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sábado, 23 de mayo de 2026

Disco de la semana 483: Oktubre - Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota

Disco de la semana 483: Oktubre - Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota: la banda que no le pidió permiso a nadie — y Oktubre, el disco que lo cambió todo

Hay bandas que llegan al éxito por la radio, por las tapas de revistas, por el apoyo de una discográfica poderosa. Y hay bandas que llegan porque la gente se lo cuenta al oído al de al lado, en un bar, en la cola del kiosco, en el pasillo de la facultad. Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota fueron un fenómeno de convocatoria único en Argentina. 
No hubo campaña publicitaria que los empujara. No hubo sello multinacional que los respaldara. Hubo, simplemente, música que dolía justo donde tenía que doler, y una tribu que fue creciendo sola, en silencio, hasta que ya no hubo estadio capaz de contenerla.

El origen, conocer a la banda desde la ciudad de La Plata, el contexto social la dictadura militar y una cofradía de artistas raros

A mediados de los años 70, en la ciudad de La Plata, se gestaba un movimiento contracultural que sería el caldo de cultivo perfecto para el nacimiento de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Un grupo de jóvenes artistas y músicos se congregaba en espacios alternativos, mezclando experimentos teatrales, proyecciones audiovisuales y manifestaciones del espíritu psicodélico de la época. 

De ese caldo surgieron tres figuras que serían inamovibles: Carlos "Indio" Solari, Eduardo "Skay" Beilinson y Carmen Castro "La Negra Poli", todos ellos asesorados artísticamente por Ricardo Cohen, alias "Rocambole".

El nombre de la banda nunca fue del todo serio, y eso era parte del juego. "Patricio Rey no existe; Patricio Rey son todos", fue la explicación que desde siempre hizo Carlos "el Indio" Solari cuando le preguntaban quién era ese Patricio Rey que dio nombre a su banda. 
Una entidad colectiva, casi mítica, que funcionaba como escudo y como filosofía al mismo tiempo.

Sus primeros shows no solo eran musicales sino que también contenían números de ballet y teatro, mientras se repartían verdaderos redonditos de tricota al público (pequeños bocadillos). Era arte total, desorden organizado, carnaval con electricidad. En esos años de dictadura, hacer eso no era un gesto bohemio: era una pequeña revolución.

El under como trinchera

Durante años, Los Redondos fueron una banda de culto en el sentido más literal de la expresión. Promotores del "boca en boca", recorrieron el circuito under de los pubs y teatros hasta que, promediando los 80 y con dos discos en su haber, alcanzaron la popularidad y afianzaron la identidad ricotera plantando himnos que fueron y serán emblemas del rock argentino. 

Lo que los diferenciaba no era solo la música. Era la postura. Los Redonditos de Ricota siempre se caracterizaron por ser completamente independientes. Nadie les decía qué tocar, cómo vestirse, cómo venderse. La Negra Poli era la arquitecta logística de todo eso: productora, mánager, brújula. Sin ella, el Indio y Skay probablemente habrían seguido siendo una banda de culto para siempre. Con ella, se convirtieron en un fenómeno.

Oktubre (1986): cuando el rock argentino aprendió a hablar en serio

Si hay un disco bisagra en la historia del rock nacional, ese es Oktubre. El álbum se caracteriza por un sonido que incorporó influencias del new wave y el post-punk —lo cual significó un cambio con respecto a su álbum anterior, Gulp—, y por su narrativa con elementos distópicos, inspirada en las revoluciones sociales históricas y el contexto bélico internacional de la Guerra Fría, así como también del escenario político argentino en el período de la vuelta a la democracia. 

El arte de tapa y su concepto están inspirados en la Revolución Rusa de 1917, mientras que el sonido incorpora elementos de post-punk influenciados por el new wave de los 80, con bandas como The Cure, Joy Division y The Police como referentes. 
Rocambole, el genio visual detrás de la estética ricotera, diseñó una tapa que era ya un manifiesto antes de que sonara la primera nota.

El disco salió a la venta el 4 de octubre de 1986 y fue presentado el 18 y 25 de ese mes en Paladium ante 1.200 personas. Hoy eso suena pequeño. En ese momento, era el umbral de algo enorme.

Un disco que no le escapaba a nada. 
Lo que hace grande a Oktubre no es solo la música —aunque la música sea extraordinaria—. Es que en contexto, es el mejor álbum conceptual del rock nacional argentino, presenciando una distopía que tiene como eje principal la revolución rusa de 1917 y los diferentes sucesos presentes por aquel entonces en la Guerra Fría y la sociedad argentina. 

Ahora el enemigo tenía otra forma más difícil de discernir, en medio de un resentimiento y deseo de venganza post dictadura cívico-militar de 1976. "Divina TV Führer" traza un paralelismo entre la televisión y el nazismo en un mood muy "1984" de Orwell; "Preso en mi ciudad" expresa el hastío de las grandes urbes y el enojo del rock ante el avance del pop; "Música para pastillas" sugiere que los buenos volvieron y están rodando cine de terror, en referencia a que aunque el gobierno militar ya no estaba en el poder, la cúpula militar seguía teniendo gran peso en la sociedad. 

"En el segundo disco de Los Redondos la idea principal era recordar admirativamente los procesos revolucionarios y las luchas protagonizadas por las masas en la historia de la humanidad, en cuanto fueran sometidos contra sus opresores", recordó Rocambole. 

Y en ese marco de ideas explosivas aparece "Ji ji ji", la canción que los hizo conocidos masivamente. La leyenda cuenta que el tema surgió cuando Skay estaba zapando con su guitarra en un balcón mientras recordaba melodías de Jimi Hendrix, acompañado por la Negra Poli y el Indio Solari, quien tras escuchar la introducción agregó el famoso estribillo "No lo soñé". El Indio diría después que la canción hablaba de la psicopatía y la paranoia, de los males del promedio de la cultura rock. Pero la gente la cantó como si hablara de ella misma. Eso es lo que hacen las grandes canciones.

La historia detrás de "Ji ji ji" tiene además un giro oscuro y real: la canción fue escrita a inicios de 1986 como referencia a la adicción, pero desde ese momento hasta la publicación del disco ocurrió el accidente de Chernobyl. Esto llevó a reemplazar el final original con efectos de sonido del accidente, sirenas y gritos de "¡Chernobyl, Chernobyl!", en referencia al desastre nuclear.
La historia entró al disco por la ventana, como siempre lo hace.

La tragedia que rodeó al álbum. 
Para los shows de presentación en Paladium, Patricio Rey había incorporado a un nuevo miembro: Andrés Teocharidis, tecladista de formación clásica. Trágicamente, falleció en un accidente de tránsito poco tiempo después de su incorporación al grupo. Una sombra que quedó para siempre unida al recuerdo de ese octubre de 1986.

El legado: cuatro décadas después. 
En 2007, la revista Rolling Stone Argentina situó a Oktubre en el puesto número 4 en su lista de los 100 mejores álbumes del rock argentino. Es un reconocimiento tardío para un disco que, desde abajo, desde el under, desde la resistencia, ya había ganado esa batalla mucho antes.

Oktubre es la transición de Los Redondos hacia la gloria, un álbum que tiene detrás a Carmen Castro, conocida como La Negra Poli, quien fue representante y productora ejecutiva, una pieza fundamental en el crecimiento del proyecto. Y fue el punto de partida de una carrera que culminaría años después con dos shows en River donde asistieron 70.000 personas por noche, convirtiéndose en uno de los shows pagos más exitosos de la historia argentina. 

La banda se separaría definitivamente en 2001. Pero Oktubre sigue sonando como si lo hubieran grabado ayer. Porque hay discos que pertenecen a su época, y hay discos que le pertenecen al tiempo. Este es de los segundos.

¿Ya lo escuchaste de corrido? Si no, hacé el experimento: ponelo desde "Fuegos de octubre" hasta "Ya nadie va a escuchar tu remera" sin parar. Nueve canciones, cuarenta minutos, y una Argentina entera adentro.

Daniel 
Instagram storyboy 

viernes, 24 de octubre de 2025

Disco de la semana 453: Luzbelito el infierno poético de los Redondos

Disco de la semana 453: Luzbelito el infierno poético de los Redondos

En 1996, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota lanzó Luzbelito, un álbum que llegó en un momento clave de la historia de la banda y de la cultura argentina. Tras la energía cruda de Lobo Suelto, Cordero Atado, los Redondos profundizaron su sonido con un disco más oscuro, más conceptual y más introspectivo. Luzbelito es una exploración del mal, de la culpa, de la religión y de la condición humana. Es una obra que exige atención, que no se entrega fácilmente, pero que recompensa con cada escucha.

El título ya marca el camino: “Luzbelito” es un diminutivo de Luzbel, otro nombre del diablo. Pero el tono no es de adoración ni de condena, sino de curiosidad. El Indio Solari se mete en la piel del demonio como quien se asoma a un espejo. El disco propone una especie de viaje interior donde el bien y el mal se confunden, donde la ironía y la poesía se mezclan. En lugar de juzgar, los Redondos observan, retratan y preguntan.

Musicalmente, Luzbelito consolida el sonido maduro de la banda. Las guitarras de Skay Beilinson tienen un tono preciso, a veces blusero, otras psicodélico, siempre inconfundible. La base rítmica de Semilla Bucciarelli y Walter Sidotti aporta un groove sólido, casi hipnótico. Y las letras del Indio, como siempre, son el corazón de todo: metáforas que se abren en múltiples interpretaciones, frases que quedaron grabadas en la cultura popular.

Recordemos cada una de ellas:

1. Luzbelito y las sirenas

El disco abre con una introducción inquietante. “Luzbelito y las sirenas” combina un ritmo denso con una atmósfera cargada. Es la presentación del protagonista, un demonio tentado por sus propias visiones. El tema funciona como manifiesto del disco: la caída, la fascinación, la belleza del abismo. El sonido es envolvente, con arreglos que recuerdan a un ritual. Desde el comienzo, los Redondos invitan al oyente a entrar a un mundo oscuro pero fascinante.

2. Cruz Diablo!

“Cruz Diablo!” suena más directa, con un riff poderoso y una batería que marca el pulso del rock clásico de la banda. El tema mezcla referencias religiosas con un tono burlón. La ironía del título resume bien la postura del disco: ni devoto ni satánico, sino observador de las contradicciones humanas. La interpretación del Indio tiene una intensidad teatral, casi como un predicador que habla desde el borde del escenario del infierno.

3. Ella baila con todos

Una de las canciones más recordadas del álbum. “Ella baila con todos” tiene un aire más melódico, con un estribillo pegadizo y un tono entre nostálgico y cínico. Se ha interpretado como una crítica al oportunismo, a la superficialidad o incluso a la traición. Pero también puede leerse como una reflexión sobre la libertad: esa mujer que “baila con todos” no necesariamente traiciona, tal vez simplemente elige no pertenecerle a nadie. Musicalmente, es uno de los momentos más accesibles del disco.

4. Fanfarria del cabrío

El título mismo sugiere una mezcla de solemnidad y locura. “Fanfarria del cabrío” combina un ritmo marcial con guitarras abrasivas. La letra es enigmática, con imágenes de desfiles, máscaras y bestias. Es una marcha grotesca, una celebración del caos. En vivo, este tema siempre generó un clima especial, como si la banda estuviera convocando fuerzas invisibles.

5. Nuotatori professionisti

Traducido del italiano, el título significa “nadadores profesionales”. El tono cambia: es una canción más atmosférica, casi surrealista. Las imágenes de cuerpos flotando, del agua y de la deriva refuerzan la sensación de tránsito, de estar entre mundos. La interpretación vocal del Indio es más contenida, más sugerente. En el contexto del disco, funciona como un respiro, un momento de extraña calma antes de sumergirse otra vez en la densidad.

6. Blues de la libertad

El blues según los Redondos. “Blues de la libertad” tiene esa cadencia lenta y arrastrada que evoca el género, pero con un espíritu netamente ricotero. La letra habla de una libertad que se busca pero no se encuentra del todo, una libertad que duele. Es uno de los temas más emotivos del álbum y uno de los que mejor muestran la madurez musical de la banda. Skay brilla con un solo preciso, contenido, cargado de sentimiento.

7. La dicha no es una cosa alegre

Una de las joyas ocultas del disco. El título ya es una declaración: la dicha puede ser oscura, la felicidad no siempre es luminosa. El tema tiene un ritmo hipnótico y un tono casi confesional. La voz del Indio suena grave, íntima, mientras la banda sostiene una base que parece balancearse entre el sueño y la pesadilla. Es de esas canciones que se quedan resonando mucho después de que terminan.

8. Me matan, Limón!

Con “Me matan, Limón!”, el disco recupera energía rockera. Es un tema eléctrico, con un aire de carretera y un estribillo memorable. La letra juega con imágenes de persecución y de resistencia, como si el protagonista intentara escapar de un destino inevitable. Hay algo cinematográfico en su ritmo, una sensación de movimiento constante. El título, además, tiene ese humor típico de los Redondos: un guiño entre trágico y absurdo.

9. Rock yugular

El título lo dice todo: esto es rock puro, directo a la yugular. Guitarras potentes, batería firme y una letra que exuda desafío. Es el tema más crudo del álbum, una descarga de energía que recuerda la etapa más incendiaria del grupo. El Indio canta con furia, como si se tratara de una exorcización. En los conciertos, era uno de los momentos más explosivos.

10. Mariposa Pontiac / Rock del país

Una doble cara en una misma pista. “Mariposa Pontiac” es más introspectiva, con un tono melódico y melancólico, mientras que “Rock del país” estalla con espíritu nacional y un riff contagioso. Juntas forman una síntesis perfecta del universo ricotero: belleza y rabia, poesía y crudeza. Es uno de los tramos más ricos del álbum y uno de los más celebrados por los fanáticos.

11. Juguetes perdidos

El cierre no podía ser más simbólico. “Juguetes perdidos” es una de las grandes canciones de la historia del rock argentino. Es un himno generacional, una despedida, una reflexión sobre el paso del tiempo y la inocencia perdida. “Y ahora que estoy al borde del abismo / solo me queda saltar” —esas palabras resumen la filosofía del disco entero: aceptar la caída como parte de la vida. Musicalmente, es un final majestuoso. Las guitarras crecen, la voz del Indio se vuelve más emotiva, y el tema se desvanece dejando una sensación de trascendencia.

Un infierno muy humano

Luzbelito fue recibido con enorme expectativa y algo de desconcierto. Algunos fans esperaban un sonido más directo, como en los discos anteriores, pero pronto quedó claro que esta obra tenía una profundidad distinta. El álbum consolidó a los Redondos como una banda capaz de reinventarse sin perder su esencia.

A nivel de repercusión, Luzbelito fue un éxito de ventas y de convocatoria. Los recitales de presentación, especialmente los de Racing y el Estadio de Huracán, marcaron un antes y un después en la historia del rock argentino. La figura del Indio alcanzó una dimensión mítica, y el concepto de “lo ricotero” empezó a adquirir un peso cultural enorme.

Con el tiempo, Luzbelito se volvió uno de los discos más analizados del grupo. Algunos lo consideran una obra conceptual sobre la caída y la redención. Otros lo leen como una sátira sobre la religión y la moral. Lo cierto es que su ambigüedad es parte de su poder: nunca da respuestas cerradas.

A casi tres décadas de su lanzamiento, Luzbelito sigue sonando vigente. Su atmósfera, sus letras y su visión del mundo lo convierten en un clásico que trasciende generaciones. Es un disco que no busca agradar sino provocar. Que invita a pensar, pero también a sentir.

En el universo de los Redondos, Luzbelito representa la madurez total: una síntesis entre poesía, rock y filosofía callejera. Es la obra donde el diablo no es una amenaza, sino un espejo. Y en ese reflejo, cada oyente encuentra un pedazo de sí mismo.

Daniel 
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sábado, 25 de septiembre de 2021

Disco de la semana 243: Un Baión para el Ojo Idiota - Patricio Rey y sus redonditos de ricota

El disco de la semana 242: Un Baión para el Ojo Idiota - Patricio Rey y sus redonditos de ricota 

Hola Amigos!, en esta edición de el disco de la semana, les traigo un disco del año 1988, de ni más ni menos de la banda de rock Argentino, Los Redondos por su nombre más popular.  

Un disco editado en el año 1988, que es su tercer álbum de estudio, cuyo nombre es Un baión para el ojo idiota, este álbum esta considerado por su vocalista (él Indio Solari) como el reflejo más fiel del sonido de Los Redondos, esto lo demuestra que casi la totalidad de los temas que contiene el disco, se han convertido en verdaderos éxitos de la banda, y sobre todo un himno para la banda y su publico, estamos hablando de "Vamos las bandas", un verdadero swing con ritmos de saxo a cargo de Gonzalo Gonzo Palacios, este tema toma relevancia al generar esa complicidad de la banda con su publico y que devendría en uno de los nombres de los grupos de seguidores de la banda.

Como hemos dicho Un Baión Para el Ojo Idiota es el tercer álbum de estudio del grupo argentino Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y este fue editado en 1988. 

Este disco comenzó a grabarse mientras la banda sufría un cambios en su formación con la salida e incorporación de nuevos miembros, esto se ve marcadamente en su nuevo sonido a diferencia de su anterior disco Oktubre. Un Baión Para el Ojo Idiota se podría decir que presenta un sonido mucho más sólido, la banda utiliza en este disco un sonido más de guitarras eléctricas distorsionadas y ritmos de batería en donde se siente el sonido del Rock and Roll más clásicos.

La nueva formación de Los Redondos llega de la mano de Sergio Dawi en saxofón reemplazando a Willy Crook, también tiene un cambio en su bateria incorporando a Walter Sidotti reemplazando al Piojo Abalos, los cambios traerán nuevos sonidos como resultado de este álbum, ya hemos dicho que el líder y vocalista de la banda, él indio Solari declararía que Un Baión Para el Ojo Idiota es una de las grabaciones que mejor capta el espíritu y la idea musical del grupo durante esos años, y así lo demuestran sus canciones, canciones que se volverían verdaderos clásicos de la banda como Masacre en el Puticlub, Todo Preso es Político, Vencedores Vencidos, Ella Debe Estar Tan Linda, Noticias de Ayer, Aquella Solitaria Vaca Cubana, Todo un Palo y Vamos las Bandas.

Finalmente este álbum fue presentado en vivo en el mes de mayo de 1988, en el Teatro Bambalinas en la calle Chacabuco de la ciudad de Buenos Aires, Argentina, fue muy bien la presentación y la banda agrego nuevas funciones en el mes de junio.

Daniel
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viernes, 17 de abril de 2020

El disco de la semana 173: Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota - Glup!


Glup!

Hemos vuelto a los clásicos, y cuando hablamos de clásicos, los clásicos del R&R argentino, ese rock nacional que corre en las venas de cualquier banda de rock de estos tiempo, sin un ADN, no se podría identificar un sonido único,

Aquí en 7dias7notas, hemos hablado ya de esta banda, si los Redondos, como para simplificar su nombre, ya que si hablamos de nombres y apellidos, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota por hablar con propiedad.

Pero no hablaremos de su historia, esta ya la hemos contado, y hemos contado sus orígenes en la ciudad de La Plata que es la capital de la Prov. Buenos Aires, así que nos centraremos en uno de sus primeros discos que saco la banda allá por 1984.

En lo personal Los Redondos marcaron una época, con aires de rebelde anti-comercial, hasta hoy en día su ex líder de la banda, el Indio Solari, lleva por costumbre que sus conciertos faraónicos y multitudinarios continúen con el ritual del boca a boca, nada más lejos de lo que sucedía en los años '80.
Así que Glup!, nos llega de la mano del Indio Solari junto a Skay Beilinson, quienes conformaban la banda, pero Glup!, no vendrá solo, otros artistas ayudaran en su creación y difusión, es un disco que tiene mucho de festivo, trae a la imaginación imágenes de feria o de festejos, será por las raíces circenses de la banda que sea así, pero sobre todo lleva sonidos de guitarras, fuertes instrumento de vientos y un marcado saxofón. 

Si hablaLa esencia de la banda de carácter bohemio y artístico, y esto lo demuestran en las primeras ediciones del disco, cuenta el artista plástico que realizo la tapa del disco (Rocambole Cohen) que fueron hechas a mano, en una declaración hecha por el artista menciona "No me acuerdo cuántos hicimos: estuvimos una semana armando las tapas, eran brigadas de trabajo, un término que se coló de la izquierda cuban".

La lista de canciones de Glup!, contiene algunos de sus más preciados clásicos de la banda, y hasta la banda introdujo una pista oculta para sorpresa de sus fans. 


"Barbazul versus el amor letal" (04:14)
"La Bestia Pop" (04:03)
"Roto y mal parado" (04:31)
"Pierre, el vitricida" (01:01)
"Unos pocos peligros sensatos" (03:02)
"Yo no me caí del cielo" (03:00)
"Te voy a atornillar" (03:30)
"Superlógico" (03:01)
"Ñam fi frufi fali fru" (02:36)
"El infierno está encantador esta noche" (04:49)
"Criminal Mambo" (04:04)
"Pianito - Jam (pista oculta)" (00:53)


No creo que sea necesario recorrer cada una de sus canciones, eso se los dejare a Uds que eso seguro luego de leer esta recomendación les picara la duda e iran a cada uno de los link de Youtube que les dejo en la lista de canciones. 

Patricio Rey y sus redonditos de ricota, un clásico del rock, espero que lo disfruten. 

Daniel 
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lunes, 25 de marzo de 2019

La música en historias: Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota



EL MANUSCRITO EN LA BOTELLA


Tanto va el cántaro a la fuente, o en este caso la botella a la orilla de 7días7notas, que acaba por romperse. Y no se trata de algo malo, porque a partir de ahora la comunicación podrá ser directa, sin la pérdida de nitidez de estar mirando a través de un cristal empañado por el agua del mar.

Nos encontramos ante la última botella que recibiremos de Storyboy, que por su dedicación y entusiasmo pasó de hacer una colaboración puntual sobre la música en Argentina, a regalarnos una serie de artículos sobre los grupos más relevantes de ese país hermano, y después de este artículo que presentamos hoy pasará a convertirse en miembro de pleno derecho de 7días7notas.

Bienvenido Storyboy, apuremos hoy la última botella, porque la próxima la romperemos contra el casco del barco antes de iniciar el nuevo viaje. Y entretanto, por si el camino fuera largo, llenaremos el zurrón de redonditos de ricota.


Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Hemos hablado ya de dos bandas de rock nacional que fueron y serán referentes en la música Argentina, y esto es sólo el comienzo.
Existen aún más bandas que han hecho historia, pero hoy nos trae a esta nueva reseña una banda de rock que se podría decir que ha generado un culto en sus seguidores, ellos mismos se definirán como una banda independiente y ajena a las grandes discográficos, donde el boca a boca de sus seguidores demostrará que es una de las bandas de culto más grande de la Argentina y sus show se autodenomiraran "misa ricotera" por sus seguidores, ni más ni menos que estamos hablando de Patricio Rey y sus redonditos de ricota.
Originarios de la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, sus comienzo son a mediados de la década del 70, con un estilo muy particular basados en el rock teatral, no lo he vivido en persona para poder describirlo, solo repetir lo que sus seguidores nos cuentan sobre los shows de sus inicios, donde se mezclaban artistas circenses, bailarinas, entre otras curiosidades, estos artistas se alternaban entre canción y canción, uno de sus primeros temas fueron.
Ñam fri fruli fali fru
Así surge Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, que tendrá en sus filas varios artistas, pero serán sus líderes centrales Carlos Alberto Solari en voz y más conocido como el Indio Solari, Eduardo Skay Beilinson en guitarra, y conformará un tercer miembro que no será uno de los músicos sino Carmen Castro conocida como la Negra Poli su manager, y pieza fundamental en la banda.
Ellos tres se abrirían camino en el mundo under del rock, tocando en bares y pub de la ciudad de La Plata, pero la banda aún no tenía un nombre y dice una leyenda urbana que surgió su nombre porque en unos de sus show repartían buñuelos de ricota que cuya receta sería de una tal Patricio Rey, Y de allí surgió el nombre de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Ya con un nombre en la escena del rock y con sus primeros demos la banda se hace conocida, pero hasta entrada la década de los 80 no tendrían su primer Álbum que se llamará Gulp!. Temas de este Álbum a destacar.
Superlogico
El infierno está encantador esta noche
Ya no serán los show circenses rodeados de payasos, bailarinas, y monologuistas que se dieran en la ciudad de La Plata, pero comenzaría una relación inseparable con su público, llegarían los síguientes álbumes de música cargados de más canciones imperdibles, siempre fieles a su espíritu independiente, y sin la ayuda de los grandes sellos discográficos, pero lograrían editar 9 discos de estudio con sellos independientes.
Discos de estudio
Glup!
Oktobre
Un baión para el ojo idiota
Bang Bang... Estas liquidado
La mosca y la sopa
Lobo suelto, cordero atado v1 y v2.
Luzbelito
Último bondi a finisterre
Momo Sampler
Comencemos a conocer parte de sus canciones

Jijiji (no lo soñé)
Un poco de amor francés
La hija del fletero
Un ángel para tu soledad
Me matan limón
Estas canciones y muchas más demuestra la fuerza de la banda, y la fuerza de sus seguidores, los redondos como ya he dicho han demostrado ser la banda de culto más grande de la Argentina, convocando a juntarse en show multitudinarios que llegarán a convocar a más de 80 mil personas, pero para mí en esencia no han dejado de ser esa banda que comenzó tocando en la ciudad de La Plata, rodeados de actores circenses y bailarinas, con su espíritu independiente y al margen de los grandes sellos discográficos, por ello la historia del rock nacional guarda una escena de privilegio para esta banda, y para mí una parte de mi adolescencia y como suelo decir con la inexactitud de lo vivido y el tiempo vivido como espectador.
Daniel
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