2131 - Los twist - Pensé que se trataba de cieguitos
Hay canciones que hacen reír porque son divertidas. Y hay otras que provocan una sonrisa precisamente porque debajo del chiste hay algo bastante más incómodo.
“Pensé que se trataba de cieguitos” pertenece a esa segunda categoría. Los Twist consiguieron convertir una historia potencialmente sombría en una canción de ritmo contagioso, humor absurdo y apariencia despreocupada. Y ahí reside buena parte de su atractivo: cuanto más alegre parece la canción, más inquietante resulta aquello que está contando.
Los Twist habían aparecido en Buenos Aires en plena transformación de la escena musical argentina. Pipo Cipolatti y Daniel Melingo estaban en el centro de un grupo que recuperaba el gusto por el humor, el baile y la provocación. Su música mezclaba rock, twist, ska, reggae y otros sonidos populares, pero siempre con una personalidad propia.
La canción cuenta una historia aparentemente disparatada. El protagonista se encuentra con unos personajes que interpreta de una determinada manera y termina descubriendo que la situación es bastante diferente de lo que había imaginado. El juego con el título ya contiene la clave del relato: “Pensé que se trataba de cieguitos”.
Pero detrás de la ironía había una realidad mucho más seria.
La canción se convirtió en una de las piezas más recordadas de Los Twist y ha sido interpretada como una referencia satírica a las detenciones y desapariciones ocurridas durante la última dictadura militar argentina. Su lanzamiento coincidió con un momento de enorme transformación cultural, cuando la música popular comenzaba a recuperar espacios de libertad después de años de censura y represión.
Eso hace que resulte especialmente interesante escucharla hoy.
La canción no adopta el tono solemne que uno podría esperar de una obra que aborda un contexto semejante. Al contrario: se mueve, juega, exagera y provoca. El ritmo parece invitar a una fiesta mientras la letra va construyendo una situación cada vez más incómoda.
Es una estrategia muy propia del humor.
La risa permite decir determinadas cosas de una manera que un discurso convencional quizá no podría. Los Twist entendieron perfectamente ese mecanismo. La canción no necesita explicar al oyente qué debe pensar. Le cuenta una historia absurda y deja que la contradicción entre música y argumento haga el resto.
También está la energía de Pipo Cipolatti, fundamental para entender el carácter de la banda. Los Twist nunca parecieron interesados en comportarse como una banda solemne. Había algo deliberadamente irreverente en su propuesta, como si después de tantos años de silencio hubiera llegado el momento de volver a jugar con las canciones.
Y “Pensé que se trataba de cieguitos” es probablemente uno de los mejores ejemplos de esa actitud.
Es divertida, pegadiza y extraña.
Pero también es una canción marcada por su tiempo.
Quizá por eso funciona todavía. Porque debajo del twist hay una historia que recuerda que el humor no siempre sirve para escapar de la realidad.
A veces sirve precisamente para contarla.
Daniel
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