La música en historias: Green Day "Edición Especial Vietnam"


A riesgo de caer en el estereotipo, para esta historia tengo que hacer una referencia previa al mito de que "todos los asiáticos son iguales". Evidentemente no es cierto y es solo un problema de percepción, pero parece que los occidentales tenemos una mayor dificultad para diferenciarlos y nos resultan mucho más parecidos entre sí.

Los estudios parecen demostrar que la razón de este fenómeno es que los occidentales estamos poco preparados para diferenciar a los orientales porque no solemos convivir con ellos. Del mismo modo no sabríamos captar las tonalidades de blanco de los diferentes tipos de nieve, mientras los esquimales lo hacen con facilidad porque forma parte de su entorno habitual.

¿Ocurrirá lo mismo al revés? ¿Somos los occidentales iguales a los ojos de los asiáticos? Aquí empieza esta historia. O más bien hace 12 años en Vietnam, en una diminuta tienda de discos que podríamos denominar como "no oficial".

Estuve un rato buscando discos, y finalmente hice un pack formado por el "Brothers in Arms" de Dire Straits, el "Modern Times" de Bob Dylan y la joya de la corona de mi búsqueda: Una edición especial del "American Idiot" de Green Day en versión doble. En el primer CD estaba el disco tal y como lo conocemos, y el segundo parecía ser un disco de extras o rarezas. Era difícil afirmarlo porque, aunque los títulos de las canciones estaban en vietnamita y en inglés, el conocimiento de inglés del diseñador de los créditos del disco era mínimo y los títulos resultaban muy difíciles de entender.


Ya de vuelta en Madrid, ansioso por escuchar lo que para mí era un preciado tesoro, la primera versión especial extendida de la gran ópera rock del trío estadounidense, fuí directo a reproducir el segundo disco.

¿Y qué pasó entonces? Pues que los Red Hot Chili Peppers tronaron en el reproductor de CDs. Una mezcla de varios temas de su disco "By the Way" en la primera parte del CD, y una segunda tanda formada por temas de "Blood Sugar Sex Magic" grabados con una evidente disminución de volumen y calidad de sonido con respecto al anterior bloque de canciones. Por aquel entonces yo no era un gran experto en los Red Hot Chili Peppers (sigo sin serlo aunque reconozca el "Blood Sugar Sex Magic" y el "Californication" como obras maestras), y el mal inglés en el que estaban reflejadas en la carátula tampoco me ayudó a darme cuenta.

La ilusión del tesoro hallado se me escurrió entre las manos como si fuera arena encontrada en un cofre en el que esperaba haber encontrado oro. Me consuelo pensando que este descubrimiento sigue siendo una joya entre las rarezas de mi colección, aunque sea por motivos más sociológicos que musicales.

Probablemente, nuestro querido falsificador vietnamita no diferenció la voz de Billie Joe Amstrong de la de Anthony Kiedis, como nosotros solo veríamos un color para la nieve. Será que en el fondo "los occidentales somos todos iguales", como los American Idiots de la ópera rock de Green Day, de la que por un instante brillante y efímero tuve una histórica versión doble.

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