
“Solo quiero caminar” no es solo el tema que abre el disco homónimo de 1981 de Paco De Lucía, sino también una declaración de intenciones en su carrera discográfica. Este álbum marca el nacimiento de su mítico sexteto y una auténtica revolución dentro del flamenco: la incorporación del bajo, la flauta, la percusión moderna y el famoso cajón peruano redefine el sonido del género.
Ya desde el título y el breve estribillo cantado se percibe una idea clara de libertad y de ruptura con las ataduras del flamenco más ortodoxo. La guitarra de Paco De Lucía tiene una ligereza y un ritmo que rompe con el dramatismo habitual del flamenco más clásico. La base rítmica de cajón y bajo crea un pulso continuo y contundente, mientras la guitarra dibuja melodías que parecen improvisadas, pero que están en realidad milimétricamente pensadas. Como broche, la flauta y el acompañamiento aportan un aire jazzístico que abre el flamenco hacia otra dimensión.
Para Paco De Lucía, “Caminar” es claramente avanzar, explorar, no quedarse quieto. El resultado es una pieza etérea pero construida con pulso firme, que se aleja de la intención de demostrar virtuosismo o capacidad técnica, o de dramatizar en exceso tal y como marcaba la tradición flamenca, para buscar un espacio intermedio entre el flamenco, el jazz y la música contemporánea, una búsqueda consciente y arriesgada de libertad, de evolución y de cambio en el género, sin una ruptura clara y sin levantar demasiado la voz, para no dejar de ser absolutamente elegante.