El #MesCoqueMalla llega a su fin


El primer mes monográfico de 7días7notas ha sido un largo viaje y toda una experiencia, hemos diseccionado la carrera de Coque Malla e intentado cubrir todo el espectro de colores y sonidos que la componen. Hemos reseñado su concierto de Febrero en el Wizink, hemos hablado de sus discos en solitario, de sus homenajes en directo a Lou Reed o a Rubén Blades, y de su faceta como actor y compositor de música para algunas de sus películas. Pero para cerrar este mes de homenaje, faltaba algún tipo de guinda o broche final, algo que fuera diferente a lo que hasta ahora habíamos contado.

Lo encontramos en la búsqueda en Internet de la letra de "El final" para hablar sobre ella en "Canciones que nos emocionan". En la mayoría de los casos, las entradas nos llevaban a la letra de "Hasta el final", y las únicas que nos devolvían la letra de "El final" lo hacían parcialmente, sin incluir el recitado con el que se cierra la canción y el disco "Sueños". En la edición en discolibro, que incluye las letras de las canciones y varios poemas y textos, tampoco aparecía el recitado. Lo mismo ocurría con el recitado de "Punto Cero" en la edición en CD. Ni rastro de esas palabras en el libreto interior, que sí incluía el resto de las letras. Y esa va a ser nuestra guinda, un repaso de los recitados que se incluyen (y se esperan) en cada disco de Coque Malla, una marca de la casa diferente y reconocible, que al juntarlas muestran una sorprendente unidad, casi como si contaran una historia oculta. No se nos ocurre una manera más interesante de cerrar nuestro #MesCoqueMalla:


"Si recordara solo los arañazos, todo sería más fácil, mucho más fácil. Pero ahora solo pienso en tus pequeños saltos, en la manera en que te agarrabas la falda, y en la distancia más larga que había entre tus anillos y yo. Parece estúpido, pero he decidido quedarme con eso, y estoy contento. Gracias a Dios, no te he robado nada, lo se porque me lo han dicho tus extraños mensajeros, y las fotos de los periódicos. Nadie puede contigo, porque sólo tú sabes dar vueltas a esa velocidad. ¡Sigue dando vueltas, enana, a la misma velocidad y en el mismo sitio... Sigue dando vueltas."
Punto Cero, de "Soy un astronauta más".


"Iremos hacia el precipicio final, con todas las botellas llenas, con toda la alegría disponible, e invitaremos a los demonios, a los ángeles o a los que no se parecen a nadie. Iremos hacia el precipicio final y todos los gatos estarán de nuestra parte repartirán sus sardinas y alimentaran a nuestros cachorros. Terminaremos las botellas antes de llegar, para preparar la caída. Caída larga, ¿eterna?... Corta. Amanecerá por quinta vez y no habrá disparos, de momento. Veremos una nube por encima de las montañas, pero será falsa, falsa para nosotros. Venderemos lo que no sirva a los cobardes, a los cobardes que no quieren lo que se les ofrece, y terminaremos tristes, no por la caída, sino por la despedida de los que aguantaron. Y lo recordaremos todo, hasta el último acorde...Todo.
 Las bandejas de fruta, la madre, el hermano, el padre, mi lápiz, los coches, los vuelos, los aviones que se estrellaban, las balas silbando por encima de las cabezas de los niños, los mosquitos, las playas, las antenas, Cuba, el pánico, mi camisa favorita, el principio... Y el final."
El final, de "Sueños".


"Todo lo que quiero que no sepas está escrito en una carta, y la carta está enterrada en el centro de la Tierra. Nunca quise hacerlo, pero todo lo que tengo es mi deseo de estar dentro de agujeros, y a la vez tocar el cielo con la punta de los dedos. Yo ya se que no eres alguien que provoque indiferencia, pero no tengo paciencia y ahora mismo quiero estar en otra parte. Ha caído ya el telón y no me queda munición, solo una extraña sensación de haber perdido el tiempo, urgando en tu cajón y llamando tu atención. Debería estar ardiendo, en el centro de un incendio. Debería estar rodeado de seis leones hambrientos. Debería ser el árbol, que se parte con el rayo, que se envía desde el cielo. Debería estar ardiendo. Debería darme cuenta de lo que tengo delante, deberían reemplazarme aunque sea por un instante. Debería haberte dicho que tengo ganas de matarte. Debería tantas cosas... Pero ahora ya nada de eso es importante."
 La carta, de "Termonuclear"


"Si desestimas mi presencia, pero reconoces la voz de las orillas, como un vuelo en el ala de la nieve... Te diré, desde ese millón de años que he cumplido: Serás el amo, el rey, el bufón, y mi desnudez ahí junto al lobo solitario. Entre mis pliegues, comprenderé tu nombre de marfil, tu manera de depurar las miradas, tu manera de cerrar puertas, de fumar en las veladas del duelo. Pero, audible, otra vez cuando me nombres en un trance, o en un desliz, tu esclavitud apelara a las cenizas y a las flores, al paisaje del horror, del amor para siempre, tu esclavitud gritando con sordina. Y en el baile de la rendición, todo el anhelo, la delicia de protegerme otra vez, será real. Porque estaremos aún mojados por la lluvia, y la unión de tus ojos y mis ojos será fatal... Y perfecta.
Mi asesina, de "Mujeres", escrito y recitado por Laura Gómez Palma

"Ella por fin maduró, dejo las drogas y el alcohol, y ahora es artista. Pero nada de novelas de autor, ni de canciones folk o de rock. ¡Que va!, tiene un cachorro de león, y es una perfecta equilibrista. Un hombre bueno la observa desde abajo, la mima y la protege, y hace todo el trabajo. Cada día cocina para ella con amor, le cuenta historias de terror, y toca el contrabajo."
Cachorro de León, de "El último hombre en la Tierra"


"Toma mis manos incandescentes. Sube a lo más alto, dónde solo hay música. Mi voz, tu voz y los pájaros ardiendo. Gira como siempre después del alba, pero ya no vuelvas, nunca más cautivos. Habitemos este fuego precisamente así. Y borrando cicatrices, adiós a la fragilidad, a las llaves, a la tierra temblorosa. Con viento a favor, olvida los límites. Adiós a los soles de invierno. Que te conmueva algo ínfimo. La corteza del árbol al desprenderse. Que se queme en tus costados lo inútil, el desamparo de tu reloj cuando dejen de existir las horas"

Polvo Cósmico, de "¿Revolución?", escrito por Laura Gómez Palma y recitado por Jaime Urrutia.

Y hasta aquí el #MesCoqueMalla. Hemos llegado al punto cero. Es el final. Y lo hemos hecho como si leyéramos una carta, sobre un cachorro de león y su asesina. Todo un polvo cósmico y, quién sabe.... ¿Una revolución? Hasta la próxima Coque. Llegan los vientos de Marzo, y con ellos un nuevo artista al que dedicaremos nuestro esfuerzo y reconocimiento durante todo un mes.

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