domingo, 1 de febrero de 2026

1858.- Pasaba por aqui - Luis Eduardo Aute

 


1980 fue el año de la consagración definitiva de Luis Eduardo Aute como la voz más profunda y polifacética de la España de la Transición, ya no era solo el tipo que escribía canciones para otros, era un artista total que estaba rompiendo el molde de "cantautor" tradicional para convertirse en un icono del pop-rock con tintes intelectuales. Ese año marca el lanzamiento de su álbum "Alma", que cerraba una trilogía fundamental iniciada con Albanta (1978) y De par en par (1979), en este disco, de nuevo bajo la mano de Luis Cortos "Capi", consigue un sonido brillante, con baterías bien marcadas y sintetizadores sutiles que le daban un aire moderno para la época, el título no es casual, Aute explora lo que él llamaba "la mística de lo cotidiano", habla del alma, pero siempre conectada al cuerpo, al deseo y a la presencia del "otro", en este disco demostró que se podía hacer música comercialmente viable sin sacrificar ni un ápice de profundidad poética. Aute logró lo que pocos: sonar en las radiofórmulas y, al mismo tiempo, ser analizado en las facultades de filosofía. Aute se aleja de la sobriedad acústica y se abraza a arreglos más elaborados. Es el año de canciones icónicas como "Pasaba por aquí" y "No te desnudes todavía", sus letras en esta época exploran un erotismo elegante, la duda existencial y una sutil crítica social, alejándose del discurso político directo para centrarse en la libertad individual. Pero Aute no fue un artista de éxito repentino, su trayectoria antes de 1980 es un viaje de idas y vueltas entre varias disciplinas, con un inicio pictórico y cinematográfico, antes que músico, Aute fue pintor y cineasta. En los años 60 ya exponía en galerías y realizaba cortometrajes de vanguardia, la música era, para él, algo secundario, era un compositor en la sombra escribiendo canciones de éxito para otros artistas sin querer subirse al escenario, sus mayores hitos fueron "Rosas en el mar" y "Aleluya nº1", popularizadas por Massiel. 1973 marcaria el inicio de su faceta como intérprete de su propia obra, con la llegada de la democracia, Aute conectó con una generación que buscaba algo más que política: buscaba poesía y sensualidad.

 

"Pasaba por aquí" es, probablemente, la canción más "luminosa" y redonda de Luis Eduardo Aute, supuso un hito porque logró algo dificilísimo: ser un éxito comercial masivo sin perder la profundidad poética que caracterizaba al autor. Nos da una pincelada del arte de la casualidad, la letra narra un encuentro fortuito (o fingido) entre dos antiguos amantes. Lo brillante de la canción es que juega con la ambigüedad, la excusa como centro del protagonista dice que "pasaba por aquí" por pura casualidad, pero toda la canción sugiere que hay un deseo contenido de retomar el contacto, pero se centra en esa sensación agridulce de ver a alguien que fue importante y notar que, aunque el tiempo ha pasado, la conexión sigue ahí. A diferencia de sus canciones más densas o políticas de los 70, esta tiene un aire de "pop inteligente", un compás trotón, casi como si imitara el caminar de alguien por la calle, es ligera, fluida y muy pegadiza y Aute la canta con una voz relajada, casi susurrada, lo que refuerza esa atmósfera de confidencia y cercanía.