Velázquez, A. de la Casa y R. Pachón, otro de los temas mas clásicos dentro del repertorio del disco donde Camaron da otra exhibición del potencial de su voz

Nana del caballo grande
Otra introducción de un elemento ajeno al flamenco, en esta ocasión Gualberto introduce con maestría el sitar, instrumento procedente de India, que se hace protagonista junto con la voz de Camaron y un acorde de teclado recitando el enorme poema escrito por Federico Garcia Lorca que crea un clima mágico. Es sin duda uno de los temas donde la pasión se desparrama en todos los segundos y el torrente de voz de Camaron llega a estremecerte.