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viernes, 8 de mayo de 2026

Disco de la semana 481: This is PIL - Public Image Limited

 


"This is PiL" no es, simplemente, el noveno álbum de estudio de Public Image Ltd., la banda creada por John Lydon (Johnny Rotten) tras abandonar The Sex Pistols. Al contrario, es un disco clave en la carrera de este compositor agudo, ácido e irreverente, porque supuso un retorno a la música tras un parón de ni más ni menos que veinte años. Lanzado el 28 de mayo de 2012 por su propio sello discográfico, "PiL Official", y sin ser un disco de punk propiamente dicho, es un claro ejemplo de la filosofía punk de "Hazlo todo tu mismo". El esfuerzo de Lydon y sus secuaces (los anteriores miembros Bruce Smith y Lu Edmonds, más la nueva incorporación del multi-instrumentista Scott Firth) por llevar adelante este proyecto incluyó que Lydon lograra financiar la grabación del disco con el dinero que le pagaron por hacer un anuncio de una marca de mantequilla para la televisión inglesa: "El dinero que gané de eso ha ido por completo para reflotar a PIL", dijo Lydon en aquel momento. Con esa inyección económica, el 1 de julio de 2011 los renacidos PIL entraron en los estudios Costwolds, propiedad de Steve Winwood en mitad de la campiña inglesa, para grabar el material que acabaría formando "This is PIL", el disco que ahora recordamos en 7dias7notas.net. Así que, sin más, damas y caballeros... "Esto es PIL".

"This is PIL" es, precisamente, el título de la canción con la que abre el disco, primera bocanada de la curiosa mezcla de rabia y nostalgia con la que PIL regresaron a la música. Como no podía ser de otra manera, empieza con un largo erupto, que desemboca en un grito de guerra en forma de manifiesto recitado y de aviso a navegantes: "Estáis entrando ahora en la zona PIL" clama un John Lydon enfervorizado y seguro, tanto que al comienzo del siguiente tema, el pegadizo e intenso "One Drop" comienza gritando orgulloso: "¡Yo soy John!, nací en Londres, no soy un buitre, esta es mi cultura!". Tras este exabrupto inicial, la que es una de las mejores canciones del disco se desarrolla entre proclamas cercanas al punk ("Venimos del caos, no puedes cambiarnos") y reivindicaciones de su legado musical y su carisma ("Somos eternos, somos adolescentes"), concluyendo orgullosos en el estribillo que "una gota en todo este océano no puede causar ninguna conmoción".

Más melancólica, pero igualmente intensa y remarcable, es "Deeper Water". Son conscientes del buen tema que tienen entre manos, y lo llevan hasta los seis minutos de duración. Tras la intensidad post-punk de "Terra-Gate", en la que Lydon demuestra estar vocalmente en forma a pesar del paso de los años, "Human" es el siguiente tema destacable de "This is PIL", con un ligero toque electrónico en el ritmo, guitarras pesadas y adictivas una letra ácida y lacerante al más puro estilo Rotten (“Tus líderes no son lo suficientemente buenos para ti”, "Inglaterra murió" o “Todos los días eran largos... cuando el fútbol no era un bostezo”)

"I Must be Dreaming"
("Debo estar soñando") se pregunta John Lydon en otra correcta canción que transita por el medio tiempo y la contemplación, con una instrumentación inusualmente suave y atmosférica, lo que sugiere que no se trata ni mucho menos de una pesadilla. Y no lo es tampoco la escucha, aunque se le podría pedir un poquito más de intensidad, algo que tampoco logran del todo en la extraña y experimental "It Said That", con la que atravesamos el tramo más oscuro de un disco hasta ahora bastante luminoso. Las apocalípticas líneas de guitarra finales salvan de la quema el tema, que desemboca en el recitado puro y duro de "The Room I Am in". Genio y figura, o le amas o le odias, y en este caso simplemente le perdonamos la rareza por breve y por ser una buena introducción sonora para "Lollipop Opera", siete minutos de estruendosa y extraña locura electrónica y friki, con la que desde luego logra sorprender y energizar la escucha de un disco que retoma con ella los bríos iniciales. Es un buen ejemplo de lo que PIL fue y siempre pretendió ser, un grupo de músicos competentes llevando en volandas a un cantante desquiciado e imprevisible.

El último tramo del disco arranca con "Fool", lo más parecido a una balada que se puede encontrar en este disco y en la discografía del grupo ("Me convertiste en un idiota, me usaste como una herramienta" "Besos y abrazos, cariño, y ya nos veremos...") y vuelve a la verborrea y la charlatanería con "Reggie Song", para cerrar después en todo lo alto con los casi diez minutos de "Out of the Woods", el tema más "PIL" del disco, o el único que nos recuerda realmente la oscuridad tecno y desafiante y desnuda de sus primeras obras. Y "Esto es PIL", en definitiva. Un disco que no pasará seguramente a la historia de la música, pero que permitió que la historia y el legado de PIL volvieran a tener un nuevo y sólido capítulo, tras un período de inactividad demasiado largo para los que preferimos ver a John Lydon en activo, vivito y coleando, "fuera de los bosques" en los que se escondió durante tantos años, para atravesar de nuevo la "zona PIL" con paso firme y decidido. "¡This is PIL!".

lunes, 5 de enero de 2026

1831.- Death Disco - Public Image Limited

 


"Death Disco" es una de las canciones más reconocidas de Public Image Ltd., el grupo creado por John Lydon (Johnny Rotten) tras su marcha de The Sex Pistols en 1978. Fue publicada como single, alcanzando el puesto 20 de las listas de ventas del Reino Unido, y apareció también en una versión alternativa y más corta titulada "Swan Lake" ("El lago de los cisnes") en Metal Box (1979), el segundo disco de estudio de Public Image Ltd., considerado por muchos como su obra más relevante (en un empate técnico con "Album", de 1986).

El motivo de titular "Death Disco" como una de las obras más relevantes de la música clásica no era otro que poner de manifiesto las licencias artísticas que Keith Levene, guitarrista de la banda, se tomó al crear las partes de guitarra, cuyo parecido con algunos tramos de la pieza de Tchaikovsky era evidente. Sin embargo, la mayor curiosidad "Death Disco" la encontramos oculta en la letra, ya que como confesó John Lydon en su autobiografía "No Irish, No Blacks, No Dogs", estaba escrita para su madre, que había fallecido de cáncer poco antes de la publicación de la canción: "Ella me pidió que escribiera una canción disco para su funeral, y la letra es difícilmente entendible como algo divertido".

Paradójicamente, la canción funcionó como "llena pistas" en el circuito de discotecas del Reino Unido, con John Lydon reflexionando irónicamente sobre el hecho de que la gente estuviera bailando alegremente una canción escrita por el fallecimiento de su madre, mientras la crítica especializada alababa el groove de "Death Disco" y su oscura disonancia rítmica, y las ventas de discos la convertían en el mayor hit de Public Image Ltd. en su por entonces corta trayectoria musical.

martes, 2 de septiembre de 2025

1706.- Public Image – Public Image Ltd.



Lanzada en 1978 como el primer sencillo del disco de debut de Public Image Ltd. del mismo nombre, “Public Image” es una explosión de sonido y crítica social que por su mensaje sería continuista con la actitud desafiante y cínica de The Sex Pistols, pero que al mismo tiempo muestra un esfuerzo evidente por la reinvención artística a nivel sonoro.

Tras la disolución de los Sex Pistols, John Lydon (antes Johnny Rotten) intentó huir del encasillamiento de la etiqueta punk y explorar nuevas formas de expresión musical. Lo consiguió ya directamente desde el primer disco de su nueva banda, y "Public Image" es sin duda la canción que mejor refleja ese cambio. Desde el primer acorde, el tema se aleja del caos punk tradicional y abraza un sonido más limpio y estructurado, con un riff de guitarra brillante y repetitivo cortesía de Keith Levene y una mayor relevancia del bajo (a cargo de Jah Wobble), que aporta a la canción una profundidad rítmica casi hipnótica. Sigue siendo un tema punk, pero con una estética sonora más abierta e innovadora.

La letra es una denuncia directa a la industria musical y a la manipulación mediática, que moldea y distorsiona la imagen pública de los artistas a su antojo y buscando el beneficio empresarial. Lydon canta con su sarcasmo y furia habituales: “You never listened to a word that I said / You only seen me for the clothes that I wear.” ("Nunca escuchas ni una sola palabra de lo que digo, solo me juzgas por la ropa que llevo"), en respuesta a quienes lo convirtieron en un ícono punk sin entender su mensaje. Y como no le entendieron con los Pistols, se empeñó en volver a contarlo en "Public Image".

miércoles, 9 de abril de 2025

1560.- Anarchy in the UK - The Sex Pistols

 


"Anarchy in the UK" ("Anarquía en el Reino Unido") es, en un empate técnico con "God Save the Queen", la canción más emblemática del grupo punk The Sex Pistols, y todo un himno de la filosofía punk rock y de la rebeldía juvenil asociada al género. Lanzada en 1976 como el primer sencillo de la banda, esta canción capturó la esencia del movimiento punk y dejó una marca indeleble en la música y la cultura popular.

La mordaz letra de "Anarchy in the UK" es obra de su genial y polémico cantante "Johnny Rotten" (John Lydon), que volcó en ella todo el descontento y la frustración de la juventud británica de la época con las medidas políticas y sociales del gobierno británico, pidiendo a gritos que fuera sustituido por la más absoluta anarquía y la ruptura total con las normas, escupiendo un estribillo que se convirtió en un grito de guerra para una generación que buscaba un cambio radical en un país sumido en una profunda crisis social y económica.

Musicalmente, "Anarchy in the UK" es cruda y enérgica, con un distintivo e icónico riff y guitarras distorsionadas, un ritmo rápido y la voz agresiva y urgente de Johnny Rotten. La música fue creada en equipo por el resto de componentes de la banda: Steve Jones (guitarra), Paul Cook (batería) y Glen Matlock al bajo (antes de que abandonara la banda y fuera sustituido por el icónico Sid Vicious), y la producción de Chris Thomas logró capturar la intensidad y la urgencia de una banda que no tenía grandes conocimientos musicales, pero que lo contrarrestaba con una agresividad y una fuerza a medio camino entre la genialidad y el caos.



sábado, 25 de marzo de 2023

0814.- I'm eighteen - Alice Cooper



Todo el mundo recuerda "My Generation" de The Who como el himno de la adolescencia de finales de los 60 por antonomasia, pero siendo justos, ese honor debería corresponderle también a "I'm Eighteen" de la banda de rock Alice Cooper, publicada como single en noviembre de 1970, y cuyo éxito de ventas facilitó que los directivos de Warner Bros. se convencieran de contratarles para grabar un álbum ("Love It to Death", 1971). La letra describe de manera certera y urgente la ansiedad del paso de la infancia a la adolescencia ("Tengo dieciocho, y no se lo que quiero... Tengo dieciocho y me gusta").

Tengo la sensación de que con Alice Cooper he tenido que ir superando diferentes fases de confusión y engaño. En primer lugar, y sin haber escuchado aún ninguno de sus temas, pensé que ese era realmente el nombre de aquel extraño rockero de pose gore y satánica, que se merendaba serpientes en el escenario, para descubrir después que Alice Cooper era, en realidad, el nombre de la banda. Después pensé que un tipo tan oscuro y extremo sería un cruce entre Pantera y Marilyn Manson, pero al escuchar precisamente "I'm Eighteen" hace ya algunos años, me sorprendió la cercanía sonora a los Rolling Stones, con riffs de guitarra lentos y una interpretación vocal áspera pero contenida, completamente alejada de la sensación trash que transmitía su imagen.

"I'm Eighteen" comenzó siendo una improvisación de ocho minutos, pero el productor Bob Ezrin les convenció para que la acortaran, hasta llegar al rotundo y áspero himno de tres minutos en que se convirtió la versión final. Fue su primer gran éxito, y el tema que más influencia ha tenido en muchas otras bandas de metal, punk y hard rock. Joey Ramone escribió su primera canción para los Ramones basándose en ella, y Johnny Rotten la cantó en la audición en la que fue seleccionado como cantante de los Sex Pistols. Son solo algunos ejemplos de adolescentes que, con Alice Cooper, descubrieron lo que querían hacer, quizá por haber cumplido ya los dieciocho, y haberse dado cuenta de que esa era la música que les gustaba.

martes, 13 de septiembre de 2022

Grandes éxitos y tropiezos: Oasis



Volvemos con una nueva edición de Grandes Éxitos y Tropiezos, y en esta ocasión suben a la palestra los controvertidos hermanos Gallagher y su particular Oasis musical, que fueron punta de lanza del britpop en los noventa y dejaron grandes discos para la historia, pero también tropezaron lo suyo, hasta que el choque de estas dos fuertes personalidades les llevó a tomar caminos que, hasta hoy, y a pesar de que sus todavía miles de fans claman por una reunión, siguen siendo separados. Así que si te da por bucear en la discografía de los de Manchester, te vendrá bien esta breve guía antes de plantarte en la tienda de discos.

Estás tardando en comprarlo:

Gran parte de la culpa del desmedido éxito de Oasis en los noventa la tuvo su primer disco, Definitely Maybe (1994), con el que se presentaron al mundo armados con la actitud contestataria de los Sex Pistols (y cierto parecido en la manera de Liam de estirar la última palabra en cada fraseo con la peculiar manera de cantar de Johnny Rotten), y una estética sonora que tomaba cosas de Stone Roses, Rolling Stones y, como no, de su adorado Lennon y los Beatles. Este disco es, sin lugar a dudas, uno de los mejores discos británicos de todos los tiempos, una sucesión de arrogantes hits de intensas y sobrecargadas guitarras y acertadas melodías. La lista de hits es apabullante: Rock ‘n Roll Star, Live Forever, Shakermaker, Supersonic, Cigarettes And Alcohol, Columbia, Slide Away... Si no conocieras al grupo, podrías incluso pensar que estabas escuchando el recopilatorio definitivo (o quizás) de sus mejores canciones.

Tengo que incluir aquí también al archiconocido (What’s The Story) Morning Glory? (1995), el mayor éxito de su carrera por temas como Wonderwall, Roll with it o Don't look back in anger, que en conjunto, y siendo también uno de los mejores discos del brit pop y de la historia de la música inglesa, en mi opinión está un escalón por debajo de su álbum de debut, aunque para ello haya que recurrir a la "photo finish". Este disco supuso un cambio sonoro respecto a su predecesor, las guitarras son aquí menos saturadas y aunque hay temas de rock intenso (Hello) o que encajarían estilísticamente en el anterior disco (Some might say), el tono general de Morning Glory es más pausado, con coros e instrumentaciones menos crudas y directas, e incluyendo arreglos de cuerda y, en general, una instrumentación más accesible y variada. La auténtica joya del disco es la excelsa Champagne Supernova, uno de los mejores temas de toda la discografía de la banda, y su momento más alto a nivel de épica y de intensidad tanto vocal como musical. Un final glorioso para un disco remarcable.

Si te queda pasta, llévate también: 

Don’t Believe The Truth (2005) Cuando ya nadie esperaba un buen disco de Oasis, tras varios tropiezos que veremos en la siguiente sección, aparece este disco en el que se nota el aire fresco y las contribuciones de otros miembros de la banda, en lugar del omnipresente Noel que empezaba a mostrar ya signos de desgana y agotamiento. Las tareas se reparten en el disco más democrático del grupo, firmando su mejor disco en muchos años, y el primero en contar con la batería de Zak Starkey (hijo de Ringo Starr), tras la salida del habitual Alan White. Los temas que aporta Liam Gallagher son mucho más robustos que los torpes acercamientos de discos anteriores, y las aportaciones de Noel, aunque más escasas, siguen siendo muestras de su genio creativo (The Importance Of Being Idle) o hits redondos y efectivos (Lyla). Las aportaciones de Andy Bell y Gem Archer están también a la altura, y toda la banda parece haber recobrado los bríos del pasado en esta nueva formación. Muy destacable también el intenso comienzo con Turn up the Sun, con la que de hecho consiguieron volver al número 1 en el Reino Unido, y alcanzar la mejor posición en las listas estadounidenses desde 1997, y el himno Beatle de Let there be love, un tema antiguo de Noel que encontró aquí su lugar privilegiado para brillar como merecía.

Be Here Now (1997) La continuación de Morning Glory es un disco bastante denostado con el paso de los años, y muchos lo incluirían en la sección de "Vuelve a dejarlo en el expositor" por su sobreproducción y por no resistir la comparación con sus dos antecesores. El primer pinchazo de Oasis surgió de unas difíciles sesiones de grabación, en las que las discusiones entre los hermanos, y el abuso de las sustancias, deterioraron un lanzamiento que yo reivindico aquí porque, pese a todo, sigue ofreciendo un buen puñado de canciones clave del repertorio de Oasis, junto con otras más criticables o descartables. Los temas en este disco se alargan demasiado en ocasiones, y las sobre-grabaciones de guitarra son también excesivas en algunos momentos, lo que no quita que temas como D’You Know What I Mean?, Stand by me, Don’t Go Away All Around The World están a la altura de lo exigido y esperado de la banda. 

Dig Out Your Soul (2008) El hasta ahora último disco publicado por Oasis fue un claro intento de reinvención y modernización de su sonido y sus planteamientos, dejándose influenciar por otros estilos como la psicodelia y el rock alternativo, pero el tema que más brilla en el conjunto es The Shock of the Lightning, un tema al más puro estilo de Oasis. Este tema o el también intenso Bag it up dan muestra de lo que Oasis podía haber hecho en el futuro, de haber surtido efecto este renacer creativo. I’m Outta Time es el enésimo homenaje a su admirado Lennon (incluye, de hecho, una grabación de su voz) pero también es otro de los momentos álgidos del disco. Otros temas como (Get Off Your) High Horse Lady o Falling Down se acercan a lo que Noel haría después en solitario. El resultado en conjunto es un buen disco y una despedida digna para una banda de su nivel, sonando como nunca pero sin caer en la excesiva pompa de otros proyectos, y hasta explorando la sonoridad de Pink Floyd en Soldier on, diciendo adiós de la manera más curiosa y sorprendente posible. 

Vuelve a dejarlo en el expositor:

Heathen Chemistry (2002) supuso un intento de vuelta al rock, con algún toque psicodélico, pero solo consiguieron transmitir el sonido de un grupo gastado y sin ideas, que replica o copia las estructuras que les habían llevado al éxito sin la gracia y la frescura de antaño. Es sin duda el disco más flojo de la banda, y salvo The Hindu Times, el tema más enérgico y destacable, y uno de sus mejores temas en años, el disco se centra en su mayor parte en los medios tiempos y las baladas, y aunque Stop crying your heart out, Little by little y Songbird son temas de calidad, el disco al completo carece del carácter y el carisma que anteriormente había mostrado la banda.

Standing On The Shoulder Of Giants (2000) marca el comienzo serio del declive de la banda. Pese a un comienzo enérgico y prometedor con el desatado instrumental de Fuckin' in the bushes, al que sigue Let it out, temazo marca de la casa a ritmo de mellotron y guitarra, y una no menos efectiva y psicodélica balada de sitar y toques electrónicos (Who feels love?), después es como si la ciudad de Nueva York de la portada sufriera el mayor apagón de su historia. El intento de mezclar la psicodelia de los sesenta con la electrónica del momento habría resultado curioso, de haber mantenido el resto de las canciones el nivel de las tres primeras. La primera aportación compositiva de Liam con Little James es un sonrojante y torpe intento de facturar su propio Hey Jude, y en temas como Put Yer Money Where Yer Mouth Is, I can see a liar o la progresiva Gas Panic! suenan encorsetados y repetitivos donde deberían sonar intensos y contundentes. Noel se pregunta en Where Did it All Go Wrong? ("Donde empezó todo a ir mal"), que pudo fallar en la "Cool Britannia” de Blair, pero con ese título era inevitable para mí pensar en por qué, y en qué momento, un disco con un arranque tan bueno acabaría en esta sección.