El disco de la semana 211: The Doors - Waiting for the sun

THE DOORS se había formado en 1965 y llevaban apenas dos años antes de publicar esa joya titulada "Light My Fire" y a la vez convertirse en una de las bandas psicodélicas más exitosas de los 60. Los cuatro fabulosos de Estados Unidos, eran el siempre controvertido cantante y poeta extraordinario Jim Morrison, el teclista Ray Manzarek, el guitarrista Robby Krieger y el batería John Densmore, tuvieron una exitosa carrera de dos años con los primeros dos álbumes "The Doors" y "Strange Days" utilizando material que Morrison había traído propio transformándolo en una infusión psicodélica salvaje. El sonido único de THE DOORS se debió al hecho de que los miembros tenían antecedentes tocando distintos géneros de jazz, rock, blues y folk complementados por la contribución poética de Morrison. En los dos primeros álbumes se unieron de manera espontánea y cohesiva casi por arte de magia, WAITING FOR THE SUN fue un esfuerzo mucho más exigente. Los miembros de la banda no solo estaban agotados por la vorágine de los conciertos en vivo y las presiones de la fama instantánea, sino que el comportamiento errático de Morrison hizo que la grabación y el proceso creativo fueran casi imposibles.

 

Inicia el álbum con uno de sus grandes clásicos, Hello, I Love You, quizás uno de los éxitos más comerciales que haya grabado la banda, fue una de sus primeras composiciones y no entiendo cómo no se publicó en cualquiera de sus dos primeros álbumes, es un gran trabajo, empezando por el riff de apertura hasta la voz de Jim Morrison. Sumémosle que la melodía fue lo suficientemente pegadiza para que tuviera una gran difusión en la radio, cuando se lanzó como single, alcanzó la posición número uno en los Estados Unidos, disfruto mucho con esta especie de pop psicodélico suave. The Kinks demandó el tema aduciendo que era similar a All Day y All of The Night , pero al final la demanda no llegó a ninguna parte. Love Street es otra canción bastante ligera, aunque me parece superior a Hello, I love you. Detenerse a escuchar ese tambor estilo jazz que acompañados del órgano y el piano logran transportan a un lugar relajante y bonito. Las voces y la letra también son realmente geniales, estamos ante la canción más dulce que jamás hayan hecho los Doors, y eso no tiene por qué ser malo. Como curiosidad detrás de la canción existe una historia real. Pamela, la entonces novia de Jim, se compró una pequeña boutique de moda en esa misma calle, en un principio era una distracción para mantenerla fuera de las giras, pero terminó cerrándola por quiebra y dejando para la posteridad una excusa para este tema. Not to Touch the Earth podría catalogarse como la pista más inquietante de este álbum, la letra está plagada de imaginación apocalíptica aumentada por un órgano y una guitarra realmente inquietantes, como acompañamiento a los gritos de Jim en el medio y al final de la canción, un caos y creo que así es como querían que sonara. El tema fue escrito junto con Nico durante el romance que tuvo con Jim Morrison. Summer's Almost Gone es una de las pistas más subestimadas de The Doors, contiene una letra genial con algo de guitarra blues, órganos y batería de jazz, parece una brisa pasajera al principio, con una melodía simple y directa. La típica canción que no te das cuenta de que te gusta hasta que descubres las veces que te han pillado cantándola o tarareándola.


 

 

Wintertime Love, es realmente extraña y corta, ni siquiera parece una canción de The Doors. Un tema pop, hecha al estilo de un vals de trance, pero a diferencia de "Hello, I Love You", pero sin ese toque The Doors que todos amamos. The Unknown Soldier fue el primer sencillo lanzado a pesar de que es una de las pistas que suenan menos comerciales del álbum, la canción tiene un ambiente dominado por el teclado antes de irrumpir una marcha de tambores militar y algunos disparos de rifle. Fue una canción muy difícil de tocar en vivo durante los años de la Guerra de Vietnam y se convirtió en una de las favoritas entre los fans, no es raro ya que estamos ante una de las mejores pistas de The Doors. Para mí es muy grande publicar así una canción contra la guerra criticando a los millones que solo dan a la guerra un momento fugaz de su tiempo mientras desayunan. La frase de "No nacidos vivos, muertos vivientes" puede ser una crítica de la existencia mundana de muchas personas. La canción concluye en ambiente de celebración con el anuncio "La guerra ha terminado". Para muchos es la cima del álbum. Una gran canción dramática, que muestra los sentimientos de Jim sobre las fuerzas armadas, con la que su familia tenía mucho que ver y en teoría a lo que estaba destinado, así que aprovechó cada oportunidad para patear las tradiciones familiares en público


Spanish Caravan destaca por su atrevida intro de guitarra flamenca dejando uno de los momentos más virtuosos de Krieger. La canción se basa en la famosa pieza clásica de Isaac Albéniz “Asturias (Leyenda)” y demuestra las influencias flamencas de la banda en general. Tras la guitarra, la canción avanza hacia un órgano conducido por la oscuridad, convirtiéndose en una jam de rock progresivo. Una canción estructurada en dos partes: una sección romántica donde predomina la guitarra flamenca y una parte más áspera, con teclado y guitarra eléctrica. Cada una por separado es magnífica, las combinas y tienes una canción realmente fascinante y cautivadora con un sello muy particular. My Wild Love para mí es una de las canciones más extraña, un tema que solo contó con la voz principal de Morrison, los coros de los otros miembros de la banda, algunos aplausos de apoyo y algunos efectos sonoros acompañado de una letra muy inquietante. We Could Be So Good Together, es la otra pista creada con Nico, una canción con un gran riff de órgano junto con algunos rellenos de guitarra decentes de Krieger, pero se queda bastante mediocre dentro del tono del álbum. Yes, the River Knows, una de las pistas más hermosas de The Doors en general. La letra es muy buena y el piano un lujo al alcance de pocos. Para mí, es una de las canciones de The Doors más subestimadas que existen, poesía de Morrison con música delicada y cantada con el tono del mejor barítono romántico de Jim y ciertos ramalazos a The Beatles. Five to One que con sus 4:22 minutos es la canción más larga del álbum, un auténtico blues rock. Jugada muy interesante de Jim, una bravuconería, en tu cara, que mostraba a Jim como el bluesman con barba en el que se estaba convirtiendo. Una canción fuera de lugar en cuanto al sonido, pero un buen final para el álbum.

 


WAITING FOR THE SUN a pesar de estar un poco por debajo de los dos primeros álbumes es imprescindible, aunque muestre una versión más comercial de THE DOORS dejándose llevar por las fuerzas que los habían colocado en lugares altos, plagado de fuertes ganchos melódicos respaldados por los sonidos instrumentales únicos que acompañaban la idiosincrasia única de Morrison.

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