Un país, un artista: Cuba - Silvio Rodriguez

 




Cuba es música, sin duda, en el país del Caribe encontramos multitud de estilos y sus habitantes son unos grandes apasionados de la música, a primeros de los años 60 se desarrolló una revolución musical en Cuba con la aparición del movimiento Nueva Trova. Dentro de este fenómeno musical se destaca el cantautor Silvio Rodríguez, uno de los músicos cubanos más destacados y queridos por el público.

 

Silvio Rodríguez es un artista de origen cubano, destacado guitarrista, cantautor y poeta. Nació en 1949 en San Antonio de los Baños. De origen campesino de escasos recursos económicos. Hijo de Víctor Rodríguez, un agricultor que en sus buenos tiempos fue tallador de diamantes y ebanista y de Argelia Domínguez una ama de casa, aficionada al canto. A lo largo de su infancia participó en varios concursos uno de ellos auspiciados por la emisora CMQ, en el cual ganó el primer lugar con el bolero “Viajera”. Incursionó en la ejecución de la tambora con su tío Ramiro imitando la música de Benny Moré y la Orquesta Aragón. A los 7 años de edad, comenzó a estudiar piano en el Conservatorio La Milagrosa, pero abandonó estos estudios al poco tiempo. En 1959, estalla la revolución liderada por Fidel Castro que derrocó la dictadura de Batista y Silvio se alistó en las Juventudes Socialistas. En 1967 comienza su carrera musical debutando en el programa de televisión “Música y Estrellas” y en 1968, fue conductor del programa de televisión “Mientras tanto”. Junto con otros cantautores como Pablo Milanés, Vicente Feliú y Noel Nicola, conforma el grupo que inició el movimiento artístico, llamado La Nueva Trova Cubana que tuvo sus raíces en la trova tradicional, pero se diferenció de esta debido a que su contenido fue político, en un sentido muy amplio. La Nueva Trova combinó música popular tradicional con textos “progresistas” y frecuentemente politizados, y estuvo relacionada con el movimiento de la Nueva canción latinoamericana, especialmente con la argentina. Algunos de los miembros de la Nueva Trova fueron también influenciados por el rock y la música pop de su época.

 

En 1969, debido a algunos comentarios hechos sobre la popular banda inglesa The Beatles , Silvio fue despedido de su trabajo en televisión. En este momento decide emprender un viaje por mar a bordo del arrastrero Playa Girón. En un viaje que duraría 4 meses, Silvio compuso un total de sesenta y dos canciones, que grabaría en tres casetes de 90 minutos cada una. De aquí surgió una de las canciones más conocidas de Silvio: Ojalá. Además, compuso en este viaje Resumen de noticias , Fábula de Océano , Cuando digo futuro , Hoy no quiero estar lejos de la casa y el árbol , Cleopatra y Playa Girón , entre otros.


El primer disco de gran disco de Silvio fue Dias y Flores, no nos muestra un músico primerizo, sino un músico que ya llevaba muchos años de carrera a sus espaldas, habiendo editado algunos sencillos y participado en obras colectivas. Silvio Rodríguez rompe con esta magnífica obra algunos de los tópicos que suelen atribuirse a la canción de autor, en estos momentos aún llamada "canción protesta", entre ellos el supuesto panfletarismo. Y sí, Silvio Rodríguez tiene canciones políticas, entre muchas otras temáticas, pero haciéndolo siempre desde un enfoque político o inusual, siendo uno de los más claros ejemplo la canción "Días y flores" que da título al disco, cómo desde una sencilla canción de amor se transita a una canción de rabia ante los males que afligen al mundo. También hay espacio para reflexiones filosóficas ante la vida y la existencia, y ante el propio ejercicio de hacer canciones. En 1978 lanzaría su segundo disco, Al final de este viaje , solo con instrumentos acústicos, una de las mejores grabaciones de la historia en español. Este álbum reúne las canciones que demuestran su gran talento, letras íntimas, que incluyen principios políticos y personales, todo cantado una de las mejores voces de la trova. Incluso si uno no fuera seguidor de los valores de la Nueva trova, es innegable la habilidad de Rodríguez para aplicarle poesía sensible a sus ideales. Sencillamente, no se puede discutir con el manejo de las palabras de este señor, pero no son solo las letras, descubrimos un excelente trabajo en guitarra, a la que Silvio sabe sacarle la melancolía y la pasión que su voz encarna. Este disco tendría canciones tan reconocidas como La era está pariendo un corazón, Canción del elegido y Ojalá. Silvio Rodríguez fue a partir de entonces una de las figuras más reconocidas en los escenarios nacionales y uno de los representantes más queridos de la música isleña en el exterior. Mujeres es otro disco casi redondo nuevamente las letras y la guitarra juegan y se entrelazan con la elegancia, vestidas de poesía con mayúsculas en algunos de sus temas. Creo que es uno de los imprescindibles de Silvio más cuando podemos escuchar el tema Te doy una canción. 

Rabo de nube apareció en 1980, dedicado al vigésimo aniversario de la revolución cubana. Causó

sensación la portada, un collage hecho por la pequeña hija de un escritor amigo llamado Gregorio Selser, vemos un tornado acompañado de rayos y truenos que barre la isla, la canción que da título al álbum habla de cómo “en Cuba a la gente del campo les llama rabo de nube, hay que crecer, vivir el mundo y darse cuenta de lo necesarios que serían, si barrieran con todas las tristezas que no les deja disfrutar. Esta canción significa comunicarme con un sentimiento de todos, seamos de donde seamos y pensemos como pensemos”. Unicornio es un álbum de principios de los ochenta, que era el tipo de época en la que la buena música iba a morir. El álbum tiene su parte de sonidos de sintetizador locos y orquestación exagerada, pero admirablemente mantiene la voz de Rodríguez y la guitarra de cuerdas al frente como protagonista del álbum, en este album Silvio sería acompañado por primera vez por una orquesta y será este disco el que ganaría fama internacional, especialmente en países latinoamericanos. Su historia es más larga pero no queremos abrumar traten de disfrutar de sus primeras cinco joyas.

 

Silvio Rodríguez se ha ganado la admiración de sus oyentes con su voz suave, sus melodías únicas y sus letras llenas de emoción. Sus presentaciones en teatros y barrios de Cuba siempre se caracterizan por una enorme asistencia. Si es música cubana, es una de las grandes que no se escuchan. Silvio Rodríguez sigue siendo un referente de lo mejor de la Isla, en lo que al escenario musical se refiere

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