El disco de la semana 113: Nina Persson "Animal Heart"






Hay discos para casi todas las situaciones de la vida. Discos para agitar cabezas, para chasquear los dedos, discos a todo volumen mientras pasas la aspiradora, discos que suenan insulsos de fondo en un ascensor, discos para escuchar en los discos en rojo, discos para poner la mente en blanco, discos a los que poner verde,  discos de oro y de platino, discos grandes y pequeños, y discos bellos y contradictorios como el "Animal Heart" de Nina Persson.


Y es que a Nina Persson le gustan las contradicciones. Lo leí en alguna entrevista hace tiempo, precisamente durante la promoción de este "Animal Heart". Empezando por su etiqueta de "disco de debut" en solitario, cuando en realidad cuenta con la colaboración de su marido Nathan Larsson en la parte instrumental. El hecho es que ambos ya trabajaron juntos previamente en los dos discos del proyecto "A Camp" que se desarrolló en paralelo a los discos de "The Cardigans" y que podrían considerarse como proyectos previos en solitario de la artista sueca.



Otro ejemplo lo encontramos en el título del disco y de la canción que lo inicia. Su  "Animal Heart" (Corazón Animal) nos haría esperar un disco más rápido y eléctrico, que dejara salir al animal salvaje que lleva dentro, cuando en realidad nos encontramos ante una obra reflexiva y taciturna, cargada de baladas y medios tiempos capaces de emocionarnos gracias a la calidad de las composiciones y, sobre todo, al talento de una voz que te cala hasta los huesos.

Eso es lo que ocurre en "Burning Bridges for Fuel". El trabajo que realiza en este tema con su voz llega a momentos de auténtica excelencia. Quemar los puentes para conseguir combustible no parece la mejor de las soluciones, pero llega a convencernos si nos lo cuenta en la que probablemente es la mejor canción del disco.

Del sueño de escapar corriendo, salta sin previo aviso al lado opuesto en "Dreaming of houses", en la que el placer está en quedarse en casa tranquilamente. Su voz es tan intensa y peculiar que, tanto si quiere huir por la autopista como si propone tomar una taza de chocolate junto a la chimenea, nos parecerá buena idea mientras sea ella la que suene por los altavoces del coche o del equipo de música.

"Clip Your Wings" es junto a "Animal Heart" uno de los temas más pop y con toques más electrónicos, en ambos se nota que la producción ha sido cuidada para que fueran las banderas del disco, pero el resto de temas no les desmerecen.

Los momentos más animados llegan también con "Food for the beast" y "Catch me crying", leves incrementos de intensidad que no rompen el ambiente sosegado que transmite el disco en conjunto.


Ella conoce bien sus armas y las despliega a su antojo. Puede estar hipnotizándonos con su dulzura en "Forgot to tell you" y cantar después en "The Grand Destruction Game" con la actitud folkie y el poso de una mujer a la que ya no le pillan de sorpresa los baches del camino, aunque reconozca que cada vez se hace más duro esconderse en la jungla en la que vivimos ("Jungle").

El disco cierra con "This is heavy metal", la canción más minimalista y desnuda del disco, todo un ejercicio de contradicción en sí misma, apenas un piano y un ejercicio vocal impresionante para una balada en la que Nina canta desde muy adentro. En las antípodas del heavy metal, y al mismo tiempo emocionalmente es material del duro.

¿Y cuál es la situación en la que mejor encaja este disco? Lo mejor es que lo decidáis después de escucharlo. En mi caso, me encanta este disco para escucharlo por la noche y dejar que Nina Persson me cante al oído hasta que el sueño me venza. En realidad puedes dormirte ayudado por cualquier disco, pero pocos discos hay que hagan que te duermas feliz.

En esta categoría está este "Animal Heart", pero ahora que lo pienso también lo he escuchado chasqueando los dedos, a todo volumen mientras pasaba la aspiradora, en la tensa espera de un semáforo y en la calma del desayuno de un sábado. Que gran contradicción.

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