Grandes éxitos y tropiezos: The Doors


 

En 7días7notas abrimos en esta ocasión las puertas de la sección de Grandes éxitos y tropiezos a The Doors. Es difícil equivocarse en la compra de un disco de Morrison & Cía, porque todos sus discos tienen cosas interesantes, y al atravesar las puertas de la percepción nunca se encontraron escalones en los que tropezar de manera ostentosa. Sin embargo, esas mismas puertas pueden también conduciros por caminos que, no teniendo la etiqueta de equivocados, si que pueden llevaros a lugares que no fueran los esperados. Así que, sin más demora, vamos de nuevo a la imaginaria y vieja tienda de discos de segunda mano en la que esta sección comenzó, a buscar discos de The Doors ¿Qué discos suyos deberíamos comprar? ¿Cuáles deberíamos evitar?:

Estás tardando en comprarlo:

Los seis discos de The Doors publicados en vida de Jim Morrison son realmente grandes discos, pero si hay uno que destaca por encima del resto es precisamente The Doors (1967), disco debut en el que estaban canciones de la talla de Break on Through (to the other side), Light my fire o The End, pero no nos quedaríamos tranquilos si no mencionáramos también aquí discos como Morrison Hotel (1970), un disco en el que apostaron por un sonido más pesado y rockero en temas de la talla de Roadhouse Blues, Peace Frog o Waiting for the sun, entre otras. No se queda atrás tampoco el brillante ejercicio de blues ebrio y taciturno del disco L.A Woman (1971), combinando la brillantez de piezas oscuras y decadentes (Cars hiss by my window, Hyacinth House) con algunos de los mejores temas de su carrera (L.A Woman, Riders on the storm)

Si te queda pasta, llévate también: 

Si os queda presupuesto, el siguiente disco al que tendríais que hincar el diente sería Waiting for the Sun (1968). La adicción al alcohol de Morrison avanzaba a marchas forzadas, al tiempo que aumentaba también el número de seguidores de la banda, gracias a temas tan rotundos como Hello, I love you o The Unknown Soldier. También incluye la canción Not to Touch the Earth, en realidad un extracto de una larga pieza conceptual llamada The Celebration of the Lizard, disponible en alguna de las últimas reediciones especiales del disco, y en el directo Absolutely Live. Y si el dinero sobrante os deja aún más margen, entonces sería el momento adecuado para incluir en el pack el disco Strange Days (1968), el siempre difícil segundo disco, que contiene joyas de la talla de People are strange, Moonlight Mile o, especialmente, When the music is over. 

Vuelve a dejarlo en el expositor:

Pensando en la estructura de este artículo, el disco elegido para la tarjeta roja era The Soft Parade (1969), pero estaríamos siendo unos árbitros demasiado rigurosos, porque aunque palidece en la comparación con sus otros cinco hermanos, no deja de ser un buen disco al que, siendo justos, dejaríamos seguir jugando con una amonestación verbal o una tarjeta amarilla. Si lo dejáis de nuevo en el expositor, os estaríais perdiendo canciones como Touch me, Shaman`s Blues o, sobre todo, el tema que le da título, un auténtico desfile de color y larga duración en el que manejan con maestría los cambios de ritmo, la psicodelia y la bohemia descarada en la que vivía inmerso su carismático cantante. Y como, al perdonar a este disco, dejaríamos huérfana esta sección, mencionaremos en su lugar dos de los tres álbumes que los miembros restantes de The Doors sacaron tras la muerte de Jim Morrison.  Decíamos, al principio, que algunas puertas llevaban a caminos inesperados, y tanto Other Voices como el posterior Full Circle dejan la sensación de haber dejado pasar la parada en la que los miembros supervivientes deberían haberse bajado del autobús, haciendo caso al compañero caído, cuando cantaba aquello de "Esto es el final".

Si lo que buscas son canciones sueltas:

Estas son las cinco canciones top que no pueden faltar en tu colección o en tu playlist:

1- Break on through

2- Light my fire

3- Riders on the storm

4- L.A Woman

5- The End

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