martes, 30 de octubre de 2018

El disco de la semana 38: Public Image Ltd - Album



LA IRA ES ENERGÍA


En el verano de 1998, en un supermercado londinense, a pocos días de regresar a Madrid tras el infructuoso intento que mi hermana y yo emprendimos para mejorar nuestro nivel de inglés en la capital inglesa, me detuve ante las diferentes variedades de tomate frito de uno de los estantes. Decenas de marcas, etiquetadas en múltiples colores, combinando el tomate frito con una inmensa variedad de especias, pero ni un solo frasco de, simple y llanamente, tomate frito a secas.

Después de un mes entero de dificultades para adaptarme a la vida londinense, las particularidades de la oferta alimenticia no eran ya motivo de sorpresa, pero de alguna manera en aquel momento, de pié frente a un muro de botes de tomate, mi cerebro hizo "click" porque la gota había colmado el vaso. Paré por un momento el disco de PIL que sonaba por los auriculares de mi Discman, y me invadió una gran sensación de ira, sentimiento que según John Lydon y sus PIL es una relevante fuente de energía.

En 1998, el Discman había relevado al Walkman en mi mochila, y PIL a los Sex Pistols, siguiendo la natural evolución por la que acabas siguiendo al cantante de tu grupo favorito cuándo éste se disuelve. El proceso de descubrimiento de PIL fue lento y laborioso, no era fácil conseguir discos de un grupo totalmente desconocido en España, así que mi primer contacto con el disco "Album" llegó muchos años después de su publicación en 1986. De hecho, en el año del lanzamiento de este disco, yo estaba aún descubriendo a los Sex Pistols (momento detallado en la música en historias: La Zona Punk).

En 1986 John Lydon (Johnny Rotten en los Sex Pistols), recién llegado a Hollywood, descubría que el grupo de jóvenes músicos, contratados para su nueva entrega de PIL, estaba totalmente sobrepasado por la presión de grabar en un gran estudio y no daba la talla para ese propósito. Tuvo que prescindir de ellos, y se vió en ese momento solo y sin posibilidad de grabar sus canciones.

Su productor, Bill Laswell, se puso rápidamente a buscar músicos que quisieran tocar en un disco de baja repercusión y que no pidieran a cambio grandes cantidades de dinero. Para su gran sorpresa, se subieron al barco Ginger Baker, batería de Cream (aunque en el disco también toca Tony Williams en algunos temas), y Steve Vai a la guitarra. Ryuchi Sakamoto añadió unas líneas de teclado y el propio Bill Laswell se hizo cargo del bajo para que este particular "PIL" echara a andar.


Para que el disco fuera considerado un disco de PIL, y no como un disco de varios músicos conocidos colaborando, Johnny tomó la decisión de no incluir créditos en el álbum y, llevando la idea al máximo, decidió también que se llamaría simplemente "Álbum" ("CD" o "Cassette" en las versiones en estos soportes). Tampoco habría un diseño diferencial para el producto, ya que el disco sería a todos los efectos una "marca blanca". El propio Johnny lo definió como: "Un artículo sin marca, genérico. Sin rodeos, las cosas como son y punto". Y eso es justo lo que yo necesitaba en aquel momento clave y surrealista de mi vida. Simple y llanamente, tomate frito.



A diferencia de otros discos de PIL en los que, si no eres un iniciado en la manera tan particular que tienen de enfocar y expresar su música, correrías despavorido hacia tu reproductor de discos pensando que estaba dando chirriantes signos de mal funcionamiento, el primer tema "FFF" respeta bastante los cánones del concepto de canción rock y proporciona la rotundidad de arranque necesaria para empezar a valorar las bondades de este disco. La batería de Ginger Baker o Tony Williams (desafortunadamente Johnny no recuerda que batería agarró las baquetas en cada uno de los temas) es demoledora, y Johnny canta con la rabia de un poseso, o de alguien que quiere estar a la altura de los grandes músicos que lo rodeaban. Y en este disco lo está.



"Rise" es la gran apuesta del disco, el hit en single que Johnny nunca tuvo. Una canción con ciertos aires étnicos, gracias a la colaboración de, en sus propias palabras, "un tío indio llamado Shankar que tocó una especie de violín indio que encajaba a la perfección". Gracias Johnny por la calidad de los datos, como suele decirse "si te acuerdas de los 60 es que no los viviste", y esto en el caso de Johnny aplica para varias décadas posteriores. Más acertado estuvo nuestro protagonista en describir el sentimiento fundamental de la canción, a través de la frase mítica que emerge en este gran tema: "¡La ira es energía!".


"Fishing" continúa por la senda del rock, apoyada en la rotunda batería y en las líneas de guitarra de Steve Vai como genial acompañamiento a las peculiares inflexiones vocales de Johnny, el enfant terrible del punk y del "techno rock post punk" al que nos llevó con PIL.

El disco parece tomarse una tregua con "Round", tema más suave que los anteriores y basado en el repetitivo estribillo en el que Johnny engancha una y otra vez la palabra del título. 

"Bags" tiene en común con el resto de canciones hermanas del disco la machacona y rotunda batería y el repetitivo estribillo, pero viene con una carga extra de teclados que le dan un toque más ochentero a la propuesta sonora de estos PIL remozados.  

"Home" es la segunda gran apuesta del disco de cara a las listas de ventas. La guitarra de Steve Vai chisporrotea en primer plano y las transiciones de teclado tienen un cierto toque épico. Johnny está aquí en su salsa, estirando las palabras en los finales de frase, particular marca de la casa desde los tiempos de los Pistols.

"Ease" tiene un comienzo ilusionante, que parece vislumbrar la rareza final que todo disco imaginativo y diferente debe incluir, arrancando con unas líneas de teclado de aire oriental que, me arriesgo a asegurar, llevan la firma de Ryuchi Sakamoto. Con la entrada de la guitarra de Steve Vai, la canción retorna a terrenos más convencionales y se queda a medio camino de lo que podría haber sido. Tema largo y desarrollado (se prolonga hasta los 8 minutos con la ayuda de un gran solo de Vai) que alcanza cotas instrumentales difíciles de encontrar en otros discos de PIL.


Todo esto estaba en mi Discman en aquellos últimos días en Londres. El mismo Discman que, el día de la vuelta a España, en un abarrotado autobús que se dirigía a la estación Victoria, descansaba guardado en mi mochila de viaje. En un frenazo a causa del complicado tráfico, no pude evitar dar un leve y accidental golpe a un pasajero con la mochila. Intenté girarme para pedirle disculpas pero, a medio camino del giro, le escuché decir "¡Shit!" (mierda).

No dije nada en un primer momento, pero el resto del viaje la indignación estuvo dando vueltas sin parar en mi cabeza. ¿Iba a ser ese comentario despectivo el último recuerdo de mi experiencia en Londres? Y más irracionalmente... ¿Iba a marcar ese episodio una pauta en mi vida en la que, en adelante, me dejara pisar por cualquiera que pudiera considerarme como una mierda? Decidí que no.


Como si el Discman estuviera dentro de mi cabeza en lugar de en la mochila, las notas de "Rise" comenzaron a sonar en mi cerebro, en concreto la parte en la que la frase clave se repite: "¡Anger is an energy!" (¡La ira es energía!). Conforme pasaban las paradas, el autobús se fue despejando, hasta que los dos pudimos estar frente a frente, y pude ponerle cara a mi alter ego. Un señor con bigote y cara de ser poco amigo de los mochileros, que en ese momento pulsó el botón de solicitud de parada.

Sin dejar de mirarle de frente, en el momento en que se abrieron las puertas le dije: "'¡Bye, bye shity man!" (¡Adiós, hombre de la mierda!) en referencia a su desagradable comentario. Mi hermana me miró entonces con los ojos desorbitados, tan sorprendida como el señor del bigote, que me miró con gesto inevitablemente serio. Tras unos segundos de silenciosa tensión, asintió educadamente con la cabeza como si reconociera que mi ofensa era, desde un punto de vista salomónico, una respuesta a su inadecuada conducta, y por tanto estábamos los dos empatados. "Bye Bye" contestó, antes de girarse y abandonar el autobús. Las puertas se cerraron, le vi alejarse, y mi último recuerdo de aquella experiencia fue que "la ira es energía".

lunes, 29 de octubre de 2018

El disco de la semana 37: Allan Holdsworth - Road Games

Road Games



     Eddie Van Halen, Steve Morse, Tom Morello, Joe Satriani, Steve Vai, Greg Howe, Gary Moore, Carlos Santana, Yngwie Malmsteen, Frank Zappa, David Gilmour, John Petrucci, todos son enormes guitarristas de talla mundial, pero ¿Que nexo de unión y por consiguiente tienen todos en común? un nombre, Allan Holdsworth, todos los anteriores ha manifestado su admiración hacia este músico y la influencia que ha creado en todos ellos ¿pero quién es Allan Holdsworth?

    Allan Holdsworth, guitarrista británico de jazz fusión, nace en Bradford (Inglaterra) en 1946, y en 1969, con apenas 23 años forma ya su primera banda Igginbottom, con la que lanza un único álbum de estudio, Igginbottom Wrench, un disco donde ya muestra el tipo de sonido novedoso que hace, una mezcla de jazz fusión y rock progresivo. A raíz de aquí el famoso saxofonista de jazz Ray Warleig se fija en Allan y le introduce en el circuito profesional de jazz del Reino Unido.



 
En 1971 forma parte del grupo Sunship, una banda especializada en jam session donde Allan se destapa como un excelente músico de improvisación. Al año siguiente, 1972, Allan disfruta ya de una excelente fama y es considerado como uno de los músicos con mayor prestigio y potencial de la escena británica, lo que le vale para ingresar en el grupo de rock progresivo Tempest, una banda con un sonido más roquero  y con toques folk y jazz. Con Tempest graba el álbum llamado Tempest el cuál obtiene una gran recepción entre la crítica especializada pero no logra la mísma recepción en las listas de ventas. Con Tempest llega a grabar un segundo disco "pirata" en directo, y es justo después de grabarlo cuando decide abandonar el grupo, el motivo, Tempest quería fichar un segundo guitarrista para alternar los trabajos del grupo a la guitarra, algo con lo que Allan no estaba de acuerdo.

     Después de dejar Tempest, la actividad de Allan sigue siendo muy activa, forma parte de bandas como Soft Machine, a la que da un aire renovado con su estilo en el disco Bundles el cuál llama la atención de los medios especializados. Colabora con el el gran batería Tony Williams (famoso por tocar con gente de la talla de Miles Davis). Después de su paso por la formación de Tony Williams toca en varias bandas más como el grupo de Jean-Luc Ponty (Frank Zappa), UK ó Bruford.

     En 1980 Allan decide crear su propia formación, I.O.U., con la que graba su disco homónimo en 1982, un álbum que vuelve a recibir grandes críticas de los medios especializados. Por estas fechas Allan ya había llamado la atención del guitarrista Eddie Van Halen, que si bien ya había hablado del talento de Allan anteriormente, ahora llega a decir "Allan es capaz de hacer con cuatro dedos lo que yo hago con dos manos". su sonido ya había llamado la atención de famosos guitarristas, y consideraban a Allan como uno de los guitarristas más influyentes del panorama musical.
Van Halen pone en conocimiento de su productor Ted Templeman la existencia de este genial guitarrista y éste le ficha para la todopoderosa Warner Bros. Una vez fichado y bajo la producción de Templeman Allan publica Road Games, un disco del que llegó a declarar que era su peor trabajo publicado, por culpa de la presión ejercida por Templeman en la producción, lo que creó contínuas desavenencias a la hora de enfocar el trabajo.
El disco pese a su escasa repercusión en ventas, se convierte en disco de culto e incluso es nominado a los premios Grammy. Estos hechos hacen que Allan tome la determinación de no volver a fichar por una discográfica grande jamás.

     Holdswoth decide fichar por la discográfica Enigma, compañía que le permite fichar a sus propios músicos y además le deja controlar los aspectos creativos, y en 1985 publica Metal Fatigue, disco que es considerado por la crítica como el mejor trabajo hecho por él en toda su carrera musical.

     En 1986 publica Atavachron, un álbum que se convierte en referencia  y él en precursor del uso del SynthAxe, un controlador MIDI parecido a una guitarra eléctrica (creado por Bill Aitken, Mike Dixon y Tony Sedivy en 1986), y es básicamente un instrumento electrónico similar a una guitarra electrónica y que permite manejar el tono con el aliento.

     La actividad de Allan Holdsworth hasta abril de 2017, fecha de su fallecimiento seguió siendo muy prolífica, tanto en solitario como en multitud de colaboraciones y estilos como el acid jazz, free jazz, musica eléctrónica, metal progresivo ó rock.

     Me he dacantado como disco recomendado para esta ocasión por Road Games, precisamente el considerado peor trabajo por el mismísimo Allan, y lo hago precisamente porque cuando lo escuché me encantó, ¿Si éste era el peor trabajo de Allan Holdsworth, dicho por el mísmo, Cómo serían sus demás discos? Ahí lo dejo. Un disco con sólo seis temas, pero repletas del virtuosismo instrumental donde Allan demuestra como es capaz de fusionar estilos como el jazz o el rock progresivo con una facilidad y una naturalidad increíble.

     Allan, un músico que se quejaba amargamente de que sus trabajos no se pusieran más en los medios, pues de su música se decía que era demasiado rockera para ponerla en las emisoras de jazz y demasiado jazz para ponerlo en las emisoras de Rock.
Van Halen, Satriani, Morello, Moore, Petrucci, Malmsteem, Santana, y tantos otros no pueden estar equivocados al nombrar a Allan Holdsworth como una de sus grandes referencias de la guitarra, Frank Zappa llegó  a decir de él: "Allan es uno de los chicos más interesantes del planeta a la guitarra".
Allan Holdsworth, Guitarrista al que yo me atrevo a llamar "Maestro de Maestros", por su forma de entender y ser capaz de modernizar la forma de tocar la guitarra y marcar el camino de grandes guitarristas que se han declarado seguidores incondicionales de su estilo y sus técnicas innovadoras.
     

El disco de la semana 36: Joe Satriani - Surfing With the Alien

Surfing With the Alien



     30 de junio de 1994, esa es una fecha que nunca olvidaré, primero porque ese era el día que yo iba a cumplir mi sueño, ver a Deep Purple en directo, un sueño hecho realidad, segundo porque hice un descubrimiento que me marcaría sobremanera.

     Los días anteriores al concierto se me hicieron eternos, las horas me parecieron días. Me había enterado por la prensa escrita (pues antes lo de Internet como que no existía por entonces) que en noviembre de 1993 y en medio de la gira de presentación del disco The Battle Rages On, y después del concierto que había dado en Finlandia el grupo, Ritchie Blackmore debido a las tensa relación que tenía con los demás miembros pero sobre todo con Ian Gillan había decidido abandonar definitivamente Deep Purple , y Gillan, Lord, Glover y Paice habían recurrido a un joven guitarrista llamado Joe Satriani, todo un completo desconocido para mí por aquel entonces.


     Y por fín llegó el día del tan ansiado concierto donde pude disfrutar de mis queridos Deep Purple y donde descubrí a  Joe Satriani, me pareció asombroso, brutal. A raíz de aquel concierto me puse a buscar desesperadamente material de este guitarrista y conseguí hacerme con una copia del concierto Leyendas de la guitarra que en 1992 se dió con motivo de la Expo 92 en Sevilla. Y allí además de descubrir otro buen número de guitarristas que por etonces no había escuchado volví a quedar encantado con aquel joven de pelo largo nacido en Nueva York y de origen italiano.

     Han pasado ya 25 años de aquel descubrimiento, y aquel joven de pelo largo ahora lleva el pelo cortado al cero (cosas de la edad) y arrastra tras de sí una brillante y extensa carrera habiendose ganado por derecho propio un lugar en el Olimpo de los mejores guitarristas de la historia.

  Joe "Satch" Satriani nace en Nueva York en 1956, y su interés por la guitarra comenzó al enterarse de la muerte de Jimi Hendrix, una de sus grandes influencias. En 1974 comenzó a estudiar música con el guitarrista de jazz Billy Bauer (el cuál alternó su faceta grabando álbumes de jazz y realizando colaboraciones con importantes músicos de jazz con la faceta de profesor de guitarra) y con el pianista Lennie Tristano (además de ser una gran pianista y compositor fue un excelente profesor de improvisación de jazz). Otra de sus grandes influencias fue el magnífico guitarrista de jazz - rock Allan Holdsworth. Esto nos da una idea de la excelente formación de que adquiere Satch, algo que le sirve para dar clase a guitarristas de la talla Steve Vai, Tom Morello (Rage Againts The Machine), Andy Timmons, Charlie Hunter ó Kirk Hammett (Metallica) entre otros. Es tal el nivel que Satch ha adquirido durante estos años que ha conseguido dominar casi todas las técnicas de guitarra.
 

     En 1986 publica su primer álbum de estudio, Not of This Earth, un disco que le deja endeudado, pero recibe cierta ayuda de Greg Kihn el cuál a cambio de unirse a su banda (Greg Kihn Band) le ayuda económicamente a pagar la deuda de la grabación de ese primer disco.

     En 1987 publica su segundo álbum de estudio, Surfing With the Alien, precisamente el disco recomendado para esta semana. Sobre la publicación de este disco ya hicimos una reseña en 7dias7notas, "El día que Mick llamó a Satch", y hablabamos precisamente de Satch y cuando publica el disco se embarca en su primera gira en solitario para promocionar este disco, pero las cosas no funcionan como espera y pierde una considerable cantidad de dinero a cada concierto que da. Sin embargo su suerte cambia cuando recibe una llamada de Mick Jagger que se encuentra buscando músicos para su gira en solitario y le dice que le quiere audicionar, indudablemente Satch queda contratado y además Jagger viendo el potencial de Satch le ayuda durante su gira para promocinar Surfing With the Alien, consiguiendo que tanto el disco cómo aquel joven guitarrista triunfasen.

A raíz de ese capote de Mick el disco se posiciona muy bien en las listas de ventas, algo bastante raro si tenemos en cuenta que se trata de un disco instrumental. De hecho durante su carrera ha conseguido vender la nada despreciable cantidad de más de 10 millones de copias en todo el mundo.

     Un disco dónde nos podemos encontrar temas cañeros como Surfing With the alien, este tema lo concibió después de que el título se le pasara por la cabeza y empezara a plantearse que pasaría si los extraterrestres vinieran a la tierra pero en vez de venir  a conquistar o aniquilar al género humano vinieran simplemente con la idea de divertirse. Como curiosidad para los especialistas comentaré que para la grabción de la mayoría de éste disco Satch utilizó una guitarra Kramer Pacer en lugar de la Ibanez 540 Power. El sólo que Satch se marca con el pedal wah-wah lo incluyó la revista Guitar World en su edición del año 2015 en el puesto número 10 de los mejores solos de la historia con wah-wah.
Después de entregar el trabajo a la discográfica Relativity, que produjo el disco, a ésta le pareció buena idea hacer que en la portada apareciera el superhéroe Silver Surfer, de hecho hasta entonces Satch nunca había oído hablar de este personaje.

     Otro tema cañero que podemos escuchar es Satch Boogie, este tema se gestó en 1986. En ese año Satch tenía programada una gira por Europa, pero por cosas del destino tuvo un accidente de coche y tuvo que regresar a casa a Estados Unidos con un collarín para el cuello y con un montón de medicación para tomar, una vez en casa como no tenía mucho que hacer y se aburría se dijo "¿Y si escribo algo de música?", y se puso manos a la obra, sin embargo le costó acabar y rematarlo pues el collarín le impedía mirar mirar correctamente el mástil de la guitarra. Así compuso éste magnífico tema.

     Además de temas cañeros encontraremos temas más lentos y melódicos como Always With Me, Always With You, un tema que Satch compuso como una canción de amor para su mujer Rubina. En un principio Satch quería que el tema sonase muy profundo y con eco, pero cuando llegó al estudio para grabarlo se dio cuenta de que los arpegios que había ideado sonaban mucho mejor tal cuál, secos y directos, por lo que acabó grabando el tema así.



     También encontraremos temas dotados de un virtuosismo brutal, como el tema Midnight, un tema que no llega a los dos minutos y dónde Satch utiliza la técnica del Tapping (técnica que se utiliza la mano de la púa ó ambas manos para presionar las cuerdas directamente sobre el mástil) con dos manos a una velocidad endemonianda.

     En definitiva, Surfing With the Alien es un disco redondo, dónde todos los temas son instrumentales y son capaces de engancharnos y tenernos pegados al equipo de sonido y hacernos sentir y vibrar sobremanera. Un disco que se ha convertido en disco de culto y fundamental para los amantes del rock instrumental. Y es que Satch llega de otro planeta convertido en el mismísimo Silver Surfer y dotado de una tabla y una guitarra eléctrica para divertirse nos descubre un disco instrumental y nos invita a acompañarle y a surfear las notas musicales con su guitarra eléctrica.

domingo, 28 de octubre de 2018

El disco de la semana 35: Dark Side of the Moon, Pink Floyd



"No hay cara oscura de la luna, realmente es toda oscura"

Con esa frase magistral termina The Dark Side of the Moon, eclipsando al que iba a ser su título original (Eclipse). La Luna ha tenido siempre una gran influencia en el ser humano. Conocido es su efecto en las mareas de los océanos y en hombres lobo de muy diverso pelaje. Bajo la luz de la Luna han surgido enamoramientos y canciones, y en el celuloide hemos visto a asesinos perpetrar sus crimenes y a un extraterrestre huir en bicicleta en busca de la nave que le devolvería a su lejano planeta. Es tal su efecto y embrujo que nos empeñamos en ir a visitarla un día, y finalmente lo conseguimos en 1969.

Toda esta veneración se produce ante la cara visible de la Luna. La cara que no se ve fue un misterio inescrutable hasta 1973, año en el que Pink Floyd decidieron explicar al mundo lo que esa cara oculta significaba para el ser humano, o más en concreto para el "lunático" que hay dentro de cada uno de nosotros.

Para mí hay algo de lunático en que el disco que considero es el mejor de la historia de la música se publicara el año de mi nacimiento. Quizá por eso, desde que tengo uso de razón, es decir desde el momento en que mi padre me compró mi primer tocadiscos, en las noches de luna llena me transformo en un hombre lobo capaz de pasar la noche en vela escuchando música. Y después de tantos años, no he encontrado un disco que pueda compararse con este en creatividad, sonido y calidad musical.

El Sgt Peppers de los Beatles, grabado en los mismos estudios en Abbey Road, estaría a la par en cuanto a técnica y búsqueda de innovaciones sonoras, pero en mi opinión y salvo "Lucy in the sky with diamonds" y sobre todo "A day in the life", sus canciones no tienen la altura lírica y épica de muchos de los temas de "The Dark Side", ni la profundidad y significado de sus letras. Las canciones de The Dark Side of the Moon relatan de forma conceptual obsesiones tan terrestres y tan habituales para lunáticos como la angustia existencial ante la vida y la muerte, y el estrés, la ansiedad y el miedo que pueden llevarte a la locura. Temas "ligeramente" más complejos que plantearse si a los 64 ella nos seguirá queriendo igual que ahora (y que conste que pese a la ironía de mi comentario, me encanta "When I'm sixty four").

Sin embargo, en un guiño a la naturaleza lunar del disco, es el también genial álbum de los Beatles el que ha disfrutado de la veneración y el embrujo proyectado por la cara visible del satélite, mientras que el lado oscuro de la luna (The Dark Side of the Moon) ha quedado parcialmente oculto en las sombras del segundo o tercer puesto en la mayoría de las listas de los mejores discos de la historia. Y a esos lugares de privilegio ha llegado gracias a estas canciones:
 

THE DARK SIDE OF THE MOON

"Speak to me" es la obertura del disco, pero en realidad fue el último tema en ser grabado. A modo de presentación de lo que el disco va a ofrecernos, se basa en un fundido de sonidos de todos los demás temas. Los latidos de corazón se intentaron grabar en hospitales, pero la velocidad de un corazón real es mucho mayor que lo que buscaban para crear la enigmática atmósfera oscura del arranque. Finalmente, consiguieron imitar el ruido del corazón con una batidora dentro del bombo de la batería. Desaceleraron el sonido hasta una velocidad que, en palabras de Nick Mason (batería y autor del tema) "habría preocupado a cualquier cardiólogo".

"Breathe" es la primera entrega de dos canciones "gemelas" en su estructura, solo diferenciadas por la letra. La segunda pieza, "Home", está enganchada al final de "Time", por lo que las tres se convierten en temas centrales de la primera parte del disco, creando las bases del gran disco conceptual que es The Dark Side of the Moon.

Breathe (subtitulado en castellano)
https://www.youtube.com/watch?v=RmQP93Ch0kc




"On the run" ahonda de nuevo en la más pura experimentación, un instrumental electrónico asfixiante y rompedor para las técnicas de grabación de la época. Está basado en sintetizadores y sonidos de la biblioteca de efectos de EMI, a la que recurrían habitualmente por los peculiares y variopintos efectos que allí encontraban, pero los sonidos de pisadas son reales y fueron grabados en una cámara de eco del estudio de Abbey Road.


El anterior tema te deja un poco descolocado, lo cuál hace más sorprendente e inesperado el comienzo de "Time". La primera vez que escuché la multitud de relojes, sonando a todo volumen por el altavoz, no pude evitar pegar un respingo de sorpresa. Los sonidos reales de alarmas de despertador, campanadas de relojes de pared y múltiples tic-tacs se grabaron en un anticuario para un experimento de sonido previo al disco, y se rescataron para la ocasión. Como ya comenté en "Breathe", estamos ante uno de los temas clave del disco, una reflexión sobre el paso del tiempo y el sentimiento de desesperación al vivir una carrera contra el reloj hacia la inevitable muerte. En el final de la canción, los acordes vuelven a la senda de "Breathe", en su versión gemela "Home".

Time / Home (subtitulado en castellano)
https://www.youtube.com/watch?v=_kDh2ZgDyOU


Por si a estas alturas no estaba claro que es un disco impredecible, "The great gig in the sky" es una suave pieza de piano escrita por Rick Wright (teclados) que rompe con la dinámica acústica o electrónica de los temas anteriores. El piano es simplemente la base para que la voz femenina de Clare Torry lleve la canción a unas cotas de emoción inigualables, armada únicamente con la calidez y potencia de su interpretación vocal ya que la canción está totalmente desprovista de letra.

La creatividad y la experimentación sonora continúan en la apertura de "Money", el tema más reconocible de la banda en este disco, por su éxito en las emisoras de radio. Grabaciones reales de tintineos de monedas en un cuenco, de sonidos de peniques agujereados y engarzados con cuerdas, combinados con efectos de cajas registradoras que de nuevo provenían de la biblioteca de la discográfica, para crear un ritmo musical que diera entrada al tema más rockero del disco, en el que las habilidades de David Gilmour (guitarra y voz) salen de la cara oscura y se muestran brillantes en la superficie lunar.
"Us and them" nos devuelve a atmósferas más clásicas de la mano del teclado de Rick Wright, autor del tema. Con una letra basada en conceptos contrapuestos (Nosotros y ellos, tú y yo...) juega con el desencanto de saber que, tanto unos como otros, tan aparentemente distintos, vivimos sumidos en la misma desesperación. El tema va creciendo hasta momentos de gran intensidad lírica en los estribillos, y por encima de toda su magia destaca la brillante y cruda interpretación de saxofón de Dick Parry.

Us and them (subtitulado en castellano e inglés)
https://www.youtube.com/watch?v=Zz3QBEP2a84


"Any colour you like" es un instrumental en el que el grupo parece soltarse la presión de estar grabando un disco tan complejo y elaborado, para tocar en aparente improvisación durante unos minutos. Hace poco encontré, en una tienda de discos de Candem, un disco pirata con demos y tomas previas de las canciones del disco. La "Any colour" primaria rezuma todavía más improvisación y durante más minutos, por lo que tiendo a pensar que realmente querían que este tema tuviera ese aire de "verso libre" en un disco cuidado hasta el mínimo detalle.

He mencionado hasta ahora a todos los miembros de Pink Floyd excepto a Roger Waters, responsable de la composición de la mayoría de los temas y de la creación del concepto temático y musical que unifica todo el disco. En los dos temas finales, enlazados brillantemente como si de uno solo se tratase, asume además el rol de cantante que hasta ahora en el disco había asumido Gilmour.



"Brain Damage" y "Eclipse" (canción que iba a dar título inicialmente al álbum) son en mi humilde y subjetiva opinión el mejor final de un disco que he escuchado jamás. Vale, junto con "A day in the life" es cierto. Los Beatles iluminaron el panorama musical con un disco con tanta imaginación y talento que refulgía como la luz del sol, pero tengo una mala noticia para el Sargento Pimienta:


"Todo lo que hay ahora
Y todo lo que se ha ido
Y todo lo que vendrá
Y todo cuanto hay bajo el sol está en armonía
Pero el sol está eclipsado por la luna"




Brain Damage / Eclipse (subtitulado en español)
https://www.youtube.com/watch?v=BF0CxUeFcEA

Queda dicho todo lo que tenía que decir en esta reseña pero... ¿para que discutir sobre cuál es el mejor disco?. Disfrutemos de todos mientras estemos a tiempo, como el regalo que todos ellos son, y al fin y al cabo, como reza la última frase del disco: "No hay cara oscura de la luna, realmente es toda oscura"

El disco de la semana 34: Whitesnake - Trouble

Trouble, Whitesnake



     Para la semana 34 en 7dias7notas decidimos hacer un hueco a la banda de David Coverdale, Whitesnake, y a su primer álbum de larga duración en estudio Trouble.

     En febrero de 1978 y tras haber pasado por Deep purple y haber hecho un disco en solitario, David coverdale  se junta con el guitarrista Micky Moody y juntos forman Whitesnake, para tal proyecto inicial fichan a Bernie Marsden (guitarrista), Neil Murray (bajista), David Dowle (batería) y Brian Johnston (teclados), aunque este último duraría poco y sería reemplazado por el teclista Pete Stolley.

     Apenas dos meses después de la formación del grupo, en abril publican el primer Ep de corta duración del grupo, titulado  Snakebite y bajo el nombre David Coverdale's Whitesnake, un Ep que en principio contenía 4 temas, entre los que ya nos podemos encontrar la maravillosa Ain't No Love in the Heart on the City. Este Ep sería reeditado tiempo después cómo un Lp, y para ello a los 4 temas originales se le añaden otros 4 más que pertenecen al primer disco en solitario que había publicado David Coverdale, Northwinds. De entre esos temas escogidos para la reedición uno de los escogidos es Only My soul, una delicada pieza con tintes soul donde David nos pone los pelos de punta. 


     En esta primera etapa el grupo se decanta por un sonido rock con tintes de blues y soul, y para mí la mejor etapa en cuanto a calidad y sonido del grupo. Ya metidos en esta dinamica de sonido, ese mismo año lanzan el que sería su segundo trabajo y primer Lp, disco de larga duración, llamado Trouble. Para tal proyecto el grupo ha sufrido algún cambio en sus filas y está compuesto por David Coverdale (vocalista) Micky Moody y Bernie Marsden (guitarristas), Neil Murray (bajo), David Dowle (batería) y el genial John Lord (teclados) que por esas fechas había dejado Deep purple. El disco fue producido por Martin Birch, famoso por ser el productor habitual de Iron Maiden y Deep Purple, y haber trabajado además con grupos como Fleetwood Mac, Black Sabbath ó Blue Öyster Cult entre otros. Trouble es un disco donde el sonido rock se mezcla con el aroma del blues y del soul, y la voz de Coverdale aderezada con las guitarras de Moody y Marsden y con los maravillosos teclados de Lord nos dan como resultado es un disco magnífico, para enmarcar.

     Abre el fuego Take Me With You, compuesta por Moody Y Coverdale, un rápido tema dónde los rasgueos de las guitarras de Marsden y Moody cogen una velocidad endiablada, un tema con tintes de boogie rock (estilo más pesado que el blues que se caracteriza por la repetición del ritmo, que hace que los temas sean más alegres y bailables) que hacen que se nos muevan los pies solos.

     Love to Keep You Warm, compuesta por Coverdale, un tema con tintes blues a medio tiempo donde Coverdale le da ese color blusero al tema con ese chorro de voz que tiene.

     Lie Down (A Modern Love Song), compuesta por Coverdale y Moody, fue el tema elegido para promocionar el disco, un tema donde el boogie rock vuelve a estar muy presente, donde parece que por momentos nos encontramos dentro de una iglesia y a golpe de unos alegres coros casi gospel nos encontramos bailando encima de los bancos de la misma.

     Day Tripper, aquí nos regalan una magnífica versión del tema compuesto por Lennon y McCartney de los Beatles, dónde Marsden se marca un magnífico sólo de guitarra con el Talk box.

     Nighthawk (Vampire Blues), compuesta por Coverdale y Marsden, un auténtico trallazo, donde es imposible no acordarnos del mismísismo Gary Moore en sus primeros tiempos con la banda Colosseum II, donde el jazz rock se respira por todo el tema
.

     The Time Is Right For Love, compuesta por Coverdale, Moody y Marsden, si en el anterior tema respirabamos aires de Colosseum II, en este tema están claras las influencias del grupo irlandés Thin Lizzy, donde las guitarras dobladas de Marsden y Moody hacen las delicias de nuestros oídos.

     Trouble, compuesta por Coverdale y Marsden, otro tema a medio tiempo donde Coverdale vuelve a regalarnos los oídos con esa voz tan cálida que tiene, con una aire muy blues.

     Belgian Tom's Hat Trick, compuesta por Moody, un magnífico instrumental donde vuelven a jugar con los ritmos boogie rock a modo de jam session, es imposible que no se nos muevan los pies solos cuando estos chicos se ponen así.

     Free Fight, compuesta por Coverdale y Marsden, un tema que tiene la particularidad que es interpretada por Bernie Marsden y donde juegan con sonidos funk y rock, una de las joyas del disco sin duda.

     Don't mess With Me, compuesta por los seis integrantes del grupo, un brillante cierre de disco y que es un perfecto exponente de lo que acabaría siendo el sonido y las señas de identidad de Whitesnake en esa época, un tema "Whitesnake"

     Trouble es un brillante disco, donde la mayoría de las letras hablan de sexo, temática fundamental del grupo por esntonces, con un sonido donde mezaclan con una exquisitez magnífica el rock el blues y el soul, además de contar con una de las mejores voces del rock para mí, Coverdale, un John Lord espectacular como siempre, y una dupla de guitarristas Moody y Marsden, que sin ser los mejores, ni los más virtuosos, ni los más rápidos se compenetraban a la perfección y juntos dotaron de ese sonido esencial que caracteriza a Whitesnake junto con la voz de Coverdale, y un Neil Murray y un David Dowle que estaban en un momento de forma sensacional. Resultado un disco de rock de los de antes, de los buenos.






El disco de la semana 33: Amy Winehouse - Back to black



Vamos a reseñar un disco sensacional, todo un pelotazo en el momento que salio al mercado alla por el año 2006, de una artista hasta ese momento desconocida y que obtuvo todo el reconocimiento del mundo. Un disco lleno de dolor y canciones desgarradoras, con un altisimo nivel musical, y con un éxito impropio para este tipo de música en el siglo XXI


Rehab

Estamos ante el tema que dio a conocer a Amy Winehouse en España al gran publico, enmarca dentro del los cánones propios de la música soul y del R&B. Gran parte de la carga musical recae en instrumentos de viento como el trombón y la trompeta que se encuentran presentes en casi todo momento de la interpretación. Mark Robson contó más de una vez la historia de la canción que fue elegida para abrir el fuego: "Amy había estado internada en un hospital unos días -recuerda Ronson-. Era la época en la que estábamos por empezar a grabar Back to Black. Salimos a caminar por Nueva York para comprar un regalo para su novio y ella me contó que era mucha la gente que le sugería recurrir a una clínica de rehabilitación. Y su respuesta era siempre 'no, no, no'. Simplemente le propuse que escriba eso, tal cual me lo había contado. Ahí había una gran canción". Y claro que lo fue el tema ganó tres Premios Grammy en 2008 en las categorías de "Mejor Grabación del año", "Canción del año" y "Mejor Interpretación Vocal Pop Femenina".

You Know I´m no good
Una canción de desamor, de las que tanto hizo Amy, que vuelve al luto tras una dolorosa ruptura, y el R&B la acompaña, en el trasfondo de un jazz modernoso y pegadizo. You know I´m no good sigue una temática lírica sombría, desgrana todos sus vicios, todas sus culpas y encuentra un pegajoso ritmo de trompetas, haciendo de esta canción otra de las joyas del disco. Uno de los grandes éxitos de este album



Me & Mr. Jones
Construida sobre el clásico que ya existía, y hace referencia a las penurias, a los cuernos muy en la línea de la manera que Amy afrontaba las dificultades.

Just Friends
Es un número de jazz sensual escrito, como varias canciones de Back to Black , desde la perspectiva de un amante infiel. En realidad, en este caso, la cantante es la otra mujer y es el hombre el que está engañando. Les gustaría ser "solo amigos", pero parece que no pueden ayudar a caer en la cama juntos.

Back to Black
Para este que escribe estamos ante la verdadera obra maestra de la artista, esta canción de ritmo mecánico y la voz implorando una letanía de tristeza y dolor, la percusión marcando el ritmo en todo momento mientras todos bailan alrededor de ella, ritmos pegadizos y de electrificar los beats jazz, haciendo una deliciosa conjunción entre sonidos estridentes y la viril voz de Amy. Dolorosa

We only said goodbye with words
I died a hundred times
You go back to her
And I go back to
We only said goodbye with words
I died a hundred times
You go back to her
And I go back to







Love Is a Losing Game
Tremendo tema donde la voz de Amy se regodea y viaja por todos los estados, y aunque esta llena de pesar, se niega a revolcarse completamente en la autocompasión, pero se desnuda ante el público y muestra su desnudez sin rubor ninguno, el amor estaba ya haciéndole daño y no quiere ocultarlo.

Tears Dry on Their Own
La fuerza vocal de una Amy reclamando por el amor que se va, jazz al estilo Winehouse, y el ritmo acelerado, hacen de este uno de los grandes legados de la cantante y lo demuestra en este tema para la historia uno de los grandes pelotazos de este disco un en palabras de Amy “Es una canción sobre mi ruptura con Blake, mi ex. Muchas de estas canciones [de Back to black] son sobre él. No debí estar en una relación con él porque ya estaba involucrado con alguien más. La canción es sobre cuando nos separamos y me dije a mí misma:’Sí, estás triste, pero lo superarás’. Y lo hice”,

I don't understand
Why do I stress the man
When there's so many bigger things at hand?
We could've never had it all
We had to hit a wall
So this is inevitable withdrawal
Even if I stop wanting you






Wake up Alone
Con ciertos aires de los años 50 sobre todo en el principio, la canción es todo un recital de von vagamente acompañada con un machacón ritmo de swing que casa perfectamente con la intención de la canción hasta que entran los coros que complementa perfectamente la voz de Amy. Otra vez los problemas sentimentales afloran en la temática


Some Unholy War
Estamos quizás ante una de las canciones más asperas del disco, y ni siqueira los coros lo suavizan, la voz se vuelve más inquisitiva

He Can Only Hold Her
Empieza con un optimismo hasta ahora no visto en el disco, casi como un hit pop, pero de nuevo, y como casi toda la tematica del álbum otra vez volvemos al desamor, a una flagelación de los sentimientos.

Addicted

Otra muestra mas de los vicios de la cantante en un nuevo tema, ella no se esconde, nunca se ha escondido y nos deja esta canción con un mensaje claro y un ritmo acelerado para el cierre de un grandioso disco.





sábado, 27 de octubre de 2018

El disco de la semana 32: Introducing the hardline according to T.T. D'Arby



La vida es como uno de esos libros de "Elige tu propia aventura" que leíamos cuando éramos niños. Dependiendo de las decisiones que tomemos, nos llevará por una y otra dirección, como en un laberinto en el que no sabemos si estamos yendo por el lado correcto. No todos los caminos son buenos, ni los caminos que otros consideren correctos tienen que ser válidos para nosotros, pero la decisión de ir hacia uno u otro lado siempre será nuestra. Y al fin y al cabo, lo importante de este gran juego es que cuando miremos atrás, en las últimas páginas de la aventura, no nos arrepintamos de las decisiones tomadas.

Terence Trent D'Arby, como todos nosotros, tuvo que tomar en la vida sus propias decisiones, como la de rebelarse contra la música sacra que monopolizaba su hogar en la infancia, escuchando soul y rock en un transistor mientras se ocultaba bajo las sábanas de su cama. Decisiones que no siempre fueron fáciles, como alistarse en el ejército y servir en Alemania (en el mismo regimiento en el que anteriormente estuvo Elvis Presey), o decidir qué hacer cuando le expulsaron de la vida militar.

Optó por mudarse a Londres, dónde se unió temporalmente a "The Bojangles", que acabarían siendo su banda de acompañamiento cuando Columbia le fichó para grabar su brillante disco de debut, con el que consiguió un nivel de calidad tan alto que ninguno de sus discos posteriores pudo superar.

Nunca supo lidiar con la fama y el éxito que "Introducing the hardline..." trajo de golpe, y tampoco supo llevar una buena relación con ejecutivos y discográficas, que no vieron en él a un artista de largo recorrido tras el fracaso de su segundo disco "Neither fish nor flesh", en el que optó por explorar otros caminos y dar rienda suelta a su capacidad artística, en lugar de la alternativa comercial de entregar otro disco potente de funk y soul.

Posteriormente resurgió con nuevas propuestas como el enorme "Simphony or Damn" o su menos inspirada continuación en "Vibrator", pero sus relaciones con Columbia eran cada vez más tensas. En una decisión que parecía inspirada en su admirado Prince, decidió romper con la discográfica y cambiar su nombre por el de Sananda Maitreya. Para la mayoría, esa fue la decisión equivocada en su "Elige tu propia aventura", y le condenaron por ello a la indiferencia y el ostracismo en los medios.

¿Fue realmente una decisión equivocada? Prince y Michael Jackson, compañeros e ídolos con los que compartía similitudes de estilo, tomaron decisiones diferentes y no han vivido para contarlo. Sananda, sin embargo, se trasladó a Milán, donde vive feliz con su mujer y sus hijos, y a través de su página web (https://www.sanandamaitreya.com) ya ha sacado más discos que los que sacó como Terence Trent D'Arby. Por todo esto, la moraleja que saco de esta historia es que quizás los adultos no seamos los más indicados para juzgar el resultado de un libro de "Elige tu propia aventura". Esos libros estaban hechos para niños, y solo ellos pueden juzgar si el resultado es el correcto o lleva a la página del fracaso o la muerte.


Es por eso que para comentar un disco tan grande, plagado de composiciones brillantes en las que se conjugan influencias tan diversas como el soul, el R'N'B o la experimentación funk, todas ellas unidas por el nexo de un registro vocal al alcance de pocos, he buscado la ayuda de mi hijo de 9 años, al que podríamos llamar "Mini Nevermind" para que lo juzgue con la mirada limpia de un auténtico lector de "Elige tu propia aventura".


INTRODUCING THE HARDLINE ACCORDING TO TERENCE TRENT D'ARBY


El disco comienza con "If you all get to heaven". Para mi hijo, este potente tema de estribillo de tintes indios, en el que Terence pide a los que vayan al cielo que recen por él, es una canción "emocionante, no sé como explicarlo, ¿Cómo se dice cuando una canción te hace sonreir y te da tranquilidad?"

Con "If you let me stay", el genio empieza a desatarse, es uno de los grandes singles del disco, voz potente en el estribillo contrastando con los coros de Bojangles. El ritmo es altamente contagioso y la voz rasgada de Terence recuerda los mejores momentos de James Brown. A los ojos de Mini Nevermind, es una canción que "me gusta mucho, no sé, ésta también es emocionante, la he escuchado hace tiempo y siempre me ha gustado".


Terence fue entonces al "pozo de los deseos" ("Wishing Well") y el éxito le fue concedido con este temazo de rotunda batería en primer plano, en la que su voz suena más negra y rota que nunca. "Este disco ya se cuál es, lo escuché contigo..." (deja de hablar para silbar la melodía de los teclados entre estrofa y estrofa)

Me ha resultado especialmente emocionante escuchar "I'll never turn my back on you", en la que un padre dice a su hijo cosas como "nunca te daré la espalda". Musicalmente, es un gran tema funk que sabe a acústico y que está cantado en falsete. El puente de mitad de canción es simplemente brillante, y en ese punto Mini Nevermind comenta: "Ésta no la recuerdo bien pero me gusta también", mientras corre a por la flauta dulce y se pone a tocar al ritmo de la voz de Terence.


La tralla sigue de la mano de "Dance Little Sister", en la que de nuevo transmuta en James Brown, apoyado por una rotunda batería y una voz increíblemente potente. Puro funk frenético a lo Sex Machine, no en vano en la versión extendida de la canción hay un tramo en el que versionea el gran tema del Padrino del Funk. "Me gusta el ritmo" dice el pequeño de esta reseña mientras mueve la cabeza.

En "Seven More Days" vuelven a notarse las influencias indias, el estribillo es como un canto lento pero salvaje que parece venido de las Montañas Rocosas. Una de las canciones más calmadas de un disco en el que es dificil no mover los pies. Explico a mi compañero de reseña lo que dice la letra y contesta: "Es buena. ¿Fue un éxito? Me imagino a un chico viajando en un coche, y en 7 días estará de vuelta a casa".


En "Let's go forward" hay algo que nunca me ha cuadrado y nunca he sabido qué es, pero me parece la canción menos impactante del disco, paradójicamente no termina de despegar a pesar de los efectos de sonido... ¡de un avión despegando!. Quizá sea el excesivo predominio de los teclados, porque la voz de Terence es más tierna pero igual de impresionante. Mi hijo me da la razón en esto último: "Es bonita la voz que pone..."

Tras un tramo marcado por dos de los temas más lentos, el disco vuelve a autopropulsarse hacia las estrella con "Rain", una de las mejores canciones del conjunto, imposible no rendirse a lo rotundo de su sonido y al de nuevo leve toque a canción india de invocación a la lluvia. Dicen que "Lo bueno si es breve dos veces bueno", algo de razón tendrán porque la canción más corta del disco es un disparo seco y certero. Lo suscribe Mini Nevermind comentando: ¡Hala! Esta me encanta, es emocionante y me pone contento.

Que decir que no se haya dicho ya de "Sign Your Name". Primer single del disco y culpable de que éste vendiera un millón de copias sólo en los tres primeros días. La melodía es atemporal, la percusión es perfecta a nivel sonoro. Magistral el momento en el que el puente, con Terence cantando entre coros "Doo-Woop" interpretados por el mismo, se rompe en un silencio mágico, antes de que la percusión anticipe un nuevo estribillo. Obra maestra, o en palabras de un niño: "Qué chula, cómo me gusta, sign your name across my heeaaaart.." 

"As yet untitled" sigue a día de hoy, como su nombre indica, sin título. Y también sin música. Gran demostración de talento vocal a capella, se hace dificil de digerir si no eres un devoto seguidor de las cualidades vocales de este artista. Eso le pasa a mi pequeño Nevermind: "Estoy esperando a que haya música, seguro que ahora va a cambiar, ¿qué te juegas?". No ha tenido en cuenta que he escuchado el disco más de mil veces, no es una buena idea apostar conmigo sobre este tema. Los instrumentos que espera que entren nunca llegan a entrar y la canción le gusta menos que las anteriores.

El disco cierra con "Who's loving you". A lo mejor "se me ve el plumero" con este comentario (para mí TTD es uno de los "5 grandes") pero esta brutal versión del tema de Smokey Robinson me parece incluso mejor que la original, y mejor también que la gran versión que hizo Michael Jackson con los Jackson 5). Suena como un tema de los años 50 en lugar de uno de un disco de 1987. En la versión infantil de esta reseña: "Que bien suena, me gusta, me vuelve a poner contento, la anterior era más triste".

Llegados a este punto, sólo puedo terminar la reseña dando un paso atrás y dejando que sea Mini Nevermind quién cierre con una frase final. Para ello le pregunto: "Si te encontraras con Terence Trent D'Arby ahora mismo, ¿qué le dirías sobre el disco?" Ni corto ni perezoso, me da la respuesta necesaria para cerrar como es debido: "Le diría que hemos hecho una reseña sobre su primer disco porque nos ha encantado, y que si sigue haciendo discos como éste lo va a petar".

¿Tendrá razón Mini Nevermind y habrá un regreso triunfal de Sananda Maitreya con un disco a la altura de "Introducing the hardline..."? Dependerá de la opción que él mismo escoja la próxima vez que, al pasar a la siguiente página, el libro de la vida le obligue a elegir una opción en el desarrollo de su propia aventura.

El disco de la semana 31: In Rock - Deep Purple (Mes Deep Purple)

In Rock, Deep Purple (1970)



     Tendría yo unos quince años, por entonces cursaba 2º de B.U.P en el instituto, y lo hacía en la mísma clase que dos personas con las que me he criado, una era Nevermind, con la que además comparto andanzas de blog, otra era Litbarski, si ese del cuál 7dias7notas hizo una reseña en su homenaje con un concierto de Guns & Roses de por medio ( La música en historias: El gran Litbarski ). Los tres además de ser de la pandilla compartimos ese año aula de clase, lo que nos hacía inseparables, ese curso hicimos amistad con otro compañero de clase, Raúl, con el que hicimos una gran amistad. Cuando nos saltabamos las clases por las mañanas, ó bien por las tardes, solíamos juntarnos en casa de Nevermind, lugar de reunión habitual cultural, dónde solíamos escuchar música o ver películas básicamente. Una tarde, en una de esas habituales reuniones, Raúl se presentó en casa de Nevermind, y muy emocionado nos comentó a todos los presentes que traía un bombazo, un cassette que acaba de adquirir y que le tenía entusiasmado. Rápidamente Nevermind preparó su reproductor de cassettes introdujo la cinta en el mismo y la música empezó a sonar, la primera impresión que tuve fue terrible, demoledora, aquello me pareció un estruendo sin sentido. No obstante, como era costumbre, yo solía hacerme copias de todo lo que caía en mis manos con mi flamante radiocassette de doble pletina, y con este cassette, aunque me pareció horrible, decidí también hacerme una copia. Pues bien, aquel cassette que nuestro preciado Raúl tuvo a bien compartir aquél día era el Made in Japan de Deep Purple, y aquel horrible tema que escuché por primera vez fue Highway Star. Con el tiempo conseguí apreciar el tesoro, que sin saberlo, había caído aquel día en nuestras manos.
     
     Esta vez no me voy a liar a daros datos del grupo, ni discografía, etc, Deep Purple no necesita más presentación. Con todos vosotros el disco que escogimos para la semana 31 de 7dias7notas: In Rock de Deep Purple. En los créditos de todas los temas del álbum aparecen acreditados todos sus componentes, Ian Gillan, Ritchie Blackmore, Ian paice, John Lord y Roger Glover.

     Para la portada del álbum trabajaron sobre la idea del entonces uno de los gerentes del grupo, Tony Edwards. En dicha portada aparece el famoso Monte Rushmore enclavado en la localidad de Keystone (Dakota del sur, Estados Unidos) con los rostros de los miembros del grupo sustituyendo a los presidentes, de forma que de izquierda a derecha Gillan sustituye a George Washington, Blackmore a Thomas Jefferson, Lord a Theodore Roosevelt, Glover a Abraham Lincoln, y cómo son sólo cuatro los presidentes que aparecen en el monte, Paice simplemente aparece cómo un quinto busto a la derecha de Glover.




     El álbum se comenzó a grabar en 1969, la compañía que se encargaba de la edición de sus trabajos en Estados Unidos, Tetragrammaton Records estaba al borde de la bancarrota y no pudo promocionar el disco en dicho país, finalmente la todopoderosa Warner Bros compraría Tetragrammaton Records y además pagaría todas las deudas acumuladas que el grupo había contraído, lo que dió al grupo la tranquilidad necesaria para poder grabar el álbum, el cuál finalizaron en abril de 1970. Warner Bros fue la encargada de publicarlo en Estados Unidos y Harvest Records fue la compañía encargada de publicarla en el Reino Unido. Para la grabción del álbum utilizaron los estudios IBC , De Lane Lea y Abbey Road en función de su disponibilidad.
Un trabajo que dió como fruto uno de los mejores trabajos de la banda, que vió refrendado dicho trabajo tanto en las ventas cómo en las alabanzas de la crítica especializada de la época. Siete auténticos trallazos para un disco redondo redondo.

     Abre la traca Speed King, es el tema de apertura, un trallazo rock    tocado a una velocidad endemoniada. El riff fue ideado por  Roger Glover, y el grupo utilizando la base del riff fue improvisando hasta tener el tema hecho. La letra fue compuesta por Ian Gillan, una letra compuesta a base de fragmentos de canciones de Little Richard, Elvis Presley, Lonnie Donegan y Chuck Berry. En un principio se creyó que la letra del tema era una alusión a la anfetamina, nada que ver, la letra hace referencia simplemente al hecho de cantar y tocar endiabladamente rápido. Este tema solía ser el tema de apertura de la banda en sus directos hasta que el grupo decidió componer otro tema para tal efecto, Highway Star.


     Bloodsucker, tema que a pesar de estar escrito y compuesto por los cinco, fue escrita en un principio por Glover y Blackmore, y según Glover, este tema fue escrito por el y Balckmore en el piso de éste último después de que ambos tuvieran una noche extraña allí, lo compusieron con guitarras acústicas y posteriormente fue acabado y rematado por toda la formación en los míticos estudios Abbey Road. La letra habla del lado oscuro y malo del hombre.

     Child in Time, John Lord solía tocar en su teclado un tema del grupo It's A Beautiful Day titulado Bombay Calling, los demás pensaron que era un tema sobre el que podrían trabajar, y después de unos cuantos arreglos por allí y otros por allá surgió Child in Time, un tema que quería reflejar el estado de ánimo que había en ese momento en la sociedad, por eso la temática de la canción fue la guerra fría. Este tema es uno de mis temas favoritos de siempre, algo en lo que el mítico batería de Metallica Lars Ulrich coincide conmigo, pues este tema para él es uno de sus temas favoritos de siempre también, cuando tenía 9 años su padre le llevó a un concierto de Deep purple, según él ese fue uno de esos momentos que le cambiaron la vida. Lars nunca se cansa de escuchar este tema.

     Flight of the Rat, este tema comenzó como una broma, en un momento dado alguien hizo referencia al tema clásico Flight of the Bumblebee (El vuelo del moscardón) de Nikolái Rimski-Kórsakov y entonces John Lord empezó a realizar improvisaciones sobre este tema. Es un tema en contra de las drogas, the Rat hace referencia al hábito y consumo de drogas.

     Into the Fire, al igual que el tema anterior es un tema en contra del 
consumo de drogas, pues habla de una persona que está cometiendo un error y está tomando el camino equivocado. Las drogas no eran un elemento que solía rodear al grupo, pues además tienen varios temas más con temática antidroga, el único músico que formó parte del grupo y que murió por sobredosis fue el guitarrista Tommy Bolin que entró en la formación en 1975 para susituir a Blackmore, y falleció en 1976 con sólo 25 años de edad.

     Living Wreck, compuesta sobre un ritmo funky de batería donde  Ian paice nos da un clinic con la calidad que atesora, y sobre un riff de guitarra de Blackmore Lord por destrá hace diabluras con el órgano Hammond. 

     Hard Lovin' Man, tema dedicado al famoso productor Martin Birch. En el álbum In Rock uno de los productores del mismo fue Martin Birch, el cuál se encargó de la producción de los temas que se grabaron en los estudios De Lane lea. Blackmore tuvo una ocurrencia para molestar a uno de los ingenieros de sonido que allí se encontraban, y para ello comenzó a frotar la guitarra con la puerta de la sala para obtener un sonido salvaje de la misma, en ese momento recuerda como aquél ingeniero le miraba como si se le hubiera ido la cabeza. Para este tema también Lord también distorsionó el sonido de su teclado para acompañar a la guitarra y que quedara bien.

     Bendita decisión el hacerme una copia de aquél cassette porque a día de hoy ese horrible grupo es uno de mis grupos fetiche, indispensable en mi biblioteca musical.