El disco de la semana 136: Hombres G.- Hombres G





Hombres G fue el primer álbum publicado por Hombres G. Fue grabado en Madrid, en enero de 1985, el grupo realizó una selección de diez canciones de un total de veinticinco que habían ido tocando en clubes y salas de conciertos de Madrid.
El primer single fue “Venezia”, de su primer disco con Lollipop. Rapidamente empezó a sonar por todas las emisoras de la FM para sorpresa de todos, con lo que decidieron apostar fuerte por el disco y sacar un nuevo sencillo, el famoso “Devuélveme a mi chica” y su brutal cambio rítmico terminado en ese  estribillo “Sufre, mamón, devuélveme a mi chica o te retorcerás entre polvos pica pica” que organizó la mundial y alborotó a las quinceañeras hasta límites hasta entonces desconocidos. La portada es un fotograma de una escena de “El Profesor Chiflado” (Jerry Lewis, 1963). Esta será la primera de una larga serie de carátulas relacionadas con el séptimo arte, que será otra seña de identidad a la que recurrirá a menudo el grupo en sus ediciones.
Musicalmente es “comida basura”, fácil de tocar, ritmos pegadizos y ningún extra donde poder deleitarse, si bien tiene sus adeptos, tan dignos como los amantes de la Opera, y que en aquellos años 80 hicieron la locura por la facilidad para cantar y seguir las canciones, pero personalmente es una apuesta que necesitaba sacar, teniendo a tu hermano a todas horas con ese disco y yo con mis 14 años descubriendo lo que era ser adolescente se me clavó en la memoria y tenia que hacerle este pequeño homenaje, fueron tiempos de descubrimientos (amigos, chicas, juergas) que estuvieron acompañados de esta banda sonora.



Venecia

Creada como una burla a las canciones Italianas que tenían éxito verano tras verano, sin imaginar que se convertiría en una de las canciones más radiadas de aquella primavera. Musicalmente es curioso su inicio “operístico” pero no pasa de ahí, ritmo pachanguero y pegadizo y coros comerciales con una voz de fondo un poco sonrojante. El gancho fue el estribillo, ideal para la juventud.

“Vamos juntos hasta Italia, quiero comprarme un jersey a rayas
Pasaremos de la mafia, nos bañaremos en la playa”

Vuelve a mi

Es el lado macarra del disco, una canción tópica y popera, con un punto de inconformismo en las relaciones de pareja y una pose que trataba de amoldarse a la época… una coña

De verdad, he aprendido
A bailar break-dance
Por favor, llámame a la hora de comer
….
Te dirán que estoy sentado
Apoyado en la barra de un bar
Deprimido y amargado
Sin beber y sin hablar
Él será más guapo
pero yo tengo más mala leche




Dejad que las niñas se acerquen a mi

Nadie iba a suponer que cuando escribieron esa canción, no iba a ser necesario este mensaje para que la gran mayoría de las quinceañeras se acercaran a ellos. Un mensaje ideal de rebeldía, pero sin pasarse, no vaya a ser que se rompa la imagen. Mas graciosa que transgresora, no se cuál era el objetivo. La melodía de “Dejad que las niñas se acerquen a mí” de Hombres G es prácticamente idéntica a la de “Don’t Worry Baby”, el clásico de The Beach Boys”.







Hace un año

Nos ponemos románticos y sale más o menos, a pesar del mensaje de desolación por la ausencia de la chica, tanta metáfora ñoña se hace extraña y boba, es un buen intento de dolorificar una ausencia, pero ha envejecido fatal… ojo que hay partes de la letra que serían censuradas en este “adorable” año 2019, un puntillo al menos para ellos.


No llorare

Jugando fuerte utilizan una letra de Alice Cooper para hacer su versión, es quizás la canción menos pachanguera del disco y se sale por completo de su estilo, aun asi le falta un puntito para ser un tema que quedé grabado.


Devuélveme a mi chica

Sin duda su gran éxito, por todos conocido como Sufre Mamon, es imposible que habiendo nacido en los años 70 no hayas cantado o tatareado este tema, inspirado en un hecho real: Inmaculada, una chica que dejó a David durante su época de punki porque ella buscaba, según el propio Summers, un chico más formal, más serio, que fuera a Misa los domingos, etc. y acabó con un chico que tenía un Ford Fiesta blanco y con el que se casó. La canción fue un auténtico pelotazo en Sudamérica, sobre todo en México fue una cosa increíble, porque en esa época había allí mucha censura, y cuando hay censura hay que ir contra ella




Matar a Castro

Otro tema que se sale del estilo del disco, una autentica marcianada dentro del álbum, se puede lamentar que no se haya trabajado más este estilo, aunque probablemente si lo hubieran hecho no hubieran alcanzado el éxito que adquirieron. Sorprendente que por este tema el grupo fue acusado de apología del terrorismo, eran tiempos convulsos sobre todo en nuestro país y no pasó desapercibido, aunque echando la vista atrás queda patente el juego y la inocencia que tenía este tema que por momentos me recuerdan a Los Nikis.


Lawrence de Arabia

De todos es sabido la cinefilia de la que el grupo hacía gala, además de dedicar la portada del disco a “El profesor chiflado”, rinden homenaje al séptimo arte con un canción que lleva por título la obra maestra de David Lean, aunque el tono de coña que tiene hace que ni por asomo se acerque a este título. Un poco sonrojante jugar con esta obra maestra

formo parte de una expedición al desierto del sáhara
solo llevo un polvorón y una bolsa con agua
yo soy lawrence de arabia y no tengo miedo de la trampa
no hay camella que se me resistan soy primera plana en todas las revistas
hemos llegado al oasis repletito de moros
mataremos cinco o seis y beberemos un poco
yo soy lawrence de arabia y sé que el agua está envenenada








No te puedo besar
Es una ingenua canción de colegio cantada en esta ocasión por Javier Molina, batería del grupo, es el colmo de la ñoñería, pero es que esto triunfaba en los años 80, ni es pecado ni es talento.

Sin ti
Para el último tema del disco se decidieron por hacer una versión del clásico “Reality” popularizada por Richard Sanderson, otro tema que no pasara a la historia pero que mejora a su predecesora





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