Canciones que nos emocionan: A la sombra de un león, Ana Belen y Joaquin Sabina

Hoy vamos con una canción en castellano, ya que no nos prodigamos mucho en este idioma en la sección canciones que nos emocionan, y hay muchas de ellas que a un particular le gustan mucho. La elegida es una canción cuya versión mas famosa y emocionante esta interpretado por un dúo, como dúo fueron los creadores del tema, por un lado Josep Maria Bardagí se hizo cargo de la música, mientras que el Jienense, Joaquin Sabina, le puso música, siendo un pequeño homenaje a uno de los monumentos mas representativos de la ciudad que le acogió La cibeles, pero que se convierte también en homenaje a la ciudad de Madrid ya que no solo menciona a La Cibeles, sino que también hace referencia a otros edificios y negocios madrileños como son la administración de Lotería de Doña Manolita, los conocidos almacenes de El Corte Inglés, o el Banco Central.




El tema una vez compuesto fue un regalo que Joaquin Sabina le hizo a la cantante Ana Belen, que la publico en un disco en 1988 y pasó casi desapercibida, fue en 2001 en la gira 'Dos en la carretera' que hizo Ana Belen con su marido, Victor Manuel, cuando en un concierto se dispuso a interpretar el tema en solitario, cuando a mitad de canción y sin que nadie lo sospechara apareció en el escenario Joaquin Sabina cantando a duo con ella. Esta interpretación es sin duda la que ha quedado en la retina y en los oidos de muchos de los que amamos esta canción. Un magnifico dúo con las dos voces, con la ayuda de un publico entregado y fue mientras Ana Belen desparramaba su chorro de voz y la canción decía.. ¿Qué tal?, Estoy sola y sin marido, gracias por haber venido, a abrigarme el corazón.....  cuando Joaquin Sabina apareció, un mes después de que hubiera sufrido un grave infarto cerebral que con posterioridad lo sumó en una profunda depresión. Resulta emocionante la acogida del público al cantante y la manera en que las voces del dúo, por un lado la calidez de Ana Belen y por otro la por aquel entonces rota voz de Sabina se entremezclan con las del publico


La canción narra la historia de amor entre un internado que se ha escapado del manicomio de Ciempozuelos, un pueblo a unos 40 kilómetros de Madrid y que contaba quizás con el mas famoso de estos centros de la comunidad y la estatua que preside el edificio de correos en Madrid, la Cibeles. Una historia de amor imposible que por momentos se hizo real, una de esas punzadas que a veces nos dan en el corazón y que nos causa mas placer que dolor.




Llegó
con su espada de madera
y zapatos de payaso
a comerse la ciudad.
Compró
suerte en Doña Manolita
y al pasar por la Cibeles
quiso sacarla a bailar
un vals
como dos enamorados
y dormirse acurrucados
a la sombra de un león.
«¿Qué tal?
estoy sola y sin marido
gracias por haber venido
a abrigarme el corazón.»
Ayer
a la hora de la cena
descubrieron que faltaba
el interno dieciséis.
Tal vez
disfrazado de enfermero
se escapó de Ciempozuelos
con su capirote de papel.
A su estatua preferida
un anillo de pedida
le mangó en El Corte Inglés.
Con él
en el dedo al día siguiente
vio a la novia del agente
que lo vino a detener.
Cayó
como un pájaro del árbol
cuando sus labios de mármol
le obligaron a soltar.
Quedó
un taxista que pasaba
mudo al ver como empezaba
la Cibeles a llorar
y chocó contra el Banco Central.




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