viernes, 27 de febrero de 2026

1884.- Another One Bites the Dust - Queen


Queen y el bajo que conquistó el mundo: Reseña de "Another One Bites the Dust"
Corría el año 1980 y Queen se encontraba en una encrucijada creativa. Tras dominar la década de los 70 con armonías vocales complejas y un rock progresivo casi operístico, la banda decidió dar un giro de 180 grados. El resultado fue "Another One Bites the Dust", una pieza que no solo redefinió el sonido de la banda, sino que se convirtió en un puente cultural entre el rock y la música negra de la época.
El ADN de un clásico
Escrita por el bajista John Deacon, la canción es un ejercicio de minimalismo magistral. Mientras que Freddie Mercury solía llenar cada espacio con su rango vocal, aquí la estrella absoluta es la línea de bajo. Inspirada directamente por la corriente disco-funk (especialmente por el grupo Chic y su tema "Good Times"), la estructura se aleja de la pirotecnia para centrarse en el groove.
El ritmo es seco, casi marcial. Roger Taylor dejó de lado sus redobles expansivos para ofrecer un compás de 4/4 sólido como una roca, mientras que la guitarra de Brian May abandona los solos épicos para aportar texturas rítmicas casi percusivas.
La voz de la amenaza
Freddie Mercury, siempre camaleónico, adapta su voz a la perfección. En lugar de su vibrato angelical, aquí escuchamos a un Mercury más áspero, rítmico y agresivo. La letra, que narra una escena de confrontación al estilo de una película de gánsteres, se siente peligrosa. Cada frase termina con una puntuación sonora que invita a golpear el suelo con el pie.
Es curioso recordar que la banda inicialmente no estaba segura de lanzar esto como sencillo. Fue Michael Jackson, tras asistir a un concierto en Los Ángeles, quien insistió en que sería un éxito masivo. No se equivocó: la canción llegó al número uno en las listas de Billboard y le abrió a Queen las puertas de las radios de R&B, un terreno antes impensable para una banda de rock británica. 

> Dato Curioso: Se dice que durante la grabación, John Deacon utilizó un piano "preparado" con papel en las cuerdas para lograr ese sonido percusivo tan particular que acompaña al bajo.

"Another One Bites the Dust" es la prueba de que el genio no reside siempre en la complejidad, sino en saber cuándo dejar que el ritmo respire. Es una canción que suena tan moderna hoy como hace cuatro décadas; una lección de confianza donde Queen demostró que podía dominar cualquier género sin perder su esencia. Es, en definitiva, el sonido de una banda en su punto más alto de audacia.

Daniel 
Instagram storyboy 

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