sábado, 26 de julio de 2025

1668.- Comes a Time - Neil Young



“Comes a Time” es una de esas canciones que parecen haber existido siempre, como si Neil Young la hubiera extraído directamente de lo más profundo del alma colectiva. Con su tono cálido y su estructura sencilla, es una serena reflexión sobre el paso del tiempo, el amor y la madurez emocional.

Comienza con una guitarra acústica suave y una agradable melodía, sobre las que la voz de Neil Young se despliega con firmeza y fragilidad a partes iguales, y transcurre sin grandes sobresaltos y con acertados arreglos minimalistas, y sobre todo con el apoyo de la voz de Nicolette Larson, que añade una dosis de dulzura que complementa perfectamente a la voz de Neil Young, creando una atmósfera íntima y reconfortante.

La producción, a cargo del propio Neil Young junto a Ben Keith y Tim Mulligan, es también austera y minimalista, buscando con ello regresar al estilo folk y country que Neil Young había explorado en celebrados discos anteriores como Harvest (1972). Después de varios discos más experimentales, esta canción y el disco del mismo nombre fueron recibidos como una reconciliación de Neil Young con su faceta más melódica y accesible.

viernes, 25 de julio de 2025

Disco de la semana 440: Bang Bang Boom Boom - Beth Hart


Bang Bang Boom Boom, Beth Hart



     La Sensación que me produce siempre que escucho Bang Bang Boom Boom, el sexto álbum de estudio de Beth Hart, es la de estar sentado frente a un buen amigo mientras charlamos de la vida y tomamos una buena taza de café, todo ello entre risas y lágrimas. Lanzado en Europa el 5 de octubre de 2012 y en Estados Unidos el 13 de marzo de 2013 bajo el sello discográfico Provogue/Mascot Label, este disco es un ciclón emocional que te agarra desde la primera nota y no te suelta. Producido por el gran productor de sonido Kevin Shirley, conocido por trabajar con gigantes como Led Zeppelin y Joe Bonamassa, contiene una buena mezcla de blues, rock, jazz, gospel y un toque de vodevil que hace que cada canción se sienta como una pequeña representación. Con 11 temas originales en los que Beth está acreditada, y una versión en vivo de I’d Rather Go Blind como bonus track en algunas ediciones, el álbum llegó al número 3 en la lista Billboard Blues Album Chart de Estados Unidos, llegando a conquistar también el mercado musical en al menos 10 países más.


Para cuando grabó Bang Bang Boom Boom, Beth ya había pasado por una serie de tormentas personales que podrían haber hundido a cualquiera: adicciones, un diagnóstico de trastorno bipolar y la pérdida de su hermana por complicaciones del VIH. Pero tuvo esa capacidad única para transformar el dolor en música que te llega al alma. Este álbum llegó después de su exitosa colaboración con Joe Bonamassa en Don’t Explain (2011), un disco de versiones que le dio un nuevo impulso. Con Kevin Shirley al mando, la cantante y compositora encontró un espacio para ser ella misma, pero con un toque más maduro, menos crudo que en discos anteriores. Ella misma ha dicho que este álbum fue como un renacimiento, un momento para mirar hacia adelante sin olvidar las cicatrices del pasado. Y se nota, cada canción es una ventana a su alma, pero también una celebración al hecho de estar viva. Grabado en los Revolver Studios en Thousand Oaks, California, Bang Bang Boom Boom fue el resultado de una Beth que por fín se sintió libre para experimentar, y Kevin Shirley, con su experiencia, supo cómo darle alas para transitar entre varios géneros sin perder nunca el corazón del blues. El resultado fue un disco que se siente como un abrazo cálido en un día frío, pero también como un puñetazo en la mesa.



Las 11 canciones que componen Bang Bang Boom Boom son como capítulos de un libro, cada una contando una historia diferente, pero a su vez todas unidas por la voz de Beth, igual puede ser un susurro vulnerable que un rugido que te pone la piel de gallina. Comienza el disco con 
Baddest Blues, y lo primero que me viene a la cabeza es "qué manera de empezar". Es una balada de piano que te envuelve y te atrapa. Beth, desde la crudeza y la honesitdad, canta sobre un amor que es como una droga , y su voz pasa de la fragilidad a una intensidad que por momentos me recuerda a Janis Joplin. Es la primera canción y Beth ya ha desnudado su alma sin miedo. Bang Bang Boom Boom, el tema que le da nombre al álbum es pura diversión, todo un guiño al jazz y al vodevil con trompetas y un ritmo que hace que me quiera poner a bailar. Mientras lo escucho visualio a Beth con un vestido brillante en el escenario cantando en un club de los años 20. La canción es coqueta, juguetona, pero ojo, que tiene ese trasfondo de dolor que siempre está presente en su música. Better Man emana energía rockera con un toque de blues, y es perfecta para mostrar el lado más feroz de Beth. Las letras hablan de buscar algo mejor en una relación, y la instrumentación, con guitarras potentes y un ritmo que invita a mover la cabeza, tiene un aire al rock clásico. la cantante hace gala de su gran versatilidad, una en la que puede pasar de la vulnerabilidad a una actitud desafiante sin aparente esfuerzo. Y llegamos a la que es, para mi, la gran joya del álbum, Caught Out in the Rain. Si quieres entender por qué Beth Hart es una reina del blues, aquí tienes la razón. Esta canción, de unos siete minutos, es un viaje emocional con Beth alternando entre susurros y gritos que te atraviesan como dagas. Es una de esas canciones que te invitan a escucharla en la soledad de tu habitación, un blues lento y melancólico, perfecto para una noche de lluvia cuando necesitas dejar salir todo lo que llevas dentro. Con Swing My Thing Back Around vuelve a dar un giro y me logra sacar una sonrisa. Con un toque de big band y vientos que suenan a fiesta, la canción tiene ese toque de jazz de la vieja escuela, y me siento transportado a un club lleno de humo y risas. With You Everyday es como una carta de mor cantada, y Beth vuelve a mostrar su lado más tierno e introspectivo. El piano de fondo, tierno y suave, y la melodía te envuelven mientras Beth te susurra, con el alma al descubierto, sobre un amor que arde hondo y no se rinde nunca.



Continuamos la escucha con Thru the Window of My Mind; con piano que laten como un corazón, es una de esas canciones que te dan esperanza. Beth está invitando a dejar entrar la luz después de un tiempo oscuro. 
Spirit of God, con un toque gospel por aquí y otro de vodevil, y unos coros perfectamente encastrados con la voz de Beth, tiene una energía que puede hacer que hasta los no creyentes se levanten de su asiento”. There in Your Heart es una balada jazzy que tiene un solo de guitarra que algunos se atrevieron a afirmar que es de Joe Bonamassa, aunque esto no está acreditado. La canción, suave y a la vez poderosa, tiene un aire nostálgico, con Beth cantando sobre estar presente en el corazón de alguien, incluso en los momentos más oscuros. The Ugliest House on the Block es, para mí, otra de las joyas del álbum. Las letras cuentan la historia de una casa que puede parecer imperfecta por fuera, pero está llena de amor por dentro, una metáfora clara de la propia vida de Beth. Con un ritmo que mezcla blues, pop, reggae por momentos, y un toque de humor, la canción es un recordatorio de que, realmente, la belleza está en las imperfecciones. Cerrando el álbum nos encontramos Everything Must Change, una  balada que nos inita a reflexionar. Aborda el paso del tiempo y la aceptación del cambio. El piano es, suave, delicado, y la voz de Beth transmite una sabiduría ganada con esfuerzo, Nos invita a dejar ir el pasado y abrazar lo que viene. Para mí es el final perfecto para el disco, pues me deja un sentimiento de calma, paz y esperanza. El álbum contiene un bonus track, una versión en vivo de I’d Rather Go Blind con Jeff Beck, grabada en los Kennedy Center Honors de 2012. Beth y Beck rinden homenaje a Buddy Guy con una interpretación que hizo que todo el público, incluidos Barack y Michelle Obama se pusieran de pie. Por si no ha quedado y claro, algo que dudo, esta canción muestra por qué Beth es una de las mejores voces de su generación. Estamos ane una versióna la altra de la gran Etta James, y eso no es poca cosa.

Beth en este álbum está magnífica, maravillosa, y a esto hay que sumarle el toque de Kevin Shirley, no se puede hablar de Bang Bang Boom Boom sin mencionar al genial productor. Su producción es como el marco perfecto para un cuadro perfecto: realza la voz de Beth sin deslucirla. Hay quien opinó que, a veces, los arreglos son un poco excesivos, con guitarras y vientos que podrían distraer de la voz de Beth. Para mí todo está en su sitio, en su justa medida, y Shirley supo capturar la energía cruda de Hart mientras le daba un sonido pulido y los géneros se entrelazan sin esfuerzo. Es un disco que suena a blues, pero también a rock, jazz, gospel e incluso reggae en algunos momentos. Es el disco perfecto para cerrar los ojos, dejarse llevar y sentir cada palabra.

1667.- Sultans of swing - Dire Straits

Sultans of Swing fue el primer sencillo de Dire Straits, lanzada en mayo del 78, Sultans Of Swing no causó mucho revuelo en Gran Bretaña. Luego, todo empezó a tomar impulso de forma casi aleatoria. El álbum homónimo salió en octubre. Las ventas fueron muy lentas, aunque rápidamente se convirtió en disco de oro en Holanda. "Recibí una llamada de la discográfica diciéndome que habíamos vendido 25.000 álbumes", recuerda Illsley. "Luego llegó a Estados Unidos y allí despegó. Las emisoras de radio empezaron a poner Sultans Of Swing como locos. Y como Estados Unidos lo recogió, regresó al Reino Unido y se reeditó, lo cual fue realmente peculiar. Empezó a extenderse como la pólvora". La canción alcanzó el número 8 en las listas de éxitos del Reino Unido y el número 4 en la lista Billboard Hot 100 de Estados Unidos. Hay dos versiones de esta canción. La versión de estudio dura 5 minutos y 48 segundos, mientras que la versión extendida de Alchemy Mix dura 10 minutos y 55 segundos. Esta última es cien veces mejor que la anterior. El solo que Mark Knopfler tocó en la versión extendida de Alchemy alcanzó el puesto 22 en la lista de los mejores solos de guitarra de Guitar World y el 32 en la de la revista Rolling Stone. 

Es posible que, si Dire Straits no hubiera grabado "Sultans of Swing", nunca se hubiera grabado. Cuatro estrofas, un solo de guitarra, otra estrofa, otro solo y listo, casi seis minutos. ¿Sin estribillo ni puente? Casi inaudito. Por suerte, el compositor de esa canción también era artista, y vaya artista. Gran compositor, gran guitarrista, vocalista distintivo: el líder de Dire Straits, Mark Knopfler, lo era todo, y cuando el mundo finalmente escuchó el álbum debut de su grupo en 1978, nació una estrella. A Knopfler se le ocurrió la idea de la canción tras ver a una banda local tocar una noche lluviosa en Ipswich, Suffolk, Inglaterra, ante un público de apenas unos pocos borrachos. Al final de la noche, el miembro de la banda concluyó su actuación, según Knopfler, diciendo: «Buenas noches y gracias. Somos los sultanes del swing». En el momento de la creacion, Knopfler pensó que la canción sonaba apagada, pero cambió cuando compró su primera Stratocaster en 1977. "Simplemente cobró vida en cuanto la toqué en esa Strat del 61, que siguió siendo mi guitarra principal durante muchos años y fue básicamente lo único que toqué en [nuestro] primer álbum, los nuevos cambios de acordes simplemente se presentaron y encajaron". La canción, que gravita más en torno a las trompetas que tocan en una pequeña banda de jazz Dixieland, salió justo cuando el mundo de la música estaba inmerso en el movimiento punk y en el aún persistente aturdimiento de la música disco. Con Sultans of Swing, se insufló un aire fresco a finales de los 70. Claro, Donald Fagen y Tom Waits escribían letras geniales sobre personajes que te encantaría conocer, y Jeff Beck y Eddie Van Halen eran grandes guitarristas. Pero Knopfler, a su manera, hacía ambas cosas tan bien o mejor que nadie, y no parecía tener influencias rockeras evidentes, a menos que se incluyera a Dylan. Al igual que su contemporáneo y futuro compañero de dúo, Sting, las ideas de Knopfler eran intelectual y musicalmente estimulantes, pero también accesibles para el oyente promedio. Era casi como jazz para el profano. Sultans of Swing fue una lección de prosodia y una guitarra exquisita que pocas veces ha sido igualada desde entonces. 


jueves, 24 de julio de 2025

1666.- Water of love - Dire Straits



Incluida en el álbum debut homónimo de Dire Straits (1978), “Water of Love” es una de esas canciones que, sin ser un éxito masivo como “Sultans of Swing”, ha calado hondo por su carga emocional y su atmósfera melancólica. Escrita por Mark Knopfler, es una poderosa metáfora sobre la necesidad de amor y consuelo en medio de una gran sequía emocional, en la que el protagonista se siente abandonado y muerto de sed en un gran desierto.

“Water of Love” es musicalmente una acertada combinación de blues y country, con un ritmo pausado y una guitarra slide que casi podría decirse que llora esa soledad y esa angustia. La interpretación de Knopfler es como siempre sobria pero cargada de sentimiento. La producción es sencilla, sin adornos innecesarios, lo que permite que la letra y la guitarra brillen de manera excelsa. La percusión de Pick Withers y el bajo de John Illsley acompañan con elegancia y discreción, conscientes de su rol de prudente e íntimo acompañamiento.

“Water of Love” fue lanzada como sencillo en Países Bajos y Australia, donde tuvo un éxito moderado. Sin embargo, su verdadero valor está en ser la canción que mejor representa el tono reflexivo y sosegado del primer álbum de Dire Straits, plagado de canciones sobre relaciones rotas e introspectivas, en una obra que profundiza en la visión romántica pero desencantada del mundo. “Water of Love” es mucho más que una triste canción de amor, o de su ausencia, porque su aparente simplicidad esconde una de las mejores y más reflexivas obras de unos Dire Straits en forma y en estado puro.

miércoles, 23 de julio de 2025

1665.- Gloria Gaynor - I will survive

1665 - Gloria Gaynor - I will survive

“I Will Survive” de Gloria Gaynor: el himno eterno de la resiliencia

Cuando Gloria Gaynor lanzó “I Will Survive” en octubre de 1978, probablemente nadie imaginó que esa canción se transformaría en un fenómeno cultural y en un himno atemporal de empoderamiento. Más de cuatro décadas después, sigue sonando con fuerza en pistas de baile, películas, protestas sociales y playlists de todo el mundo. Su vigencia se explica no solo por su irresistible sonido disco, sino también por el mensaje de superación que contiene, capaz de conectar con distintas generaciones y contextos.

La historia detrás de “I Will Survive” es casi tan poderosa como la canción misma. Sus compositores, Dino Fekaris y Freddie Perren, la escribieron tras una etapa difícil en la vida de Fekaris, quien había sido despedido de Motown Records. En lugar de hundirse, canalizó su frustración y esperanza en la letra, que se transformó en un manifiesto de autoafirmación. La voz que narra esta historia comienza rota, preguntándose cómo podrá salir adelante tras una ruptura devastadora, pero poco a poco va cobrando fuerza hasta proclamarse dueña de su destino: “I will survive; as long as I know how to love, I know I’ll stay alive”.

Musicalmente, la canción es un prodigio del sonido disco de finales de los años 70. El bajo sincopado, los arreglos de cuerdas vibrantes y la percusión precisa construyen una atmósfera enérgica que invita al movimiento, pero también permite que la emoción de la letra brille. Lo más destacado es la interpretación vocal de Gaynor: poderosa, modulada, capaz de transmitir vulnerabilidad en los primeros versos y una confianza arrolladora en el estribillo. Su tono mezcla dolor, coraje y finalmente celebración, reflejando ese proceso de sanación emocional que la canción describe.

Aunque “I Will Survive” fue grabada inicialmente como cara B del sencillo “Substitute”, pronto captó la atención de DJs en clubes neoyorquinos. Su popularidad se disparó y en marzo de 1979 alcanzó el número uno en el Billboard Hot 100. Este éxito sorprendió incluso a la propia Gaynor, quien grabó la canción con un corsé ortopédico debido a una reciente cirugía de columna. Esa circunstancia física, lejos de debilitarla, parece haber reforzado la entrega emocional en la grabación, dándole un matiz aún más auténtico de lucha y resistencia.

El impacto cultural de “I Will Survive” es monumental. Se convirtió rápidamente en un himno feminista, interpretado como un canto de independencia para las mujeres que rompían con relaciones tóxicas o situaciones opresivas. Más tarde, la comunidad LGBTQ+ la adoptó como símbolo de resistencia frente a la discriminación y el dolor, especialmente durante la crisis del VIH en los años 80. Su mensaje universal la hizo trascender las pistas de baile para convertirse en una pieza central de celebraciones, protestas y momentos de empoderamiento personal.

A nivel cinematográfico y televisivo, la canción ha sido utilizada en innumerables producciones, desde The Replacements hasta Priscilla, Queen of the Desert, consolidando su lugar en el imaginario colectivo. También ha sido versionada por artistas de distintos géneros, desde Diana Ross hasta Cake, mostrando su versatilidad y su capacidad para adaptarse a nuevos estilos sin perder su esencia.

La letra de “I Will Survive” es sencilla pero contundente. Comienza con un tono sombrío —“At first I was afraid, I was petrified”— que refleja el shock inicial tras una ruptura. Sin embargo, a medida que avanza, la protagonista descubre su fortaleza interna, logrando una metamorfosis emocional que culmina en el estribillo triunfal. Este arco narrativo es parte de la magia de la canción: es casi una historia en sí misma, donde el oyente puede proyectar sus propias experiencias de pérdida y recuperación.

Además, hay que reconocer la importancia del contexto histórico en el que surgió. A finales de los años 70, la música disco vivía su apogeo como un espacio de libertad y expresión para mujeres, personas negras y la comunidad gay, en contraposición a una sociedad que aún mostraba fuertes resistencias a esos movimientos. En ese ambiente, “I Will Survive” no solo era una canción bailable, sino un símbolo de autonomía y desafío a las adversidades.

Hoy, más de 40 años después, la canción sigue siendo relevante. En 2016, fue seleccionada para preservarse en el Registro Nacional de Grabaciones de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos por ser “cultural, histórica o estéticamente significativa”. Y su poder emocional sigue intacto: basta escuchar el estribillo para sentir una oleada de energía positiva y valentía.

“I Will Survive” es mucho más que un éxito disco. Es un testimonio del poder de la música para acompañar, sanar y empoderar. Gloria Gaynor logró, con su voz y su interpretación, convertir una historia de desamor en un canto universal de resistencia que sigue inspirando a millones de personas a levantarse una y otra vez, sin importar las circunstancias.

Daniel 
Instagram storyboy 

martes, 22 de julio de 2025

1664.- Dire Straits - Six blade knife


1664 - Dire Straits - Six blade knife

Six Blade Knife” es una de esas canciones que encapsulan perfectamente la atmósfera minimalista y elegante que Dire Straits cultivó en su álbum debut homónimo de 1978. Es una pieza que, aunque menos popular que “Sultans of Swing”, revela en su aparente sencillez una profundidad emocional y una madurez artística sorprendentes para una banda que apenas se estaba presentando al mundo.

Desde los primeros acordes, la guitarra de Mark Knopfler establece un tono oscuro y contenido. El riff principal, repetitivo y casi hipnótico, actúa como un mantra que acompaña a la narración de la letra. Aquí, Knopfler despliega su característico fingerpicking, evitando los excesos técnicos en favor de un fraseo más expresivo y sobrio. Su guitarra no busca deslumbrar con velocidad, sino envolver al oyente en una atmósfera íntima y ligeramente inquietante.

La letra de “Six Blade Knife” habla de una relación destructiva, de un vínculo emocional tan intenso que roza lo tóxico. La metáfora del cuchillo de seis hojas es poderosa: representa un arma emocional que puede cortar en múltiples direcciones, una fuerza que se mete bajo la piel del narrador y lo tiene completamente sometido. Frases como “Your six blade knife can do anything for you” y “It cuts clean through my nightmares too” sugieren una fascinación mezclada con dolor y resignación. La voz de Knopfler, cálida pero cargada de un tono melancólico, añade peso a ese sentimiento de vulnerabilidad.

La instrumentación es minimalista pero efectiva. John Illsley en el bajo y Pick Withers en la batería mantienen un ritmo pausado y contenido, casi como si fueran cómplices del estado emocional del narrador. La falta de arreglos excesivos es una virtud: cada nota cuenta, cada silencio es significativo, y el espacio entre los instrumentos crea una sensación de tensión latente.

Six Blade Knife” también refleja la influencia del blues en la música de Dire Straits, aunque reinterpretada con un enfoque más refinado y europeo. La canción no se desborda en lamentos ni en pirotecnia sonora; es más bien un blues urbano, sutil, con un aire cinematográfico que evoca noches solitarias y pensamientos obsesivos.

Six Blade Knife” es una joya discreta dentro del repertorio de Dire Straits. Es la prueba de que Mark Knopfler y su banda tenían desde el inicio un estilo inconfundible: elegante, sobrio y profundamente emocional. Aunque no sea un hit de estadios, es una pieza esencial para entender la sensibilidad artística que definiría la carrera del grupo.

Daniel 
Instagram storyboy 



lunes, 21 de julio de 2025

1663.- Down to the Line - Dire Straits

 

Down to the Line, Dire Straits



     Dire Straits se forma en el año 1977 de la mano de los hermanos Mark (guitarra y voz) y David Knopfler (guitarra y coros), oriundos de Newcastle, al noreste de Inglaterra, y los amigos John Illsley (bajo y coros) Pick Withers (batería), de Leicester, al este de Midlands. De los cuatro músicos, Withers tenía una amplia experiencia en el negocio, pues llevaba ya 10 años en el negocio de la música ejerciendo como baterista de sesión, y había formado parte del grupo Spring, grabando un álbum de estudio en 1971. Por aquél entonces, Mark trabaja como profesor de inglés, Illsley cursa estudios, y David ejerce como trabajador social.  Mark y Withers habían coincidido unos años antes, en 1973, tocando en un grupo de que se dedicaba a tocar rock por los pubs, llamado Brewers Drop. 

El 27 de julio de 1977, y tras reunir unas 120 libras esterlinas, el grupo consigue pagarse la grabación de una maqueta. Las canciones grabadas en dicha maqueta son Wild West End, Down to the Waterline, Water of Love, Sacred Loving y su mítico Sultans of Swing. La maqueta acaba en manos del reputado crítico musical Charlie Gillet, conocido de John Illsley, y decide emitirla el 31 de julio de 1977 en el programa Honky Tonk, el cual presenta por aquel entonces en la BBC Radio London. Aquella retransmisión no acaba desapercibida, y el 9 de diciembre de 1977 firman un contrato exclusivo con el sello discográfico Vertigo Records, subsidiario de Phonogram Records

El grupo graba entre el 13 de febrero y el 5 de marzo de 1978 en los Basing Street Studios de Londres el material que formará parte de su primer álbum de estudio, de título homónimo, Dire Straits. Un material escrito y arreglado completamente por Mark Knopfler. El 7 de octubre de 1978 el disco es publicado a nivel internacional por Vertigo Records, en Estados Unidos por Warner Bros. Records y en Canadá por Mercury Records. El grupo no puede tener un estreno mejor, pues el disco alcanza el puesto número 1 en Alemania, Australia y Francia, el número 2 en Estados Unidos y el número 5 en Reino Unido. Tanto en Estados Unidos como en Reino Unido el álbum consigue la certificación de doble platino gracias a sus ventas. 

Incluído en este disco se encontramos Down to the Waterline, uno de los temas incluidos en la maqueta de demostración, donde Mark nos habla de una breve cita. Para escribir la canción, Mark se inspiró en un breve romance que tuvo en su juventud. Mark nos transporta a su juventud en Newcastle, a los viejos muelles que flanquean el río Tyne. Es en ese inusual fondo industrial donde es capaz de crear una atmósfera melancólica y relatarnos ese encuentro romántico, casi susurrado, entre las sombras de las grúas y los cargamentos de los muelles. Siendo capaz de entrelazar la delicadeza de una letra romántica con la cruda esencia del Newcastle industrial, de fusionar versos de amor con la palpable realidad del Newcastle obrero y sus fábricas.

domingo, 20 de julio de 2025

1662.- My Life - Blly Joel

 


Billy Joel, con su característico estilo directo y melódico, nos entrega en “My Life” ("Mi vida") una pulida canción sobre la independencia personal y la búsqueda de la libertad, que fueron las bases y el espíritu de la década de los setenta, en un tono animado y optimista, marcado por una melodía pegadiza y el ritmo de su habitual piano eléctrico. El éxito comercial de la canción fue notable, alcanzando el tercer puesto del Billboard Hot 100 estadounidense.

En “My Life” destacan los arreglos de sintetizadores, las guitarras acústicas y eléctricas y una sección rítmica poderosa, todo ello envuelto en la sofisticada producción a cargo de Phil Ramone. Para los coros de acompañamiento, Billy Joel contó con la colaboración de Peter Cetera y Donnie Dacus de Chicago, voces claves en la intensidad y la armonía del repetido mantra de la canción: “Keep it to yourself, it’s my life” ("Quédatelo para ti, es mi vida").

El protagonista de “My Life” es un personaje que decide reinventarse a sí mismo y dar un giro radical a su vida, reafirmándose contra los que critiquen o menosprecien su decisión: “I don’t care what you say anymore, this is my life, go ahead with your own life, leave me alone” ("Ya no me importa lo que digáis, es mi vida, vosotros seguid con la vuestra y dejadme en paz"). En una época marcada por grandes cambios culturales, Joel se posiciona claramente como una voz firme al respecto, y aunque se ha convertido en todo un clásico, su mensaje no ha perdido un mínimo de vigencia.


sábado, 19 de julio de 2025

1661.- Back on the Streets - Gary Moore



Lanzada en 1978 como parte del álbum del mismo nombre, Back on the Streets marcó el debut oficial de Gary Moore como solista, tras años de colaborar con bandas como Thin Lizzy y Colosseum II. El tema no solo representa un punto de inflexión en su carrera, sino que también contiene la esencia de su estilo: una mezcla explosiva de hard rock, blues y una impresionante técnica de guitarra.

La canción narra el regreso de alguien que ha sido traicionado o rechazado, pero el protagonista no se rinde y está dispuesto a tirar la puerta abajo si no le dejan volver. Aunque la letra es de lo más sencilla, la intensidad de la interpretación vocal de Gary Moore, una auténtica descarga emocional que combina la vulnerabilidad y la furia, y la intensidad de las guitarras convierten a Back on the Streets en una joya reluciente. La batería de Simon Phillips y los teclados de Don Airey aportan una base sólida que permite a Moore brillar en los impresionantes solos.

El álbum Back on the Streets incluye además colaboraciones con Phil Lynott, lo que le da una inevitable conexión con los venerados Thin Lizzy, y esa obra maestra que es “Parisienne Walkways”, pero la canción que le da título tiene su merecido espacio entre las grandes canciones de la discografía del genial guitarrista irlandés. Aunque no alcanzó los primeros puestos en las listas, “Back on the Streets” se ha convertido en una pieza clave para entender la constante evolución musical de Gary Moore, porque en ella están las raíces de todo lo que haría después, desde el metal al blues rock.

viernes, 18 de julio de 2025

Disco de la semana 439: Ice, Death, Planets, Lungs, Mushrooms and Lava - King Gizzard & the Lizard Wizard

 

Ice, Death, Planets, Lungs, Mushrooms and Lava


     King Gizzard & the Lizard Wizard es el nombre de una banda australiana de rock psicodélico que el 7 de octubre de 2022 lanzó su vigésimo primer álbum de estudio, Ice, Death, Planets, Lungs, Mushrooms and Lava. Este disco marcó el inicio de un ambicioso trío de lanzamientos durante ese mes, en una muestra de la versatilidad, creatividad y espíritu experimental que han definido a la banda desde sus inicios. Con una discografía que abarca géneros tan diversos como el garage rock, el jazz, el funk, el heavy metal o el synth-pop, esta formación australiana volvía a demostrar con este álbum su capacidad para reinventarse constantemente, esta vez a través de una exploración profundamente colaborativa basada en sesiones de improvisación.

Ice, Death, Planets, Lungs, Mushrooms and Lava surge como una continuación de la experiencia colectiva que King Gizzard & the Lizard Wizard vivió al grabar el tema de 18 minutos The Dripping Tap para su álbum anterior, Omnium Gatherum (2022). Este proceso inspiró a la banda a profundizar en un enfoque basado en la improvisación. Según el vocalista principal y multiinstrumentista Stu Mackenzie, el grupo entró al estudio con poco más que un tempo, una tonalidad y un título para cada canción, sin riffs ni melodías preconcebidas. Durante una semana, los seis miembros de la banda (Mackenzie, Ambrose Kenny-Smith, Joey Walker, Cook Craig, Lucas Harwood y Michael Cavanagh) se sumergieron en sesiones de improvisación, cada una estructurada en torno a una de las siete escalas griegas (Ionian, Dorian, Phrygian, Lydian, Mixolydian, Aeolian y Locrian). Este enfoque espontáneo fue descrito por Mackenzie como: "simplemente entrar, tomar los instrumentos y decir 'vamos'", permitió a la banda explorar nuevas texturas sonoras y dinámicas grupales. Cada miembro adoptó un "tótem", relacionando esto con los elementos del título del álbum (hielo, muerte, planetas, pulmones, hongos y lava), lo que se refleja tanto en la portada diseñada por Jason Galea, donde los rostros de los músicos están escondidos en las palabras del título, como en la narrativa lírica que aborda la relación entre la humanidad y la naturaleza. El resultado es un álbum que combina elementos de jazz-rock, psicodelia y funk, con la energía de una jam sesion que captura la esencia de la colaboración en tiempo real.

El álbum consta de siete pistas, todas ellas extensas, con duraciones que oscilan entre los 6 y los 13 minutos, lo que permite a la banda desarrollar ideas musicales complejas. Cada canción está construida en torno a una de las siete escalas griegas, lo que le otorga una coherencia estructural única, aunque el disco no se percibe necesariamente como un álbum conceptual como tal. Las letras exploran una narrativa sombría sobre la naturaleza, reclamando su dominio y el inevitable colapso térmico del planeta. Esta temática apocalíptica, combinada con un tono instrumental a menudo optimista, crea un contraste fascinante que define la esencia del álbum. El título del álbum no solo refleja los temas líricos, sino que también sirve como un recordatorio de las escalas musicales utilizadas. Por ejemplo, Mycelium está en modo Ionian, Ice V en Dorian, Magma en Phrygian, y así sucesivamente, logrando la banda transformar esta antigua teoría musical griega en canciones accesibles y dinámicas.



El álbum comienza con
Mycelium, una pista que tiene un aire engañosamente ligero, con su toque playero y ritmos reggae. La canción explora el mundo subterráneo de los hongos, con letras que describen imágenes de muerte y descomposición. A pesar de su encanto inicial, con líneas de guitarra acuáticas y vientos lustrosos, la canción se puede sentir más como una introducción que como una declaración contundente. Ice V, la segunda pista, profundiza en el modo Dorian y aborda la quinta edad de hielo, con una progresión lineal que incluye solos de sintetizador, flauta y guitarra. Aunque la canción es envolvente, aún no alcanza la intensidad que caracteriza al resto del disco, que nos puede llegar a parecer un poco plano. Y es a partir del tercer tema, Magma, donde el álbum realmente despega, desplegando una energía y cohesión que lo elevan a otro nivel. Esta tercera canción, construida en el modo Phrygian, marca un cambio crucial en el tono y la intensidad del álbum. Con un tono siniestro y una interacción voz - guitarra que crece en intensidad, esta pista fue acertadamente descrita por un crítico como uno de los puntos álgidos del álbum, y potencialmente entre las mejores canciones de la discografía del grupo. La combinación de un riff de guitarra cada vez más tenso y un clímax donde las voces y los instrumentos convergen para crear un momento visceral que captura la esencia del enfoque improvisacional de la banda. La experimentación y la espontaneidad se fusionan con una precisión sorprendente.



A continuación,
Lava mantiene el impulso con una introducción psicodélica que evoca una explosión de la naturaleza, seguida de un cántico que reflexiona sobre el ciclo de vida y muerte. Aunque algunos críticos encontraron las letras algo desganadas, la energía instrumental y el flujo libre y espontáneo de la pista la convierten en un momento destacado, especialmente en un contexto de fiesta. Hell's Itch es la pista más larga del álbum con 13 minutos. Explora el modo Mixolydian y lleva la experimentación al extremo con secciones que alternan entre grooves funk y pasajes más abstractos.A pesar su duración, la canción muestra la capacidad de la banda para sostener una narrativa musical a través de cambios dinámicos y solos extendidos. Iron Lung, en el modo Aeolian, es otra joya del álbum. La canción desarrolla un irresistible groove a la vez que combina un ritmo funky con unas letras que exploran temas como la enfermedad y lucha. Cierra el álbum Gliese 710, en el modo Locrian. Esta canción tiene una intensidad frenética y está inspirada en una estrella de la constelación Serpens Cauda. Este tema es todo un manifiesto apocalíptico, envuelto en un torbellino de guitarras distorsionadas y un tono jazzístico que rememora una batalla final contra las fuerzas de la naturaleza.

Ice, Death, Planets, Lungs, Mushrooms and Lava recibió buenas críticas, por parte de la critica especializada, por su creatividad y ejecución, destacando que no hay un momento de aburrimiento o repetición en el álbum. Sin embargo, no todas las críticas fueron completamente positivas. Algunos críticos encontraron las letras algo descuidadas en ciertos momentos, aunque reconocieron que los instrumentales compensaban estas debilidades. También hay quien expresó cierta fatiga ante el ritmo incansable de lanzamientos de la banda, cuestionando si la cantidad podría estar eclipsando la calidad. A pesar de estas críticas, el álbum fue nominado y ganó el premio al Mejor Álbum de Rock en los ARIA Music Awards de 2023, consolidando su estatus en la escena musical australiana.

De cualquier forma, Ice, Death, Planets, Lungs, Mushrooms and Lava es un testimonio del espíritu inquieto y experimental de King Gizzard & the Lizard Wizard. A través de su enfoque basado en la improvisación y las escalas griegas, la banda crea un álbum que equilibra la espontaneidad con una narrativa coherente sobre la naturaleza y el destino de la humanidad. Y aunque las dos primeras pistas establecen el tono, es a partir de Magma donde el disco realmente encuentra su ritmo y despega, desplegando una creatividad desenfrenada que lo convierten en uno de los puntos álgidos de su discografía. Con su mezcla de jazz-rock, psicodelia y funk, este álbum reafirmó la versatilidad de King Gizzard.

1660.- One Way or Another - Blondie



Lanzada como parte del álbum Parallel Lines (1978), “One Way or Another” es uno de los temas más emblemáticos de Blondie, banda liderada por la carismática Debbie Harry. Aunque su melodía pegadiza y su energía vibrante la han convertido en un clásico del new wave, detrás de su ritmo contagioso se esconde una historia personal y oscura que le da una profundidad inesperada. Debbie Harry reveló que la canción fue inspirada por un exnovio que la acosaba tras su ruptura.

En lugar de dejarse consumir por el miedo, canalizó esa experiencia en una canción que mezcla sarcasmo, ironía y empoderamiento. Frases como “I'm gonna get ya, get ya, get ya, get ya” ("Voy a atraparte, atraparte...") esconden una realidad inquietante que la interpretación de Harry entierra y convierte en una frase bailable y juguetona. Harry explicó que buscó conscientemente darle ese tono ligero para no pensar en ello y sobrellevarlo de la mejor manera posible. Y en esa ambigüedad reside la fuerza y el magnetismo de “One Way or Another”.

Musicalmente, la canción fusiona el espíritu rebelde del punk de los años setenta con la sofisticación del new wave. La guitarra de Chris Stein y el bajo de Nigel Harrison crean una base rítmica urgente, mientras la voz de Harry alterna entre la dulzura y la intensidad rockera. El resultado es una canción que suena a intensa persecución tanto emocional como física, que ha trascendido a su época y que sigue siendo una canción que todo el mundo reconoce al instante y ante la que no se puede evitar ponerse en movimiento al ritmo de la música.

jueves, 17 de julio de 2025

1659.- Ever Fallen in Love (With Someone You Shouldn't've) - The Buzzcocks

 


Lanzada en 1978 como parte del álbum Love Bites, “Ever Fallen in Love (With Someone You Shouldn't've)” se convirtió rápidamente en el himno más representativo de The Buzzcocks, banda pionera del punk británico que supo combinar la energía cruda del género con una sensibilidad melódica y emocional poco común en su época, demostrando que en los setenta el punk también se acercó a terrenos melódicos sin perder por ello su afilado mensaje y su urgencia.

La canción nace de una inspiración inesperada: Pete Shelley, líder de la banda, escuchó una frase en el musical Guys and Dolls que lo llevó a reflexionar sobre el amor no correspondido o inapropiado. Esa chispa se convirtió en el estribillo que dio título a “Ever Fallen in Love”, con el que puede identificarse cualquiera que haya sentido el dolor de enamorarse de alguien que no le conviene, pero del que no puede o no quiere escapar. Consciente del daño que la otra persona le está haciendo, la intención del protagonista no es dejarla y empezar de nuevo, sino seguir enganchado en un bucle, como en el que caes al querer escuchar una y otra vez esta gran canción, una de las más destacadas del punk británico de los setenta. 

Aunque alcanzó un meritorio puesto nº 12 en las listas del Reino Unido, su impacto fue mucho mayor con el paso del tiempo. Fue versionada por artistas como Fine Young Cannibals, Kim Wilde y Paolo Nutini, y se convirtió en una piedra angular y una notable influencia para el punk pop de los años 90. Más allá de su éxito comercial, “Ever Fallen in Love” representa una notable evolución dentro del punk en una época en la que, con el permiso de The Ramones o The Stooges, el género apenas acababa de nacer, y quizá no haya otra canción que represente mejor ese futuro camino a emprender por el punk, como esta genial canción de The Buzzcocks.

miércoles, 16 de julio de 2025

1658.- Hurricane - Gary Moore

 

Hurricane, Gary Moore


     Hurricane es un tema instrumental del guitarrista norirlandés Gary Moore, incluida en su álbum Back on the Streets (1978), un trabajo que marcó su consolidación como solista tras su paso por bandas como Skid Row y Thin Lizzy. Esta composición, lanzada como parte del disco por el sello discográfico MCA Records, contiene una fusión de blues rock, hard rock y jazz rock, estilos todos que definen el ecléctico estilo de Moore en esta etapa de su carrera. Para la grabción del disco, Moore cuenta con al ayuda de Phil Lynott (bajo y voz), que en agradecimiento por su ayuda se implica en el proyecto, y Brian Downey (batería), ambos de Thin LizzyJohn Mole (bajo) y Don Airey (teclados) de Colosseum II, y con el baterista Simon Phillips. 

Lanzado en septiembre de 1978, Back on the Streets fue el primer álbum acreditado como solista de Gary Moore, aunque el primero fue realmente Grinding Stone (1973), aunque este fuera acreditado a la Gary Moore Band. La grabación del álbum llegó en un en un momento de transición para Gary, lo que se refleja en este disco, donde exploró su identidad como cantante, compositor y solista mientras mantenía vínculos con Thin Lizzy. Aparece acreditada en el álbum Donna Campbell junto con Gary Moore en cinco temas del disco, aunque al parecer fueron escritos únicamente por GaryDonna está considerada como una de las mujeres del rock de la escena londinense de la década de los 70 y los 80. Donna tiene unos 15 años cuando conoce a Gary Moore tocando en la formación Skid Row, y Poco después Donna se muda a vivir a Londres con 16 años y empieza una relación sentimental con Gary que dura unos cinco años.

Huricane es todo un temazo, un ejercicio instrumental de jazz fusión acreditado a Gary Moore y Donna Campbell. Gary graba el tema con John Mole, Don Airey y Simon Phillips. Este tema se convirtió en uno de los favoritos de Moore aunque no fue lanzada como sencillo ni tuvo gran promoción; no obstante lo mantuvo en su repertorio hasta bien avanzada la década de los 80, cuando se encontraba ya inmerso en el hard rock. Un temazo donde Gary está soberbio a la guitarra y esta magníficamente acompañado por Airey, Mole y Phillips.

martes, 15 de julio de 2025

1657.- Parisienne Walkways - Gary Moore

 

Parisienne Walkways, Gary Moore


     En 1978 Gary Moore publica su segundo álbum de estudio, Back on the StreetsPara grabar este disco, Gary se mete en los Morgan Studios de Londres y se pone en manos de un joven ingeniero de sonido, Chris Tsangarides, al que Gary da la alternativa en la producción, pues ya ha trabajado con el en su etapa en Colosseum IIGary ha dejado la formación Colosseum II y ha fichado por Thin Lizzy para sustituir al problemático Brian Robertson que se había roto una mano en una pelea en un bar. Con la formación irlandesa se encuentra grabando , y como mantiene buenas relaciones con ambos grupos, cuenta con al ayuda de Phil Lynott (bajo y voz), que en agradecimiento por su ayuda se implica en el proyecto de Moore, y Brian Downey (batería), ambos de Thin LizzyJohn Mole (bajo) y Don Airey (teclados) de Colosseum II, y con el magnífico baterista Simon Phillips.

Aparece acreditada en el álbum Donna Campbell junto con Gary Moore en cinco temas del disco, aunque al parecer fueron escritos únicamente por GaryDonna está considerada como una de las mujeres del rock de la escena londinense de la década de los 70 y los 80. Donna tiene unos 15 años cuando conoce a Gary Moore tocando en la formación Skid Row, y Poco después Donna se muda a vivir a Londres con 16 años y empieza una relación sentimental con Gary que dura unos cinco años.

Incluído en este disco se encuentra Parisienne Walkways, un tema que Gary mantuvo en su repertorio durante toda su carrera. Si bien en el disco la composición aparece acreditada a Phil Lynott, es un tema que compusieron juntos, haciendose cargo de la letra Lynott. Grabado por Gary, Lynott y Downey. Para la melodía del tema Gary se basó en el tema de jazz (una de sus pasiones) Blue Bossa del trompetista Kenny Dorham. Si escuchamos la letra, apreciamos que trata de la ciudad de París, pero el tema tiene un doble fondo, demostrando Lynott la maestría que atesoraba en sus composiciones. La partitura original del tema contenía la frase "Recuerdo París en el otoño esta noche", sin embargo en el disco cantaba "Recuerdo París en el 49", y es que Lynott nació en 1949, hijo ilegítimo de un adolescente católico irlandés llamado Cecil Parris. A mediados de los 70 Phil Lynott mantuvo un par de enuentros con su padre, al que conocería al fín, si bien aquellos encuentros acabaron suponiendo una amarga decepción para él.

lunes, 14 de julio de 2025

1656 - Blondie - Hanging on the Telephone


1656 - Blondie - Hanging on the Telephone

Hanging on the Telephone es una de las canciones de la banda estadounidense Blondie, y un ejemplo perfecto de la fusión entre el punk, el new wave y el pop que caracterizó su sonido a finales de los años 70. Lanzada en 1978 como parte de su tercer álbum, Parallel Lines, la canción no solo se convirtió en un éxito comercial, sino que también consolidó a Blondie como una de las bandas más innovadoras de su época.  

Originalmente escrita por Jack Lee y grabada por su banda, The Nerves, la versión de Blondie le dio un toque más pulido y energético, gracias al distintivo estilo vocal de Debbie Harry y la producción de Mike Chapman. Desde el primer segundo, la canción atrapa con su riff de guitarra nervioso y directo, acompañado por una batería contundente que marca un ritmo frenético. La voz de Harry, a la vez seductora y llena de urgencia, transmite la desesperación de una persona que espera una llamada que nunca llega.  

La letra de Hanging on the Telephone refleja la ansiedad y la frustración de una relación amorosa que se desvanece por la falta de comunicación. Frases como "I’m hanging on the telephone / I’ve got your number, I need to make you mine" capturan la obsesión y la impotencia de quien intenta reconectar con alguien que parece estar evadiéndolo. Este tema universal, combinado con la energía punk-pop de la instrumentación, hizo que la canción resonara en una audiencia masiva.  

Musicalmente, el tema destaca por su simplicidad efectiva. La guitarra de Chris Stein es punzante pero melódica, mientras que la base rítmica de Clem Burke (batería) y Nigel Harrison (bajo) mantiene un groove imparable. El solo de guitarra corto pero intenso refuerza la sensación de desesperación que impregna la canción. Además, la producción de Chapman logró equilibrar la crudeza del punk con un brillo pop, lo que permitió que Hanging on the Telephone sonara igual de bien en la radio que en un club underground.  

El éxito de la canción ayudó a catapultar a Blondie a la fama internacional, demostrando su capacidad para llevar el new wave al mainstream. Aunque no fue el sencillo más vendido de Parallel Lines (ese honor lo tiene Heart of Glass), Hanging on the Telephone se convirtió en un clásico instantáneo y en un himno de la era new wave. Su influencia se extiende hasta hoy, siendo versionada por numerosos artistas y apareciendo en películas, series y anuncios.  

Hanging on the Telephone es una obra maestra del pop-rock que encapsula la esencia de Blondie: audaz, pegadiza y llena de actitud. Cuatro décadas después, sigue sonando fresca y relevante, demostrando por qué Debbie Harry y su banda siguen siendo iconos de la música. Una canción que, como su protagonista, no se resigna a ser ignorada.

Daniel 
Instagram storyboy 


domingo, 13 de julio de 2025

1655.- Sunday Girl - Blondie

 

Blondie no es tan famoso como los Ramones por ser una de las bandas que tocaba en CBGB en su apogeo, pero con este album es cuando Blondie comenzó a llamar la atención. La mezcla de pop, punk y sí, disco que conformó su tercer álbum, Parallel Lines , que catapultó a la banda al mainstream ha hecho que la gente tenga la idea equivocada de que fue su primer álbum. Incluso con sus raíces punk neoyorquinas, a todos los efectos prácticos, bien podría considerarse el primero. Después de todo, el álbum es el primero en producir algún tipo de éxito para la banda, por la razón que sea que quieras atribuirlo, la nueva dirección de producción dada por Chapman, la composición de casi todos los miembros de la banda, el intento de atractivo masivo o quizás pura suerte.

El segundo número uno de Blondie los muestra sonando mucho más Blondie. Atrás quedaron los sintetizadores y las baterías disco de "Heart of Glass”, regresan las guitarras compactas y vibrantes y un riff de power pop fluido. “Conozco a una chica de una calle solitaria, fría como un helado, pero igual de dulce...” Diría que este es su número uno olvidado, entre "Heart of Glass" y sus tres éxitos de 1980. Debbie Harry tiene malas noticias para una chica llamada Domingo. Ha visto a su chico con otra chica. ¡Qué drama! Quizá tenga una chica con el nombre de cada día de la semana... No me convence su compasión al cantar « Dry your eyes Sunday girl»... Más allá de eso, la historia no tiene mucho sentido. La letra parece un poco improvisada, quizás porque Chris Stein la juntó durante la gira para animar a Harry después de que su gato, Sunday Man, se escapara. Su voz no es tan impactante como en "Heart of Glass", pero aun así es maravillosa, ligera y desenfadada, divertida y coqueta (me encanta la frase " Baby I would like to go out tonight ..."), y espera a oírla cantarla en francés . "Sunday Girl" funciona a la perfección en francés ; en el vídeo puedes imaginarte a Harry pavoneándose por Montmartre. Bajo la pelusa chicle, cabe destacar que este es su primer éxito de rock 'n' roll con guitarras al frente en mucho tiempo. Definitivamente es new wave: punk destilado en pop, y se podría decir que temas como este son los que establecieron un patrón pop-punk que perdura hasta nuestros días (véase a la actual adolescente de moda, Olivia Rodrigo). Hacia el final, la música se disuelve en palmas y guitarras surf, y todo suena a principios de los sesenta. ¡ Date prisa, date prisa y espera!, gruñe Debbie, sonando como una hermana mayor más enérgica de las Shangri-Las. Este es un gran disco pop, y ha sido un placer escucharlo por primera vez en mucho tiempo. Pero aún hay mejores cosas por venir para Blondie. Arrancarán los 80 con estilo.

Prefiero a Blondie cuando se meten donde no les corresponde, aplicando su toque de frescura devastadora al disco, al rap o al reggae y saliéndose con la suya. "Sunday Girl", aunque deliciosamente recargada, no me deja atónito del mismo modo. En cierto modo, me recuerda extrañamente a los sencillos de Grease , un pastiche de algo que no logro identificar; solo que esto no cobra vida hasta los últimos veinte segundos, más o menos, cuando Debbie Harry de repente gruñe y las palmas y las guitarras empiezan a sonar... y entonces se acabó. Bonita, completamente agradable, bellamente hecha, pero demasiado atrevida para emocionar.

 

 

sábado, 12 de julio de 2025

1654.- Heart of Glass - Blondie

 


Blondie, la banda neoyorquina liderada por Debbie Harry, alcanzó su primer éxito en Estados Unidos con "Heart of Glass", una canción vibrante y llena de brillo sobre un amor que salió mal, un éxito asegurado en las listas de reproducción de radio. Era un sonido nuevo y audaz para los new waveers, cuyo primer álbum combinaba melodías pop de los sesenta con guitarras entrecortadas y una actitud gruñona. Blondie tocaba regularmente en el CBGB, la meca del punk, y frecuentaba a Television, The Ramones y los New York Dolls. Con "Heart of Glass" se habían lanzado al disco, y no todos estaban contentos. Los inicios de la canción habían surgido cinco años antes. Harry y su compañero y compañero de banda Chris Stein habían escrito una nueva canción inspirada en "Rock the Boat" de The Hues Corporation, pero no estaban entusiasmados con el resultado. "Lo intentamos como balada, como reggae, pero nunca funcionó del todo", dijo Harry en 2013. "En ese momento, no tenía título. Simplemente la llamamos 'The Disco Song'". Y así archivaron la maqueta hasta 1977, cuando se la mostraron a Mike Chapman, quien estaba produciendo su tercer álbum,  Parallel Lines . Vio un éxito y sugirió que la reorganizaran con lo que él llamó "una vibra Donna Summer". Esto le sentó bien a Harry, quien era conocido por versionar "I Feel Love" de Summer en conciertos.

La versión final de "Heart of Glass" fue una fusión irresistible entre el sintetizador al estilo de Giorgio Moroder y la voz desapasionada y onírica de Harry. En una fusión simbólica de rock y disco, se superpuso una caja de ritmos Roland CR-78 a las baterías en directo en el estudio, un logro nada desdeñable, considerando que debían sincronizarse manualmente. La canción habla de un amante que era un rollo y parecía auténtico, pero que resulta ser poco confiable. Inusualmente, su traición no se recibe con desamor, sino con resignación. Con este tema la banda apareció en la portada de la revista Rolling Stone, y Andy Warhol les organizó una fiesta en el Studio 54. Poco después del lanzamiento de la canción como sencillo, The New York Times informó que había "horrorizado a los fans de Blondie y a sus colegas músicos de la escena new wave underground", tanto que el bajista Nigel Harrison se vio obligado a disculparse por su "compromiso con la comercialidad". Clem Burke, baterista de Blondie, inicialmente se negó a tocarla en vivo, pero cedió cuando se convirtió en un éxito. Stein, mientras tanto, se mantuvo firme e ignoró las críticas. "No nos hemos vendido a lo comercial, es solo una canción mas". No hay nada definitivamente punk en "Heart Of Glass", y muchos de quienes la escucharon probablemente desconocían el origen de Blondie. Pero "Heart Of Glass" crea una música disco fascinantemente peculiar, sobre todo gracias a la voz de Debbie Harry. Mucha música disco se había construido alrededor de las voces histriónicas y operísticas de una diva del soul. Cantantes como Gloria Gaynor, Thelma Houston o incluso Barry Gibb hacían que el amor perdido sonara como un apocalipsis personal, aullando con una fuerza desgarradora sobre su propio desamor. Así es como operaba ahora Debbie Harry.

Hoy en día, "Heart of Glass" se considera un clásico que rompió barreras musicales y sentó las bases para los éxitos del futuro. Como era de esperar, ahora sigue vigente en diferentes géneros. Tricky tomó prestada la primera estrofa de su cara B de 1998, "Anti Histamine", cantada con su habitual estilo fantasmal por su colaboradora Martina Topley-Bird, mientras que la introducción está sampleada en la pista rítmica del éxito de Missy Elliott de 2002, "Work It". Las versiones han sido abundantes, aunque de calidad variable. Los escoceses de post-punk The Associates acertaron con su versión de 1988, fiel a la original, aunque no se puede decir lo mismo de la supermodelo brasileña Gisele Bündchen, quien hizo una versión cómicamente horrible, con un arreglo de house cutre del productor francés Bob Sinclar, como sencillo benéfico para la marca de ropa H&M en 2014.

Disco de la semana 438 - El Mató un Policía Motorizado (2002): El Grito Anárquico Que Dio Origen a una Leyenda


Disco de la semana 348 - El Mató un Policía Motorizado (2002): El Grito Anárquico Que Dio Origen a una Leyenda

Los Humildes Inicios de un Icono del Rock Argentino

En los albores del nuevo milenio, mientras Argentina se hundía en la crisis del 2001, en las calles de La Plata surgía una banda que revolucionaría el indie rock en español. El Mató un Policía Motorizado nació oficialmente en 2002 de la amistad entre Santiago Motorizado (voz/guitarra) y Panda (batería), quienes tomaron su polémico nombre de un crimen real ocurrido en Brasil.

El quinteto se completó con:
- Luciano Piancatelli (guitarra)
- Nicolás Rodríguez (bajo)
- Gustavo "Chizzo" Chizzi (guitarra, en sus primeros años)

Grabaron su disco debut homónimo en condiciones precarias, financiándolo con toques en bares underground de La Plata. El álbum circuló primero en cassettes y CD-Rs, convirtiéndose en objeto de culto.

Track by Track: El Manifiesto Subterráneo

1. "Sábado" - Punk crudo con letras sobre alienación urbana  
2. "Tormenta Roja" - Himno político con baterías marciales  
3. "Nuestro verano" - La balada distorsionada del disco  
4. "Escupime" - 1:30 min de pura energía hardcore  
5. "Doctora muerte" - Primer atisbo de su futuro shoegaze  
6. "Rock espacial" - Psicodelia garage con ecos de Sonic Youth  
7. "Terrorismo en la Copa del Mundo" - Crítica al espectáculo deportivo  
8. "Diamante" - Canción de amor con riff adictivo  
9. "Guitarra Comunista" - Arte como arma revolucionaria  
10. "Prenderte fuego" - Cierre incendiario sobre obsesión  

Impacto y Legado: De La Plata al Mundo

Aunque inicialmente ignorado por los medios, este disco:
- Definió la escena under platense junto a bandas como Él Mató a un Policía Motorizado (sí, existió otra con nombre casi idéntico)
- Anticipó el sonido de discos posteriores como La Dinastía Scorpio (2012)
- Inspiró a una generación de músicos indie argentinos

Dato clave: Las primeras copias físicas incluían un fanzine con poemas de Santiago y collages políticos, reflejando su estética DIY.

¿Dónde Escucharlo Hoy?
El álbum sigue siendo difícil de encontrar en plataformas digitales, pero circula en:
- [Bandcamp](https://elmatounpoliciamotorizado.bandcamp.com/) (reediciones)
- YouTube (grabaciones caseras)
- Mercados de vinilos under (ediciones pirata)

"Este disco fue nuestro grito de guerra. No sabíamos tocar bien, pero teníamos algo que decir"
— Santiago Motorizado en entrevista con el periódico Página/12 (2010)

¿Por qué sigue relevante? Porque captura el espíritu de una banda que, sin pretenderlo, redefinió el rock en español. Desde estas canciones rudas hasta sus obras maestras posteriores, El Mató nunca dejó de ser fiel a una máxima: autenticidad sobre perfección. 🎸🔥

¿Has escuchado este disco? Para los verdaderos fans, es como encontrar los planos originales de la revolución.

Daniel 
Instagram storyboy 

viernes, 11 de julio de 2025

1653.- One Nation Under a Groove - Funkadelic

 

One Nation Under a Groove, Funkadelic


     Sumergirse en One Nation Under a Groove es como cruzar un portal cromático hacia un universo paralelo donde el funk y la psicodelia convergen en un abrazo cósmico. Lanzada en septiembre de 1978, es una de las canciones más emblemáticas de Funkadelic, el grupo mutante capitaneado por el visionario George Clinton. La canción se convirtió en el sencillo más exitoso de la banda, alcanzando el puesto número uno en las listas de R&B de Billboard de Estados Unidos y entrando también en el Top 40 pop. Además, consolidó el sonido P-Funk que Clinton venía invocando desde los primeros experimentos con Parliament y Funkadelic.

One Nation Under a Groove tiene un hipnótico groove que parece reptar por la columna vertebral hasta liberarnos de cualquier atisbo de inhibición. La letra proclama un manifiesto de emancipación a través del ritmo: “So wide, you can’t get around it / So low, you can’t get under it" (Tan ancho que no puedes rodearlo / Tan bajo que no puedes pasar por debajo). Estas líneas son una especie de comunión sagrada en la pista de baile, un culto sin dogmas donde la única religión es el funk y promulga que hay que moverse sin miedo. Clinton concibió la canción como un llamado universal a la celebración de la individualidad y la liberación espiritual, un recordatorio de que el baile puede ser un acto de rebelión y que el groove puede disolver barreras raciales, sociales y mentales. Funkadelic utilizó la música como nave interestelar para trascender la realidad opresiva de finales de los 70 y proyectar un futuro utópico donde todos somos parte de la misma vibración. Musicalmente, el tema fusiona las guitarras eléctricas abrasivas del rock psicodélico con líneas de bajo voluptuosas y un coro que parece surgir de un aquelarre sideral. La interacción entre el ritmo del bajo de Bootsy Collins, las guitarras de Michael Hampton y la producción de George Clinton, dan como resultado una aleación musical de funk futurista, gospel laico y distorsiones cósmicas.

One Nation Under a Groove  fue adoptado como un himno por comunidades afroamericanas y movimientos sociales que vieron en su mensaje un canto a la resistencia colectiva. El groove se convirtió en metáfora de unidad, una especie de bandera invisible ondeando sobre cualquier frontera. Al mismo tiempo, su popularidad acercó a Funkadelic a un público más amplio, conectando con oyentes de rock, disco y soul, y demostrando que el funk psicodélico podía ser tan contagioso como radical. George Clinton entendía que el funk era más que un género: era un estado de conciencia, y con One Nation Under a Groove su intención era abrirte la mente a un paisaje interior donde todo es posible. Ya sea en un club atestado de luces o en la intimidad de unos auriculares, esta canción conserva su poder pscodélico de convertir la rutina en una ceremonia mística. Porque, como profetizó Clinton, here’s a chance to dance your way out of your constrictions (aquí tienes la oportunidad de bailar para salir de tus restricciones).