El disco de la semana 65: Nothing's Shocking, Jane's Addiction




A finales de los 80, se estaba desarrollando el germen de lo que en los 90 serían tendencias que influirían a toda una generación. Ocurrió con el grunge de Pearl Jam y Nirvana, el renacer punk de Rancid, Green Day y Off Spring y hasta con el impulso del hard rock de grupos como Guns and Roses y Metallica. En esa época de primeros pasos de lo que estaría por venir, en 1988 un nuevo grupo californiano de rock lanzó su disco de debut, que acabaría resultando tan adictivo como el nombre elegido por la banda, Jane's Addiction.


Nothing's Shocking retoma la sencillez y el minimalismo que tanto se echaron en falta en los sobrecargados sintetizadores que marcaron la mayor parte de entregas musicales de los artistas de éxito de los 80, y entrega una colección de temas de difícil clasificación. Son canciones de rock y metal del rock y metal, salpicadas de toques de Blues, Jazz, Funk y Soul, en una mezcla tan heterodoxa como original.Hablamos de un disco que muchos consideraron pionero en el cambio de la escena musical del momento, con la creación de lo que se dio a conocer bajo el término de "rock alternativo". Decir que lo inventaron ellos nos parece un poco excesivo, pero que Perry Farrell, Dave Navarro y compañía, en el final de una década marcada por la comercialidad, se anticiparon totalmente a la respuesta alternativa que vendría en la siguiente, es algo fuera de toda duda.



Arranca el disco con “Up the Beach", con las notas de bajo de Eric Avery y los gritos de Perry Farrell, para enganchar después con un riff de guitarra de Dave Navarro, que lo borda en canciones como "Ocean Size", alucinógeno tema de atmósferas psicodélicas. El rock se hace patente en la hererodoxa "Had a Dad", que antecede a los siete intensos minutos de "Ted, just admit it...", tema central que esconde el verso del que el disco toma su título, y una de las canciones de su repertorio que han alcanzado la categoría de míticas.  Inspirada en el famoso asesino en serie Ted Bundy, es una enloquecida colección de ambientes musicales, con un repetitivo y extraño estribillo que proclama que el “Sexo es Violento”. Con todos esos ingredientes, acabó siendo parte de la banda sonora de "Asesinos Natos" de Oliver Stone.

Vuelve el disco después al rock con "Standing in the shower thinking", antes de explorar de nuevo terrenos psicodélicos en “Summertime Rolls”. Tras "Mountain Song", una de las canciones del disco en la que más se pone de manifiesto la potencia de la guitarra de Navarro, nos regalan la llamativa e irreverente “Idiots Rule” en la que ponen en práctica un delirante ejercicio de pseudo funk setentero con personajes ilustres que lo dan todo en la sección de viento: Flea, bajista de Red Hot Chili Peppers, a la trompeta. Angelo Moorey, vocalista de Fishbone a la segunda trompeta. Y Christopher Dowd, teclista también de Fishbone, al trombón.


En el tramo final, encontramos la segunda de las canciones del disco que se convertirían en leyenda del grupo. “Jane Says” cuyo título es un homenaje a su admirado Lou Reed, autor de temas como "Lisa Says" o "Caroline Says",es un tema acústico y de aires folk dedicado a una antigua novia, en el que la voz de Farrell transmite un sentimiento que no le habíamos adivinado en otros cortes del disco. "Thank You Boys" es un minuto de anecdótico e irreverente music hall, un precalentamiento para cerrar a lo grande con "Pig's In Zen", el tema más heavy de todo el disco, en el que de nuevo Dave Navarro está enorme.





No quiero cerrar esta reseña sin hacer referencia al irónico título, sólo a sabiendas del disco que estaban entregando podían decirnos que "nada se está agitando", cuando estaban a punto de agitar el árbol del rock alternativo y hacer que cayeran al suelo todas las ramas secas y las manzanas podridas de una década desesperadamente enlatada en la comercialidad.

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