La música en historias: Killers, Iron Maiden

Killers, Iron Maiden


     El año 1980 es el año que Iron Maiden, fundada en 1975 debutaba con su primer álbum de estudio. Se empezaba a forjar la leyenda de la banda con Eddie The Head al frente. Ese año debutan con su disco homónimo, Iron Maiden. La formación entonces está compuesta por Steve Harris (bajo), Dave Murray (guitarra), Paul Di'Anno (voz), Dennis Stratton (guitarra) y Clive Burr (batería). El disco demuestra ya el potencial de las composiciones de Harris y el potencial instrumental de la banda, regalando para nuestros oídos magistrales composiciones como Running Free ó The Phantom of the Opera, que a día de hoy sigue manteniendo la banda en repertorio.

   Tras la publicación de éste primer disco la banda sufre cambios, uno de ellos es la salida del guitarrista Dennis Stratton, siendo sustituido por Adrian Smith, quien junto a Dave Murray formará una de las mejores duplas de guitarras gemelas del heavy metal. Otro cambio, de esos que no se ven y que son igual de importantes para el devenir de un grupo es el tema de la producción. Su disco debut, aunque recibió muy buenas críticas, no había dejado del todo satisfecho a Harris, Murray y compañía, pues adolecía de fallos en la producción que podían haber dado al traste con las excelentes composiciones que contenían. Así que para su siguiente trabajo deciden contar con los servicios de Martin Birch que seguirá trabajando posteriormente casi en exclusiva con la banda hasta su retirada en 1992. Material del grupo es puesto a disposición de Martin para que escuche con quien va a trabajar, quien tras escucharlo cuando ve a Steve Harris le pregunta por qué no le han llamado para producir el primer trabajo de la banda, a lo que Harris le contesta que no lo había hecho porque pensaba que un productor de la talla de él no querría perder el tiempo con ellos.

     Con estos cambios la banda publica en 1981 su segundo disco, Killers, un disco que tiene una curiosidad, todos sus temas menos Murders in the Rue Morgue y Killers ya habían sido compuestas con anterioridad a su primer disco, y se quedaron fuera de éste porque no cabían todas. Estos temas ya habían sido grabados, pero fueron grabados de nuevo para que pudiera grabarlos su reciente incorporación, el guitarrista Adrian Smith. Quizás este disco no consiguió el impacto que había provocado su álbum debut, pero se nota que Martin Birch supo sacar todo el potencial de la banda en el sonido del mismo dotándole de una calidad que el primero no tenía. El resultado fue su primera gira mundial, compartiendo escenario en Europa con la banda Kiss y con Scorpions, Judas Priest, 38 Special y Rainbow en Estados Unidos.

     El disco comienza con The Ides Of March, la primera de las dos instrumentales del álbum, que no llega a los dos minutos de duración y que supone la carta de presentación de Adrian Smith, quien junto a Dave Murray ya nos demuestran la compenetración que tienen, cómo deben sonar unas guitarras gemelas y lo que nos espera. Wrathchild, tema donde Harris nos relata como el protagonista va en busca de su padre al que no nunca conoció no con muy sanas intenciones:


Nací en una escena de enojo y avaricia, y dominio y persecución.
I was born into a scene of angriness and greed, and dominance and persecution.


Mi madre era una reina, mi padre nunca lo había visto, nunca estaba destinado a serlo.

My mother was a queen, my dad I've never seen, I was never meant to be.



Ahora paso mi tiempo mirando a mi alrededor,Now I spend my time looking all around,

Para un hombre que no se encuentra en ninguna parte.For a man that's nowhere to be found.
Le sigue Murders In The Rue Morgue, tema basado en la novela del mismo nombre de Edgar Allan Poe, donde Harris, al igual que Poe escribió el tema relatando el horrible asesinato de dos niñas en la Rue Morgue de París, y un inglés encuentra a las niñas muertas manchándose las manos de sangre, la multitud que se reune en la calle le confunde con el asesino y él que no habla francés e incapaz de explicarse decide huir convirtiéndose en un prófugo. Another Life, tema con una introducción de batería y guitarras gemelas a todo trapo, y donde todo el grupo está perfectamente engrasado en torno a la voz llena de matices de Di'Anno. Genghis Khan, la otra instrumental que contiene el álbum, un tema con el que Harris trataba de describir cuando la compuso el miedo, el terror, la aprensión y la sensación de encontrarse sobrepasado. También hace alusión al poder militar del ejército, no en vano Genghis Khan fue un guerrero que dirigió los designios del imperio Mongol. Innocent Exile, tema que nos relata la caída al vacío de un hombre al quedarse sólo, quien acaba infringiendo la ley y convirtiéndose en un prófugo. Y llegamos al único tema que no está compuesto por Harris en exclusiva, Killers, compuesto por Di'Anno y Harris y que además da título al álbum, tema donde nos describen los pensamientos psicóticos de un asesino mientras está cometiendo el acto. Prodigal Son, la genial balada que hace de antesala a la parte final del disco con dos temas que nos dejarán los pelos como escarpias, Purgatory y Drifter, que cierra el disco dejándonos clavados con ese ritmo, fuerza y velocidad y hace que queramos más. Para eso habríamos de esperar hasta 1982 y con Bruce Dickinson a los mandos vocales al frente, pero eso es ya otra historia...

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