Disco de la semana 222: Lovesexy - Prince


Lovesexy nace de las cenizas del Black Album, quemado en la hoguera por su propio creador. Corren mil teorías sobre las razones que le llevaron a cancelar la publicación de ese disco, y a preparar un disco nuevo en tan solo 7 semanas. Una de ellas habla de un encuentro en un club nocturno de Minneapolis con la cantautora y aspirante a cantante Ingrid Chávez, que planteó al músico que abandonara la negatividad en su música, y la abriera a mensajes más espirituales y positivos. Prince aceptó el reto y se puso manos a la obra, embarcando además a su nueva musa dentro de su séquito de colaboradores cercanos y de su banda de acompañamiento, inicialmente bajo el sobrenombre de "The Spirit Child" (La chica espiritual).

El resultado es un disco conceptual,  en el que todas las canciones giran (y muchas mencionan) en torno a un sentimiento nuevo llamado "Lovesexy", mencionado en muchos de los temas, y descrito como lo que se siente al estar enamorado, pero no de un hombre o una mujer, sino del más allá. El hecho de ser creado en poco tiempo, y con un hilo conceptual claro uniendo las canciones del proyecto, hace de este disco el más unitario de la carrera de Prince, y el que incluye menos "visitas" a la "bóveda" a repescar canciones escritas previamente. El concepto único del disco, provocó también la excéntrica decisión de publicar el disco con un solo corte, sin posibilidad de escuchar las canciones por separado.

En el mismo año de su publicación (1988), yo acababa de descubrir a Prince con Sign of the Times (1987), y aunque el signo de los tiempos era (y sería finalmente) su cumbre creativa, y Lovesexy un disco bastante más incomprendido por la crítica del momento, en aquel momento el impacto que me produjo la escucha de éste último fue mucho mayor. Nadie hacía discos tan buenos como Sign of the Times en aquella época, pero yo nunca había escuchado un disco como Lovesexy hasta ese momento. Para mí es inevitable, para comentar un disco así, no pensar en la primera vez que lo escuché, en mitad de las semanas de exámenes en el instituto. Un compañero de clase me lo grabó en cassette, y lo puse de fondo mientras estudiaba para un examen.

Ya desde la relajante intro de Eye no, en la que la propia Ingrid Chávez recita suavemente que "Todo el mundo sabe... que cuando el amor te llama, tienes que acudir", supe que no podría resistir la llamada de Prince, invitándome a escuchar aquel disco hasta el final. Eye no es el único tema en el que la banda al completo toca en el disco, siendo el resto de temas interpretados en su mayor parte por Prince, salvo puntuales colaboraciones al saxo (Eric Leeds), percusión (Sheila E), teclados (Dr. Fink) y voces (Boni Boyer, Cat, Sheila E). Todo el disco es un gran viaje desde la negatividad, desde los coros que repiten "No" sin cesar en este tema, hasta llegar a la positividad como punto de destino, reflejada en la suave voz femenina que repetirá "Si" constantemente en Positivity (perdón por el spoiler), el tema con el que cierra el disco. Este primer tema se construyó a partir de partes de un tema antiguo (The Ball), en lo que sería la única excursión a la "bóveda" de todo el disco.

Alphabet St es el tema con el que empezó todo. La canción que, tras ver los apenas tres minutos del vídeo promocional, con el "Thunderbird del 66 o 67, tan glam que resulta ridículo"  atravesando un universo de letras de colores ("pon las letras correctas juntas, y haz un día mejor"), me hizo insistir hasta la saciedad a mi compañero para que se acordara de grabarme el disco, y que lo hiciera mucho antes incluso de pasarme los apuntes de alguna asignatura, de cuyo nombre no quiero acordarme. Prefiero hacerlo de la sensación de satisfacción y sorpresa, al comprobar que, al contrario que en discos anteriores, en los que las versiones largas de las canciones aparecían en los maxisingles, el viaje de Alphabet St se prolongaba en Lovesexy hasta los siete minutos, con rap de Cat y desenfadado final instrumental incluidos. Una irresistible mezcla de dance, rock, rap y funk plagada de divertidas referencias al sexo, a través de la descripción de las cosas que un chico planea hacer con el coche de su padre.

Glam Slam también fue single, una canción de estribillo pegadizo y efectivos arreglos de guitarra en su primer tramo, y adornada con un impactante tramo final de corte sinfónico y clásico, en el que los teclados de Prince emulan a una orquesta de violines. Es la única canción de Prince en la que encontramos un guiño, más o menos explícito, a la música de otro grande como David Bowie, ya que el estribillo de la canción (Glam Slam, thank U ma'am) parece inspirado en la frase "Wham Bam thank you ma'am" de "Sufragette City".

Anna Stesia es otro de los momentos memorables del disco. La canción en la que Prince parece describir el encuentro con Ingrid Chávez, que pudo desencadenar el concepto del disco y el giro hacia la espiritualidad de su música, entendida siempre desde el prisma particular de Prince, que aquí promete abandonar los pecados de la carne y dedicar su vida a Dios, pero que en conjunto entrega un disco de amor y sexo, que en la propia Lovesexy llegará a su máximo clímax, representado incluso con un orgasmo. Antes de este nuevo spoiler que acabo de cometer, llegará el turno para Dance On, quizá el tema que menos encaja en el conjunto, con una poderosa línea de bajo y una letra cercana a la de la canción Sign of the Times.

Con la ya mencionada Lovesexy, el disco retoma la línea de derroche musical y creativo de los primeros temas. Turno para no privarse de nada, en un despliegue de saxos, teclados y de unas increíbles guitarras casi enterradas en la mezcla, acompañando a un festival de voces y giros que desembocan inevitablemente en ese momento de máxima espiritualidad que, paradójicamente, lo marcan los gemidos de Cat y Prince en el orgasmo que os prometía en el párrafo anterior. Como si del mismo encuentro sexual se tratase, el final de la canción se entremezcla completamente con el inicio de When 2R in love, el único tema rescatado del Black Album, y que encaja mucho más en Lovesexy que en ese disco previo. Los dos amantes se bañan juntos, y el jugueteo amoroso comienza de nuevo ("Báñate conmigo, déjame tocar tu cuerpo hasta que tu río sea un océano")

I wish U heaven es otro gran ejemplo de la dualidad espiritualidad-sexo habitual en la temática de los discos de Prince. Después de un par de temas más o menos explícitos, llega un tema breve y minimalista sobre el agradecimiento y la evocación de ese más allá final ("Por todos tus besos, te deseo amor, te deseo el cielo". La canción es, pese a su aparente sencillez, uno de los mejores temas del disco, y fue el tercer y último single que se extrajo del mismo. En esta ocasión, la versión extendida fue a parar al maxisingle, una larga suite formada por tres partes diferenciadas (tanto que en la "bóveda" se encontró la tercera parte como tema independiente con el nombre de Take this beat) de la que en el disco solo quedó la primera parte de la suite.

El disco termina con Positivity, tema de toques tribales en la percusión, basado en un esquema de recitado cercano al spoken word, incluso con tramos en los que Prince recita mascando chicle, desde la tranquilidad de haber alcanzado el final del viaje hacia el positivismo. A lo largo de la canción, se repite continuamente la pregunta "¿Has tenido tu signo positivo hoy?", hasta que la canción muere en un murmullo de agua corriendo, entre ráfagas de teclado. Justo en ese momento, regresé del viaje mental en el que el disco me había sumergido, con mucho menos tiempo para aprenderme los temas del examen, y en riesgo de hacer el viaje en sentido inverso, de lo que podría haber sido una buena nota a un resultado negativo. No fue así finalmente, porque mis padres habían prometido que un buen resultado me daría derecho a escoger un regalo, y tener Lovesexy original y en vinilo se convirtió esa misma noche en mi gran objetivo.

Comentarios