La música en historias: John Lennon/Plastic Ono Band, #MesJohnLennon


Iniciamos el #MesJohnLennon con un disco que, curiosamente, siempre ha estado rodeado de un "halo de curiosas mentiras" cuál anillos rodeando a Saturno. Y digo curiosas porque, al fin y al cabo, se trata más de pequeñas incorrecciones al describirlo, pero que han quedado para siempre asociadas a este álbum. Así que, sin más preámbulos, "vamos a contar mentiras".

La primera de ellas, es que todo el mundo conoce este disco como el primer disco en solitario de John Lennon tras la separación de los Beatles. Tra-la-rá. Puede que, efectivamente, fuera el primer disco que el ex-beatle firmara en solitario, pero antes de éste ya había publicado, junto a la ya casi omnipresente Yoko Ono, hasta tres trabajos de corte vanguardista ("Two virgins", "Life with the lions" y "Wedding album"), e incluso un álbum en directo con la Plastic Ono Band titulado "Live peace in Toronto". Y aunque todos ellos sean trabajos tan prescindibles como dignos de ser condenados al olvido, llamar a Plastic Ono Band su primer disco es, en cualquier caso, inexacto.

La segunda de las mentiras (Tra-la-rá) quizá no lo sea tanto, pero está en cualquier caso marcada por la duda. A lo largo de su carrera posterior a este disco, John Lennon firmó varios discos incluyendo a Yoko Ono en la autoría de los mismos. Es inevitable preguntarse si, un disco como éste, tan personal e introspectivo, y tan influenciado por la terapia del grito primario en la que Yoko introdujo a Lennon, fue en realidad una obra en exclusiva del ex-beatle o podría haber sido firmado "a pachas" con su mujer, que aparece junto a él en la portada, y la referencia tanto del título del disco como del nombre de la banda de acompañamiento (Plastic Ono Band) es bastante clara.

Curiosamente, Yoko Ono publicó a la par un álbum llamado "Yoko Ono/Plastic Ono Band", con la misma portada y contraportada (la foto del Lennon niño era en este caso una foto de Yoko de pequeña) al que podríamos aplicar las mismas dudas. Como el mismo John Lennon dijo en respuesta a un intento de acercamiento de Paul McCartney y de una posible reunión, él ya no era más Lennon, a partir de entonces él era ya "John and Yoko".

 

La tercera mentira es la de que es un disco árido y oscuro, y basado en su totalidad en la terapia del grito primario del Dr. Janov. Es cierto que la influencia de esta terapia, consistente en trabajar la exploración del dolor acumulado desde la niñez, para llevar al paciente hasta un estado mental en el que tenga la necesidad imperiosa de gritar, y que ese grito primario sea un instrumento de liberación y de ruptura física y mental. Es algo que impregna Mother, el desgarrador arranque del disco, en la que Lennon explora sus propios traumas infantiles (el abandono de su madre y la ausencia de su padre). La canción arranca con unas sombrías campanadas de iglesia, y musicalmente es un buen ejemplo de la austeridad (que no aridez) del disco, al basarse únicamente en piano, bajo y batería, una fórmula que se repetirá en otras canciones del álbum. Sin embargo, canciones como Hold on, tan breve como eléctrica, o I found out, con la voz distorsionada y matices blues-rock, no encajarían tanto en ese guión conceptual que se le atribuye al disco (por más que ésta última tenga sus generosas dosis de ira hacia el Cristianismo, el Hare Krishna y Paul McCartney, las tres religiones que menos le cuadraban en ese momento).

 

Otra "mentirijilla" es que se atribuya a Phil Spector la producción del disco. Basta con escucharlo para comprobar que Spector estuvo ausente de la mayor parte de las sesiones, y que su famoso "muro de sonido" brilla aquí por su ausencia. No le discutiremos que realizara una labor de canalizador de las ideas de Lennon, y quién sabe si de Yoko y en que medida, pero todo apunta a que todo el peso de la producción y de las decisiones cayó del lado de la famosa pareja. Spector tiene una breve aparición al piano en Love, tema romántico que, de nuevo, se aleja del arquetipo de canción de grito primario, como lo hace Look at me, un tema antiguo que inicialmente estuvo destinado al  "White Album" de The Beatles y que acabó siendo descartado para aquel disco.

Los detractores de Lennon, especialmente los miembros de la rama conservadora norteamericana, que eran los blancos habituales de las reivindicaciones políticas de sus canciones, le acusaron de vivir un estilo de vida acomodado y burgués, al tiempo que cantaba himnos proletarios como Working Class Hero, un tema que tiene la relevancia y el regusto folkie de los mejores temas acústicos de Bob Dylan, y que es probablemente la mejor canción del disco. Pero como este álbum tiene otras canciones igualmente buenas, también podéis decir que esta afirmación mía sea también mentira (Tra-la-rá).

Una canción como Isolation, tan aparentemente sencilla como brillante, podría discutirle a Working Class Hero ese trono. Y más aún lo haría una pieza tan perfecta como es God, en la que Lennon construye una estructura musical de corte eclesiástico y casi gospel, en la más audaz y traviesa de las mentiras, porque la letra convierte al tema en una auténtica manifestación de ateísmo. Toda una declaración de intenciones de Lennon, que reniega de Jesús y de la Biblia, pero también de Buddha, Hitler, Kennedy, Elvis, Zimmerman (Dylan) y de... los Beatles. El tema termina con la lapidaria frase "The dream is over" (el sueño ha terminado) con la que entierra definitivamente la historia del cuarteto de Liverpool. Todo un grito (primario, esta vez sí) con el que liberarse de la pesada cadena que venía arrastrando, en su búsqueda de su nueva identidad en solitario (o no, porque por allí cerquita andaba siempre "Ono").

Así que, colorín, colorado, el sueño ha terminado. Sólo me queda reconocer la última mentira, y es que, pese a todo, no es verdad que este sea un disco de mentiras. Un álbum tan honesto, con unas letras tan íntimas y directas, que toca tantos temas sin miedo alguno a exponerse demasiado en lo personal y en la la polémica que pudiera generar, nunca podría considerarse como una obra de mentira. John Lennon/Plastic Ono Band es un disco auténtico, desde la primera a la última de sus mentiras.

Comentarios

  1. Hola! Muy buen artículo. Siempre he tenido una duda, dónde está hecha la foto de la portada de este disco. Saludos!!

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    1. La foto fue tomada en la propiedad de Lennon en Tittenhurst Park por el actor Daniel Richter, el cual figura en los créditos y quien por entonces trabajaba como asistente de Lennon. Saludos.

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