La música en historias: Jim Croce, el tiempo en una botella


Si pudiera guardar el tiempo en una botella,
lo primero que me gustaría hacer,
es guardar cada uno de los días,
hasta que la eternidad desaparezca,
solo para pasarlos contigo.

Si pudiera hacer que los días durasen para siempre,
si las palabras pudieran hacer realidad los deseos,
guardaría cada día como un tesoro y luego,
otra vez, los pasaría contigo.

Pero nunca parece haber suficiente tiempo,
para hacer las cosas que tu quieres,
una vez que sabes cuáles son.
He mirado lo suficiente alrededor como para saber,
que eres tú con quien
quiero pasar mi vida.



El nombre de Jim Croce sera para la muchos de los que leen este blog, un nombre hasta ahora semi desconocido, pero después de leer la letra traducida del que fue su single mas famoso, imagino que habrá encendido una chispa de curiosidad... y es que estamos delante de un nombre que dice poco, pero basta bucear un poco por Internet y escuchar alguna canción para descubrir a alguien siempre sonriente que disfruta de la vida, encuentras a un tipo de aspecto corriente que detrás de ese disfraz había alguien especial.

Jim Croce nació en el sur de Filadelfia en 1943, hijo de emigrantes italianos desde muy pequeño la música atrajo toda su atención, empezando a componer desde muy joven, en plena adolescencia ya creaba sus letras y melodías, y tenia claro que su objetivo era emocionarse y emocionar, por eso eligió el folk para llevar a cabo sus sueños, y a ellos se entregó en cuerpo y alma. Conocio en ese mundo a la que sería la mujer de su vida, Ingrid Jacobson, por la cual se convirtió al judaísmo para poder casarse con ella según el rito hebreo y con la que en los primeros años de su trayectoria semi-profesional formó un dúo para tocar en bares de country, restaurantes y pequeños clubes.
La pareja, llegó a debutar discográficamente con un LP de larga duración en 1968 bajo etiqueta Capitol Records, 'Jim & Ingrid Croce', que les sirvió para recorrer en gira todo el país, sin embargo comercialmente pasó completamente inadvertido. Jim era un autentico buscavidas de la música, ponía todo su empeño, su corazón e incluso su dinero en realizar conciertos por toda la costa Este, pero todo se volvía en su contra, y después de algunas sonrisas y muchos reveses, arruinado y desilusionado colgó la guitarra y cogió un volante, dedicándose a conducir camiones como medio de subsistencia. Pero el sueño de Jim seguía ahí y con 27 años ABC Records llamó a su puerta para publicarle un disco, y fue cuando el sueño se hizo realidad, empezaba a ser radiado, a ser conocido y ver como la gente acudia a buscarlo, el talento, el sacrificio, el trabajo y las ganas habían triunfado. En 1973 publica un segundo disco, “Life and times“, donde brilla de manera particular el tema “Bad bad Leroy Brown“, todo un clásico country que se alejaba por un instante de la tristeza que envolvía la mayoría de sus canciones. En agosto de 1973 empezó a aparecer en los programas de televisión de mayor audiencia en todo el país, haciendo que las ventas de sus discos se multiplicaran hasta tal punto que le presionaron para hacer giras permanentes por toda América, estaba en la cima y no podia parar, era el momento de volver a grabar un disco.
Por desgracia, Jim no vivió para ver editado este disco, 'I Got A Name' ni para ver el inmenso éxito que obtuvo el single que daba título a este álbum, que mostraba a un Jim Croce que había adquirido una madurez musical impresionante y que dejó en este trabajo quizá sus mejores composiciones. El 20 de septiembre, (8 días antes del tercer cumpleaños de su hijo A.J. Croce), un día inicialmente feliz para Jim Croce debido a que se había estrenado su sencillo “I Got A Name” y cuando Jim reemprendía con su grupo su gira tras acabar la grabación del nuevo álbum, el avión Beechcraft E18S que habían alquilado para viajar a Texas desde Louisiana, donde habían tocado la noche anterior para dar un concierto en el Austin College, no tomó suficiente altura en el despegue y parece ser que debido a la niebla, chocó contra el unico árbol que habia al final de la pista cuando apenas había levantado unos metros del suelo. La aeronave estalló, se incendió y todos sus ocupantes fallecieron. Días más tarde, Jim Croce fue enterrado en el Parque conmemorativo de su ciudad natal, Frazer, en Pensylvania.

Aquí terminaría la vida de un joven músico que nació de cara al éxito pero fue eclipsado por la sombra de otros artistas de mayor reconocimiento como fueron y son Johnny Cash, Bob Dylan, Leonard Cohen, Don McLean, Paul Simon o James Taylor. Jim Croce dejó un niño de 3 años, Adrian James (nacido el 28 de septiembre de 1971) actualmente es un cantante, compositor, músico y pianista, y una mujer a la que había amado durante toda su vida y por la que lo dejó todo, pero también nos legó una de las mejores voces masculinas jamás escuchadas en la historia de la música, unas letras impactantes cargadas de pensamientos, experiencias personales e historias fascinantes, y cómo no, una obra excelente que te produce un escalofrío y te saca la misma sonrisa que Jim Croce mostraba al mundo.
Jim era una persona cálida, próxima, sencilla y abierta, una persona que tenía gran facilidad para hacer amigos. Fueron muchos los que tuvo en su vida. Cuando murió, una de ellas, Patti Dahlstrom le compuso esta gran canción, 'Sending My Good Thoughts To You”. En esta canción, Patti Dahlstrom decía: “Quedarse aquí, aguantar aquí, es la parte más dura del camino / los sentimientos no cambian / todas las cosas que planeamos ya nunca podremos hacerlas / y yo estoy aquí, enviando mis buenos pensamientos hacia ti”.



Time in a bottle es quizas su cancion mas conocida, simplemente con dos guitarras, una grave y otra aguda, que bailan alrededor de una voz melancólica que nace desde el mismisimo corazon, nos expresa el amor que siente, un amor dedicado a su hijo, un autentico testamento eterno, una verdadera obra maestra.






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