La música en historias: Gary Clark Jr en el Festival "Cultura Inquieta" en Getafe



¡¡Maldito Gary Clark!!

Gary Clark Jr nació en Austin (Texas) y empezó a tocar la guitarra con 12 años.
Yo nací en Madrid, porque en los años 70 en Getafe aún no había hospital, y mi sueño siempre fue aprender a tocar la guitarra, aunque a los 12 años todo lo que hacía era rasgar una raqueta de tenis en mi habitación, imitando los gestos de los grandes guitarristas.
Unas veces por falta de tiempo, otras por pereza, y en ocasiones también porque esa llamada interior tenía menos cobertura y pesaban más otras cosas en mis objetivos personales, fui dejando aparcada la tarea de enfrentarme a las seis cuerdas.

Y así fue hasta hace apenas unos días, cuando junto a un amigo con la misma tarea pendiente en su vida, me apunté a clases de guitarra en una escuela de música cercana a mi casa. Las clases iban a empezar en Septiembre, y la ilusión por hacer salir música del movimiento de mis dedos se había liberado del monstruo marino que la retenía en las profundidades del océano, para emerger armoniosa y triunfadora a la superficie.

Para celebrarlo, nada mejor que un buen concierto en el Festival de Cultura Inquieta en Getafe. Aprovecho estas líneas para felicitarles por el buen hacer que les ha llevado a celebrar 10 años en su brillante camino a lomos de la inquietud cultural. Y para coronar el festival que celebraba tan relevante efeméride, se sacaron de la manga la jugada maestra de traer a Gary Clark Jr, el guitarrista de blues más relevante del momento, que está dando al blues eléctrico una nueva vuelta de tuerca hacia la modernidad de sonido y la mezcla de diferentes tendencias, mezclando temas de blues rock más clásico con sonidos más cercanos al soul o al funk, e incluso al reggae y el hip hop.


En un festival muy bien organizado y más preocupado por el bienestar y la comodidad de los asistentes que por hacer caja fácil (colgaron el cartel de aforo completo cuando en el espacio destinado para el concierto aún habrían cabido muchas más personas), pudimos disfrutar de una noche mágica y cómoda, sin apreturas ni desesperantes colas para poder pedir comida o bebida, viendo a Gary Clark Jr desde bastante cerca y sin sensación de ser parte de una gran promoción de sardinas enlatadas.


Tras unos solventes "The Soul Jackets" que hicieron el calentamiento perfecto con su propuesta de soul rock desenfadado, poco después de las diez de la noche y sin grandes aspavientos, guitarra en mano y ataviado con una sencilla camiseta de manga corta y un elegante sombrero, Gary Clark Jr salió al escenario del cuartel militar de la Avenida John Lennon de Getafe y comenzó un introductorio y suave solo de guitarra al que la gente respondió con los primeros aplausos de la noche.

Tras este leve calentamiento, atacó las primeras notas de "Bright lights, big city" y ya no hubo vuelta atrás. Blues eléctrico, solos de guitarra distorsionados, y la energía funk de "Ain't messin around" para seguir levantando al público en el impactante comienzo del concierto. Unas palabras de bienvenida al público y la presentación de  "I walk alone", primero de los varios temas del nuevo disco "This Land" que interpretó en el concierto. De las varias propuestas de la última entrega, fue especialmente impactante el tema "I got my eyes on you", en el que se recreó con la guitarra ante un público ya de por sí entregado desde hacía mucho antes.

Con el hilo común de los impactantes solos de guitarra, en los que demostraba por qué está considerado el mejor guitarrista de blues rock del momento, fue desgranando la impresionante paleta de colores de su variada propuesta. De temas de voz rasgada y blues eléctrico saltaba con facilidad a canciones de soul más intimista y cálido falsete. Hacia el final del concierto, coqueteó incluso con temas de influencias reggae y hasta nos regaló un tema muy cercano al punk rock. Ya nos sentíamos unos privilegiados por estar viendo semejante despliegue de talento, cuando atacó las primeras líneas de "When my train pulls in" y descubrimos que la locomotora de blues en la que nos había subido todavía podía tomar más carrerilla. Ya entradas las doce de la noche, cruzamos los dedos pidiendo que ese tren no descarrilara todavía, que nos siguiera regalando un tema tras otro durante un buen rato más.

Llegó la inevitable "falsa despedida", en la que afortunadamente todos sabíamos que volvería al escenario. Cumplió con la manida liturgia de estos conciertos y, tras hacerse de rogar unos minutos, regresó con la misma calma y naturalidad del principio, para atacar varios bises y cerrar la noche con una rotunda y sorprendente versión del "Come Together" de los Beatles. No se me ocurre un final mejor para un festival celebrado en la Avenida John Lennon, por la que caminando de vuelta del concierto asumí con desánimo la realidad que en los bises me habían anticipado mis compañeros de concierto. Habiendo tipos como Gary Clark Jr con un talento tan descomunal para las cuerdas, el universo no necesita a un nuevo zoquete intentando tocar sin éxito las melodías más ridiculamente sencillas. ¡¡Maldito Gary Clark, ahora que ya casi había dado el paso!!

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