ACDC: 74 Jailbreak, la joya recuperada #MesACDC





El mes de marzo de 2020 es el #MesACDC en 7dias7notas, pero también un mes en el que estamos viviendo una situación atípica y complicada, arrimando el hombro todos desde nuestras casas para lograr que la curva de afectados por el coronavirus comience por fin a descender. Los días pueden hacerse bastante largos, y en determinados momentos sentiremos la tentación de salir a la calle y  romper nuestro necesario encierro, pero debe imperar el sentido común y que la "fuga" sea sólo simbólica, y se reduzca a ponernos a todo volumen el disco "Jailbreak" ("Fuga") cuando tengamos esa sensación de querer "romper las rejas".


'74 Jailbreak es una interesante rareza en formato EP, lanzada en octubre de 1984 entre los discos Flick of the Switch y Fly on the Wall, y muy valorada por los fans de ACDC por rescatar cinco grabaciones del malogrado e icónico cantante Bon Scott, cuatro años después de su muerte. Si bien las grabaciones no se pueden considerar inéditas (procedían de ediciones australianas de algunos de sus primeros discos) si que conformaron en su momento un apetecible tesoro para los fans de la banda, ya que aquellas ediciones australianas eran objetos de culto y de muy difícil adquisición.


Abre el disco la canción Jailbreak, procedente de la edición australiana del disco Dirty Deeds Done Dirt Cheap de 1976, y utilizada como single de lanzamiento para la promoción de este curioso paréntesis entre discos nuevos de la banda. Es la pieza que mejor refleja el feeling de esta nostálgica "escapada" hacia otros tiempos, mostrando a una banda más directa y con un rock mucho más primitivo y a la vez más contundente que el de las entregas posteriores al excelso Back in Black, que marcó la frontera entre la época Bon Scott y los nuevos ACDC de Brian Johnson. El potente riff de inicio ya nos da pistas de estar adentrándonos en una de esas grabaciones que dejan huella en el oyente. La letra es también potente, contando la historia de un condenado a prisión por el asesinato del amante de su mujer, tras pillarles "con las manos en la masa". Desde detrás de las rejas de la cárcel, sueña con la fuga ("Jailbreak") que le proporcione la ansiada libertad.

Más pausada y vacilona es You ain't got a hold on me, con una temática más ligera y mostrando un ansia de libertad diferente, mostrado a través de la firme decisión de no aferrarse a las relaciones personales, más allá del fugaz e intenso encuentro sexual de una noche. Tanto este tema, como los tres restantes del EP, provienen de la edición australiana de High Voltage, el álbum de debut de la banda.

Show Business recupera la típica intensidad de los australianos, y llena el ecuador del EP de referencias al blues y el rock and roll más sesentero, usadas para vestir a una incisiva letra que critica abiertamente la mezquina industria musical, llena de ejecutivos que se lucraban a costa de explotar a los músicos con abusivos contratos para hacer discos y giras.

Soul Stripper nos seduce desde su rudo y efectivo minimalismo. Su desnudo musical viene marcado por lo directo del ritmo de la batería y el bajo, combinados con una letra que vuelve a dar mando en plaza al sexo oscuro y desprovisto de toda connotación amorosa, uno de los temas favoritos de los hermanos Young y compañía.

Cierra el disco Baby, please don't go, la única pieza que no está firmada por la banda. Una genial versión del viejo blues de Big Joe Williams, pasada por el tamiz eléctrico de las guitarras de Angus Young, y una de las mejores versiones que se han hecho de este auténtico clásico. El brillante punto y final a 24 minutos del mejor ACDC en su mejor época, entregando un puñado de canciones que pugnaban por liberarse y salir por fin a la luz, cansadas de estar ocultas en descatalogadas ediciones, y que lograron la tan ansiada libertad a través de la publicación de esta imprescindible rareza, rompiendo las rejas al grito de ¡Jaaaaaiiilbreak!

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