La musica en historias: Agila - Extremoduro #MesExtremoduro

 


En "Agila" podemos encontrar un sonido brillante gracias entre otro a Iñaki “Uoho” Antón, que era el guitarrista de Platero Y Tú, a esto le tenemos que sumar de que su discográfica, iba aportar a Álex de la Iglesia dos temas para, “El día de la bestia”, banda sonora fabulosa en la que también participaron, y de qué manera, Def Con Dos. Pues bien, con todos esos mimbres, unas canciones cojonudas y rodeado de Iñaki Setién a la guitarra, Ramón al bajo, y Capi a la batería, con Roberto Iniesta, El Rey de Extremadura a la voz, entran en el estudio para grabar su sexto trabajo tras “Pedrá”; el que a la postre sería la obra que les llevaría a las más altas cotas de popularidad, “Agila”. Todas y cada una de las 13 canciones de este disco se han convertido en himnos, de obligada escucha para todos aquellos que no odien a Iniesta, que haberlos hay los, y conforman un disco 10, sin fisuras, sin temas que sobren, con calidad a raudales y con una mala ostia que solo “el Robe” sabe escupir.

 

Yendo a lo que es el disco en sí, este ya incorpora una sección de vientos y otras instrumentaciones poco habituales, cuando no, inexistentes, en los trabajos anteriores e incluso los temas son más complejos en su desarrollo. Cuenta además con varias colaboraciones que iremos desgranando, y entre las que se encuentran, como no, las del propio “Uoho” o “Fito”. A nivel letrístico, nos encontramos con retales de famosísimos poemas de no menos famosísimos autores como Neruda, Machado o Miguel Hernández, así como de otros menos conocidos como Sor Kampana.


 

El primer tema es la espectacular Buscando una luna, y es que es maravilloso empezar un disco de esta categoría con frases sacadas de un poema de Antonio Machado, y primera gran sorpresa un saxo hace un contrapunto magnifico al tema. Robe se atreve a ir mas allá y la verdad le sale muy bien, entre guitarra, batería, bajo y saxofón crearon una melodía redonda que fue acompañada por una letra sincera donde Robe escupió todos sus pensamientos más verdaderos. Con Prometeo vamos de poeta en poeta y es que ahora es el turno de los versos de Miguel Hernandez, que abre paso a su seña de identidad, la guitarra que pulula alrededor de una de esas historias de amor tan particular. Con Sucede consigue una de sus canciones más aclamadas del grupo con una letra desgarradora y directa, donde nos retrotrae a las primeras andanzas de Extremoduro y todo gracias a esa gran capacidad vocal de transmitir que tiene Robe Iniesta acentuado en un final apoteósico. So payaso es quizás uno de los grandes himnos del grupo, una canción que ha traspasado fronteras del género, ¿la gran responsable del éxito del disco? Quizás… el hecho de haber rebajado la dureza instrumental sin renunciar a esas letras tan particulares, le abrió otros caminos, pero sin perder la esencia, entregaros a esta poesía tan particular sobre lo que significa estar enamorado la convierte una de las canciones más conocidas del rock español, con eso está todo dicho. Y no nos bajamos del carro del éxito, porque llega, El día de la bestia que apareció en la película del mismo título de Alex de la Iglesia, y es que esas letras del grupo eran ideales para esa película y a fe que es verdad, una auténtica delicia y un trallazo absoluto para todos. Tiempo para Tomas, un tema en el que se hace acompañar de Fito Cabrales y el maestro reverendo, un tema muy simpático y que pone un poco de tregua a mitad de disco.

 

Porque es tiempo de otra de esas joyas imperecerederas, en Sonrisa tan rara! encontramos un duo brutal entre Robe Iniesta y Albert Pla con una letra tan ácida que solo podía salir de la boca de estos dos amigos. Con Cabezabajo rinde un homenaje al género Heavy, porque dentro de este rock tan particular que llevan haciendo hay un espacio para el genero duro por excelencia. En Ábreme el pecho y registra cuenta de nuevo con Ratanera, se trata de un muy buen tema, quizá un poco más intimista, en el que Robe incluye retazos de un poema de Sor Kampana (Antonio Belarte Aliaga). Todos me dicen sigue la línea anterior, porque Extremoduro también es intimismo, quizás un poquito más festiva sobre todo por el comienzo, pero como dice el refrán, no es como comienza sino como termina, y en esta ocasión terminamos entregados a un estilo de funk. Y como si la canción anterior sirviera de transición, es tiempo de sacar la juerga que llevas dentro y disfrutar en plan festivo de Correcaminos estate al loro, donde te puedes reír y sobre todo bailar, para continuar con la punkarra La carrera una canción que compuso en sus inicios con “Dosis Letal”, y acabar versionando un tema de los malagueños Tabletom, Me estoy quitando, el fin de fiesta por flamenco de Plasencia y esa voz lejísimos del flamenco pero que da igual, imposible no pensar en Robe, vestido de traje un tablao flamenco lleno de su “purista” gente dando brincos y sin parar de corear.

 

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