El disco de la semana 119: Val Miñor-Madrid. Historia y cronología del mundo, Ivan Ferreiro








El bosón de Higgs
Empieza el disco con la canción más larga, y casi convertida en dos canciones en uno debido al cambio tan grande que da pasada la mitad de la canción, una canción optimista y llena de poesía de mucho nivel musical, sobre todo en esa primera parte.

Gira el universo entre las luces de la tierra
como gira tu melena entre destellos y noches en vela,
vuela hacia esta playa, estoy aquí.

Hoy es la noche más corta del año y habrá
que hacer una cena y mirar cómo se pone el sol,
hoy el planeta parece mi casa y mi hogar,
para pensarte y tener una imagen perfecta.

Pájaro azul

Aparentemente poca cosa, pero cuando lees que este pájaro azul ha sido elegida por los lectores de la revista Rolling Stone como la mejor canción de 2013 tus sentidos se agudizan. El título hace referencia a un poema de Bukowski y nos ofrece ritmos bailables a tope dentro del pop con una gran calidad en los teclados que no llegan a agobiar. Muy recomendable el video musical protagonizado por los hermanos Ferreiro

Mi otra mitad,
la única pieza que echo en falta;

mi religión, tus vacaciones
y mi nudo en la garganta.

Hoy decidí,
mi libertad se esconde en la música,
la música está detrás del cristal.


Bambi Ramone.

Y no paramos de bailar, aunque el tono de la canción sea de una alegría descomunal la historia que esconde detrás de ella es de una crueldad supina. Es la historia de una niña que pierde a su madre a los 12 años, momento en el que sus compañeros empiezan a llamarla “Bambi”. Se comenta que esta canción está basada en hechos reales cuando los artistas conocieron a una niña con esas circunstancias, una muestra del sufrimiento humano y de la crueldad que inconsciente o consciente los niños pueden desarrollar, pero también me gustaría encontrar en ella ese tono de superación, afán de vivir, de seguir adelante, peleando con uñas y dientes que convierte en un himno del glam

Ángel caído del cielo
Con dos alas negras
A los doce años ya mayor de edad.
¿Cicatriz o marca de nacimiento?
En el ombligo un misterio perverso.
Sorprendido soñando despierto
una vez más... no hay tiempo...



Chainatown.

Una de mis favoritas, por la mística que tiene la canción y los esfuerzos y cambios con la voz que se marca Ivan Ferreiro, comienza a lo agente 007 en sus inicios y se derivan en unas melodías más pausadas que se conjugan con una letra realmente magnifica que saca afuera el sentimiento en estado puro que pone en cada composición. Este fragmento me parece brutal con ese final plagado de instrumentos de viento.

La verdad ya no dolerá,
estuviste aquí, no me lo inventé.
Siempre quedará Chainatown, Madrid,
Gondomar, Nigrán, las puestas de sol.
Y, en esta canción, bien pueden caber
los abrazos que me diste una vez.

Voy a tientas, hoy la niebla,
si me llevan mis tormentas.


El dormilón.

Una deliciosa melodía que se te clava poco a poco y te crea un intenso sentimiento de optimismo y la letra no puede ser mejor y como se entremezcla con la música: “ella quiere salvar el planeta y él quiere que el mundo se gobierne solo… ella siempre mira hacia adelante y él jamás mira hacia atrás… ella es la esperanza de la humanidad y él escribe mientras ella duerme… y sueña con soñar lo que ella sueña”, primer single de este regreso.


Pandelirios.

Se vuelve un poco áspero en este tema, mas rudo, menos melodía pero con ciertos reminiscencias a Los Planetas, un tema que viaja de la fuerza a la tranquilidad, un buen tema


Una inquietud persigue mi alma.

Otra de las delicatesen del disco, una canción que se convierte en el más preciado pequeño bocado del disco porque sin llegar a penas a los tres minutos da una absoluta exhibición tanto líricamente como musicalmente con ciertas reminiscencias a la ciencia ficción y como no a su idolatrada Blade Runner, una nana futurista que quedara en los anales de la música con solo 12 versos con reminiscencias al Space Oddity

Y aquella antena que puse para oírte no me funcionó,

la puerta de Tannhäuser se cerró detrás de mí.
Si no recibes esta grabación, es que me perdí;
la nave no avanzaba y deseé vivir en Madrid.


Alien vs. Predator.

En esta ocasión nos encontramos con un dúo, acompañado de Julieta Venegas como invitada. Personalmente la considero demasiado comercial y la mezcla no queda nada bien, aun así tiene sus virtudes


El resplandor.

Aunque los títulos ya es todo un homenaje este corte del disco es el verdadero homenaje al séptimo arte, un tema que nos recuerda mucho a Daft Punk y donde el Ukelele le da un cierto toque original 



Como conocí a vuestra madre.

Vuelta a los sonidos bailables, con un gran rollo es imposible no dejarse llevar, pero quizás está exenta de algo de química que nos haga conectar aún mas con ella.

Brazil.

Es quizás el tema más tierno del disco y donde de nuevo la voz de Ivan Ferreiro inunda toda la canción acompañada de esa guitarra a la que solo interrumpe una trompeta que nos lleva a evocar el Jazz de los años 50.

somos niebla de verano
agua y viento sin pasado
un suspiro, un ruido callado
para llegar otra vez despegar
un suspiro, un ruido callado
es la brisa desnuda, vestida
tanta quietud resolvió la ecuación.


Twin Peaks.

Otra joya que divaga entre la melodía y los cambios de tono ásperos y duros, con una letra muy potente, que contiene una letra muy potente, es una canción con la capacidad de convertirse en un clásico a poco que nos detengamos en ella, por sus notas se sucede el amor, la desesperanza, la ilusión o la derrota y no solo en la música sino también en la música. JOYA!

Y hoy el cielo se abrirá y nos prometió
que todo lo que hicimos hasta aquí
tenía que pasar y lo comprendo,
para ser los amos de una nueva situación,
partículas de polvo de una estrella enana
que se enciende entre tu pelo.
Y yo soñaba con poderlo retener,
será un largo recorrido sin igual.
Soñaba con poderlo retener,
un largo recorrido sin igual,
dormirme en tu camisa y recorrer
un largo recorrido sin igual,
bailando en las cornisas con champán.






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