7 dias, 7 notas
viernes, 10 de julio de 2026
Disco de la semana 489: Black and White - TonyJoe White
2017.- Believe It or Not - Joey Scarbury

La canción “Believe It or Not” ("Lo creas o no"), escrita por Mike Post y Stephen Geyer e interpretada por el músico estadounidense Joey Scarbury, es un tema completamente ligado a su origen como sintonía de la popular serie televisiva "El Gran Héroe Americano" ("The Greatest American Hero"), y es imposible no pensar en las aventuras y peripecias de Ralph Hinckly, un hombre normal que un buen día descubre que tiene poderes de superhéroe pero que tiene que aprender a usarlos.
jueves, 9 de julio de 2026
2016.- Centerfold - The J Geils Band
| Ceterfold, The J Geils Band |
Comienzos de los años 80, The J. Geils Band vive una de esas etapas en las que una banda veterana se enfrenta a su propio destino. Tras una década de carretera, sudor y escenarios, el grupo de Boston, famoso por su mezcla de blues‑rock, energía callejera y un directo brutal, se encuentra ante un mundo musical que cambia a toda velocidad. La new wave, los sintetizadores y la estética colorida de la MTV estan redefiniendo el mapa, y la banda sabe que, si quiere seguir en primera línea, debe afinar su puntería. Asi se gesta Freeze‑Frame (1981), un álbum que además de marcar un giro estilístico, los catapulta al éxito masivo. Las sesiones de grabación tuvieron lugar en Long View Farm Studios, un refugio rural en Massachusetts donde el grupo ya había trabajado y donde podía concentrarse sin distracciones. Allí, bajo la dirección creativa del teclista Seth Justman, The J. Geils Band hizo un un viraje hacia un sonido más pop‑rock y más new wave, más orientado al gancho inmediato hacia el oyente. Justman apostó por unos teclados brillantes, unos ritmos ágiles y una producción que dejara atrás la crudeza bluesera para abrazar una estética más contemporánea. La mezcla, realizada en Nueva York, buscó un acabado pulido. La voz de Peter Wolf sonaba más teatral, más juguetona, adaptada al formato de single que empezaba a dominar las listas. El álbum, impulsado por una campaña promocional inteligente y por la naciente MTV, alcanzó el número uno en Billboard estadounidense y mantuvo a la banda en el centro del huracán mediático durante meses.
Dentro de este álbum enccontramos Centerfold, el single que definiría la nueva etapa del grupo. La canción, con un teclado luminoso y juguetón, marca el ritmo de un tema construido para conquistar radios, pistas de baile y pantallas de televisión. Mientras, la guitarra, lejos de reclamar protagonismo, aporta textura y ritmo, y la base rítmica sostiene el conjunto con precisión. Peter Wolf le da al tema una mezcla de sorpresa, picardía y humor que encaja perfectamente con la historia que narra la letra. Su interpretación divertida, casi teatral. El videoclip, emitido en rotación constante por MTV, reforzó el impacto del tema. Con su estética escolar, sus cheerleaders y su tono desenfadado, se convirtió en uno de los iconos visuales de la época y ayudó a que la canción cruzara fronteras y generaciones. La letra de Centerfold nace de una anécdota real: el batería Stephen Jo Bladd contó que un amigo había descubierto que su amor de instituto aparecía como modelo en la página central de una revista para adultos. Seth Justman tomó esa historia y la transformó en un relato que mezcla nostalgia juvenil, shock emocional y deseo reprimido, todo envuelto en un tono humorístico. El protagonista de esta historia se enfrenta a la imagen idealizada de su amor adolescente y a la revelación inesperada de verla convertida en símbolo sexual. La letra juega con esa ambigüedad entre inocencia perdida y atracción inevitable, y lo hace con una ligereza que encaja perfectamente con el espíritu pop‑rock del tema.
miércoles, 8 de julio de 2026
2015.- Pretty in Pink - The Psychedelic Furs
Surgida en plena ebullición del post-punk británico a finales de los setenta, The Psychedelic Furs es una de las bandas más influyentes y elegantes de la New Wave. Liderada por la inconfundible voz rasposa de Richard Butler y las líneas de bajo de su hermano Tim, la formación logró fusionar la crudeza artística de Velvet Underground con la accesibilidad del pop más melódico. A diferencia de muchos contemporáneos que apostaban por un minimalismo frío, los Furs envolvían sus canciones en capas de guitarras densas, teclados atmosféricos y un saxofón punzante que se convirtió en su sello de identidad. Tras un debut homónimo en 1980 lleno de urgencia y oscuridad, la banda dio el salto definitivo con Talk Talk Talk (1981). Tras un parón en los noventa, la banda demostró que no era un mero ejercicio de nostalgia al regresar en 2020 con Made of Rain, un álbum aclamado por la crítica que recuperaba su esencia mística y madura. The Psychedelic Furs no solo definió la banda sonora de una generación, sino que sentó las bases para el rock alternativo posterior, dejando una huella imborrable en el pop oscuro y sofisticado.
Talk Talk Talk es la obra maestra indiscutible de The Psychedelic Furs y un pilar fundamental del post-punk y la New Wave. Si su debut homónimo había sido un reflejo de urgencia y oscuridad, este segundo álbum consolidó su identidad gracias a la producción de Steve Lillywhite, quien logró ordenar el caos sonoro de la banda sin restarles un ápice de su característico filo artístico. El disco es un torbellino de guitarras distorsionadas, saxofones psicodélicos y la voz rasposa de Richard Butler, que escupe letras cínicas, románticas y cargadas de poesía urbana. El corazón del álbum late con fuerza en dos vertientes: el pulso guitarrero de temas como "Dumb Waiters" y "Mr. Jones", y la sensibilidad melódica de su pista más famosa, "Pretty in Pink" que no es solo la canción más famosa de The Psychedelic Furs, sino también uno de los malentendidos más fascinantes de la cultura pop de los ochenta. Lanzada originalmente en 1981 dentro del álbum Talk Talk Talk, el tema posee una dualidad única: una melodía pop irresistible envuelta en un muro de guitarras distorsionadas y la voz melancólica de Richard Butler. El gran giro en la historia de la canción ocurrió gracias a la actriz Molly Ringwald, fan devota de la banda, quien le mostró el tema al director John Hughes e inspirado por el título, Hughes escribió el guion de la icónica película adolescente homónima de 1986. Para el estreno, la banda regrabó la canción con una producción mucho más limpia, brillante y comercial, añadiendo un saxofón épico muy de la época, esta nueva versión propulsó a los Furs al estrellato mundial, sin embargo, el filme endulzó por completo el verdadero significado de la letra. Mientras que la película retrata a una inocente chica humilde con un vestido rosa de promoción, Richard Butler concibió "Pretty in Pink" como una metáfora de la desnudez. La canción narra la agridulce historia de Caroline, una joven que duerme con muchos hombres buscando validación y creyendo erróneamente que eso la hace popular, sin darse cuenta de que sus amantes la usan y hablan a sus espaldas.
martes, 7 de julio de 2026
2014 - Ace of Spades - Motörhead
lunes, 6 de julio de 2026
2013 - Soy moderno, no fumo - Virus
domingo, 5 de julio de 2026
2012.- Urgent - Foreigner
| Urgent, Foreigner |
Algo había cambiado en Foreigner cuando entró a los Electric Lady Studios a finales de 1980. La banda que había conquistado las listas con Double Vision y Head Games ya no era la misma; Ian McDonald y Al Greenwood habían abandonado la banda, dejando a Mick Jones y Lou Gramm en una situación incómoda. Foreigner era ahora un cuarteto, una banda reducida a su esencia, obligada a reinventarse. Ese proceso de reconstrucción, de tensión creativa y de ambición desatada, cristalizó en el disco titulado 4, que acabó redefiniendo su sonido y marcando una época en la siguiente década. El productor elegido para esta metamorfosis fue Robert John “Mutt” Lange, un perfeccionista obsesivo que venía de incendiar el mundo con Back in Black. Lange no solo produjo el álbum, lo diseccionó, lo reconstruyó y lo exprimió hasta que cada compás sonara como un mecanismo de precisión. Según contaría Mick Jones en entrevistas, Lange exigió escuchar todas las cintas de ideas que Jones había grabado en los últimos años, incluso las más improvisadas. De ese proceso surgieron los embriones de varias canciones, entre ellas una pieza instrumental sin forma definida que Lange señaló con la seguridad de un cirujano: “Eso ya no es un instrumental. Ahí hay una canción". El disco, que originalmente iba a titularse Silent Partners, sufrió incluso una transformación estética. Hipgnosis diseñó una portada que la banda rechazó por considerarla “demasiado homosexual”, según declaraciones posteriores. Finalmente, se optó por una imagen minimalista inspirada en un líder de película antigua, obra de Bob Defrin. El resultado fue un álbum que alcanzó el nº1 del Billboard 200 estadounidense durante diez semanas, impulsado por el nacimiento de MTV y por una colección de canciones que mezclaban rock, pop, electrónica y una nueva sensibilidad más pulida.
Una de las canciones icluidas en el album es Urgent, que nació como un riff experimental, un fragmento sin destino claro. Pero Lange vio en él una oportunidad para empujar a Foreigner hacia territorios que nunca habían explorado. Para ello reclutó a un joven teclista británico que aún no era famoso: Thomas Dolby. Lange lo sometió a sesiones extenuantes, repitiendo notas simples una y otra vez hasta alcanzar una perfección casi robótica. El resultado fue ese pulso sintetizado, mecánico y adictivo que define la canción. Dolby, según se cuenta, tenía una maqueta llamada “Urges”, cuyo estribillo inspiró directamente el gancho vocal “Urgent, urgent…”. Pero el golpe maestro llegó con el saxofón. Lange quería un solo que rompiera el molde, algo crudo, explosivo, con alma. Y entonces apareció Junior Walker, leyenda de Motown, que estaba actuando esa misma noche cerca del estudio. Lo invitaron a grabar y Walker soltó un solo que parecía atravesar la canción como un relámpago. Algunas fuentes aseguran que fue la primera toma; otras, que Lange realizó un meticuloso trabajo de edición. Sea como sea, ese saxofón convirtió Urgent en un híbrido único de rock, R&B y música lectrónica. La letra, directa y sin rodeos, habla de una atracción física que se convierte en necesidad, casi en emergencia emocional. Cuando Urgent salió como primer single de 4, muchos oyentes no reconocieron a Foreigner. Era demasiado moderna, demasiado híbrida, demasiado atrevida. Pero funcionó: alcanzó el nº4 del Billboard Hot 100 y se mantuvo 23 semanas en lista. Con el tiempo, se convirtió en una de las canciones más influyentes del grupo, un puente entre el rock clásico y la nueva era electrónica que estaba a punto de dominar los 80.
sábado, 4 de julio de 2026
2011 - Ticket to the moon - Electric Light Orchestra
viernes, 3 de julio de 2026
2010 - Waiting for a girl like you - Foreigner
jueves, 2 de julio de 2026
2009 - I've seen that face before - Grace Jones
miércoles, 1 de julio de 2026
2008.- Una noche de amor desesperada - Triana
martes, 30 de junio de 2026
2007 - Speelbound - Siouxsie and the Banshees
lunes, 29 de junio de 2026
2006 - Girls on Film - Duran Duran
domingo, 28 de junio de 2026
2005 - Elton's song - Elton John
viernes, 26 de junio de 2026
2004.- Va a estallar el Obus - Obus
Disco de la semana 488: My Beautiful Dark Twisted Fantasy - Kanye West
“Fantaseaba con esto en Chicago” es lo primero que dice
Kanye West en My Beautiful Dark Twisted Fantasy, y es lo único que se acerca a
un contexto para las 13 canciones de decadencia hip-hop delirante que siguen.
En el resto mezcla libremente lo materialista y lo existencial. La canción
puede que no responda a muchas preguntas, pero es un comienzo explosivo para
una obra maestra de rap audazmente compleja, temáticamente precisa y, aún más,
musicalmente, con Kanye mezclando G-funk y pop barroco mientras enormes voces
anónimas aparecen para preguntar, “¿Podemos llegar mucho más alto?” como una
versión psicodélica de un coro griego. Se haced referencia a My Beautiful Dark
Twisted Fantasy como uno de los puntos álgidos del hip-hop, sea cual sea el
motivo, Kanye ha lanzado uno de los grandes hitos del rap sin prestar la debida
atención a las fortalezas con las que el álbum podría superarlos. Así que
permítanme ofrecer el siguiente superlativo, un poco menos generoso: Ningún
álbum de rap que haya escuchado puede presumir de una mejor producción que
este. La música es estimulante, a menudo agresiva, nunca predecible, a veces
asombrosamente hermosa. Estas son las mejores pistas sobre las que ningún grupo
de raperos ha rapeado hasta ahora, y si bien el álbum no convierte a Kanye en
un aspirante mayor al título de Mejor MC de lo que era antes confirma sin lugar
a dudas que es el mejor productor de rap. Incluso cuando Kanye trabajaba como
productor interno para Roc-a-Fella, demostró una habilidad prodigiosa para el
hip-hop basado en samples. Resulta que esa fue solo la primera manifestación de
un talento mucho más amplio. Para Kanye, la lógica interna de la música pop
debe ser casi transparente: no parece entender qué hace que cada género
funcione, ni los entiende todos a la perfección, pero tiene una intuición para
crear más tipos de canciones que cualquier otro productor actual. Luce bien en
el hard rock crudo de "Hell of a Life", logra un pop
grandilocuente digno de estadios en "All of the Lights", y aún
encuentra tiempo, con los temas colaborativos "Monster" y
"So Appalled", para lanzar las dos canciones de rap más
contundentes de su carrera.
Incluso cuando Kanye mira hacia atrás, los resultados pueden ser asombrosos. En “Devil in a New Dress”, perfecciona el estilo de sampleo que él mismo inventó, manipulando el tono y el tempo de “Will You Love Me Tomorrow?” de Smokey Robinson hasta que emerge con exuberancia de los altavoces como vino vertido a cámara lenta. Es una hermosa pieza de desarrollo lento que se torna trágica en su tercer acto, cuando las rimas de Kanye cambian la lujuria por el desamor antes de que líneas de guitarra distorsionadas y un potente verso de Rick Ross la cierren (Kanye se hace el duro, pero es evidente que está sufriendo de verdad). Elegida sabiamente como pieza central del álbum, no cabe duda de que la siguiente canción, "Runaway", es la muestra más impactante de Kanye como compositor. La letra autocrítica, que incluye un primer verso obsceno ("Ella encuentra fotos en mi correo electrónico/Le mandé a esta zorra una foto de mi pene"), es demasiado desagradable como para considerarla una pose de antihéroe, y mucho menos autocompasión. La sensación de incómoda cercanía, de que tal vez Kanye no sea consciente de cuánto está compartiendo, se ve reforzada por su canto poco pulido y a veces desafinado. Después de tres versos más un escalofriante interludio de Pusha T de Clipse, aparentemente tan despiadado como novio como traficante de cocaína, Kanye suena agotado. El sencillo “Runaway” termina ahí, pero la versión del álbum experimenta una transformación notable: a la solitaria figura de piano que introduce la canción se une primero un violonchelo amenazante y luego, sorprendentemente, una sección de violines completamente ingrávida. Cuando Kanye regresa, canta a través de un vocoder, y donde antes su voz se tensaba y se quebraba, ahora se convierte en un instrumento puramente melódico capaz de aportar su propia y alegre contribución a la canción. Kanye suena incorpóreo, como si “Huye de mí, nena” no fuera una orden a un amante maltratado, sino el grito de un hombre que intenta escapar del agujero negro de su propio ego implacable. La coda de “Runaway” es una fantasía de escape a través de la catarsis pura, con el vocoder que materializa la capacidad de Kanye para transformar sus defectos personales en arte. Casi igual de lograda —e igualmente obsesionada con el vocoder— es “Lost in the World”, la esperadísima reinterpretación que Kaney hace de “Woods” de Bon Iver.
Es asombroso cómo toma la muestra más extraña del álbum y la transforma en un tema
bailable desafiantemente alegre, con percusión tribal en las estrofas y coros grupales que suenan imponentes. Es una genialidad descabellada tomar la solitaria oda a la alienación de Justin Vernon y usarla como pieza central de una ensoñación colectiva y pegadiza. Es experimental, sin duda, pero también es lo más cerca que el álbum está de la pura indulgencia pop. Resulta aún más sorprendente, entonces, que la canción sea interrumpida por una mordaz misiva política de Gil Scott-Heron, su “Comment #1”, cuya muestra termina descarrilando por completo “Lost in the World” y chocando de frente con la última canción del álbum. A estas alturas, Kanye ha hecho de proxeneta en el Monte Olimpo, se ha casado con una estrella del porno y ha hecho el amor con el Ángel de la Muerte, y en lugar de cerrar el álbum con su tema más alegre, descorre el telón y nos deja mirando un presente sombrío y reconocible. Las palabras de Heron: “Todo lo que quiero es un buen hogar, una esposa, hijos y algo de comida para alimentarlos cada noche… ¿Quién sobrevivirá en Estados Unidos?”. La decadencia de la estrella del pop se revela como una fachada que oculta el familiar país de los préstamos abusivos, los embarazos adolescentes, las sentencias mínimas obligatorias, los barrios marginales desolados, el perfilamiento racial… y la desconcertante pregunta es qué tienen que ver con todo esto las fantasías de poder como las de Kanye. Quizás sostienen a los hombres y mujeres que luchan por sobrevivir incluso mientras apuntalan el sistema que nos obliga a combatirnos unos a otros en sus propios términos. Y si bien esta pregunta se aplica a todas las formas de escapismo, parece especialmente apropiado que el rap la aborde, ya que ha aspirado a dar a la América negra una voz, una banda sonora, un lenguaje y una vía de escape.La verdad es que, como Jay-Z le dijo recientemente a Jon
Stewart, el rap es una forma de arte. Y creo que, como sugirió Stewart en
respuesta, hay mucha gente que ya lo reconoce como tal. Pero reivindicar el rap
—o, de hecho, los cómics, los videojuegos o los videoclips— como perteneciente
a la creciente familia de las "formas de arte" reconocidas es menos
importante de lo que creen sus defensores. Por otro lado, es absolutamente
crucial que los raperos y productores exploten activamente el potencial artístico
que el rap tiene. Importa que artistas como Kanye estén descubriendo nuevas
fronteras en el rap precisamente porque hay mucha gente interesada en controlar
sus límites, asegurándose de que no sea demasiado violento, ni demasiado queer,
ni demasiado intelectual. Y mientras sigan ganando, da igual si el rap suena a
todo volumen en los parques infantiles o se analiza en las clases de literatura
universitaria: el estatus del rap como arte es una cuestión de demostración, no
de definición. Veo a Kanye como un auténtico héroe, pasó la última década
esforzándose, junto con sus fans, por comprender una visión del hip-hop tan
expansiva que podía abarcar géneros enteros, adaptarse a cualquier estado de
ánimo y mezclar libremente la piedad y el humor negro con la ironía y el estilo.
Su infalible oído para los ritmos hizo que, durante tres álbumes seguidos,
estuviéramos demasiado ocupados asintiendo con la cabeza como para darnos
cuenta de la profunda transformación que estaba experimentando el género: no
fue hasta 808s & Heartbreak que alguien lo notó, y solo entonces porque el
ego de Kanye finalmente superó su talento musical (después de todo, este fue el
disco que introdujo el término "solipsismo" en el vocabulario de la
crítica del rap). Ahora que My Beautiful Dark Twisted Fantasy está completo,
incluso ese tropiezo parece finalmente intencionado, como si Kanye hubiera
grabado primero un álbum lo más alejado posible, tanto sonora como
emocionalmente, de su trabajo anterior, anticipándose a encontrar más adelante
un lugar para sus digresiones instrumentales y su dolorosa franqueza. Pero
mientras que el arco emocional atrofiado de 808s & Heartbreak expresaba
poco más que la bilis de un ególatra hacia su exnovia, My Beautiful Dark
Twisted Fantasy le permite a Kanye una paleta temática lo suficientemente
amplia como para confrontar su orgullo y angustia. El álbum se centra en lo
surrealista ("Dark Fantasy" imagina una sesión de espiritismo en un
centro comercial y un cielo eclipsado por garzas) y lo religioso (junto al
propio Kanye, es Satanás quien más se menciona aquí). Todo está al servicio de
una agotadora contienda entre la autoexaltación y la autocrítica, Kanye
abrazando su singular personalidad de estrella del pop/supervillano mientras
lucha por conectar con el potencial creativo que lo hizo merecedor de nuestra
atención en primer lugar. Esto lo confiesa en "Power": "Solo
necesitaba tiempo a solas con mis propios pensamientos/Tengo un tesoro en mi
mente, pero no podía abrir mi propia bóveda". Con My Beautiful Dark
Twisted Fantasy , no hay duda de que ha encontrado la clave.
2003.- Solo quiero caminar - Paco De Lucía

“Solo quiero caminar” no es solo el tema que abre el disco homónimo de 1981 de Paco De Lucía, sino también una declaración de intenciones en su carrera discográfica. Este álbum marca el nacimiento de su mítico sexteto y una auténtica revolución dentro del flamenco: la incorporación del bajo, la flauta, la percusión moderna y el famoso cajón peruano redefine el sonido del género.
jueves, 25 de junio de 2026
2002.- Clara - Joan Baptista Humet
Joan Baptista Humet fue uno de los cantautores más singulares, honestos y conmovedores de la música en España durante las décadas de los 70 y 80. Aunque nació en la Comunidad Valenciana, se crio y desarrolló gran parte de su vida en Cataluña, lo que le permitió navegar con total naturalidad entre el castellano y el catalán, dejando un legado bilingüe de una sensibilidad exquisita. A diferencia de otros coetáneos de la Nova Cançó, Humet no se centró tanto en la canción protesta de corte político, sino en la poesía de lo cotidiano, su estilo se caracterizaba por una voz cálida, melancólica y cercana, armada casi siempre con su guitarra o al piano, cantaba a las cosas sencillas, al paso del tiempo, al amor despojado de artificios y a la vulnerabilidad humana. Su debut discográfico llegó en 1971 con Fulls, un disco en catalán que llamó la atención por su madurez musical. Otros éxitos notables de su repertorio incluyen temas como "Hay que vivir", "Solo soy un ser humano" o "Fins que el silenci lo fot a romper". A pesar de su éxito masivo a principios de los 80, Humet empezó a sentirse desencantado con el rumbo comercial y marketing de la industria discográfica. Fiel a sus principios y buscando preservar su autenticidad, decidió retirarse de los escenarios en 1986 para dedicarse al sector editorial y del marketing. Regresó brevemente en 2004 con el disco Solo por placer, un capricho musical autoeditado que demostró que su talento seguía intacto. Lamentablemente, un cáncer de estómago apagó su voz de forma prematura a los 58 años. Joan Baptista Humet no buscó los grandes focos, pero su autenticidad lo convirtió en un artista de culto imperecedero.
El gran punto de inflexión en su carrera ocurrió en 1980 con el álbum A mi adolescencia. De este trabajo se desprende su obra maestra incontestable: "Clara", una de las canciones más conmovedoras de la música popular en español, más que un éxito comercial, este tema se convirtió en un desgarrador testimonio social de una época marcada por el desencanto. La canción aborda de forma directa, pero con una sensibilidad exquisita, el drama de la adicción a la heroína, un azote que devastó a toda una generación de jóvenes en la España de la Transición. Humet no opta por el reproche ni por el sermón moralista, al contrario, construye un relato impregnado de una profunda ternura, compasión y melancólica poesía. A través de una melodía acústica e intimista que va ganando fuerza dramática, la letra narra el doloroso declive de Clara, una joven atrapada en un callejón sin salida. Versos como "no hay tierra que te pueda retener" o el desgarrador estribillo "Clara, dime qué vas a buscar / en ese mundo tan oscuro" reflejan la impotencia de ver desaparecer a alguien querido en el abismo de la droga. Humet logra capturar la fragilidad de la juventud rota y la soledad de la adicción. El impacto de "Clara" fue inmediato y masivo, escalando a los primeros puestos de las listas de éxitos tanto en España como en América Latina. El público conectó con la honestidad brutal de la historia, ya que casi todos conocían a una "Clara" en su entorno. Hoy en día, el tema permanece como un clásico imperecedero. "Clara" es el reflejo del talento único de Humet para transformar una tragedia colectiva en una pieza eterna musical que sigue encogiéndonos el corazón.
miércoles, 24 de junio de 2026
2001.- Wining - Santana
| Wining, Santana |
La etapa en la que Santana grabó Zebop! es uno de esos momentos en que una banda veterana, curtida en mil escenarios, decidió mirarse al espejo y redefinir su sonido. A comienzos de los años 80, Carlos Santana y su grupo venían de una década marcada por la experimentación espiritual, los devaneos con el jazz‑rock y una búsqueda constante de identidad tras el huracán de rock latino que habían desatado en Woodstock. El éxito masivo de Abraxas quedaba lejos, pero la banda seguía siendo un organismo vivo, inquieto, con una alineación que cambiaba como las mareas y un líder decidido a mantener la llama encendida, y Zebop! (1981) apareció como un regreso a la inmediatez, a la canción directa, al gancho melódico, pero sin querer renunciar al virtuosismo. El álbum se grabó en los estudios The Automatt de San Francisco, un lugar que ya era casi un santuario para la banda. Allí, bajo la producción de Bill Graham y Carlos Santana, se buscó un sonido más compacto, más accesible, con guitarras contenidas, teclados luminosos y una base rítmica que respiraba funk, rock y esencia latina a partes iguales. Las sesiones, según recuerdan varios miembros en entrevistas, fueron sorprendentemente fluida, pues la banda estaba en un momento de cohesión interna poco habitual, y eso se nota en la claridad del sonido, en la limpieza de la mezcla y en la manera en que cada instrumento encuentra su espacio sin saturar el cconjunto.
Dentro de ese marco aparece Winning, una de las piezas más brillantes del álbum y, sin duda, uno de los grandes éxitos de Santana en los 80. La canción, escrita originalmente por Russ Ballard, encontró en manos de Carlos y su banda una nueva vida, más expansiva y más luminosa. La canción es un himno optimista, una declaración de resiliencia envuelta en un envoltorio pop‑rock impecable. La producción apostó por un sonido pulido, con guitarras rítmicas cristalinas, un teclado que aporta brillo y un groove firme. Musicalmente, Winning es un ejemplo perfecto de cómo Santana supo adaptarse a los nuevos tiempos. La guitarra de Carlos no domina la canción, no es incendiaria, sino un trazo fino, casi vocal, que complementa la interpretación del cantante Alex Ligertwood, cuya voz cálida y poderosa se convierte en el verdadero eje de la canción. Ligertwood, que había entrado en la banda poco antes, aportó un registro más pop y más accesible que encajaba a la perfección con la dirección que Santana quiso dar al álbum. Las letras hablan de superación, de levantarse después de la caída, de encontrar luz en medio del caos. Es un mensaje sencillo, directo, pero tremendamente efectivo, especialmente en una época en la que Santana buscaba reconectar con un público más amplio. Una de las anécdotas más comentadas en entrevistas es que Carlos Santana dudó inicialmente sobre incluir Winning en el álbum. Temía que fuera “demasiado pop”, demasiado alejada del espíritu más espiritual y experimental que había guiado su música en los 70. Sin embargo, fue Bill Graham quien insistió en que la canción tenía un potencial enorme y que podía abrir nuevas puertas para la banda. El tiempo le dio la razón: Winning se convirtió en uno de los mayores éxitos de Santana en la década, alcanzando posiciones destacadas en las listas y consolidando la nueva etapa del grupo, que nada tenía que ver con su anterior etapa.
martes, 23 de junio de 2026
2000.- Goo Goo Muck - The Cramps
La historia de Goo Goo Muck es tan confusa como la propia canción, pero podría comenzar con La Familia Addams, mucho antes de ser una serie de televisión extravagante de los años 60, o la exitosa franquicia cinematográfica de Hollywood que dio origen a Wednesday de Netflix , La Familia Addams era una tira cómica de la revista The New Yorker durante las décadas de 1940 y 1950. Una sátira mordaz de la vida familiar en la clase media estadounidense, mientras que los principales medios de comunicación estadounidenses mostraban una América idílica, llena de familias felices con vallas blancas y dientes perfectos, La Familia Addams se burlaba alegremente de estas visiones idealizadas de Estados Unidos y exploraba la América extraña: la cara oscura de la imagen que se mostraba en los anuncios de televisión y cine. También se extendió a la música, pronto, la industria del rock and roll abrazó lo extraño, con bandas que creaban sus propios discos bizarros, disparatados y con temática de terror. A finales de los 50 y principios de los 60 se lanzó un montón de discos de rock and roll salvajes influenciados por las películas de serie B de madrugada y los autocines de películas de terror: canciones sobre marcianos, caníbales y The Blob, con títulos como Werewolf, Green Fuz y Goo Goo Muck .
Goo Goo Muck fue un éxito de Ronnie Cook and The Gaylads, lanzado en 1962 por Audan Record Company, un pequeño sello discográfico con sede en Bakersfield, California. Los Gaylads eran una banda de rock and roll de Bakersfield con influencias latinas. "Goo Goo Muck" fue escrita por Ronnie Cook y Ed James. La melodía y la parte de saxo de Goo Goo Muck deben mucho a New Orleans , el sencillo debut de Gary US Bonds de 1960 que fue un éxito a ambos lados del Atlántico. Es probable que para todos los involucrados, Goo Goo Muck fuera solo una broma, una tontería, tomar una canción exitosa y ponerle una letra sobre un adolescente que se convierte en un monstruo por la noche. El grupo The Cramps estaba formado por el cantante Lux Interior (nombre real: Erick Lee Purkhiser) y la guitarrista Poison Ivy (nombre real: Kristy Wallace). En pleno auge del punk del CBGB en Nueva York, The Cramps tocaban música que parecía sacada de una pesadilla americana: un monstruo de Frankenstein cosido con blues, doo-wop, rockabilly, country, R&B, música exótica, garage rock, psicodelia, instro-surf y mucho más. Eran unos apasionados de la música, unos auténticos buscadores de discos que recogían vinilos olvidados y los reinventaban para los años 70 y 80, tomando prestados intros, riffs y acordes de temas poco conocidos y transformándolos en algo único. Sus versiones de clásicos perdidos del rock and roll, el garage y el country se han convertido en las versiones definitivas ya que les gustaba añadir un doble sentido obsceno a las canciones que versionaban o adaptaban, asi que Goo Goo Muck fue perfecta para The Cramps, quienes se propusieron subvertir un poco el significado de la canción. The Cramps tomaron la versión original, y la transformaron en una pesadilla siniestra, en la versión de Ronnie Cook, Goo Goo Muck era una especie de monstruo, un ser repugnante que vagaba por las calles de noche, buscando matar. En la versión de The Cramps, la letra original "Soy el cazador de cabezas nocturno que busca una cabeza" se convierte en "buscando una cabeza" y, de repente, los versos "buscando algo rico para comer" adquieren un significado completamente diferente. En la versión de Ronnie Cook, el cantante se convierte en un asesino por la noche. En la versión de The Cramps, son un adolescente cachondo, menos interesado en matar que en correrse . "Goo goo muck" se convierte entonces en un doble sentido: podría ser el nombre del monstruo, pero también podría ser eyaculación ("Será mejor que te agaches/Cuando aparezca/El goo goo muck"). Los Cramps consideraban su música como una forma de magia. «A veces nos acusan de robar ideas de otros», dijo Lux. «Pero nosotros vemos estas cosas como magia»… aquí la hicieron
lunes, 22 de junio de 2026
1999.- Magnetic Fields Part 2 - Jean-Michel Jarre
Jean-Michel Jarre consolida en 1981 su estatus como pionero de la música electrónica a escala global. Fue un año marcado por la innovación técnica, la exploración sonora y un hito geopolítico sin precedentes en la historia de la música contemporánea y es que uno de los grandes hechos, de su carrera ocurrió en octubre de ese año, cuando Jarre se convirtió en el primer músico occidental en actuar oficialmente en la China post-Mao. Sus conciertos en Pekín y Shanghái no solo fueron un evento musical, sino un fenómeno cultural y diplomático masivo. Ante una audiencia atónita en vivo —y millones más a través de la radio estatal—, el artista francés presentó un despliegue visual de rayos láser combinados con sintetizadores y composiciones inspiradas en la cultura local. Este histórico tour, inmortalizado posteriormente en el aclamado álbum doble Les Concerts en Chine (1982), abrió las fronteras asiáticas a la música pop occidental y demostró que la música electrónica no era fría ni elitista, sino un lenguaje universal capaz de romper barreras políticas y unir audiencias de culturas radicalmente distintas. En mayo de 1981, Jarre lanzó su quinto álbum de estudio, Les Chants Magnétiques (Magnetic Fields). Tras el éxito planetario de Oxygène y Équinoxe, Jarre decidió romper con las texturas analógicas y espaciales del pasado para adentrarse de lleno en la incipiente era digital. La gran revolución de este álbum radica en el uso pionero del Fairlight CMI, uno de los primeros sintetizadores de muestreo digital (sampling) de la historia. Esta tecnología permitió a Jarre capturar sonidos del mundo real, manipularlos y convertirlos en notas musicales, el disco se impregna de una atmósfera industrial y urbana, integrando sutilmente ruidos de trenes, relojes, texturas metálicas y voces distorsionadas que conviven con melodías luminosas y secuencias rítmicas muy energéticas. El álbum está estructurado de forma conceptual, la cara A está ocupada casi en su totalidad por "Magnetic Fields Part 1", una monumental suite de casi 18 minutos que transita por múltiples paisajes sonoros, desde la tensión industrial hasta pasajes de una belleza casi matemática, la cara B, por el contrario, ofrece piezas más cortas y accesibles.
"Magnetic Fields Part 2" es, sin lugar a dudas, la pieza más accesible, rítmica y comercial de todo el álbum, emerge como un faro de synth-pop luminoso y energía magnética, diseñada para atrapar al oyente desde el primer segundo. Desgranar esta obra implica entender cómo Jean-Michel Jarre logró fusionar la vanguardia tecnológica con una estructura pop irresistible. El núcleo de la canción se construye sobre una línea de bajo secuenciada, rápida y galopante, que dicta un ritmo bailable y constante, sobre esta base rítmica, Jarre introduce una de sus melodías más pegadizas y optimistas, ejecutada con sintetizadores analógicos que contrastan con la frialdad digital de la época. La estructura progresa acumulando capas sonoras: la melodía principal se repite y se expande, alternando con puentes sónicos que generan una sensación de movimiento perpetuo, como si estuviéramos a bordo de un tren de alta velocidad futurista. El tema respira frescura gracias a los efectos de sonido que entran y salen de la mezcla, creando un espacio tridimensional. Su impacto fue inmediato, se convirtió en el sencillo principal del álbum y en un pilar infaltable de sus masivos conciertos y demostró que la música electrónica de vanguardia no estaba reñida con el baile ni con el éxito de masas, sirviendo como puente directo hacia el pop electrónico que dominaría el resto de la década de los ochenta.
domingo, 21 de junio de 2026
1998.- Primary - The Cure
En 1981 The Cure se sumergieron por completo en la penumbra,
consolidando las bases de lo que hoy conocemos como rock gótico. Tras el sonido
minimalista y frío de Seventeen Seconds (1980), Robert Smith, Simon Gallup y
Lol Tolhurst llevaron su propuesta hacia una atmósfera mucho más densa, fúnebre
y opresiva, marcada por la desilusión y una profunda crisis existencial. El
pilar de este año fue el lanzamiento de su tercer álbum de estudio, Faith,
publicado en abril, los conciertos de la gira Picture Tour reflejaban este
estado de ánimo, la banda tocaba rodeada de humo espeso e iluminación escasa,
dejando al público exhausto ante tanta intensidad emocional. Además, en muchas
fechas proyectaban antes del concierto Carnage Visors, un cortometraje de
animación experimental cuya banda sonora instrumental también fue compuesta por
el grupo. The Cure demostró una audacia artística ciega, rechazando cualquier
intento de comercialización para priorizar la honestidad de su catarsis. Esta
etapa de oscuridad no solo redefinió su identidad musical, sino que sirvió de
puente directo hacia el nihilismo absoluto de Pornography (1982), cerrando el
año como los arquitectos definitivos del post-punk más introspectivo. Lanzado
en abril de 1981, Faith es el tercer álbum de estudio de The Cure y la pieza
central de su célebre "trilogía gótica" (iniciada con Seventeen
Seconds y culminada con Pornography). Este disco captura a una banda sumergida
en una profunda crisis existencial, entregando una obra donde la desolación, el
vacío espiritual y el aislamiento se transforman en arte sonoro. El álbum
destaca por su atmósfera brumosa y ralentizada, magistralmente capturada por la
producción de Mike Hedges y la propia banda. Tras la salida del teclista
Matthieu Hartley, el ahora trío compuesto por Robert Smith, Simon Gallup y Lol
Tolhurst abrazó un minimalismo sombrío. El bajo de Gallup tomó las riendas
melódicas, pesado y dominante, mientras las guitarras de Smith se cubrían de
capas de eco y reverberación, creando paisajes sonoros claustrofóbicos pero
extrañamente hermosos.
Primary destaca en el album como una anomalía electrizante,
fue el único sencillo del disco y la canción inyecta una dosis de urgencia
rítmica en un repertorio dominado por la lentitud, convirtiéndose en uno de los
cortes más fascinantes y audaces del post-punk británico. La verdadera
genialidad reside en su revolucionaria instrumentación: está grabada por
completo sin guitarras, para lograr ese sonido denso, afilado y puramente
rítmico, Robert Smith y Simon Gallup tocaron simultáneamente dos bajos
eléctricos de cuatro cuerdas, mientras Gallup marcaba una línea de bajo pesada
y constante, Smith utilizaba un bajo afinado más agudo, pasado por pedales de
efecto flanger y distorsión, para ejecutar los acordes y el motivo principal.
El resultado es una muralla sónica asfixiante pero bailable, empujada por la
batería minimalista y acelerada de Lol Tolhurst. Líricamente, la canción
explora la pérdida de la inocencia y el inevitable dolor de envejecer, la
portada del sencillo, que ilustra a tres niñas pequeñas, complementa a la
perfección unos versos que contrastan la pureza de la infancia —los
"colores primarios"— con la fría monotonía de la vida adulta. Smith
canta con una desesperación contenida sobre cómo los niños, al crecer, se ven
obligados a encajar en un mundo gris y corrompido, perdiendo su brillo
original. Con esta canción The Cure demostró que Cure podía sonar agresivo y
enérgico sin recurrir a los clichés del rock convencional. Al despojar al grupo
de la guitarra, su instrumento principal, abrieron un nuevo camino para el rock
gótico, demostrando que la oscuridad también podía ser trepidante, bailable y
profundamente adictiva.
sábado, 20 de junio de 2026
1997.- Chariots of Fire - Vangelis

"Chariots of Fire" es el tema principal de la película del mismo nombre, producción británica estrenada con el nombre de "Carros de Fuego" en España en 1981, dirigida por Hugh Hudson y basada en la historia real de los atletas británicos preparándose para competir en los Juegos Olímpicos de París 1924.