domingo, 30 de enero de 2022

Thin Lizzy: Thunder and Lightning (Mes Thin Lizzy)

 






"Renegade" fue el undécimo álbum de estudio de la banda de rock irlandesa Thin Lizzy y no tuvo mucho éxito y el estilo de vida comenzó a afectar a la banda: Brian Downey fue noqueado en un bar danés y en varios miembros del grupo el problema de las drogas empeoró lo que influia enormemente en su música y aunque lucharon por encontrar nuevas ideas, Snowy White decidió dejar la banda, sin duda era un tipo muy talentoso pero no era el hombre indicado para tocar la guitarra en una de las bandas más ruidosas y peligrosas del planeta, Thin Lizzy. Los problemas de Scott Gorham y Phil Lynott con las drogas no parecían que fueran a disiparse, por lo que Gorham sugirió tomarse un descanso, pero la gerencia insistió en que la banda debería grabar un álbum más y tocar una gira más antes de tomar un descanso, tanto Lynott como Gorham estuvieron de acuerdo a pesar de estar no estar 100% convencido de esta idea, en ese momento Thin Lizzy estaba casi muerto, el guía espiritual de la banda Phil Lynott lo sabía, pero ese gran espíritu decidio no dejar morir a la banda, y trataron de darle un último empujón, reclutando al joven guitarrista John Sykes para su concierto, la banda comenzó a grabar un álbum de estudio final, saliendo en gira, para luego cancelarlo. No sé si fue la ira que brotaba dentro de la banda debido a su falta de ganas de seguir delante, o si la mera infusión de sangre nueva simplemente prendió la mecha, pero Thunder And Lightning es un poderoso album de metal, más fuerte que cualquier cosa que se les haya ocurrido en la memoria reciente (con la excepción de algunos cortes de Black Rose), es una excursión sin tonterías a grandes canciones, interpretaciones apasionadas y tal vez, solo tal vez, la mejor colección de clásicos de Lizzy hasta ahora. Si has estado siguiendo la historia hasta ahora, entenderás que no sería poca cosa para una banda con un catálogo tan aplastante.

  


Thunder and Lightning despega como el transbordador espacial, haciendo temblar tu boca y golpeando tus tímpanos con su entrega de alta velocidad y lírica frenética, no es innovador, pero ¿a quién diablos le importa? su furia te derribará, algo a lo que no estábamos acostumbrados al desvirgar un disco de los irlandeses, y ya vemos desde el principio que esto va a ser distinto… muy distinto. This is the One es otro tema con un ritmo colosal, un estribillo muy característico y un duelo de guitarras estratosférico. Llegamos a una balada espeluznante y líricamente inquietante The Sun Goes Down (nadie podría escribir letras sin esperanza con el mismo tipo de optimismo condenado que el gran Lynott) tiene un brillo metálico moderno, huele a gran canción y para ser una balada encontramos la mayor cantidad de energía que jamás se haya contenido en un trozo de vinilo de Thin Lizzy, muchas veces, a las buenas bandas les pasan cosas malas, estamos ante el típico tema de Lynott que te arranca una sonrisa seguida de una lágrima, pues hasta el final de sus días, y por mucho que estuviera ahogado en vicios y problemas, conservó siempre ese lado de niño grande que en realidad solo quería divertirse sin hacer daño a los demás. 

La grisácea Holy War cuenta con un riff pausado tremendamente original, con las guitarras girando como un molinillo sobre sí mismas, y un Phil que canta como abatido, con un tono ya imposible de disimular de desesperanza y cansancio. Te taladrara el metal de alta tecnología de Cold Sweat, en el que Sykes muestra exactamente por qué está aquí, escupiendo metralla de cuerdas pirotécnicas a cada paso, también ayuda la letra inteligente de Lynott y un riff que incrusta una calavera. Someday She Is Going To Hit Back juega con riffs progresivos/jazzy entregados bajo la presión del metal, y la verdad que queda de lujo, un esquema típicamente Lizzy, pero que, con la inclusión de los solos de Gorham-Wharton-Sykes (por ese orden) en él, le dan otra dimensión, más metálica. Baby Please Don´t Go, con la enésima exhibición de onanismo guitarrero del bueno y un crescendo de locura en la mitad, nos llevarán de nuevo al terreno por el que la banda es más recordada: El Hard de infinita calidad. Y aunque Bad Habits es un buen número en sí mismo, parece poca cosa en comparación con los otros lamentos de drogas anteriores del hombre ("It's Getting Dangerous", "Got To Give It Up"). Heart Attack te envenena con suficiente furia y dureza para compensar ese ligero paso atrás anterior.


 

Y a veces, a los grandes músicos les pasan cosas malas. Tras la muerte de Lizzy, Phil Lynott descendería aún más a la adicción a la heroína, en medio de los esfuerzos para grabar en solitario y formar una nueva banda (Grand Slam). Pero su dedicación a la autodestrucción fue demasiado para su corazón de poeta, y el 4 de enero de 1986 murió en un hospital en Dublín, Irlanda, con su madre Philomena Lynott a su lado prometiendo ayudarlo a dejar las drogas, la heroína, mezclada con los miles de litros de alcohol ingeridos a lo largo de su vida, llevaron a la tumba al inimitable Phil Lynott, un tipo como Ted Nugent reaccionó con furia contra él, ganándose el desprecio de miles de fans y de unos cuantos críticos, pero no de Philomena, la madre de Phil, que entendía que la Bestia de Detroit estaba lamentándose en voz alta por la pérdida de un talento tan enorme, que no se había sabido cuidar, ni encontrar un equilibrio en su vida, tenía 36 años…. Y había escrito su propia leyenda para la eternidad.

sábado, 29 de enero de 2022

0394.- When the music's over - The Doors


When the Music's Over es el épico tema de cierre del álbum Strange Days, segundo disco de los angelinos The Doors. Fue escrita mucho antes de que el grupo tuviera un contrato discográfico, al tiempo que algunas de las canciones más recordadas de su disco de debut, en el que finalmente no fue incluida, probablemente por falta de espacio por su larga duración (más de 11 minutos).

Jim Morrison quería que la canción fuera grabada en vivo en el estudio, sin añadir efectos o partes posteriores, pero se ausentó durante la grabación del tema, y fue sustituido por el teclista Ray Manzarek en las voces. A su regreso, el resto de miembros de la banda se negó a volver a grabarla, por lo que finalmente Morrison tuvo que grabar las voces por separado, y su voz reemplazó a la de Manzarek sobre la música de la primera grabación.

Esta larga e intensa suite se divide en cinco partes diferenciadas, empezando por la que podría denominarse "Turn Out the Lights/Dance on Fire" ("Apaga las luces / Baila en llamas"), el tramo más musical y reconocible, en la que destaca la frase central de la canción (Cuando la música se acabe, apaga las luces). Le siguen los tramos "Cancel My Subscription" (Cancela mi suscripción), "What Have They Done to the Earth?" (¿Qué le han hecho a la tierra?) y "Persian Night" (Noche persa) en los que los recitados se imponen sobre una música más minimalista y oscura.

El quinto y último tramo, "Return to the Main Themes" (Retorno a los temas principales) es un regreso a estructura musical y la letra del comienzo de la canción, y como reza su posible título, a los temas principales de la canción, que no eran otros que los mismos que, de manera recurrente, aparecían en el universo lírico de Morrison y compañía. Así, este "baile en llamas" entronca con el "enciende mi fuego" de Light my fire, y el "Cuando termine la música, apaga las luces" adquiere todo su sentido en los versos finales: "La música es tu única amiga, hasta el final", en clara referencia a The End y su verso "Esto es el final, mi único amigo, el final".

viernes, 28 de enero de 2022

0393.- People are strange - The Doors



Arrancamos el repaso al segundo disco de The Doors, con una canción bastante particular y que se convirtió con el tiempo en uno de sus grandes clásicos. Para empezar, hablemos un poco del segundo álbum de The Doors que llevaba por título Strange Days, un álbum publicado el mismo año que su debut, tan solo 9 meses después de que revolucionaran la escena musical con canciones como Break on through to the other side, Light my fire o esa obra atemporal y extraña que es The End. Lo primero que comento la crítica es que Strange Days no tenía una canción realmente grande, pero el LP simbolizó la lucha de la banda contra toda autoridad con un alter ego muy bien ejemplificado por Morrison quien se convertía en un ángel dionisiaco o un demonio según la situación de cada show en vivo. La política significaba mucho para Jim que siempre dio su opinión “políticamente no correcta” para la clase dirigente dominante de esos convulsionados años 60’, sembrando la semilla de una banda oscura, teatral y con un mensaje directo a las masas envuelto en música y poesía.

“People Are Strange” lleva a The Doors a modo de cabaret con una canción ambiental sobre esos momentos de desconexión con la humanidad que todos experimentamos de vez en cuando en etapas de crecimiento o después de aplastantes decepciones, al apelar a los marginados, los inadaptados. El 'extraño' Morrison no solo habla a los que ya están en los márgenes, sino al alma de todos aquellos que se sienten marginados por el mundo moderno, y esa es una audiencia amplia, amplia. Es un tema goyesco en su oscuridad, con caras que salen de la lluvia, fealdad, mujeres malvadas y anonimato, un himno a una generación que se sintió simplemente como carne capitalista para todo un mundo de fábricas de carne, moviéndose de caja en caja hasta su lugar de descanso final en la más silenciosa de las cajas en el suelo. Pero musicalmente es tan alegre que casi pierdes esa oscuridad por completo y se convierte en algo más, algo que abraza la oscuridad, la captura y la hace propia del oyente. La composición de la canción fue de Morrison y Krieger, Jim Morrison estaba deprimido y fue a la casa de Robby Krieger, como todo poeta o como un tipo inspirado en la poesía, Jim Morrison tuvo muchos momentos depresivos, y es en uno de estos momentos de profunda melancolía, mientras caminaba por el Laurel Canyon en Los Angeles, California, acompañado de su compañero de banda Robby Kriegger, fue el momento en el que Jim se dio cuenta de que estaba deprimido porque "si tú eres extraño, la gente es extraña". Luego escribió el resto de la letra, que trata sobre sentirse alienado. Krieger, escribió la música, hizo su solo de guitarra en una sola toma. People are stranger fue el tema que The Doors tocaron en su única aparición en Ed Sullivan Show en aquella actuación también tocaron Light My Fire, y Sullivan les dijo que nunca iban a volver a su programa Morrison cantó las líneas, "Chica, no pudimos llegar mucho más alto" que Sullivan acordó con ellos que no lo cantarían.

Disco de la semana 260: Who's Next - The Who


¿Puede realmente el éxito nacer de un fracaso? Es lo que me pregunto, mientras observo como cuatro tipos de aspecto setentero acaban de orinar sobre una especie de monolito de hormigón en mitad de un campo de Sheffield. Los cuatro tipos son Roger Daltrey (voz), Pete Townshend (guitarra y sintetizadores), John Entwistle (bajo) y Keith Moon (batería), integrantes del grupo The Who, y aparecen de esa guisa en la portada de Who's Next, su quinto álbum de estudio. El grupo venia de entregar una de sus obras magnas, la intrincada ópera rock de Tommy (1969), y se embarcó en otro megalómano proyecto llamado Lifehouse, una ópera rock futurista que planeaban grabar en vivo, interactuando con el público pero, tras muchos e infructuosos esfuerzos, lo cancelaron porque su extrema complejidad y la insatisfactoria respuesta de la audiencia, que esperaba escuchar sus éxitos, les estaba llevando al límite. En palabras de Roger Daltrey: "The Who nunca estuvieron más cerca de separarse".

Abandonado ese enfoque, y liberados de la enorme tensión que les había generado, rescataron algunas de las canciones de Lifehouse para el replanteado disco. Hasta ocho temas, de los nueve que componen el disco, fueron planeados inicialmente para el proyecto Lifehouse, y liberados en el estudio del complejo hilo argumental de aquel proyecto, pasaron a formar parte de lo que sería Who's next. Y así fue como, fracasando en el intento de hacer una nueva ópera rock en la línea de Tommy, acabaron facturando el que la mayoría consideramos el mejor disco de su carrera. Y su mayor éxito, nacido del mayor de sus fracasos.

Al no necesitar ceñirse a la estructura argumental cerrada de una ópera rock conceptual, les permitió centrarse en pulir al máximo las nuevas canciones, y eso se nota, sobre todo, en el acabado final de las mismas, especialmente en los singles, tan perfeccionados que se han convertido en auténticos hitos de la carrera de The Who. El primero de ellos, Won't get fooled again, es además el primer tema que se grabó para el disco, en el estudio móvil de los Rolling Stones, un hit de más de siete minutos en el que manejaron con maestría los sintetizadores, un recurso nada habitual en los discos más clásicos de la banda, que buscaba conscientemente un nuevo enfoque para su música.

Con la pista básica del primer tema grabada, se trasladaron a los estudios Olympic Sound Studios en Barnes, para seguir trabajando las canciones. La elegida para abrir el disco fue Baba O'Riley, el segundo single, y de nuevo destaca el magistral uso de los teclados, tejiendo una tela de araña sonora que acompaña a la perfección a los intensos ramalazos de guitarra de Townshend. Al final de la canción, poco después de que Daltrey cante la mítica frase "It's only Teenage Wasteland" (Es solo yerma tierra adolescente), que a punto estuvo de ser el título de la canción, nos sorprenden con un ecléctico violín firmados por Dave Arbus, demostrando que este disco es justo todo lo contrario, un terreno fértil de deslumbrante creatividad y maduros frutos musicales. 

Bargain comienza con la frase "Me encantaría perderme para encontrarte", de Meher Baba, por entonces gurú de Pete Townshend, al que hace también referencia el título del tema anterior (El "Riley" es por el compositor minimalista Terry Riley). En este tema vuelven a sus esquemas clásicos de rock, combinando la guitarra acústica del ritmo con los tradicionales rasgueos de Townshend. Tras dos cargas de profundidad, rebajan decibelios en Love ain't for keeping, un tema más melódico en el que la guitarra de Townshend nos lleva a terrenos más sureños y virtuosos.

My wife, escrita por John Entwistle. es la única canción que no procede del proyecto Lifehouse, y fue incluida a última hora en el disco, ya que inicialmente estaba destinada a un proyecto en solitario de su autor. Si este disco es un éxito nacido de un gran fracaso, este tema sería entonces un relleno que no sobra en absoluto, y la parte final, con varios instrumentos de metal sobre-grabados para emular una sección de vientos, constituye uno de los momentos instrumentalmente más acertados del álbum. Tras ella, cierra la cara A The song is over, con la colaboración de Nicky Hopkins al piano, e incluyendo en el final un fragmento de la intro de Pure and Easy, otro tema de Lifehouse que finalmente no fue incluido en Who's next.

La cara B abre con Gettin' in tune, la segunda colaboración de Nicky Hopkins en el disco, con una estructura musical similar a su antecesora en el inicio, pero el tema va evolucionando progresivamente y ganando en intensidad. La atmósfera de liberación y despreocupación que se generó tras abandonar el proyecto Lifehouse queda plasmada en los primeros versos: "Estoy cantando estas notas porque encajan bien con los acordes que estoy tocando". Así de sencillo, sin mayores complicaciones, y sin tener que ajustarse a esquemas o guiones preconcebidos, en el que quizá sea el tema más esperanzador y positivo del álbum, como demuestra el repetido estribillo, en el que el protagonista declara abiertamente "Estoy en sintonía".

De la esperanza a la alegría solo hay un paso, apenas unos segundos de silencio en los surcos del disco, los que separan Gettin' in tune de Going Mobile, el tema más alegre del disco. La letra describe un reconfortante viaje en camioneta de un granjero escocés y su familia, pero bien podría tratarse de un guiño a una caravana que Townshend compró en 1970, con la que fue al concierto de la banda en el Festival de la Isla de Wight.​ Pese a ser un tema más ligero, son reseñables los envolventes efectos de distorsión del solo de guitarra de Townshend.

Y en el final, como toda buena ópera rock que no fue realmente, un disco de esta envergadura tenía que tener un cierre tan épico y descomunal como el que conforman Behind Blue Eyes y la ya mencionada Won't Get Fooled Again. Para la primera, una de las mejores canciones de la historia de la banda, se construyeron dos partes diferentes, en lo que supuso uno de los cambios de ritmo más brillantes del disco. En la primera parte, no aparece en ningún momento la batería, en lo que el biógrafo de la banda describió después como "el tiempo más largo que Keith Moon estuvo quieto en toda su vida".

Para el tema de cierre, el órgano y los efectos de los sintetizadores de Townshend toman con fuerza el timón de la banda, mientras Daltrey escupe proclamas que son, a la vez, anti-revolucionarias e instigadoras de la lucha en las calles. Lucharemos, pero "no nos engañarán de nuevo", porque sabemos que no servirá de nada, y que no lograremos cambiar el politizado orden establecido. Sería como pretender desintegrar un monolito de hormigón, a base de orinar sobre una de sus caras. Mas fácil sería que el éxito pudiera nacer del mayor de los fracasos, como cuando los pedazos dispersos de una obra inabarcable se convirtieron en uno de los mejores álbumes de rock de la historia.

jueves, 27 de enero de 2022

0392.- Girl, You'll Be a Woman Soon - Neil Diamond


0392: Girl, You'll Be a Woman Soon - Neil Neil Diamond

Como no recordar a Girl, You’ll Be a Woman Soon uno de los temas más sonados en la película Pulp Fiction 

Es una de las canciones icono de la década de los 90, recordando una de las escenas más famosas del cine de Tarantino. La generalidad de Uma Thurman, bailando mientras la observa un John Travolta, escenas míticas del cine, que nadie puede dejar pasar.

Girl, You’ll Be a Woman Soon es una canción escrita por Neil Diamond y que, en 1967, convirtió en un gran éxito. 

Su popularidad en cambio no es por la versión de Neil Diamond, sino que la adquirió con la versión de la banda de rock Urge Overkill que apareció en la banda sonora de la película Pulp Fiction en el año 1994.

Urge Overkill es una de tantas buenas bandas americanas que apenas llegan a Europa. Hay quien asegura que pertenecía al dandismo ya que cuidaba mucho su estética. Se hizo famosa por versionar temas de los 70. Una de esas versiones fue ‘Girl, You’ll be a Woman Soon’, que usó Quentin Tarantino en su película.

Daniel 
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miércoles, 26 de enero de 2022

Thin Lizzy: Chinatown (Mes Thin Lizzy)

La música en historias: Chinatown - Thin Lizzy #mesThinLizzy

Vamos a hablar de un disco que se podría decir, ocupa un lugar en la historia del rock, un disco que por considerar la situación de sus creadores la banda Thin Lizzy, era muy complicado que saliera publicado, considerando que se rumoreaba si disolución. 

Pero a fin de cuenta Chinatown salió publicado y se podría decir que es uno de los mejores disco de la banda.

Luego de suscitarse varios problemas en la banda, por agotamiento, tras años de abusos con las drogas y el alcohol, la banda traería novedades y una de ellas fue la incorporación de Snowy White este no sería la única novedad, también se incluyó como colaborador a un fan inglés de 17 años llamado Darren Leight Wharton, que tocaba los teclados en una banda de versiones, y que a día de hoy sigue vinculado a la banda en sus distintas reencarnaciones.

Impredecible y genial como todos los grandes artistas, Phil Lynott sorprendió a cuantos vaticinaron un disco en la línea, del pop y ecléctica, tras su debut en solitario, pero Phil Lynott tenia bien en claro que ambas eran dos carreras y dos bandas completamente diferentes, que la relajación y la variedad quedaban para Solo in Soho su disco como solista y entregó Chinatown, el disco más visceral, salvaje y punk que escribiría en toda su vida. 

Phil Lynott escogió la temática de Chinatown, según explicaba, pensando en la mano de obra barata china que en los siglos XIX y XX había emigrado a las ciudades occidentales de América para trabajar en la construcción de ferrocarriles. Los asiáticos se aislaban en sus ghettos, dando lugar a los populares barrios chinos, que el occidental siempre ha mirado con respeto y desconfianza, con la habitual mezcla de curiosidad y temor hacia lo exótico y lo desconocido. 

Phil Lynott aseguraba haber grabado el disco en el Barrio Chino de Londres, un submundo integrado en el Soho, a espaldas de Piccadilly Circus, convertido hoy día en atracción turística lleno de restaurantes donde por 7 o 8 libras tienes un menú, pero que encajaba en los planteamientos, siempre rebeldes y al margen de la ley, que guiaban la vida del poeta rockero.

El Dragón de la portada, es la mejor ilustración del habitual Jim Fitzpatrick junto a la maravillosa cubierta de Johnny the Fox, estaba lleno de significados, con sus tres garras representando los pilares sobre los que se asienta la estructuración de la mafia china Poder, Maldad y Dinero.

Y en cuanto a la música, el grupo experimenta un proceso similar al que también vivían Aerosmith aquellos días, al borde de la ruptura, con tanta droga en sus venas como nieve hay en las cumbres montañosas en Invierno, con Whitford y Perry fuera, pero grabando discos soberbios como Night in the Ruts y Rock in a Hard Place.

En Chinatown solo hay una concesión a la suavidad en la relajante canción Didn´t I, una preciosa balada con arreglo de cuerda, orquestada por el productor Tony Visconti, Hey You, taquicárdica canción de Lynott y Downey llena de cambios de ritmo, tan pronto sonando elegantes como embalados calle abajo y sin frenos. Sobre Didn´t I, decir que podría encuadrarse en un género por sí sola, es música de salón irlandesa, con un trabajo de guitarras gemelas que suena a música celestial, a fina lluvia otoñal reverdeciendo los prados de la Isla Esmeralda.

El resto muestra a un grupo enfurecido, comandado por un Lynott rugiente, que en temas como We Will be Strong entona una sensación de hastío, tristeza y enojo, inéditos hasta el momento. En esa y otras canciones no vamos a escuchar más al adolescente que se divertía, diciendo que el  haberse saltado las reglas maternas sobre la hora de llegar a casa, como hiciera en Dancing in the Moonlight. Aquel Phil Lynott ha dejado de existir. Un nuevo personaje mucho más peligroso, malherido, pero determinado a seguir en pie, y su voz, escuchada con atención y conocimiento, genera estas sensaciones.

Las guitarras dobladas, eso sí, ejerciendo como sustitutas de lo que serían los riffs entre estrofa y estrofa, en esta joya y en otras como Sweetheart, suenan a algo gratificante y conocido, a un murmullo que lleva uno siempre en su interior, y que aflora y llena de felicidad cuando te reencuentras con ello, como el golpe de la brisa en la cara al volver a la tierra natal tras una larga ausencia.

El mal carácter, propio de Phil Lynott "blandidor de botellas" , como lo llamó Mick Wall, ese al que Guns n´Roses atacaron en la incendiaria Get in the Ring, está presente en el title track, que cuenta con un solazo de guitarra de Snowy White lleno de tensión, precedido por una risita cabrona de Lynott que acongoja más que las carcajadas diabólicas que registró Gillan en el Disturbing the Priest de Black Sabbath, y un segundo punteo, de Gorham esta vez, con menos nervio, pero majestuoso. La maquinaria guitarrística seguía funcionando a la perfección, al menos en el estudio.

Atención de hecho a un tema como Having a Good Time, cuyos coros pueden confundir y hacer creer que estamos ante una canción ligera, En su segundo tramo, los dos unas guitarras que destilan azufre, que de hecho me recuerdan, solo en ese instante, al eco distorsionado, a la sensación de espacio cargado de electricidad de alto voltaje, que preside los surcos de los discos clásicos de Motörhead.

Sugar Blues suena a boogie rock asilvestrado, y es una de tantísimas perlas a descubrir en las vitrinas de ese museo, en las que se expone la mejor de las Artes, que es la música de Lizzy. En la bestial Genocide tenemos a un Phil ecologista, preocupado por las matanzas de bisontes en las llanuras de Norteamérica, y para la virulenta y agria Killer on the Loose se fijó en los crímenes de un tipo llamado Peter Sutcliffe, apodado el Asesino de Yorkshire, que asesinó a trece mujeres en la Inglaterra de finales de los 70. Lynott fue criticado por entenderse que frivolizaba sobre el asunto, lo cual no le impidió protagonizar el vídeo clip caminando por las calles de Londres envueltas en niebla, como un moderno Jack the Ripper.

Pese a todos estos logros, parece que sobre Chinatown siempre pesará esa estela negativa, esa condición de inferior, que no representa un papel relevante, que no es notorio dentro de la producción Lynott/Lizzy. Y es que grandeza llama a grandeza. Chinatown no es, en efecto, un disco notorio en la carrera de este grupo. No es notorio, y tampoco es notable. Es sobresaliente. 

Daniel 
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0391.- Ain't No Mountain High Enough - Marvin Gaye & Tammi Terrell

 

Ain't No Mountain High Enough



     Los músicos de soul Tammi Terrell y Marvin Gaye unen fuerzas y fruto de esa unión nace el álbum United, el cual es publicado el 29 de agosto de 1967 bajo el sello discográfico Tamla Records, filial de Motown Records. El disco es producido casi por completo por el cantante, compositor y productor Harvey Fuqua y por el también músico, compositor y productor Johnny Bristol. El único tema que no fue compuesto por esta dupla fue You Got What It Takes, el cual contó con el fundador del sello Motown, Berry Gordy Jr. para la producción. United fue el primero de los tres álbumes donde Tammi Terrell y Marvin Gaye colaboraron juntos.

El álbum produjo cuatro éxitos que alcanzaron las listas estadounidenses Top 100 de Billboard, incluido el tema en el que nos vamos a centrar, Ain't No Mounain High Enough. Este tema fue grabado por el dúo entre diciembre de 1966 y febrero de 1967 en los estudios Hitsville USA de Detroit, Michigan, y lanzado como sencillo de adelanto del álbum el 20 de abril de 1967. El tema rápidamente se convirtió en un éxito, llegando a posicionarse en el puesto número 19 en las listas Billboard Pop Charts y el número 3 en las listas R&B Charts

Ain't No Mountain High Enough fue escrita por Nickolas Ashford y Valerie Simpson, quienes fueron responsables de gran parte del material grabado por Marvin Gaye y Tammi Terrell. El tema, una canción de amor romántica, bailable y despreocupada, fue escrita por el dúo antes de unirse al sello Motown. La cantante de soul británica Dusty Springfield quiso grabar la canción, pero el dúo se negó, con la esperanza que este tema les diera acceso al sello Motown Records, como así sucedería más tarde.

martes, 25 de enero de 2022

0390.- Interstellar Overdrive - Pink Floyd



Esta canción es un excelente ejemplo de los primeros días de Pink Floyd cuando el principal valedor del grupo era Syd Barrett y las canciones se movían a su dictado, fue una época en la que creaban principalmente rock psicodélico y este es un claro ejemplo, en el podemos ver los acordes largos y discordantes en la guitarra de Barrett, tempos que cambian constantemente, ritmos cambiantes y ningún tipo de letra. Interstellar Overdrive está considerado como la primera incursión de Pink Floyd en el rock espacial (junto con "Astronomy Domine"), aunque los miembros de la banda luego menospreciarían este término y renunciarían a esa etiqueta. Hay que tener en cuenta que, a pesar de la fama de la canción, su estructura larga, improvisada y de forma libre de la pieza no refleja particularmente el tipo de canciones que solía grabar el grupo.


El gancho de apertura es un riff de guitarra distorsionado y descendente tocado al unísono por la banda que no es más que el preludio para dar da paso a la improvisación, que incluye toques modales, florituras de percusión en el órgano Farfisa e interludios tranquilos. La canción gradualmente se vuelve casi sin estructura y sin tempo, puntuada solo por extraños ruidos de guitarra aunque eventualmente en algunos momentos toda la banda repite el tema principal, con un ritmo decreciente y una intensidad más deliberada hasta que finalmente termina. El riff del comienzo de la canción se originó cuando Peter Jenner intentaba tararear una canción de la que no recordaba el nombre. Barrett siguió el tarareo de Jenner con su guitarra y lo usó como base para la melodía principal de "Interstellar Overdrive". Según avanzamos por la canción puedes llegar a escuchar molestos ruidos como de 'gallina' tocados en la guitarra por un rato. Hay algunos molestos sonidos 'widgy widgy' cerca del final de la pista, un sonido que rebota de un altavoz a otro. Una canción muy novedosa y experimental, y totalmente asombrosa para la época, paso a ser uno de los números fuertes del espectáculo psicodélico que ofrecía la banda en 1967 y también todo un caballo de batalla en los primeros conciertos de Pink Floyd ya que podía durar entre 10 y 30 minutos. Sin duda todo un atrevimiento vanguardista de aquella época.


Grandes éxitos y tropiezos: Triana

 

Triana


     Esta semana en 7dias7notas hemos decidido que ocupe esta sección una de las bandas más influyentes dentro del panorama del rock progresivo español: Triana. Fue una banda con un estilo musical marcado por el rock progresivo al que añadieron y mezclaron el arte del flamenco, lo que les convirtió en una de las bandas más influyentes del género gracias a la fusión perfecta del rock progresivo y del género flamenco. El periodo de actividad de la banda dura apenas diez años, de 1974 a 1983, y su final vendrá marcado por el fallecimiento en accidente de tráfico de su componente Jesús de la Rosa Luque, principal compositor del grupo y el alma de la banda, lo que provocó la disolución de la misma. La banda formada por Jesús de la Rosa Luque, Eduardo Rodríguez Rodway y Juan José Palacios "Tele" además de regalarnos auténticas joyas, también nos dejó algún que otro tropiezo. Si deseas empezar a adquirir la discografía de Triana y no tienes suficiente dinero para llevarte todo, aquí intentaremos aportarte un poco de luz sobre que material puedes o no.

Estás tardando en comprarlo:



En 1975 la banda debuta con El Patio, un disco sin título que será así conocido por su ya legendaria portada de los tres componente en el interior del patio de un edificio. El Patio en su momento no tuvo muy buena acogida llegando a descatalogarse en muchas tiendas, pero con el tiempo se ha convertido por méritos propios en uno de los estandartes de la música española, una obra maestra. Y todo gracias a sus siete temas: Abre la puerta, Sé de un lugar o En el lago, donde los elementos flamencos se entremezclan a la perfección con los elementos progresivos y rockeros, y Luminosa mañana, Recuerdos de una noche, Diálogo y Todo es de color, donde el flamenco marca el tempo siempre acompañado de fondo con una gran instrumentación que encaja como un guante. Su segundo disco, Hijos del agobio, publicado en 1977, es otro disco que también debes llevarte. Un disco que sigue con la temática progresiva que su anterior trabajo y que al igual que éste, apenas tuvo promoción, pero so no le impidió vender en apenas tres meses algo más de 100.000 copias. En Hijos del agobio la poesía de Jesús de la Rosa vuelve a invadirnos entre lamentos para regalarnos temas como por ejemplo como Hijos del agobio y Rumor. Otro disco para enmarcar.  

Si te queda pasta, llévate también:



Si todavía te queda algo de dinero y el grupo ya te ha embaucado, debes llevarte también su tercer trabajo, Sombra y Luz (1979), donde el grupo continúa con la evolución de sus dos anteriores trabajos con esa forma tan particular de entender la música manteniendo los aspectos progresivos, pero con una música más oscura y experimental con más presencia de la guitarra eléctrica, e incluyendo además elementos de jazz. La poesía de Jesús de la Rosa vuelve a invadirnos para entregar un excelente álbum que cierra su etapa más progresiva. Un encuentro (1980), su cuarto álbum de estudio merece la pena aunque sólo sea por poder disfrutar de Tu frialdad, uno de los temas más emblemáticos de Triana, ya que el grupo abre una nueva etapa en la que abandona casi por completo el rock progresivo con el que se encumbra para sumergirse en temas más comerciales e improvisados.

Vuelve a dejarlo en el expositor:



Si apenas te queda pasta deja en el expositor Un mal sueño (1981). La banda había entrado en una crisis profesional, quien sabe si producto del agotamiento o bien por intentar cubrir las expectativas y exigencias para cubrir con el cupo de ventas. Los coqueteos con el pop rock y hasta en algún que otro tema con la música disco (Es algo tan maravilloso) evidencian el claro cambio de estilo y el abandono de la época progresiva que tan bien supieron entender y transmitir. su último trabajo, Llegó el día, publicado en 1983, ahonda más si cabe en ese cambio de tendencia en la que el grupo está abonado desde que abandonara su etapa más progresiva, un disco muy irregular donde lo único destacable sea quizás Desnuda la mañana

Nuestro TOP5

1.- Abre la puerta

2.- Tu frialdad

3.-  Sé de un lugar

4.- Hijos del agobio

5.- En el lago

lunes, 24 de enero de 2022

0389.- Astronomy Domine - Pink Floyd

Astronomy Domine, llamada inicialmente "Astronomy Domine (An Astral Chant)" (Señor de los astros, un canto astral"), fue compuesta por Syd Barrett, líder de los primeros Pink Floyd. Incluida dentro del primer álbum de la banda (The Piper at the Gates of Dawn), es junto con Interstellar Overdrive una de las piezas más "espaciales" y psicódelicas de ese aclamado álbum.

Al ambiente de rock espacial de la canción contribuye la aparición vocal de Peter Jenner (por aquel entonces mánager del grupo), nombrando a través de un megáfono los nombres de algunas de las estrellas más relevantes del firmamento, como si de un astronauta se tratase. La atmósfera espacial se completa con sonidos intermitentes, oscuras guitarras con ecos y el órgano Farfisa de Richard Wright.

Mucho se ha escrito sobre si la canción refleja más una experiencia con el LSD que un viaje por el espacio exterior, aunque el interés de Barrett por la astronomía era grande y aparecía también en otras de sus composiciones iniciales. Sea como fuere, el resultado es una de las cimas de la psicodelia y la experimentación más extrema, y una de las canciones más recordadas de los primerizos Pink Floyd, aún lejos del rock progresivo y conceptual que bordarían en discos posteriores.

domingo, 23 de enero de 2022

0388.- Laundromat Blues - Albert King


0388 Laundromat Blues - Albert King

Vamos con una canción de Sandy Jones, que ha escrito bajo el nombre de Laundromat Blues, está canción en cambio fue interpretada por el fabuloso Albert King.

Albert King nacido el 25 de abril de 1923, y fue un influyente guitarrista y cantante estadounidense de Blues. Considerado uno de los tres Reyes del Blues junto con su guitarra, Albert King junto a B.B.King y Freddie King, son estos tres reyes del blues.

Albert King en el año 1967, edito el álbum Born Under a Bad Sign que es el segundo disco de blues de Albert King publicado. Y este se convirtió en uno de los más populares e influyentes álbumes de blues de fines de la década de 1960 y ha sido reconocido con el Premio del Salón de la Fama de los Grammy, el Salón de la Fama del Blues, y la revista Rolling Stone.

Albert King interpreta Laundromat Blues una canción escrita por Sandy Jones, y ocupa el puesto número tres de la cara B del álbum Born Under a Bad Sign. Por ello canciones como Laundromat Blues influenciara a guitarristas como Eric Clapton, Mike Bloomfield, Jimi Hendrix, y Stevie Ray Vaughan

Daniel 
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sábado, 22 de enero de 2022

0387.- As the Years Go Passing By - Albert King

 

As The Years Go Passing By, Albert King


     Si al talento de Albert King le sumamos el talento de una banda como Booker T & The MG's y la sección de viento de los Memphis Horns, el resultado no puede ser otro que Born Under a Bad Sign, una de las obras maestras del género blues.

Albert King llega a un punto en el que se ve atrapado tocando en los circuitos de blues nocturnos, entonces toma una decisión que cambiará su vida y su suerte, se muda a Memphis y ficha por el sello discográfico Stax, bendita decisión. Junto con la banda de sesión del sello Stax, Booker T. & The MG's, graba decenas de sencillos, varios de ellos apoyados por la sección de viento de los Memphis Horns. En 1967 el sello discográfico decide juntar varios de estos sencillos en el que supondrá el segundo álbum de estudio de Albert King, Bon Under a Bad Sign. Tal es la influencia que éste disco ha supuesto, que en 1985 fue incluido en el Salón de la Fama del Blues en la categoría de Grabaciones clásicas de Blues, en 1999 recibió un premio Grammy Salón de la Fama, en 2003 fue incluido en el puesto 499 de la lista de los Mejores 500 álbumes de todos los tiempos de la revista Rolling Stone, y la reedición de 2002 del sello Stax Records recibió un premio de los Blues Music Awards en la categoría de Álbum Histórico de Bues del Año

Durante la grabación de todos aquellos sencillos que componen este mítico álbum, Stax Records hace lo que solía hacer con los artistas de su sello, pone a disposición de Albert a la banda de sesión del sello, Booker T & The Mg's, y no sólo eso, también pone a disposición de Albert el talento compositor de la banda, lo que hace que ésta se involucre con el artista en la composición y grabación de los temas que compondrán posteriormente el disco. En la grabación de los sencillos además de la colaboración de Booker T & The Mg's, todas las secciones de viento son proporcionadas por el genial grupo The Memphis Horns.

Incluido en este mítico álbum se encuentra As the Years Go Passing By, tema compusto por Deadric Malone. Deadric Malone en realidad es el pseudónimo de una persona llamada Don Deadric Robey, el cual nació en Houston, Texas en 1903. Ya en su juventud, durante la década de los años 30, Robey dejó la escuela para dedicarse al mundo del juego y se estableció en la zona empresarial negra de Houston donde inició una brillante carrera como empresario, abriendo primero un servicio de taxis, después abriendo un salón de diversión llamado Sweet Dreams Cafe, y posteriormente otro llamado Lenox Club. Este tema, titulado originalmente As the Years Go By, un lamento donde un hombre le pide a una mujer que no le  deje, ya que su amor continuará con el pasar de los años, fue grabado por primera vez por el bluesman Fenton Robinson en 1959.

viernes, 21 de enero de 2022

0386.- Born under a bad sign - Albert King

Born Under a Bad Sign es un estándar de blues grabado en 1967 por el guitarrista y cantante Albert King, con letra escrita por el cantante de rhythm and blues William Bell y música de Booker T. Jones, de Booker T. & The MG's. Inicialmente, Bell tenía pensada la letra para ser interpretada por él mismo, pero cuando necesitaron escribir una canción para King, recurrió a esas líneas sobre la mala suerte y la tristeza, tan habituales y características del blues más genuino, y con algunas similitudes con Bad Luck Blues, un viejo tema blues de Lightnin 'Slim de 1954.

En lo musical, Booker T. Jones le dió a la canción un aire de R&B con una potente estructura de bajo y guitarra rítmica, y con la ayuda de The MG's y los Memphis Horns para los arreglos de viento, consiguió obrar la magia que destila cada nota de Born Under a Bad Sign. El tema llegó al puesto 49 de la lista de sencillos de R&B del Billboard, y se incluyó como tema principal del primer disco de Albert King para Stax Records, con referencias en la portada a diferentes signos clásicos de la superstición y la mala suerte, como el gato negro, el as de picas y un calendario marcando un viernes 13, aunque para King fue todo lo contrario, tuvo la buena suerte de encontrarse con un hit atemporal y todo un clásico blues de primera fila.

Disco de la semana 259: U. k. - U. K.

 

U. K.


     Para la recomendación de esta semana tenemos preparado un grupo que durante su primera y corta etapa (1977-1980), y gracias a su gran calidad fueron capaces de desplegar una amplia gama de géneros que van desde el rock progresivo hasta el jazz fusión. Con todos vosotros U. K.

La banda es fundada por el bajista John Wetton (Family, Uriah Heep, Roxy Music) y el baterista Bill Bruford (Yes), quienes habían coincidido trabajando juntos en la formación King Crimson desde 1972 hasta la disolución del grupo en 1974. En julio de 1976 Bruford se encuentra ayudando a Wetton para la grabación de unas demos para un álbum en solitario del bajista. Posteriormente los dos deciden formar una banda en septiembre de 1976 junto con el teclista Rick Wakeman, quien había trabajado anteriormente en Yes con Bruford. Pero el proyecto se da de bruces ante la negativa del sello discográfico A&M Rcords, quien tiene los derechos de Wakeman, ya se niegan a dejar salir a su estrella. Desechado el fichaje de Wakeman, Wetton y Bruford deciden ir a  por Robert Fripp para reflotar King Crimson, pero este se niega.

John Wetton y Bill Brufod deciden entonces que cada uno elegirá a un músico para formar una nueva banda. Con esa idea en la cabeza Wetton decide traer a Eddie Jobson (Teclados, violín eléctrico), quien había trabajado anteriormente en Curved Air y con Frank Zappa y al que conoce de su etapa en Roxy Music, y Bruford se trae a Allan Holdsworth (guitarra), quien ya había trabajado anteriormente en Soft Machine, Gong, Tempest y The Tony Williams Lifetime. El nombre elegido para el grupo: U. K.

La formación de la banda coincide con la introducción del famoso sintetizador yamaha CS-80, instrumento que será determinante en el grupo, pues se convertirá en una parte muy importante en el desarrollo del sonido del grupo. Una vez conformada la banda, esta publica en 1978 su primer álbum de estudio, de título homónimo: U. K., un trabajo que gracias a la maestría musical de los cuatro componentes, unos ritmos más que complejos, sus armonías de jazz, sus métricas mixtas, el trabajo de violín eléctrico y las inusuales sonoridades del nuevo sintetizador a cargo de Jobson y la forma y estilo de tocar la guitarra de Holdsworth, se convertirá de largo en uno de los mejores álbumes de rock progresivo y jazz fusión de la década de los 70, y por tanto también de la historia. 


El disco es grabado entre diciembre de 1977 y febrero de 1978 en los Trindent Studios de Londres bajo la producción misma del grupo, y publicado en marzo de 1978 bajo el sello discográfico E. G. El disco obtuvo en su momento una buena aceptación por parte de la crítica y la gente, y en septiembre de 1978 ya había vendido la nada despreciable cifra de 250.000 copias. El álbum contiene joyas como el que abre la cara A y el disco, In the Dead of Night, una suite que está compuesta por los tres primeros temas, In the Dead of Night / By the Light / Presto Vivace and Reprise. Este tema surgió como una secuencia de acordes de Jobson a la que Wetton añadió posteriormente la melodía y la letra. Este tema y Thirty Years había sido compuestos antes de la formación de la banda. El predominio del trabajo de sintetizador se hace más que evidente en Alaska, que fue compuesta por Jobson específicamente para el sintetizador yamaha CS-80, un instrumento que se hizo fundamental para la evolución y el sonido del grupo. En Thirty years y Nevermore se hace más que evidente la importancia del trabajo a la batería de Bruford y Wetton al bajo, la sección de ritmo del grupo. Y el último corte del álbum, Mental Medication, una joya que tira algo más hacia el género progresivo. Este último tema fue elegido después de In the Dead of Night para ser el segundo sencillo del grupo.

U. K. se ha convertido en un álbum fundamental dentro del género gracias a la síntesis de melodía y ritmo que imprimen, el aire progresivo que Jobson imprime con su trabajo con el violín eléctrico y sobre todo al uso y evolución de los sintetizadores, más concretamente del yamaha CS-80. Otra de las claves de éste discazo fue la unión de músicos con antecedentes muy interesantes, unos provenían de circuitos más jazzeros y otros de circuitos más rockeros. Hubiera sido fácil para cuatro superclases como Wetton, Bruford, Jobson y Holdsworth caer en la tentación del lucimiento personal, algo que para nuestro regocijo no hicieron, pensaron en el grupo por encima de todo y nos demostraron que trabajando juntos y en equipo se podían hacer grandes cosas y regalarnos un disco perfectamente conjuntado y cohesionado como así hicieron. U. K. sería el único disco donde los cuatro músicos trabajarían juntos, pues después de su publicación tanto Bill Bruford como Allan Holdsworth abandonarían la formación. 

jueves, 20 de enero de 2022

0385.- The hunter - Albert King

 


Born Under a Bad Sign, el primer long-play de Albert King para el sello de Memphis, es uno de los álbumes decisivos en el desarrollo del blues eléctrico, respaldado por la banda de la discografica Stax, Booker T y los MG, así como los Memphis Horns e Isaac Hayes al piano, los tonos conmovedores de King desdibujaron las líneas entre el R&B y el nuevo "rock" (sin el "and roll"). La deuda con Albert King ha sido reconocida por íconos como Jimi Hendrix, Stevie Ray Vaughan y Eric Clapton y, de hecho, la influencia de su música en esos músicos y otros es evidente cuando se revisan las once pistas que formaron el LP. (Algunas de estas pistas habían aparecido en ediciones individuales antes de compilarse como parte del álbum de larga duración). Cuatro de las canciones del álbum se convirtieron en clásicos del blues moderno: "Born Under a Bad Sign", "Oh Pretty Woman", "The Hunter" y "Crosscut Saw". Un álbum completamente moderno, pero que también miraba hacia atrás a otras tradiciones (como en Kansas City pronunciado con moderación vocal y asintiendo con el jump'n'swing) y redujo la velocidad para las baladas de blues I Almost Lost My Mind (con flauta de jazz) y el estándar de jazz The Very Thought of You, que mostró esa voz suave y lo acercó más a Nat King Cole que a sus compañeros de blues.

 

Dentro del álbum encontramos una composición hecha a medias por Albert King y los MG, The Hunter es un tema curioso y rockero en la que el cantante proclama audazmente a una dama afortunada "Tengo mi arma de amor cargada / con abrazos y besos / Y cuando aprieto el gatillo / No habrá errores" este tema es con el que finaliza el lado A del álbum, una canción que tomó su influencia de 'How Many More Years' de Howlin' Wolf. 'The Hunter' se abre con un ritmo constante de piano que se transforma en un pisotón directo después de la entrada aireada de 'Memphis Horns'. King canta detrás del ritmo ondulante del blues, con la esperanza de estabilizar su pistola de amor para lograr la toma perfecta. Luego, King hace un alto para dar paso a la guitarra para terminar con abundantes apartes de micrófono antes de cerrar el tema con un verso final.

miércoles, 19 de enero de 2022

Thin Lizzy: Bad Reputation (Mes Thin Lizzy)

 

Tras las aventuras de "Johnny The Fox", cronológicamente y en el #MesThinLizzy llega el momento de hablar de la "mala reputación" de ese y otros personajes del universo Thin Lizzy. Bad Reputation (1977) fue el octavo álbum de estudio de la banda de rock irlandesa. Y quizá fue esa misma "mala reputación" de persona difícil y conflictiva la que alejó a Brian Robertson del resto de la banda, hasta el punto de ser expulsado y, posteriormente, readmitido para tocar en tan solo dos de los temas del disco. Con Robertson fuera de la ecuación, Lynott decidió que Scott Gorham asumiera la totalidad de las guitarras del álbum. Gorham no lo tenía tan claro, y dejó sin grabar los solos de guitarra de un par de canciones, antes de convencer a Lynott para que llamara de nuevo a su antiguo compañero y le dejara grabarlos.

Robertson regresó temporalmente, grabando los solos de Opium Trail y Killer Without a Cause, y compartiendo la guitarra principal con Gorham en That Woman's Gonna Break Your Heart, pero Bad Reputation quedó para siempre identificado como el álbum de Thin Lizzy sin Brian Robertson. La portada del disco, una fotografía de los otros tres miembros, contribuyó también a magnificar esta separación. Robertson ya no estaba, y no fue la única baja, porque la fotografía tampoco fue obra de Jim Fitzpatrick, encargado de las portadas de los discos anteriores. La culpa de esta ausencia la tuvo la ciudad de Madison, en la que Jim vivía. Lynott voló a Madison para reunirse con el fotógrafo, pero aterrizó en Madison (Wisconsin) cuando su destino debería haber sido Madison (Connecticut). Sin tiempo para deshacer el error, y en tiempos en los que no eran posible las reuniones por Teams o Zoom, Lynott tiró por la calle del medio (de Madison) y decidió usar una fotografía previa de la banda en formato trío.

Quizá todas estas tensiones y malentendidos internos acabaran volcándose en el contenido de Bad Reputation, pero lo cierto es que, además de ofrecer un sonido más duro que en el álbum anterior, Thin Lizzy entregan una de sus mejores obras. Temas como  Dancing in the Moonlight (que fue elegido como single y cosechó un meritorio puesto 14 en las listas de ventas del Reino Unido), Soldier of Fortune (que abre magistralmente el disco a golpe de gong y de épica rock) o la preciosista y delicada Southbound están en lo más alto de la discografía del grupo. Temas vigorosos que, al mismo tiempo, muestran un sonido más cuidado y enriquecido, y ahí se nota la influencia de Toni Visconti, el genio detrás de la lámpara en los mejores discos de David Bowie.

El afamado productor aporta equilibrio y elegancia en temas como Downtown Sundown o Dear Lord, y deja al mismo tiempo espacio para que Lynott y compañía sigan siendo fieles a su sonido más característico y contundente en Killer without a Cause y Opium Trail, brillantes excesos de mala reputación, desbocada hasta el límite y reforzada como nunca, con las manos adicionales del compañero desterrado, que volvió momentáneamente para librar codo con codo la última de las batallas.

0384.- I Was Made to Love Her - Stevie Wonder

I Was to Love Her, Stevie Wonder



     El 27 de agosto de 1967, Stevie Wonder, uno de los pilares del sello Motown Records, publica su séptimo álbum de estudio, I Was Made to Love Her. El disco, de género soul, es grabado en el Estudio A de los Hitsville USA Studios de Detroit, Míchigan (Estados Unidos), y publicado bajo el sello Tamla Records, el cual es subsidiario de Motown Records.

El tema que da título al álbum, I Was Made to Love Her, fue lanzado como sencillo un mes antes del lanzamiento del álbum, en julio de 1967. La canción alcanzó el puesto número 1 en la lista Hot Rhytm & Blues Singles de Estados Unidos y el puesto número 2 en la Billboard Pop Singles de Estados Unidos también. En Reino Unido también llegó a alcanzar un notable éxito, colándose en el pueso número 5 en sus lisas de ventas y convirtiéndose en el primer éxito de Stevie Wonder en ese país. 

La canción fue escrita por Stevie Wonder cuando tenía 16 años, junto a su madre Lula Mae Hardaway, junto a la compositora de Motown Records Sylvia Moy y Henry Crosby, éste último a la vez el productor de la canción. Lula Mae, la madre de Stevie Wonder, coescribió muchos temas junto a su hijo durante la adolescencia de éste. Sobre la canción, Stevie Wonder afirmó que trataba de su primer amor, una chica muy hermosa llamada Angie. En realidad Angie fue su tercera novia, pero fue ella su primer gran amor. Por las noches ambos, antes de irse a dormir, se despedían por teléfono mientras hablaban y se declaraban su amor por teléfono. 

Después del éxito inicial que el cantante había tenido bajo el nombre Little Stevie Wonder, había dejado de tocar la armónica en la mayoría de sus canciones para ayudar a deshacerse de aquella imagen, sin embargo en I was Made to Love Her volvió fuerte con la interpretación de este instrumento.

martes, 18 de enero de 2022

0383.- Leaving on a Jet Plane - Peter, Paul & Mary


0383 - Leaving on a Jet Plane - Peter, Paul & Mary

Leaving on a Jet Plane es una canción escrita y grabada por el cantautor John Denver en 1966, incluida originalmente en su primera maqueta John Denver Sings como Babe I Hate To Go. Hizo varias copias y las regaló para las Navidades de ese año, El entonces productor de Denver, Milt Okun, le convenció para que cambiara el título y se rebautizó como Leaving on a Jet Plane en 1967.

En 1969, simultáneamente al éxito de la versión de Peter, Paul y Mary, Denver volvió a grabar la canción para su primer álbum de estudio, Rhymes & Reasons, y se publicó como sencillo en octubre de 1969 a través de RCA Records. Aunque es una de las canciones más conocidas de John Denver, su sencillo no logró entrar en las listas de éxitos.

Leaving on a Jet Plane fue regrabada por tercera y última vez en 1973 para el Greatest Hits de John Denver, versión que también aparece en la mayoría de sus álbumes recopilatorios.

La versión más conocida fue grabada por el grupo folk estadounidense Peter, Paul y Mary, para su álbum de estudio de 1967, Album 1700, y Warner Bros.- Seven Arts la publicó como single en 1969. John Denver era muy amigo de ellos y compartían el mismo productor en aquella época, Milt Okun.

Fue el mayor (y último) éxito de Peter, Paul y Mary, convirtiéndose en su único número 1 en la lista Billboard Hot 100 de Estados Unidos. La canción también estuvo tres semanas en el primer puesto de la lista de canciones de fácil escucha y se utilizó en anuncios de United Airlines a finales de los años 60 y principios de los 70. La canción también ocupó el primer puesto en las listas de Canadá y alcanzó el número 2 en la lista de singles del Reino Unido y en la de Irlanda en febrero de 1970. De hecho, fue     la única versión de la canción que llegó a las listas. Cash Box describió esta versión como "un material impresionante" con "un arreglo especialmente fino".

Daniel
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Grandes éxitos y tropiezos: Guns and Roses

 


En esta nueva entrega de Grandes Éxitos y Tropiezos, le llega el turno a una de los grupos más grandes de finales de los 80 y primeros de los 90, los angelinos Guns and Roses. Armas y Rosas, delincuencia y estrategia de marketing, talento e irreverencia, y otros muchos términos contrapuestos que se nos podrían ocurrir, y que servirían todos para describir a una banda que parecía no tener techo y que, asfixiada por los conflictos internos, acabó por devorarse a sí misma, hasta convertirse en la mercenaria reunión de viejas glorias que, hoy en día, pasa la gorra (y se la lleva llena de billetes verdes) de festival en festival. ¿Quieres comprar un disco de Guns and Roses? Pues deja que te orientemos en esta sección, porque en eso tampoco escapan a esa dualidad a la que nos referíamos anteriormente, coleccionando grandes éxitos, pero también sonoros tropiezos.


Estás tardando en comprarlo:

Axl, Slash y compañía debutaron en 1987 con el mayúsculo Appetite for Destruction. Jóvenes, rudos y derrochando talento a raudales, entregaron uno de los mejores discos de rock de la historia, con temas que forman parte del cancionero universal de la banda como Welcome to the Jungle, Paradise City, Sweet child of mine o Rocket Queen. Un disco casi perfecto, que podría haber sido aún mejor si tenemos en cuenta que, entre sus descartes se encontraban temas como You could be mine o Back off Bitch, que acabarían siendo trallazos de discos posteriores. Todo lo que necesitas de Guns and Roses está en Appetite for Destruction, sin aderezos ni instrumentaciones añadidas, solo el derroche sonoro de unos descarados debutantes, dispuestos a disputarle el trono del rock a cualquiera que se les pusiera delante.

 

Si te queda pasta, llévate también:

Cuatro años después de este fulgurante debut, y con el paréntesis de Lies (1988), un disco refrito de una actuación en 1986 y de cuatro memorables temas en acústico por las que merecería la pena llevárselo (Patience y One in a million están a la altura de lo mejor del grupo), entregaron simultáneamente Use your Illusion I y II, dos desmesurados e intensos discos dobles en los que, casi literalmente, vomitaron todo lo que les quedaba dentro. Los excesos de una vida de rock stars y de carretera, y las continuas confrontaciones internas, les habían llevado casi al límite de su relación, y todos peleaban por incluir su material en el siguiente disco.

El resultado son dos discos enormes, plagados de hits tan memorables como Don't Cry, November Rain o la ya mencionada You could be mine, junto con acertadas versiones de clásicos como Live and let die (Paul McCartney) o Knocking on heaven's door (Bob Dylan). Hacia afuera, el brillo de los nuevos temas les hizo alcanzar sus mayores cotas de popularidad y reconocimiento de mega estrellas, mientras de puertas para adentro, el grupo había perdido la frescura y el peligro que rezumaban las pistolas humeantes de Appetite for Destruction, y se desangraba por los pinchazos de los tallos de las rosas con las que intentaban aderezar y evolucionar su sonido.


Vuelve a dejarlo en el expositor:

Pocas veces, en esta sección, estarán tan claros los discos que deben ocuparla. Tanto nos dieron (y se dejaron) en los Use your Illusion que, cuando tuvieron que volver al estudio, solo les quedaba agotamiento y resquemor entre unos y otros. Intentaron salvar el compromiso con un disco de versiones de temas punk, pero The Spaghetti incident (1993) es desidioso y desacertado ya desde la portada. El batiburrillo de espaguetis tiene su continuación en el interior del disco, con temas mal escogidos, en los que ni la banda ni la voz de Axl Rose encuentran oportunidad de brillar o reivindicarse. Ninguna de las versiones mejora los originales, y cometen tropiezos tan evidentes como dejar fuera del disco el Simpathy for the devil de los Rolling Stones (que grabaron para la película Entrevista con el Vampiro), que cumplía la máxima de ser versión, y que estaba muy por encima de lo que entregaron en este disco.

La cosa podría quedar aquí, pero Axl Rose se ganó con Chinese Democracy (2008), firmado como Guns and Roses cuando ya era el único que quedó achicando agua en un barco a la deriva, un lugar privilegiado en esta sección de tropiezos. Muy lejos quedaban ya los brillos de tiempos pasados, y después de muchos años de idas y venidas, obsesionado por encontrar el sonido perfecto, acabo entregando un disco megalómano y sobre-producido, que solo desprende un olor parecido al de la pólvora y las rosas de antaño en temas como Better, Street of dreams o There was a time) y que tiene en la balada This I love el único momento realmente excelso, que te pueda hacer dudar cuando te decimos que lo dejes de nuevo en el expositor.


Nuestro TOP 5
 
1.- Welcome to the Jungle
2.- You could be mine
3.- November Rain
4.- Estranged
5.- Paradise City

lunes, 17 de enero de 2022

0382.- Cold sweat - James Brown

 


Interpretada por James Brown, y escrita por un miembro de su banda (Alfred "Pee Wee" Ellis), Cold Sweat vio la luz en dos versiones diferentes. Una versión editada y cortada en dos partes fue publicada como sencillo, alcanzando el primer puesto de las listas de R&B estadounidenses. La versión completa, de más de siete minutos de duración, fue incluida en el álbum Cold Sweat.

La canción se basaba, a su vez, en una canción anterior de James Brown titulada I Don't Care, que tenía una melodía más lenta y con toques de blues, en la que ya estaba la letra sobre un hombre que, al ver lo sexy que es su pareja, siente como un "sudor frío" le recorre todo el cuerpo. La nueva canción se gestó tras un concierto cuando, entre bastidores, Brown le cantó a Pee Wee Ellis una línea de bajo en la que quería que trabajara. Ellis se basó en el tema So What de Miles Davis para construir la línea de vientos, y practicó después el ritmo con el resto de la banda. En ese momento apareció James Brown en el estudio y, tras escucharles, cambió las partes de guitarra para hacerla más funky e incluyó la ya mencionada letra.

Cold Sweat es una de las canciones pioneras de la música funk, y gran parte de la frescura del sonido del tema se debela tiene que se grabara en una sola toma en vivo en el estudio, con la banda tocando juntos en un semicírculo alrededor de un micrófono, y sin añadidos o arreglos posteriores. Tiene además la particularidad de que todos los instrumentos de la banda (a excepción del excelso solo de saxofón de Maceo Parker) son interpretados desde un esquema de percusión y no de melodía, lo que le aporta un sonido funk cortante y rotundo. La mentalidad percusiva de este tema era tal, que incluye un solo de batería en el tramo central. "Dadle algo al baterista" gritaba Brown para dar paso a Clyde Stubblefied, que con su ritmo dejaba a todos boquiabiertos, y bañados en un inexplicable sudor frío.

domingo, 16 de enero de 2022

Thin Lizzy: Johnny The Fox (Mes Thin Lizzy)


 

Debo reconocer que mi relación con "Johnny The Fox" ("Johnny el Zorro"), el séptimo álbum de la banda irlandesa Thin Lizzy, ha empezado hace tan solo cuarenta minutos, el tiempo que he tardado en escucharlo por primera vez para poder escribir sobre este disco en el #MesThinLizzy. No lo conocía, y solo cuarenta minutos después, el zorro de Phil Lynott y compañía me ha robado el corazón, con la misma facilidad con la que el Zorro de las películas desarmaba con su espada a sus oponentes, para dejarles después marcada en el pecho su inconfundible marca de la "Z".

Publicado en 1976, entre "Jailbreak" y “Bad Reputation”, ambas obras maestras parecen a menudo ensombrecerle, cuando en realidad Johnny el Zorro está agazapado y a cubierto, dispuesto en cualquier momento para sorprendernos con alguna de sus más que reseñables canciones sobre forajidos, aventuras y desamores. Hablamos de un disco memorable ya desde su portada, obra de Jim Fitzpatrick, diseñador habitual de la banda, que representa un tapiz o pergamino que muestra en todo su esplendor la inquietante figura de un zorro, observando una ciudad lejana bajo la luz de la luna.

El disco arranca, como no podía ser de otro modo, con la canción de su nocturno protagonista. Johnny The Fox es una pieza de intenso rock "Made in Thin Lizzy" que no desmerece ante ninguno de sus hits más clásicos e imperecederos. Rocky mantiene la intensidad y la fuerza del comienzo, con una memorable demostración de "guitarras gemelas" por parte de Scott Gorham y Brian Robertson. Tras un arranque tan eléctrico, la balada de toques sureños Borderline nos sirve para coger aire y prepararnos para el siguiente tema, Don't believe a word, un temazo que Gary Moore incluyó también en su "Back on the streets" (1978), en una versión más cercana al blues. Tras este trallazo, rozan la épica con los dedos en el comienzo coral de Fool's gold, regalándonos además un intenso riff de guitarra para redondear un grandioso cierre de la primera parte del disco.

En la cara B, las aventuras de Johnny el Zorro continúan en Johnny The Fox meets Jimmy the Weed, ("Johnny el Zorro conoce a Jimmy el Hierba”), brillante y arriesgado tema que juega con el spoken-word y que tiene un alma canalla y una estructura inesperadamente funk. Old Flame es un nuevo remanso de calma, el descanso del guerrero o, en este caso, del forajido, que no tarda en volver a la acción en la intensa obra maestra que es Massacre, en la que Thin Lizzy vuelve a sonar en lo más alto de esa colina imaginaria desde la que el zorro contempla amenazante al resto de los mortales, inundando los surcos del vinilo de dobles guitarras al galope y de ese sonido tan reconocible e inimitable de rock con toques celtas. Para el final se dejan una nueva vuelta a la tierna balada en Sweet Marie, para que Lynott se luzca en una interpretación llena de sentimiento, y un cierre sorprendente con Boogie Woogie Dance, en la que Brian Downey da toda una "master class" a los mandos de una desenfrenada batería.

Una inquietante silueta animal sigue mirando a la lejana ciudad, en la que a estas horas duermen los protagonistas de las historias de fracaso y mala suerte que pueblan un magnífico disco. Anónimos irlandeses huyendo del hambre a mediados del siglo XIX y en busca del sueño americano, y carismáticos delincuentes de ebria épica y fatal destino, todos ellos irresistibles perdedores dibujados por la pluma y la imaginación de Lynott. Entre la espectacular fuga que fue Jailbreak, y la bien ganada mala reputación que vino después, un carismático zorro campó a sus anchas por las oscuras callejuelas de finales de los setenta. Te dirán que es mejor que no te toparas con el, pero es todo lo contrario. Nunca es tarde para descubrirle. ¿Su nombre? Se llamaba Johnny... ¡Johnny The Fox!

0381.- Once I was - Tim Buckley

 


El nombre de Tim Buckley resuena en la historia de la música como una especie de maldición, similar a lo que encontramos en la tragedia griega. Dotado de una voz pura, tan embellecedora como singular, Tim Buckley fue uno de sus genios desaparecido demasiado pronto, con sólo 28 años, víctima de una sobredosis. El destino no quedó ahí, ya que su hijo Jeff, también reconocido cantante, le conocerá una muerte accidental en un ahogamiento a la edad de 30 años. Una tragedia acentuada por el hecho de que la separación/divorcio entre Tim Buckley y Mary Guibert, hará que Jeff haya visto a su padre sólo una vez en 1974 algún tiempo antes de la tragedia. Además de su talento vocal, mezclando influencias como Bob Dylan, el joven prodigio Tim también fue un notable guitarrista y un maravilloso compositor/poeta. Se convertirá así, con el transcurso de su carrera, en uno de los iconos de este movimiento tan popular hasta finales de los años sesenta. La carrera de Buckley comenzó con su debut en 1966, Tim Buckley, su mezcla de pop y folk rock basándose en las influencias populares de la época. Su popularidad alcanzó su punto máximo con el segundo álbum Goodbye and Hello, un disco más maduro con influencias vanguardistas y sentimientos políticos. En los tres años que siguieron, Buckley estuvo en su momento más prolífico y experimental, produciendo cuatro álbumes de diferentes estilos. Happy Sad y Blue Afternoon mostraron las raíces folclóricas de Buckley mientras que Lorca viró hacia estilos más vanguardistas. El álbum final de este período, Starsailor, es una mezcla de jazz, funk y estilos vanguardistas, lo que representa su evolución continua en el género. Este período, aunque obtuvo cierto éxito de crítica, resultó desastroso para las ventas de sus discos, ya que la disparidad de sus estilos hizo que su base de fans casi desapareciera.

 

Once I Was, es uno de los dos sencillos extraídos del disco Goodbye Hello, el álbum donde Tim encontró su verdadera voz, y resultó ser capaz de embelesar a las audiencias utilizando tanto los registros más bajos como su distintivo falsete. Su amigo de la escuela secundaria, letrista y colaborador musical Larry Beckett también puso su parte, lo que dio como resultado mejores canciones en general (la mitad de las canciones de este álbum se atribuyen a Buckley/Beckett) con letras más profundas que abordan temas como la guerra, las drogas y el amor, como muchas otras bandas por excelencia de finales de los sesenta. Once I was es claramente un folk nostálgico, una llamada a Neil Young, quien lanzará su primera obra en solitario solo dos años después, en ella evoca el fin del amor, los rostros que alguna vez fueron amados y luego rápidamente olvidados en beneficio de los demás. La actuación de Buckley es cálida y tierna, y la armónica le da un toque realmente agradable, el resto de instrumentos crean un sonido militarista en la pista que encaja muy bien, Buckley aumenta la intensidad a medida que avanza la pista, lo que la hace sentir cruda y apasionada.