La musica en el cine: LETO (2018)

Este mes damos la bienvenida a un nuevo colaborador en el blog, se trata de Guillermo Navarro, creador del blog sobre cine FILMDREAMS.NET, integrante del grupo de Habladecine con el que iniciamos un proyecto donde reseñaremos las películas que se estrenen en el cine, sobre el mundo de la música sin olvidar algún clásico al que volveremos.



SINOPSIS:
Leningrado, un verano a principios de los 80: la escena del rock de la ciudad está en pleno apogeo. Viktor Tsoï, un joven músico que creció escuchando a Led Zeppelin, T-Rex y David Bowie, está tratando de hacerse un nombre. El encuentro con su ídolo Mike y su esposa, la bella Natacha, cambiará su destino. Juntos construirán una leyenda que les llevará a la eternidad.
 ( Fuente sinopsis y cartel: Avalon Distribución )
 ( Fuentes imágenes: Sensacine, Avalon Distribución, Festival de San Sebastián )
 ( Fuentes información de la película: Filmaffinity, Avalon Distribución, IMDb )



CRÍTICA:

Kirill Serebrennikov es el encargado de estar al frente de un proyecto que se presentó en el pasado festival de cine de Cannes, en su sección oficial, y obtuvo el premio a la mejor banda sonora.
Desde ese momento la película, que tuvo una buena acogida por la prensa asistente a la Croisette, se ha convertido en de culto, ya que siendo compleja y poco accesible para el público medio por su estética, el aspecto formal y su ritmo bastante pausado y porque las canciones, que en mi opinión son tan buenas, se salen del tópico del cine musical clásico. Su presentación en España fue en el festival de San Sebastián, ya que formó parte de la sección Perlas del Zinemaldia 2018, y en ese escenario es donde la pude ver por primera vez, y tengo que reconocer ( ya lo comenté en mis crónicas diarias de Donosti ) que me costó entrar en la historia, que gana con el paso de los minutos y que termina de manera espectacular. Gana en un segundo visionado, ya que he terminado de comprender ese primer tercio en donde se van presentando los personajes, y que parece que sea de manera caótica sin estar bien diseñados esos jóvenes músicos, cantantes, compositores que viven en la región de Leningrado a principios de la década de los 80. La propuesta también formó parte del la sección EFA del festival de cine europeo de Sevilla, y en los premios del cine europeo no se fue de vacío al lograr el galardón al mejor diseño de producción.

La película intenta mostrar las dificultades sociales de esos jóvenes que tienen problemas para sobrevivir en la Unión Soviética de la época, que quieren cumplir su sueño de ser un grupo musical importante en su país, y que se comportan muchas veces en contra de los establecido por ese régimen soviético, que restringía muchas cosas a la población. La historia funciona bastante bien por lo que cuenta y cómo lo cuenta, ya que se plantean relaciones sentimentales y personales entre los protagonistas, hay debates sobre el estilo musical en relación con los grupos de Rock underground y otras variaciones, y salen a la palestra nombres como The Who, Lou Reed, Talking Heads, Bod Bylan, David Bowie, Blondie, Iggy Pop, y otros tantos a los que idolatran esos jóvenes que forman parte de ese movimiento hippie que estuvo tan de actualidad 10 años a partir del festival de Woodstock.
La propuesta tiene muchas cosas positivas, ya que es bastante original a nivel artístico, ya que anima a los personajes cuando escuchamos las canciones, en unas coreografías muy pocas veces vistas ( recuerdo algo parecido en alguna película británica reciente ) que además va dividiendo la pantalla para que en las partes laterales podamos leer las letras de esos temas, en algunos casos ya conocidos, y en otros originales escritos en ruso.



Se recrea bastante bien la ciudad de San Petersburgo de la época y la región de Leningrado, y la fotografía en blanco y negro, sin ser espectacular, encaja muy bien en ese tono cercano al cine de autor en el que se mueve el proyecto, y que únicamente desaparece para dar cromatismo a las imágenes cuando anima esas escenas musicales y en una situación en los minutos finales en donde uno de los personajes atraviesa la pantalla para sumergirse en el mar Báltico captando muy bien el azul, tanto del cielo como del agua. Está inspirada en hechos reales, y algunas escenas, personajes y diálogos son ficticios ( como aparece en un texto al final de la película ), ya que uno de los protagonistas es Viktor Tsoy, el cantante del grupo Kinó.
A nivel interpretativo, sin ser unas actuaciones destacadas, cumplen el elenco de jóvenes actores y actrices.
La música es un elemento fundamental en este proyecto que, sin ser un musical, sino un drama de personajes, y se escuchan las canciones de manera constante, pero también hay música clásica de la banda sonora que escuchamos en algunos momentos en donde los personajes están en su vida privada o disfrutando de su tiempo libre alejados de sus proyectos musicales. Pero entiendo que no gustará a todo el mundo, pero recomiendo que los que disfrutan con la música Rock den una oportunidad a este proyecto interesante, con gran parte de producción francesa, que tiene entre sus cosas negativas su excesiva duración.



LO MEJOR: La dirección y la música.
LO PEOR: Su excesivo metraje.

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