La música en historias: Hunky Dory #MesDavidBowie

 





El primero de los monumentales clásicos de Bowie. Hunky Dory es claramente el intento de Bowie de hacer un álbum de "cantautor", repleto de pintorescas canciones cargada con bastante piano y con música un poco más variada tanto en sonido como en calidad que el glam rock consistentemente sublime de Ziggy Stardust. Hunky Dory se inspiró parcialmente en una gira por Estados Unidos, de ahí que contenga canciones de tributo a Bob Dylan, Andy Warhol y Velvet Underground, fue algo así como un cambio para Bowie en ese momento y esta considerado un buen golpe en la mesa de Bowie y para su tiempo una verdadera revelación entre las grandes obras míticas de otros músicos (en 1971 estaba el volumen IV de Led Zeppelin, Master of Reality de Black Sabbath, Who´s Next de The Who, y el Stick Fingers de los Rolling Stones) que consiguió situarle en un lugar mucho más alto, permitiéndole desenvoltura a nivel compositivo y preparándolo para lo que sería su momento de fama mundial.

 

Abre el álbum con Changes con ese famoso coro tartamudo que encarna gran parte de lo que Bowie iba a ser, cambiando y evolucionando a lo largo de su carrera musical ya que él nunca tuvo miedo de enfrentar a lo extraño. La canción es muy pegadiza y se te clava en el cerebro entre otras cosas por ese coro que sobresale del resto de la canción. Bowie haciendo "ch-ch-ch-changes", imitando el ritmo del piano sobre el funk deliberado de Trevor Bolder. Oh! You Pretty Things una canción divertida y pegadiza con un sonido muy optimista que logra ser sobresaliente, una vez más, se escuda principalmente en el encanto y la melodía increíble que Bowie es capaz de crear con tanta eficacia, una canción increíble sin pretensiones, que rezuma amor paternal y felicidad difusa. Eight Line Poem la podemos categorizar de curiosidad, más que una canción propiamente dicha. Aunque posiblemente sea la canción más débil del álbum, no está mal, ya que está impregnada de melancolía y sirve para prepararnos para otra de las joyas. Si la escucháramos aparte no pasaría del minuto, ensamblada en el álbum puede resultar hasta apropiada, ya que después de esta vamos a descubrir Life on Mars?, inmensa y atemporal canción de, adopta un enfoque mucho más grandioso, en el que cada momento de la canción conduce al imponente coro culminante. Si bien la melodía y la letra es algo repetitiva, los cambios de tono dan una sensación constante de escalada que hace que la canción sea tan memorable como es. Bowie se ha referido a este tema como "la reacción de una joven sensible a los medios de comunicación" y explicó despues que ella "Creo que se siente decepcionada con la realidad ... que aunque está viviendo en la triste realidad, le dicen que hay una vida mucho mejor en alguna parte, y está amargamente decepcionada de no tener acceso a él ". Bowie se le ocurrió escribir este tema después de que le pidieran que pusiera la letra en inglés de una canción francesa llamada "Comme d'habitude", Paul Anka finalmente compró los derechos de la canción francesa original y la reescribió en inglés como " My Way ", que más tarde se hizo famosa por Frank Sinatra. Life on Mars? utiliza prácticamente los mismos acordes que "My Way" y las notas escritas en el vinilo de Hunky Dory afirman que la canción está "inspirada en Frankie". Aunque es la canción más famosa del álbum no fue lanzada en single hasta pasados dos años de la publicación del álbum.


Kooks está escrita para el hijo recién nacido de David, y espera que él esté feliz de quedarse con 'la pareja de locos' que son sus padres. Es otro número pegadizo, con la voz cautivadora de Bowie y la producción que hace que su marco melódico simple sea aún más interesante convirtiéndose en un buen tributo a The Kinks acompañado de un piano que suena muy a Elton John. Quicksand es una sutil epopeya que se acerca lentamente a ti, llevándote de un lado a otro, desde el juguetón piano de Rick Wakeman a los acordes de guitarra característicos de Mick Ronson, mientras escuchas como Bowie lamenta con tristeza la naturaleza inhibidora de la religión. Esta es una canción tristemente triste, una sátira del ateísmo (en cuyo caso me ofende) o un retrato genuinamente pesimista y desgarrador del cansancio y el cansancio del mundo (¡y este fue solo su cuarto álbum!). Fill Your Heart es extraña, pero encaja perfectamente, un pequeño número deliciosamente juguetón y optimista, que le permite a Wakeman correr arriba y abajo del teclado con una destreza envidiable, después de lo escuchado es quizás una de las más flojas del álbum. Andy Warhol se disfruta con esa guitarra acústica que sube y baja sobre acordes furtivos, convirtiéndose en un tributo al artista, que no pudo vivir para escucharlo, como no se transforma en un paseo en alfombra mágica psicodélica. La guitarra conductora y las letras extrañas ("Andy caminando Andy cansado, Andy duerme un poco") horrorizaron a muchos de los compañeros del artista, pero para el oyente, la canción es una maravilla psicodélica gloriosamente tonta.



En Song for Bob Dylan Bowie se las arregla para sonar un poco como Dylan. La canción es un hermoso tributo a Dylan, pero también queda corta para otras canciones que hemos escuchado. Queen Bitch está bien, una buena imitación de "Sweet Jane" de la Velvet Underground solo que es mucho más energética, utiliza un tono de guitarra más abrasivo, que cuando se combina con la entrega vocal más sarcástica que Bowie proporciona en esta pista, hace que suene muy parecida a una canción de Velvet Underground. No solo aporta algo de frescura al álbum, por ser una pista divertida y contagiosa con un sonido muy optimista que logra ser sobresaliente una vez más, basado principalmente en el encanto y la melodía asombrosa que Bowie es capaz de crear de manera tan efectiva. Cerramos con The Bewlay Brothers, una de las canciones más débiles del álbum, con el mismo tono que "Quicksand" pero no tan conmovedora. Es una bella canción, con aliteraciones y letras que cuentan una historia real, pero que termina este brillante álbum con una nota negativa

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