7 dias, 7 notas
viernes, 13 de marzo de 2026
Disco de la semana 473: Norah Jones y su álbum debut Come Away with Me
1898.- Back in Black - AC/DC
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"Back in Black" es la canción que le da título al séptimo disco de estudio de AC/DC ("Back in Black", Atlantic Records, 1980) y el primero de la banda australiana tras la muerte de Bon Scott, el genial vocalista de sus discos de los setenta. La canción, que fue el segundo single que se publicó del álbum. fue un homenaje al malogrado cantante, fallecido de manera repentina e inesperada en febrero de 1980.
jueves, 12 de marzo de 2026
1897.- Food for Thought - UB40
miércoles, 11 de marzo de 2026
1896.- Hit Me with Your Best Shot - Pat Benatar

"Hit Me with Your Best Shot" fue escrita por Eddie Schwartz y grabada por la cantante estadounidense Pat Benatar para ser incluida en el disco "Crimes of Passion" (1980), el segundo álbum de estudio de Benatar y su trabajo más exitoso, alcanzando el séptimo puesto de la lista Cash Box y el noveno del Billboard Hot 100, vendiendo más de un millón de copias en Estados Unidos. También fue un gran éxito en Canadá, país en el que entró en el top 10, y un éxito moderado en Australia, donde entró en el Top 40.
martes, 10 de marzo de 2026
1895.- Vienna - Ultrabox
A principios de los 80, cuando géneros emergentes como la cold wave, el post-punk, el rock gótico y el nuevo romanticismo empezaron a emerger del pantano punk cada vez más fresco, hundiéndose en una manía inducida por las drogas. Ultravox fue una de esas bandas que explotó con inmenso poder, extinguiendo a los dinosaurios de los 70, para luego experimentar una crisis de la mediana edad. Y una cuya música combinaba la agudeza del rock con el melodismo del pop ambicioso. La música resuena, cautivándonos con sonidos por descubrir. A finales de los años 70 y principios de los 80, un tal Midge Ure se unió a la banda, que aún luchaba por sobrevivir y era prácticamente desconocida, Midge era un guitarrista talentoso con una voz original y potente, y al aparecer en Ultravox, se convirtió en una especie de catalizador explosivo, gracias al cual la banda adquirió nuevos y deslumbrantes colores y despegó. La banda grabó el álbum Viena, posteriormente considerado su obra maestra, en Colonia, Alemania. Se puede sentir el lugar. Se puede sentir profundamente. Austeridad y garbo a la vez, precisión alemana mezclada con elegancia británica, espacios electrónicos típicamente teutónicos, aunque los músicos eran, después de todo, isleños típicos. Álbum con combina a la perfección ambición musical y un arte increíble con el atractivo mediático pop en el mejor sentido de la palabra. Es punk y vanguardista, progresivo y artístico, y también bastante agradable y radiofónico, pero esto es de principios de los 80 y prueba viviente de cómo el punk se estaba popularizando, como PIL de Jaś Zgniłek. Desde el principio, Midge Ure y su equipo se lanzan con un ritmo post-punk apasionado y contundente, que recuerda a los Stranglers o a otros Clash. Todo esto, sin embargo, está generosamente salpicado de un distintivo toque post-prog que se escucharía unos años más tarde en bandas neo-progresivas británicas. Por momentos, es verdaderamente caribeño en calidez y serenidad, pero momentos después, los músicos desatan el frío de toda la inminente ola de frío oscuro y la tormenta gótica. Cuanto más nos adentramos en la esencia del álbum, el chirrido de la guitarra es reemplazado constantemente por inquietantes salpicaduras de sintetizador, mientras que los instrumentos en vivo dan paso a sonidos electrónicos sintéticos. Y aunque normalmente preferiría una experiencia más melódica y vibrante, aquí los gélidos espacios del teclado son perfectamente apropiados, como si gritaran: "¡Llega una nueva década, acostúmbrate!".
Aunque nunca llegó a la cima de las listas, "Vienna" es, sin embargo, el mayor triunfo de Ultravox. "Vienna" destaca por crear una atmósfera que sugiere reflexión, desesperación y anhelo. La moderación compositiva de la canción es su punto fuerte, evitando que sus momentos más sensacionales resulten un melodrama exagerado. Esto no solo se aplica a la ejecución musical. La atmósfera, bellamente lograda, de "Vienna" se crea en parte gracias a una letra que sugiere emociones en lugar de delinear detalles contundentes. Las palabras no explican explícitamente el tema de la canción, ya que la letra se centra en transmitir el sentimiento mediante la elección de palabras y el fraseo, en lugar de explicar exactamente qué reflexiona el narrador. La canción se originó a partir de un episodio donde un conocido de Ure recordó mal el título de la canción "Rhiannon" de Fleetwood Mac. El cantante formuló lo que se convirtió en el estribillo de la canción, luego escribió el resto de la canción alrededor de eso con sus compañeros de banda. En su autobiografía de 2004, If I Was… , Ure explicó: "['Vienna'] era una canción de amor, la historia de un romance de vacaciones, sobre ir a un lugar hermoso y conocer a alguien especial". La letra de Ure estaba completamente basada en la fantasía; enfatizó: "Nunca había estado en Viena, nunca había tenido un romance de vacaciones". Quizás lo más decepcionante para los periodistas musicales, Ure reveló que no hay ningún subtexto político en "Vienna". Ure admitió en su libro que él y sus compañeros de banda mintieron en entrevistas sobre el significado de la canción, lanzando por ahí cualquier dato sobre la Viena de principios de siglo que pudieron evocar para "parecer interesantes".
lunes, 9 de marzo de 2026
1894.- Just the Two of Us - Grover Washington Jr.

"Just the Two of Us" fue escrita por Bill Withers, William Salter y Ralph MacDonald, y grabada en Elektra Records por el músico de jazz Grover Washington Jr. para su disco Winelight (1980) con el propio Bill Withers en la voz. William Salter y Ralph MacDonald compusieron la música y se la pasaron a Withers, que escribió la letra de la canción.
domingo, 8 de marzo de 2026
1893.- You Shook Me All Night Long - AC/DC
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| You Shook Me All Niht Long, AC/DC |
sábado, 7 de marzo de 2026
1892.- Tu frialdad - Triana
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| Tu frialdad, Triana |
A finales de los años setenta, Triana era ya mucho más que un grupo, era un símbolo. Habían abierto un camino nuevo en la música española, mezclando rock progresivo con sensibilidad andaluza sin caer en tópicos. Nos encontramos en 1980, España cambiaba rápido, la industria también, y el propio Jesús de la Rosa sentía, según recogen biografías y entrevistas posteriores, que el grupo necesitaba respirar de otra manera. No se trataba de renunciar a su esencia, sino de dejar que entrara más claridad, más melodía, más espacio. Ese impulso cristalizó en Un encuentro, un álbum que sorprendió a muchos seguidores por su giro hacia un sonido más accesible. Tras la densidad emocional de Hijos del Agobio y la espiritualidad luminosa de Sombra y Luz, este disco parecía caminar con pasos más ligeros. Un encuentro es, en cierto modo, un disco de madurez emocional. No tiene la épica progresiva de los primeros trabajos, pero gana en claridad expresiva. Es un álbum nocturno, íntimo, que parece hablar desde un balcón sevillano cuando la ciudad se queda en silencio y solo queda la voz interior. El single que impulsó el álbum fue Tu frialdad, publicado en 7” en 1980 por Movieplay. Fue un éxito inmediato, el mayor de la banda, y no solo por su accesibilidad, había algo profundamente humano en esa canción, algo que conectaba con cualquiera que hubiera sentido alguna vez el silencio helado entre dos personas que ya no saben cómo mirarse.
Tu frialdad abre el disco con elegancia, y el piano, cristalino y repetitivo, marca el clima emocional, cada nota está colocada con una delicadeza que recuerda a la calma previa a una confesión importante. La voz de Jesús de la Rosa entra con esa mezcla de ternura y melancolía que lo hacía único, y expone una verdad que duele. Y la guitarra eléctrica, lejos de los desarrollos progresivos de discos anteriores, tiene un toque tenue que envuelve la atmósfera sin reclamar protagonismo. Aunque Triana venía del rock progresivo, aquí optaron por una estructura más pop, más directa, pero sin perder su identidad. Sin citar versos, la canción describe una distancia emocional que se instala sin ruido, sin discusiones, sin portazos. Es ese momento en que alguien sigue ahí, físicamente, pero ya no está contigo. Jesús de la Rosa tenía un talento especial para convertir emociones cotidianas en poesía, y aquí lo demuestra con una claridad luminosa. No hay reproches, ni dramatismos, hay lucidez, resignación y una tristeza serena que cala más precisamente por su contención.
viernes, 6 de marzo de 2026
1891.- Y volo - Los pecos
Estamos en 1980 y es imposible no mencionar el fenómeno de Los Pecos. Los hermanos Francisco Javier y Juan Carlos Herrero estaban en la cima absoluta de su carrera, siendo el epicentro de un fenómeno de "fans" que no se había visto con tal intensidad en España desde los años de la "Beatlemanía", Los Pecos ya no eran solo cantantes, eran un símbolo cultural de la Transición española, su música suavizaba la imagen del "rebelde" por una de chicos buenos, rubios y de voces angelicales que volvían locas a las adolescentes de la época. En aquella época si encendías la televisión (que en España era solo TVE), era casi seguro que aparecerían ellos, participaron en los programas de variedades más importantes como "Aplauso", donde sus actuaciones generaban auténticos disturbios de entusiasmo en el plató y eran la portada fija de revistas juveniles como Súper Pop o Val, sus pósteres decoraban las habitaciones de millones de jóvenes. Los conciertos de 1980 fueron recordados por el caos logístico. El despliegue de seguridad tenía que ser enorme porque las fans no solo gritaban, sino que intentaban asaltar el escenario. Hacia finales de 1980 y principios de 1981, el fenómeno empezó a cambiar debido a una razón muy de la época: el servicio militar obligatorio. Francisco Javier tuvo que irse a la "mili", lo que obligó a un parón en seco en el momento de mayor éxito, un bache del que la carrera del dúo nunca se recuperó con la misma fuerza explosiva.
El álbum "Siempre" fue el disco que dominó el año en España, lanzado a finales de 1979, su éxito se extendió durante todo 1980, en una época donde no existía el streaming, lograron vender cientos de miles de copias (llegando a ser disco de platino), algo que hoy en día parece una cifra de otro planeta para el mercado español, ademas marcaron un hito al ser de los primeros artistas españoles en utilizar un marketing de imagen muy cuidado, similar al de las bandas de chicos (boy bands) modernas, cuidando desde el peinado hasta el color de su ropa para diferenciarse el rubio y el moreno, producido por Juan Pardo (una figura fundamental que supo pulir el sonido del dúo), el álbum buscaba un estilo más maduro pero manteniendo esa esencia de "chicos de barrio" que enamoraba a todo el país, el disco es prácticamente un "Grandes Éxitos" por sí solo, lo que hacía especial a este álbum era la combinación de cuerdas y pianos muy cuidados que daban una sensación de calidad superior al pop chicle de otros grupos, la combinación de la voz más aguda de Javier con el apoyo de Carlos creaba un sonido "aterciopelado" que era su marca registrada y letras blancas, románticas y directas que conectaban con el primer amor y la nostalgia.
"Y voló" es, junto a "Háblame de ti", la canción más emblemática de Los Pecos. Aunque el álbum Siempre (1979) fue un éxito rotundo, esta canción se convirtió en un himno generacional que definió el sonido del pop romántico español a principios de los 80, la letra de "Y voló" es un ejercicio de melancolía pura, habla del primer desamor, de esa sensación de pérdida cuando una persona joven ve cómo su pareja se marcha, dejándolo todo vacío, miles de adolescentes se sentían identificados con esa vulnerabilidad. Era una época donde los chicos empezaban a permitirse mostrar sentimientos más suaves y tristes en la música.Musicalmente, la canción es una balada pop producida con gran elegancia por Juan Pardo. La intro de piano es reconocible desde los primeros segundos, creando una atmósfera íntima antes de que entre la voz, empieza de forma muy contenida y va subiendo en intensidad emocional hasta el estribillo, que es extremadamente pegadizo. Si hubo un momento que quedó grabado en la retina de los españoles fue su interpretación en el programa "Aplauso".
Disco de la semana 472: Bad Girls - Donna Summers
El clásico disco arranca con fuerza, Hot Stuff abre el álbum, seguida de Bad Girls, la primera habla de prostitución, el solo de guitarra de Jeff "Skunk" Baxter (de los Doobie Brothers) le dio un borde "sucio" y energético que atrajo a una audiencia más amplia. Gracias a este tema, Summer ganó el primer Grammy a la Mejor Interpretación Vocal de Rock Femenina, demostrando que su rango era ilimitado. La letra, que habla de la búsqueda de deseo y compañía nocturna, se convirtió en un himno de empoderamiento y libertad sexual, es posiblemente, la canción más enérgica de su catálogo y un pilar fundamental de la cultura nocturna global. Bad Girls dio nombre a su álbum más vendido. Inspirada en un incidente real donde una asistente de Summer fue confundida con una trabajadora sexual por un policía, la letra humaniza y retrata la vida nocturna de las calles de Nueva York con una mezcla de realismo y ritmo irresistible. Es famosa por su pegajoso estribillo "Toot toot, beep beep", que simula el tráfico urbano, y una línea de bajo que invita al movimiento inmediato, logra un equilibrio perfecto entre el funk, el soul y el disco habla necesidades sexuales insatisfechas. Ambas canciones alcanzaron el número uno en las listas de éxitos de pop y dance, también son canciones definitorias de la era disco y se encuentran entre las más populares de la cantante. Las otras dos canciones que cierran la primera cara son la discreta
Love Will Always Find You un himno de esperanza y resiliencia emocional. La letra asegura que, sin importar la soledad o las decepciones pasadas, el amor tiene una fuerza magnética inevitable, combina una base rítmica sólida con sintetizadores elegantes, permitiendo que la voz de Donna brille con una calidez reconfortante, alejándose de los gritos teatrales para enfocarse en la sinceridad y aunque no fue un hit comercial en su momento debido al retraso del sello discográfico, hoy es valorada por los fans como un recordatorio de la versatilidad de la "Reina del Disco". y la maravillosa y efervescente Walk Away, que debería haber sido un éxito aún mayor, la letra explora el dolor de una ruptura inminente. Es un consejo agridulce sobre saber cuándo retirarse de una relación que ya no funciona, antes de que el daño sea irreparable, de nuevo bajo la mano de Moroder y Bellotte, la pista destaca por su instrumentación orgánica, con un piano prominente y arreglos de cuerda que subrayan la melancolía del mensaje.
La cara 2 o B comienza con otro tema épico, Dim All the Lights que fue una de las primeras canciones acreditadas únicamente a Donna Summer como compositora. La había pensado para Rod Stewart, pero cambió de opinión y la grabó para este álbum. Alcanzó el número 2 en el Hot 100 y es otra canción que definió su carrera. Journey to the Center of Your Heart le sigue como uno de los mejores temas profundos, la canción encapsula la transición del sonido disco hacia el New Wave y el sintetizador pop que definiría esa década, One Night in a Lifetime, es una pieza de pop melódico con una producción limpia y sintetizadores brillantes. Destaca por su enfoque en la interpretación vocal romántica, alejándose del drama de sus hits anteriores para ofrecer una calidez más íntima y comercial, muy acorde al sonido radial de 1981. Can't Get to Sleep at Night se apoya en un ritmo más pausado y un sentimiento de añoranza. Explora la vulnerabilidad de la soledad y el insomnio provocado por el deseo, permitiendo que la voz de Donna se deslice con suavidad sobre una base rítmica constante pero relajada.
La tercera cara (o cara C) ha recibido las críticas y la atención menos favorables a lo largo de los años. Las cuatro canciones son baladas conmovedoras. Tener cuatro baladas en medio de un álbum de música disco podría parecer que ralentizaría el ritmo, pero en realidad funciona bien. El descanso de los ritmos y las cuerdas ondulantes se acompaña de canciones bien elaboradas y una entrega contundente. On My Honor es una balada de corte clásico y solemne. Aquí, Summer utiliza su registro más profundo y honesto para hablar de lealtad y promesas. La producción es contenida, dejando que la narrativa de compromiso sea la protagonista absoluta. There Will Always Be a You es una pieza romántica que destaca por su dulzura. Es el tipo de canción que demuestra que Donna podía dominar el formato de balada contemporánea con la misma facilidad con la que dominaba las pistas de baile, enfocándose en la permanencia del amor. All Through the Night, es una de las pistas más dinámicas de su etapa de principios de los 80, con un ritmo pulsante y sintetizadores que evocan el misterio y la energía de la vida nocturna, pero con un barniz pop muy refinado. My Baby Understands coquetea con el rock y el funk. Destaca por su línea de bajo caminante y una interpretación vocal llena de actitud, celebrando la conexión perfecta y el apoyo incondicional de una pareja.
La cuarta cara (o cara D) devuelve el viaje a una conclusión trepidante, Our Love es famosa por su inconfundible patrón de sintetizador galopante. La voz de Donna flota sobre una producción futurista que rinde homenaje a I Feel Love, pero con una calidez más romántica. Ha sido sampleada por innumerables artistas, demostrando su atemporalidad. Lucky acelera el pulso con una energía vibrante. Es una celebración de la fortuna en el amor, impulsada por secuencias electrónicas rápidas y una interpretación vocal que transmite una alegría pura y contagiosa. Sunset People es el cierre perfecto, una oda a la fauna nocturna de Sunset Boulevard en Los Ángeles. Con su ritmo mecánico y sintetizadores oscuros, retrata la cultura de los clubes con una mezcla de fascinación y melancolía urbana. Bad Girls fue una apuesta arriesgada para Donna. Aquí se arriesgó con los temas y las letras. Pero, combinando sus fortalezas con su mejor colaboradora,Los riesgos dieron sus frutos y el álbum sigue siendo su declaración artística más popular y aclamada.
jueves, 5 de marzo de 2026
1890.- Hey! - Julio Iglesias
1980 fue el momento en el que Julio Iglesias dejó de ser simplemente una estrella de la música latina para convertirse en un fenómeno global imparable. Si 1970 fue el año de su nacimiento artístico con "Gwendolyne", 1980 fue el año en el que conquistó los mercados que se le resistían, especialmente el anglosajón y el asiático, Julio no se conformaba con España y Latinoamérica para ello desarrollo una estrategia agresiva y muy inteligente, grabó y promocionó versiones de sus éxitos en japonés, logrando vender millones de copias en el país del sol naciente. Y en EE. UU. aunque su gran explosión en inglés llegaría un par de años después con 1100 Bel Air Place, en 1980 ya era una figura habitual en los programas de máxima audiencia de Estados Unidos, preparando el terreno para ser el artista "crossover" definitivo. Pero en lo personal no iba bien, hacía apenas un par de años (1978) que se había divorciado oficialmente de Isabel Preysler, Julio vivía plenamente su etapa de soltero codiciado, pero con una melancolía que él mismo confesaba en sus entrevistas. Se instaló definitivamente en Miami, buscando un centro de operaciones para conquistar el mundo, alejándose físicamente de sus raíces en España pero su vida transcurría en aviones, hoteles de lujo y su mansión de Indian Creek, un ritmo que alimentaba su fama de conquistador pero que lo mantenía lejos de su familia.
Hey! se publicó en 1980, es considerado por muchos críticos como su obra maestra, no solo fue un éxito masivo en ventas, sino que definió su sonido característico: baladas elegantes, orquestaciones impecables y esa voz susurrada que se convirtió en su sello personal, gracias a este disco, fue nominado al Grammy en la categoría de "Best Latin Recording", no es solo un disco de canciones románticas, es la culminación del sonido "Julio": elegante, mediterráneo y con una producción de un nivel técnico asombroso para la época. Mucha culpa la tuvo Ramon Arcusa, fue una produccion muy dura buscando unos magníficos arreglos orquestales grabados con los mejores músicos de estudio de la época, perfecciono la voz susurrada, Julio canta muy cerca del micrófono, creando una sensación de intimidad, como si te estuviera hablando al oído y sobre todo el perfeccionismo, Julio podía pasar días enteros repitiendo una sola frase hasta que la emoción fuera la exacta. La carátula, con Julio posando de perfil, bronceado, con una camisa blanca impecable y ese aire de melancolía serena, se convirtió en el estándar de la estética masculina de los años 80, representaba el lujo accesible: el hombre que ha triunfado pero que sigue sufriendo por amor.
El tema homónimo, "Hey!", se convirtió en un himno en países de habla hispana, pero también triunfó en versiones en otros idiomas, es, sin lugar a dudas, la canción que definió la identidad de Julio Iglesias ante el mundo, no es solo una balada, es un monólogo dramático vestido de consejo amoroso, una pequeña obra maestra de la psicología inversa y la vulnerabilidad masculina. La letra es fascinante porque Julio no le canta a la mujer para pedirle que vuelva (al menos no directamente), sino que adopta una postura de "mentor", él le dice qué hacer, cómo vivir y cómo evitar el sufrimiento, pero en realidad está hablando de sí mismo. Musicalmente la estructura musical es un crescendo emocional, está diseñada para ir subiendo de intensidad: Empieza casi como un susurro, muy cerca del micrófono. Es íntimo, casi parece una confidencia grabada en una habitación vacía y hacia el final, la orquestación crece y la voz de Julio se vuelve más desgarrada. Es una técnica clásica para enganchar al oyente en la radio: empieza bajo para obligarte a prestar atención y termina en un estallido emocional que te deja conmovido.
miércoles, 4 de marzo de 2026
1889 - Give Me Back My Man - The B52's
martes, 3 de marzo de 2026
1888.- La noche de que te hablé - Leño
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| La noche de que te hablé, Leño |
lunes, 2 de marzo de 2026
1887.- Crazy Little Thing Called Love - Queen
domingo, 1 de marzo de 2026
1886.- Isolation - Joy Division
sábado, 28 de febrero de 2026
1885.- Alma de diamante - Spinetta
viernes, 27 de febrero de 2026
Disco de la semana 471 - Made in Medina - Rachid Taha

Siempre que viajo a cualquier ciudad dentro o fuera de España, intento buscar una tienda de discos en la que pasar un rato agradable y poder llevarme algún disco de recuerdo para mi colección de vinilos. Si la ciudad es de otro país, intento además que el disco seleccionado sea de un artista local que fusione su folclore tradicional con el rock de guitarras afiladas. No siempre lo consigo, y no he estado nunca en Argelia, pero tengo claro que si algún día tengo la oportunidad de viajar allí, el disco que me traeré será "Made in Medina" (2000) de Rachid Taha, el músico franco-argelino de música raï, o en su defecto cualquier otro disco de su amplia discografía en el que, como casi siempre hacía, mezclaba las raíces raï con el rock, el punk, el techno y hasta el funk.
1884.- Another One Bites the Dust - Queen
jueves, 26 de febrero de 2026
1883.- She's so Cold - The Rolling Stones

"She's So Cold" fue grabada por los Rolling Stones en 1980 como parte de "Emotional Rescue", su decimoquinto álbum de estudio. Tras la publicación como single principal de la canción que daba nombre al disco, "She's So Cold" fue el segundo sencillo lanzado por sus Satánicas Majestades, con una versión adicional de la canción en la que se sustituía la frase "she's so goddamned cold" ("Es tan jodidamente fría") para que "She's So Cold" no tuviera problemas de difusión radiofónica, y con el tema "Send It to Me" (también incluido en el álbum) como cara B.
miércoles, 25 de febrero de 2026
1882.- Emotional Rescue - The Rolling Stones

En 1980 The Rolling Stones decidieron abordar su particular "Rescate Emocional" con el disco "Emotional Rescue" y la canción que le daba título. Firmada como siempre por la dupla compuesta por Mick Jagger y Keith Richards, y grabada entre junio y octubre de 1979, "Emotional Rescue" surgió inicialmente de una idea de Jagger, y acabó resultando en una sorprendente pista muy influenciada por la música disco de finales de los setenta, que intentaba repetir el éxito de la canción "Miss You", de su anterior disco "Some Girls" (1978).
martes, 24 de febrero de 2026
1881.- Everybody's Got To Learn Sometime - The Korgis
Andy Davis y James Warren habían formado Stackridge durante la década de los 70, un grupo del oeste del país especializado en pop progresivo excéntrico que casi había irrumpido en las listas nacionales con "The Man In The Bowler Hat" (producido por George Martin). Pero para cuando llegó 1979, estaba claro que este enfoque expansivo no sería suficiente en lo que era esencialmente un mundo musical completamente nuevo. Refinando sus canciones de vuelta a lo básico, encontraron un nicho en el mercado para quienes pensaban que Joe Jackson era "uno de esos punk rockeros" con su sencillo debut "Young 'n' Russian". Un LP debut, cuyas mejores canciones fueron las conocidas "Art School Annexe" y "Boots And Shoes". "If I Had You" fue el comienzo de una carrera inestable en las listas de éxitos que culminó con el synthpop, francamente encantador, de "Everybody's Got To Learn Sometime". Ahora bien, no voy a escribir nada en contra de esa canción, un clásico para cualquiera y un merecido éxito rotundo. Lucharon para hacer rendir un disco tan clave como este, algo que puede haber contribuido y es una sorpresa descubrir a través de las notas de la funda, es que detrás de escena Davis y Warren estuvieron en su mayor parte en desacuerdo durante toda la duración de la existencia de la banda. De hecho, el primero se fue durante la creación de su segundo álbum "Dumb Waiters" (cortado justo después de que la vorágine del punk se calmara en 1980, ya que apareció una apertura para el synth pop verde, algo que les quedó a los Korgis como un guante), lo que significa que Warren tuvo que volver a grabar todas las pistas vocales. Un album jugueton, hermoso y a la vez desechable, totalmente pasada de moda pero de alguna manera capturando el momento . Davies se había reincorporado a la banda en el momento de su canto del cisne "Sticky George", pero a pesar de estar lleno de buenas melodías como la canción principal y el extraño toque clásico, su momento había pasado. El álbum tuvo una recepción decepcionante y los Korgis se separaron en 1982, aunque han revivido el nombre algunas veces desde entonces, la más reciente en 2015.
¿Alguna vez escuchaste una canción por primera vez y supiste al instante que te encantaría para siempre? Bueno, así me sentí la primera vez que escuché "Everybody's Got To Learn Sometime", una canción sencilla que, al parecer, el cantante y compositor James Warren solo tardó entre 10 y 15 minutos en escribir. Al escuchar Everybody's Got To Learn Sometime ahora, queda claro que la "New Wave" de Korgis era prácticamente todo fachada: habían eliminado los solos y la improvisación, pero seguían inmersos en miniobras maestras de 3 minutos al estilo de los Beatles, y su modus operandi no dista mucho de la producción de 10CC en aquel momento. El prototipo solo había sido modificado en realidad, canciones muy inteligentes, a menudo ingeniosas, pero siempre bien escritas y pegadizas, en las que se ha trabajado mucho en el estudio (aquí es donde se desviaron del modelo Stackridge; no parecieron prosperar en el entorno en vivo como sus precursores).
Los Korgis no rompieron barreras, no eran jóvenes gamberros apasionados con la intención de conquistar el mundo de la música, y se subieron al carro de la nueva ola, donde no tenían la cualificación necesaria. Pero, por el lado positivo, crearon música pop exuberante y de alta calidad, y siempre habrá un lugar para eso.
lunes, 23 de febrero de 2026
1880.- Cabalgando - Lole y Manuel
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| Cabalgando, Lole y Manuel |
En 1980 el dúo Lole y Manuel había publicado Al alba con alegría, y ya por entonces habían consolidado su espacio propio dentro del flamenco contemporáneo. Desde mediados de los setenta, el dúo sevillano había abierto una senda inédita: un flamenco íntimo, poético y espiritual, alejado de los códigos más rígidos del género pero profundamente respetuoso con su esencia. Tras tres discos que marcaron un antes y un después (El origen de una leyenda (1975), Pasaje del agua (1976) y Lole y Manuel (1977)), su cuarto álbum llegó en un momento de efervescencia creativa en la música española, cuando la transición cultural impulsaba nuevas mezclas, nuevas libertades y nuevas formas de mirar la tradición. En ese contexto, Al alba con alegría supuso un paso adelante en la búsqueda sonora del dúo. La colaboración con Imán, Califato Independiente, una de las bandas más representativas del rock andaluz, aportó una dimensión instrumental más amplia, sin que ello implicara renunciar al carácter íntimo que definía su música. La producción del disco se movió en un equilibrio delicado pues abrió el flamenco a paisajes sonoros más expansivos, pero sin perder la respiración lenta, la luz tenue y la espiritualidad que siempre habían acompañado a Lole y Manuel. La grabación se convirtió en un ejercicio de sutileza.
En este marco aparece Cabalgando, una de las que mejor encarna la estética madura del dúo. La canción establece un ritmo suave y constante simula el trote de un caballo, una imagen que la música sugiere incluso antes de que la letra la confirme. La guitarra de Manuel Molina, fiel a su estilo depurado, construye una base sonora basada en acordes abiertos y arpegios que parecen avanzar y detenerse con la naturalidad de un pensamiento que se despliega, y su manera de tocar, siempre atenta al silencio, convierte cada pausa en un elemento expresivo. Sobre esa base, la voz de Lole Montoya emerge con una mezcla de dulzura, claridad y determinación. Su interpretación dota a la canción de un carácter contemplativo, casi ritual, que transforma el acto de “cabalgar” en una metáfora de búsqueda interior, con imágenes de naturaleza, caminos que se abren, luz que guía y símbolos que sugieren más de lo que explican. Lole y Manuel nunca escribieron desde la literalidad; su flamenco era un espacio de ensoñación, y Cabalgando es un ejemplo perfecto de esa mirada que convierte lo cotidiano en trascendencia.
La canción tiene un equilibrio perfecto entre sencillez y profundidad. No hay ornamentos innecesarios, puues cada elemento está colocado con intención. La guitarra guía el movimiento, la voz ilumina el paisaje emocional y los pequeños detalles instrumentales añaden un leve halo progresivo que amplía el horizonte sin romper la intimidad del tema. Y todo nos da como resultado una pieza que avanza sin prisa, como un viaje interior que se despliega a su propio ritmo.
domingo, 22 de febrero de 2026
1879.- I Wanna Destroy You - Soft Boys
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| I Wanna Desroy You, Soft Boys |
The Soft Boys no son una banda que el gran público tenga en la punta de la lengua. Surgidos en Cambridge en 1976, en plena ebullición del punk británico, el grupo liderado por Robyn Hitchcock decidió nadar a contracorriente desde el primer día. Mientras el Reino Unido se llenaba de guitarras sucias y consignas nihilistas, ellos recuperaban la psicodelia de los sesenta, el jangle pop más luminoso y un sentido del humor surrealista que parecía heredado de Syd Barrett. No encajaban en ninguna escena, y quizá por eso terminaron influyendo a tantas bandas posteriores: R.E.M., The Replacements o incluso The Stone Roses han reconocido su deuda con ellos. La formación clásica (Hitchcock, Kimberley Rew, Matthew Seligman y Morris Windsor) funcionaba como un pequeño ecosistema creativo. Hitchcock aportaba la excentricidad lírica y la visión artística; Rew, un contrapunto guitarrístico brillante; y Seligman y Windsor, una base rítmica sólida que mantenía los pies en la tierra cuando las canciones amenazaban con despegar hacia territorios psicodélicos. Esa combinación cristalizó en Underwater Moonlight (1980), un disco que hoy es un clásico de culto, pero que en su momento pasó casi inadvertido.
La grabación del álbum fue un ejercicio de supervivencia artística. Entre 1979 y 1980, el grupo saltó de un estudio a otro con presupuestos mínimos y un calendario que se deshacía a cada paso. Hitchcock ha contado en entrevistas que muchas tomas se registraron “a la primera” porque no había dinero para repetirlas. Esa precariedad, lejos de ser un lastre, terminó definiendo el sonido del disco: guitarras afiladas, voces ligeramente saturadas y una electricidad latente que parece recorrer cada pista. Underwater Moonlight suena como una bomba a punto de explotar, y ahí reside buena parte de su encanto.
En ese contexto irrumpe I Wanna Destroy You, el tema que abre el álbum y que es toda una declaración de intenciones. La canción tiene un toque casi pop, pero cargada de una tensión que la sitúa entre el punk y la psicodelia. Las guitarras de Hitchcock y Rew se entrelazan perfectamente mientras la base rítmica mantiene un ritmo casi militar. Musicalmente, la canción es un híbrido perfecto, pues la inmediatez del punk, la melodía cristalina de The Byrds y un toque de locura psicodélica que la hace inconfundible. Es ese tipo de mezcla la que llevó a muchos críticos a considerarlos pioneros del jangle pop y la neo‑psicodelia. La letra, sin embargo, es lo que termina de convertir la canción en algo especial. Hitchcock dispara contra la manipulación mediática, la violencia social y la facilidad con la que la opinión pública se deja arrastrar por discursos prefabricados. Hay una anécdota que ilustra bien el espíritu del tema. Según contó Hitchcock, la escribió tras ver un informativo especialmente sensacionalista. La frase “I wanna destroy you” no era una amenaza literal, sino una forma de canalizar la frustración hacia un sistema que alimentaba el conflicto para mantener a la audiencia enganchada. El contraste entre la dulzura melódica y la rabia del mensaje fue deliberado: Hitchcock quería que la canción sonara como un himno pop… hasta que prestabas atención a la letra.
Publicada también como single en 1980 por Armageddon Records, la canción se convirtió con el tiempo en una pieza de culto, codiciada por coleccionistas y versionada por músicos de distintas generaciones. Hoy, I Wanna Destroy You es probablemente la puerta de entrada más poderosa al universo de The Soft Boys: un grito disfrazado de pop, un ataque envuelto en armonías brillantes y un recordatorio de que, aunque nunca fueron una banda de masas, dejaron una huella profunda en quienes supieron escucharlos.




