miércoles, 12 de agosto de 2026

2050 – No te enamores nunca de aquel marinero bengalí - Los Abuelos de la Nada


No te enamores nunca de aquel marinero bengalí - Los Abuelos de la Nada

Hay canciones que parecen llegar desde un lugar que no termina de existir. “No te enamores nunca de aquel marinero bengalí” tiene algo de cuento extraño, de historia escuchada en un bar a altas horas de la noche, cuando las conversaciones empiezan a mezclarse con los recuerdos y cualquier personaje puede convertirse en protagonista de una aventura. En apenas unos minutos, Los Abuelos de la Nada construyen un pequeño universo lleno de color, misterio y libertad.

El título ya es una invitación a imaginar. ¿Quién es ese marinero bengalí? ¿De dónde viene? ¿Por qué no hay que enamorarse de él? La canción no parece demasiado interesada en responder esas preguntas. Y justamente ahí reside buena parte de su encanto. Miguel Abuelo siempre tuvo una relación muy particular con las palabras. Podía utilizarlas para contar una historia concreta o simplemente para crear imágenes capaces de despertar la imaginación.

Los Abuelos de la Nada fueron una banda difícil de encasillar. Su música podía pasar del rock al pop, del espíritu psicodélico a la canción melódica y de la fiesta a la melancolía casi sin pedir permiso. En su segunda etapa, durante los años ochenta, la banda encontró además una combinación extraordinaria de músicos y personalidades que ayudó a convertirla en uno de los grupos más importantes de aquella renovación del rock argentino.

Miguel Abuelo estaba en el centro de todo. Su presencia no se parecía a la de un cantante convencional. Había algo teatral, callejero y al mismo tiempo profundamente poético en su manera de interpretar. Parecía un personaje salido de otra época, alguien que podía estar cantando en una esquina de Buenos Aires y, un segundo después, aparecer navegando hacia un lugar completamente imaginario.

Y esa sensación está presente en “No te enamores nunca de aquel marinero bengalí”. La canción tiene movimiento, pero también misterio. Es divertida sin ser simplemente una canción de fiesta. Hay un juego constante entre lo absurdo y lo romántico, entre la advertencia y la tentación. Porque si alguien te dice que no debes enamorarte de un marinero misterioso, probablemente lo primero que quieras saber es por qué.

En el fondo, la canción parece hablar de la fascinación por lo desconocido. De esas personas que aparecen en nuestras vidas y que, precisamente porque no terminamos de comprenderlas, pueden resultar irresistibles. El marinero se convierte así en una figura casi mitológica: alguien que llega desde lejos, trae consigo una historia y probablemente desaparecerá antes de que podamos entender qué significó su presencia.

Escucharla hoy es también viajar a una época en la que el rock argentino recuperaba el color, el juego y cierta despreocupación después de años especialmente duros. Los Abuelos entendieron que también se podía hacer música para celebrar la vida, para bailar y para imaginar.

Y quizá por eso la advertencia del título resulta tan divertida.

“No te enamores nunca”.

Demasiado tarde.

Porque cuando aparece un personaje como aquel marinero bengalí, misterioso, lejano y seguramente imposible, lo último que uno quiere hacer es seguir el consejo.

Y ahí está la magia de Miguel Abuelo: conseguir que una canción aparentemente disparatada termine pareciendo una pequeña historia de amor, de aventura y de libertad.

Daniel
Instagram storyboy

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