
En Pornography, The Cure llevó hasta el extremo la oscuridad que había comenzado a desarrollar en "Seventeen Seconds" y "Faith", y “One Hundred Years” es probablemente su manifestación más brutal. No encontramos todavía rasgos de ese grupo capaz de alternar canciones sombrías con pequeñas joyas de pop melancólico, y la claustrofóbica producción, sin adornos ni virtuosismo, no deja ningún resquicio a la alegría o, incluso, al alivio.
The Cure demuestra en “One Hundred Years” que una canción de rock puede construirse sobre una atmósfera y unas texturas asfixiantes y devastadoras, alejándose de de las producciones destinadas al entretenimiento y las radiofórmulas que poblaron el panorama musical de los ochenta, para hablarnos de una particular visión del mundo en la que predomina la alienación, el hastío y el miedo. Precisamente por eso, sigue siendo una de las piezas más poderosas del periodo oscuro de The Cure y de toda su discografía.